Domingo, 08 Diciembre 2019 00:27

Café en líos por deudas, clima, costos y Flota Mercante: Sánchez Polanía

Por

Los productores dicen que hay muy buena voluntad, pero muchísimos problemas que tienen hoy en calzas prietas a los pequeños cafeteros que son la mayoría. El contrabando también impacta al sector.

No son pocos los desafíos de la caficultura colombiana que tiene que imponer la calidad de su cotizado grano para enfrentar la cantidad que ponen en el mercado países como Brasil o Vietnam, generando una incertidumbre en el mercado y la eventual caída en los precios porque como es bien sabido en la ley e la oferta y la demanda lo que menos cuesta es los que al mundo le sobra. Es por eso que Colombia entró en una tónica muy diferente porque pasó del commoditie castigado en bolsa a una oferta de café especial de alto valor añadido.

Las circunstancias paulatinamente van cambiando porque mientras el mundo compra café, Colombia vende calidad máxima, un lujo que solamente algunos podrán darse porque igual es sabido por todos que lo bueno cuesta y lo demasiado bueno se agota. Bajo esos parámetros incursionó en una nueva modalidad de comercialización puesto que no compite, sencillamente porque le dio a su café un trato y un manejo que lo ubican como demasiado bueno y mucho más que exclusivo.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Presidente del 87 Congreso Nacional de Cafeteros, Mauricio Sánchez Polanía, indicó que lamentablemente hacen falta herramientas en el café para poder trabar y añadió que entre tantas cosas de las que se adolece, está la falta de crédito barato que estimule las siembras de café y la agricultura como un universo.

Dijo que hoy está la posibilidad de los mercados futuros, pero reconoció que esa posibilidad no es para todo el mundo pues se trata de expandir más y bajar hasta la base con todos los instrumentos que tienen los cafeteros colombianos.

La deuda cafetera que supera los 1.1 billones de pesos es una coyuntura preocupante razón por la cual al ministro de Agricultura se le hicieron varias propuestas a tiempo que se le sugirió un interés más bajo, subsidiado por el estado, pero tristemente, en ese tema, sostuvo, no hubo reacción por parte del ejecutivo, sin embargo abrigó la esperanza de mejores tiempos venideros con los compromisos del ejecutivo al culminar el esperado encuentro de los caficultores.

 

“Hay una verdad y es que si no es por la devaluación los cafeteros estaríamos sentados en la desecha poltrona de la banca rota, a ese buen momento del dólar se sumó el repunte por estos días en la bolsa de Nueva York, pero sí estamos muy preocupados porque en este momento no hay cosecha y en mayo así como en octubre no sabemos cómo va a estar el precio, repito, hay herramientas, pero estas no son para todos los cafeteros. El que tiene la forma de ofertar a futuro, buenísimo, pero eso no es para todos los productores y por eso estamos mirando de qué manera llegamos más a la base pues queremos que todo lo que se hace en la Federación y en el Centro Nacional de Investigaciones de Café, Cenicafé, le llegue a esa base productora para que haga uso de la tecnología y de todo lo que hay en la institucionalidad cafetera”, declaró el señor Sánchez Polanía.

 

El caficultor huilense a quien le correspondió el honor de presidir el 87 Congreso Nacional de Cafeteros, indicó que la actividad cafetera en Colombia se concentra en el minifundio haciendo que sea muy complicado llegar con ayudas o apoyos a la totalidad de los productores. Por eso también le pidió al gobierno que asuma el pasivo pensional de la Flota Mercante Grancolombiana porque son 55.000 millones de pesos que se pueden destinar para darles herramientas a los pequeños y fortalecer así la caficultura. Este pedido, expresó, es el sentir de todos los cafeteros.

De igual manera el directivo huilense pidió una mejor labor al interior del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, pero también con un mayor control al flagelo del contrabando que está afectando a los productores colombianos. En su opinión hoy el campo y el renglón cafetero que le dio y le sigue dando desarrollo al país necesita con urgencia crédito de bajo costo, con desembolsos que no asusten y una infraestructura básica decente que les permita a los campesinos sacar sus cosechas y hacer que con obras y vías para el progreso se vea a la ruralidad, no como un problema o un recuerdo, sino como una verdadera empresa en donde la rentabilidad y el buen trato sean insignias productivas.

Sobre la importación de café, Sánchez Polanía comentó que al amparo de la democracia y la Constitución la libre importación de materias primas es una opción que se puede hacer siempre y cuando cumpla con los protocolos y todas las normas sanitarias y contractuales. Expuso que supuestamente las tostadoras colombianas importan ese tipo de café que suele ser de bajo costo para venderlo en el mercado interno, paradójicamente en la tierra del mejor café del mundo y en donde se pide a gritos aumentar el consumo del bebestible nacional.

 

La propuesta que se le hace al gobierno es que nos ayude con publicidad para incentivar el consumo de café colombiano de buena calidad, pero aclaró que no se discute que ese café que ingresa a Colombia puede estar entrando triangulado, investigación que le corresponde a las autoridades porque ya fue hecha la denuncia, las operaciones se adelantan en los puertos y en fin, todo se está haciendo, pero esos son asuntos que le corresponden más al estado que a la Federación”, aseveró el cafetero.

 

Otro punto a tener en cuenta es que el sello café de Colombia debe ser usado única y exclusivamente con el permiso de la FNC y desde luego para cafés colombianos suaves tipo especial que suelen llegar a nichos muy particulares. Un uso sin autorización o que raye en publicidad engañosa, es decir que vende lo que no es, debe ser causal de investigación e inicio de proceso judicial porque no puede generársele detrimento a una marca que costo años de posicionamiento para vender un café de mentiras.

Retomando los retos de la caficultura, Mauricio Sánchez Polanía, afirmó que el Congreso le apostó y le seguirá apostando a la calidad para ver cómo se les hace más rentable el negocio a los caficultores pequeños ya que trazar un proyecto de vida en una hectárea o menos es bastante complicado, solamente el ítem calidad les permitirá salir adelante.

Sobre las multinacionales y la industria que desoyen el clamor de los cafeteros y su ruina, el experto dijo que ante esa falta de entendimiento y corresponsabilidad, las grandes marcas se van a quedar sin materia prima y ya eso se ve en Centroamérica en donde le compiten a Colombia con cafés suaves y la producción de grano está mermando de manera alarmante porque no reciben los favores de la devaluación.

El caso de Honduras, opinó, da para ponerse a pensar porque este país paso de nueve millones de sacos a siete millones, caso similar en Nicaragua, El Salvador y Costa Rica entre otros que muestra que hay graves problemas de rentabilidad y que Colombia está sosteniéndose gracias a que lidera la calidad y el café suave ante el mundo.

 

“Si las multinacionales no nos colaboran, se van a quedar muy seguramente sin materia prima y no sería raro ver a empresas y fondos que manejan sendos portafolios caer igual en la quiebra porque en la vida es común el efecto dominó en algunas prácticas, entre ellas las económicas y de comercio. Hoy las multinacionales están jugando con candela porque en el Huila y en otras regiones hay grandísimas inversiones, pero solamente en la parte poscosecha, ni un peso en la parte productiva y así cualquiera se va del mercado llevándose sin querer a muchos por delante, incluidos los dueños del gran negocio”, sentenció Sánchez.

 

La realidad es tan apremiante que las grandes casas internacionales de la transformación de alimentos y productos del campo hacen inversiones que están por el orden de los 40.000 y 50.000 millones de dólares en trilladoras en el Huila, pero no le invierten un centavo en siembras de café.

Para Sánchez lo único que piden los productores es que las multinacionales reconozcan los costos de producción más una rentabilidad para darle sostenibilidad a un negocio teniendo en cuenta que estas firmas ganan mucho dinero y que bajo esas circunstancias deberían como mínimo pagar los costos de producción, dejando claro que igual le están metiendo la mano en el bolsillo al cafetero porque si no gana no come y daña por completo su calidad de vida y a la de su familia.

Hoy el cafetero está recibiendo el paquete tecnológico, el servicio de extensión y requiere de un respaldo en el frente comercial, de todas maneras la idea es que ese favor le llegue a la totalidad de los productores.

Un problema que se afianza como el dolor de cabeza de caficultores y la industria es el cambio climático tal y como pasó hace un mes o algo más en Caldas que siendo una zona muy lluviosa recibió un verano intenso que afectó la caficultura de la región, aspecto que tienen que entrar a considerar las transnacionales porque de lo contrario están en riesgo de perder toda la materia prima en el mundo.

El Presidente del 87 Congreso Nacional de Cafeteros, Mauricio Sánchez Polanía, se mostró en desacuerdo con las siembras de café tipo robusta en Colombia porque señaló que por mucha calidad que saque Brasil, los colombianos tienen oferta ambiental, lo que ellos no tienen, y ante una situación de renuencia, habría todo un dilema porque no tendría sentido dos cafeteros pequeños en un contexto en donde la caficultura es social en todo el país.

Si se cumple la proyección del profesor Jeffrey Sachs, quien asegura que los cafeteros pequeños desaparecerán, en Colombia estarían amenazados unos 270.000 productores que tienen menos de una hectárea, una caficultura social que no puede dejar al garete a las familias que súbitamente terminen por fuera de una actividad que hicieron con compromiso, aguante y mucho amor.

Foto PixabayEn su análisis, Sánchez dijo que a los bancos un caficultor de una hectárea no le interesa porque no llena el objetivo de su negocio. Es por eso que a los pequeños, un argumento muy en línea con el Gerente General de FNC, Roberto Vélez Vallejo, hay que apuntarles la calidad y por eso a través del fondo de estabilización se está buscando la forma de darles una cobertura mínimo a los pequeños.

 

“El asunto es que el Fondo arrancará con 200.000 millones de pesos, pero la pregunta que surge es, y después de dónde va a salir la plata, teniendo en cuenta que la crisis de 2013 se llevó 1.2 billones de pesos, quizás por el lado de las regalías, pero tratar de convencer a un gobernador que invierta en el fondo no será tarea fácil y la verdad hay que ser realistas”, sostuvo.

 

Al término de este diálogo, el caficultor manifestó que en el café hay espacio para la paz y la reconciliación tal y como está pasando en el Cauca en donde los desmovilizados ya están entregados a los menesteres cafeteros, labor que hacen con toda la entrega, a tal punto que ya ganaron reconocimientos internacionales por calidad en taza. Lo mismo está pasando en el Putumayo y en el Caquetá que son departamentos en donde la caficultura ha venido creciendo después de haber sido muy golpeados por la violencia.

Con café, conceptuó Sánchez Polanía, no solamente hay reconciliación y espacio para la armonía sino para toda la dinámica económica del país porque la caficultura es gran generadora de empleo pues con solo Huila, la cifra de gente trabajando supera fácilmente los 220.000 puestos de trabajo directos de los 35 municipios cafeteros. No escondió su preocupación y tajantemente vaticinó que si el café se acaba en el Huila se acaba el departamento porque allí la actividad cafetera domina la economía regional, diferente a otros sectores en el país en donde hay diversificación con frutas, flores, turismo y otros productos de valor agregado.

El café en el Huila es una cultura y por eso la apuesta es por mejorar la productividad, pasar a otro producto es muy complejo porque el café tiene un activo especial y es la garantía de compra. El Presidente del Congreso Cafetero destacó el trabajo que hace en capacitación el Comité Departamental, entidad que invirtió en un laboratorio en el municipio de Gigante para que todos los cafeteros lleven sus muestras y les digan después de un exhaustivo análisis, en qué deben mejorar, qué tipo de café tienen y que potencial se puede conseguir.

Hoy hay 82.000 caficultores en el Huila y muchos están metidos de lleno en el tema de la calidad. El laboratorio está haciendo una tarea admirable en perfiles y calidades y ya proyecta el mapa sensorial del Huila, nada ínfimo porque hoy la moda del café suave se llama Huila y es por eso que hay que mejorar y crecer sin que al productor le regalen nada porque el departamento no busca la mendicidad, tan solo herramientas y el sostenimiento de una caficultura de máxima calidad.

 

Huila tiene potencial cafetero y va a mejorar

Foto Diariolaeconomia.com
Foto Diariolaeconomia.com

A su turno el Director Ejecutivo del Comité de Cafeteros del Huila, Jorge Enrique Montenegro, manifestó su beneplácito por un 87 Congreso Nacional de Cafeteros, una cita participativa e incluyente que además mostró la cohesión y la unidad del gremio, dejando ver que los grande logros y las metas más lejanas se consiguen con trabajo en equipo tal y como se vio en Bogotá.

Gracias a toda esa sinergia fue posible recoger todas las iniciativas del nivel país que permiten desde luego generar un sector sostenible, competitivo y rentable.

Agradeció la disposición del Presidente de la República Iván Duque, quien llegó cargado de noticias ante las inquietudes, las necesidades y las propuestas del gremio cafetero del país. En la capital colombiana y en la casa cafetera por excelencia el primer mandatario dio noticas tan importantes como la pronta puesta en marcha del Fondo de Estabilización de Precios con recursos, el sostenimiento de programas como renovación y reconversión de la caficultura con incentivos y recursos muy importantes.

Dijo que sonó muy oportuno escuchar del jefe de estado la iniciativa de darle una mayor atención al cafetero a través del servicio de extensión para así atender todas esas necesidades. Vio con entusiasmo los anuncios en materia de investigación a través de Cenicafé y la comercialización con China en donde le llamó mucho la atención la forma de mejorar la calidad del café de otros países con mezclas y consideró que precisamente allí Colombia tiene que apostarle a esa diferenciación.

Resaltó la cruzada que emprenderá Duque Márquez a nivel internacional para que el mundo sepa que el café que tiene Colombia es de altísima calidad y que se puede mezclar con otros cafés para darle tonalidad, sabor y valor agregado a los cafés que quizás no tienen una caficultura especializada, de calidad y evolutiva.

Foto PixabayEn ese sentido, expuso, hay que decirles a los consumidores del mundo que tienen que ver la trazabilidad y el origen del café para llevar calidad, salud y confianza a los más exigentes paladares del planeta que pide más calidad y mayor diferenciación.

 

“El Huila lideró este Congreso Cafetero con muy buenas expectativas y con acciones concretas, de igual manera con un reconocimiento al Comité Departamental al Presidente del Congreso, Mauricio Sánchez Polanía, quien generó una dinámica diferente porque abrió espacios para que los productores pudieran expresar sus opiniones, sus inquietudes y sus propuestas, dándole lugar al respetuoso debate y permitiendo la creación de un documento que no se quedará en tinta sino en acciones”, apuntó Montenegro.

 

Por la calidad de su café, por el tamaño de su caficultura, por el liderazgo y por una gestión exitosa y ganadora, el Huila empezó a ganar terreno al interior de la institucionalidad cafetera y a ocupar lugares de privilegio en la FNC motivo que conlleva a dinamizar un poco más unas posiciones dentro de la Federación con personal que permita obviamente escuchar más lo que es y representa el Huila. Afortunadamente el departamento ya dio pasos agigantados en productividad y calidad, pero igual está avanzando en investigación, adelantando estudios y una averiguación especializada que le resulta inmensamente útil al país.

Toda la gestión, la tarea bien hecha y los pergaminos que hoy ostenta el Huila hace que pueda tener personas del café en la FNC para ser mucho más escuchados en la toma de decisiones y tener unos excelentes padrinos aunque el Comité Departamental reconoció que Roberto Vélez Vallejo, ha sido generoso y amplio con el Huila al reconocer que los que mueven fuerte la registradora son los cafeteros opitas y en ese sentido sostienen que han contado con el apoyo de la Gerencia General, pero la caficultura huilense requiere de tener personal del departamento del Huila de manera más directa y que pueda entender o potenciar todo eso que el Huila está generando en todo el país.

El cierre de año para la caficultura del Huila no tendrá mayores variaciones y por eso el departamento se mantendrá en 2.5 millones de sacos, es decir el 18 por ciento de la producción total del país.

Tengo que decir que el Huila cafetero en la vigencia 2019 y 2020 salieron unas hectáreas productivas que ya cumplieron un ciclo, es decir que ya cumplieron los cinco o los seis años, pero que ya están sembradas al amparo de la política de renovación de cafetales. Esa es una oportunidad en donde el departamento tiene que liderar el tema de la reconversión por el tema de la roya en variedades susceptibles porque serán sembradas unas variedades resistentes y mucho más productivas aumentando la densidad de siembra, es decir que en año y medio o dos años, el Huila disparará su porcentaje de participación en la producción cafetera del país.

 

“Hoy el secreto está en aumentar la productividad, es decir en la misma área producir más grano, bajando los costos de producción. El tema es hacer más rentable al caficultor y ese es el lema de la Federación Nacional de Cafeteros, desde luego produciendo, pero con calidad y buscando la rentabilidad del cultivo. La prioridad en este momento no es aumentar las áreas de café sembradas, pero si duplicar o triplicar la productividad para que los dineros lleguen a las manos de los productores garantizando así un merecido bienestar y una buena calidad de vida, haciendo del café una actividad sostenible y rentable tanto en Colombia como en el mundo”, declaró el señor Montenegro.

 

Foto Pixabay

La caficultura de Colombia, expuso, no debe amilanarse con los volúmenes de Brasil o Vietnam porque el foco de Colombia en café debe ser la calidad, a criterio del Director Ejecutivo ese debe ser el faro que debe alumbrar la actividad cafetera del país, entre otras cosas, porque el mundo está viendo en Colombia el país que produce otro tipo de grano, uno de mayor sabor, de mejor aroma y un producto tan diferente que puede tornarse exótico.

Insistió que Colombia tan solo requiere mantener y hacer sostenible el factor calidad porque los volúmenes de Brasil son inalcanzables, pero detalló que Colombia sigue aumentando su productividad puesto que pasó de los diez sacos que se producían hace diez años a 20 sacos por hectárea y lo más probable, proyectó, es que el país cafetero avance hacia los 25 o 30 sacos por hectárea para inyectarle mayor sostenibilidad a la caficultura colombiana.

 

“Desde lejos está claro que por taza somos el mejor café de Colombia. Los clientes de mayor exigencia piden mucho café del departamento del Huila con una retribución y en ese sentido va a ser muy difícil perder terreno por las circunstancias que tiene la región, no solamente de su gente, que tiene claro que la apuesta es por la calidad del café sino por los suelos, por las condiciones especiales que tiene el Huila, una comarca que tiene café todo el año tanto en el norte en un semestre como en el sur y en el occidente, pero con granos de elevada calidad”, afirmó el directivo.

 

Con los precios que superan el millón de pesos, siendo una muy buena noticia, Montenegro invitó a los productores a que hagan uso de las herramientas que les brinda la FNC y el mismo mercado. El asunto, subrayó, es hacer negocios a futuro por los buenos precios y por esa vía asegurar la cosecha de 2020 y 2021. Dijo que el llamado es muy respetuoso, pero vehemente a los caficultores para que sepan que esas herramientas hay que utilizarlas más sabiendo de la volatilidad en los precios del café.

Hoy los productores siguen enviando mensajes claros al mercado porque están generando alternativas diferentes para decirle a la industria que con esas herramientas, precisamente se van a generar unas circunstancias particulares, no solamente en la producción de café, no solo en la calidad sino en la sostenibilidad, es decir en el verdadero pago que se les debe dar a los productores por ese café de calidad que producen.

Hay que decir que en materia fitosanitaria no hay que bajar la guardia pues la roya del café fue considerada como una de las enfermedades en las plantas más catastróficas de la historia del cultivo desde sus albores. Es tan agresiva que fue clasificada dentro de las siete pestes o enfermedades que dejó mayores pérdidas en el último siglo.

Foto PixabayEn la caficultura este mal es el principal inconveniente fitosanitario a tal punto que las pérdidas en Latinoamérica son estimadas en 30 por ciento de las cosechas. Las dimensiones pueden llegar a ser incalculables para el capítulo América Latina en todo lo que tiene que ver con impacto socioeconómico. El lío no es de poca monta en la región al tener en cuenta que nueve países exportan café tipo arábigo.

El cultivo de café es parte importante del PIB En Brasil al representar más del seis por ciento de toda la oferta exportable del sector agrícola y en Colombia más de 540.000 familias dependen de las siembras de café, empero algunos dicen que en cadena, los puestos de trabajo pueden sumar el millón de empleos que se marchitan a la par con las hojas infestadas con roya, el enemigo a vencer desde la prevención y la alertas tempranas.

La roya apareció en 1868 en Sri-Lanka, la isla que se conoció como Ceilán, en el momento de su aparición los cafetos fueron arrancados y en su sitio fue plantado te. El hongo Hemileia Vastatrix que afectó a Asia aterrizó en Brasil en la década de los 70 cuando atacó siembras hasta en un 80 por ciento de zonas no tratadas. Hace su incursión en Centroamérica posiblemente en 1976 y conoce Colombia en los fatídicos 80 cuando se fue lanza en ristre contra cafetos ubicados a alturas de entre 600 y 1.000 metros sobre el nivel del mar. Desde entonces fue declarada enemiga del café y llegó a convertirse en una verdadera pesadilla.

 

Seguir leyendo: Café de Pitalito, una especialidad con herencia Laboyana

 

Visto 2015 veces