Lunes, 14 Junio 2021 09:38

Por lluvias, caficultura tendrá 500 mil sacos menos en cosecha: FNC

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Los productores han enfrentado unas lluvias intensas que afectaron la floración, razón por la cual la cosecha del primer semestre será inferior. “Nos tocó echarnos el país al hombro”.

El Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, Roberto Vélez Vallejo, le dijo a Diariolaeconomia.com, que como consecuencia de las fuertes lluvias que han azotado a Colombia en los últimos meses, el país registrará a finales del primer semestre de 2021 una producción con medio millón de sacos menos.

Según el dirigente gremial, la presencia del fenómeno de la Niña en el año anterior, que fue muy agudo en agosto, septiembre y octubre, tuvo curiosamente un coletazo muy duro en febrero y marzo del año en curso, evento que empató con el régimen de lluvias de abril y mayo, ocasionando serias dificultades. Recalcó que la mayor cantidad de lluvia y nubosidad, conllevó a menores floraciones, con mayor lentitud, generalmente ampliando el espacio entre éstas.

 

La mayor pluviometría, repito, representará una menor cosecha y nosotros, con el informe meteorológico, hicimos el primer conteo de pepas a finales de enero y comienzos de febrero, con eso dictaminamos, acompañados con el Servicio de Extensión que desde luego en el primer semestre del año, la cosecha tendrá 500.000 sacos por debajo de la recolecta de 2020, eso estaba plenamente determinado, hay unas zonas de este país en donde la producción cafetera es regular, tirando a mal”, expuso Vélez Vallejo.

 

Esperanzas fincadas en el segundo semestre

 

En medio de la intensidad de los aguaceros, el gremio cafetero expresó su optimismo por un segundo semestre mucho más tranquilo, con un clima más llevadero que permita una franca recuperación.


“Esperamos en esta segunda parte del año poder resarcir esas pérdidas y seguir adelante, ahora las cotizaciones en Nueva York, afortunadamente nos han venido acompañando y aun cuando la cosecha puede ser menor, con los actuales niveles de precio podemos darle rentabilidad a la caficultura que es lo siempre hemos buscado”, declaró el Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros.

 

Los bloqueos, un mal adicional e injusto

Como si la situación climática no fuera suficiente, los bloqueos en las vías siguen sumando traumas. El problema se extiende, y con cargo al paro y las protestas, los caficultores lamentablemente incumplieron con unos despachos que están forzando a los clientes en el mundo a buscar nuevos proveedores porque no se pueden quedar sin materia prima.

Vélez apuntó que con esos incumplimientos hay grandes pérdidas, no solo en ingreso sino en la decisión de apartarse de algunos fieles clientes del café suave colombiano. Agregó que adicionalmente le preocupa la destrucción de valor en café y en todo el trabajo que se ha hecho para posicionar país, institucionalidad y producto.

 

“Yo entiendo que hay inconformidad, obviamente comprendo las expresiones de la gente cuando está descontenta o molesta, lo que no logro asimilar es porque tienen que hacer bloqueos y acabar con lo que tenemos, a esas y a muchas cosas me cuesta encontrarles alguna racionalidad”, declaró el señor Vélez Vallejo.

 

Tanto caficultores como productores de diversos sectores ven con desazón cómo un paro nacional les pasa factura de cobro, justo cuando empresarios y cafeteros han compartido su riqueza. Destacó que los agricultores no tuvieron lío en desprenderse de sus ganancias y de su actividad para darle abastecimiento, tranquilidad y desarrollo al país. Hoy desde la tribuna del café, segmento de la economía vital, lamentan la miopía de algunos que han puesto palos en la rueda al aparato productivo, que finalmente llevó del bulto, después de ponerle el pecho a la brisa, ofrecer empleo y sacrificar mucho, porque en el campo no hay nada fácil, y gratis no dan absolutamente nada.

Vélez expuso que la preocupación que tiene es aún más grande ya que el ingreso cafetero no se puede distribuir actualmente de la manera como usualmente se hace porque el productor no está recibiendo plata y porque además puede colapsar el esquema vigente de la venta de café tras no ser posible exportar el café que no sale de Colombia porque los bloqueos en su momento frenaron la economía. Indicó que en los 604 municipios del país en los que el café juega un papel importante, el desarrollo sigue raudo por efecto de los buenos precios del bebestible que lleva más de un año con buenas cotizaciones y rentabilidad positiva.

Si una ventaja tiene el café frente a otros productos, explicó Vélez Vallejo, es que la riqueza se irriga inmediatamente ya que el caficultor compra, estrena, paga y pone el dinero a rotar, el mejor combustible de una economía, porque hay demanda agregada, lo cual deja ver municipios saludables en sus finanzas y su dinámica económica. El paro ha dejado una marca lamentable en la actividad cafetera porque retrasó los planes para pensar en una nueva economía y en mejores esquemas. La parálisis, opinó el directivo, dañó la fiesta de un sector que hoy sigue vendiendo grano con buenos precios, todo por la terquedad de impedir que la carga llegara con tiempo a los puertos.

En el café no hay pólizas, es decir que si algo pasa el productor pierde, ahora bien, dejó claro Vélez, todo el café será exportado, solo que hay circunstancias en el tiempo que influyen en la calidad del grano y en su finura, lo que cuesta mucho en la aceptación de los consumidores que terminan por descalificar un café y un origen si el producto se arruina.

Al Gerente General de la Federación lo han llamado mucho de diferentes partes del mundo, básicamente de los países que compran café colombiano. Está pendiente un viaje a Nueva York en donde el dirigente se entrevistará con buena parte de los clientes de Estados Unidos, país que representa el 43 por ciento del mercado de grano nacional.

Los cafeteros, puntualizó el Gerente, tan solo piden que la caficultura se desarrolle de manera normal, es decir sin bloqueos ni violencia, todo para crecer, mejorar y contribuir con las mejoras que reclama el país social.

 

“Lo dije y lo vuelvo a decir, nos tocará echarnos el país al hombro porque después de todo, posiblemente el sector cafetero será de los menos damnificados, estaremos dispuestos a hacer todo cuanto se requiera para convertirnos en ese faro de orientación para el país y para la economía colombiana. Tenemos una institucionalidad que es modelo, y ese tipo de cosas son las que los nacionales tienen que seguir, arropar y blindar para poder seguir adelante”, comentó Vélez Vallejo.

 

El campo, dogmatizó el vocero, tiene en el café un modelo para su desarrollo y su resurgimiento puesto que hay institucionalidad, equidad y precios de sustentación entre tantas bondades que parten de la actividad cafetera, un paradigma de economía rural digno de replicar en todo el sector agropecuario.

 

Bloqueos castigaron las exportaciones

El escenario de paro fue un caos como lo dijo la institucionalidad cafetera, en mayo, y hay que subrayar en el tema, a causa de los bloqueos, las exportaciones de café de Colombia cayeron 52%, a 427.000 sacos de 60 kilogramos, desde los 894.000 sacos exportados en el mismo mes de 2020.

De manera increíble, en lo corrido del año las exportaciones crecieron 7%, a más de 4,9 millones de sacos de 60 kg, frente a los 4.6 millones de sacos exportados en los primeros cinco meses de 2020.

En los últimos 12 meses, las exportaciones de café se mantuvieron prácticamente sin cambio frente al mismo periodo anterior, y en lo corrido del año cafetero crecen 2%, a casi 8,6 millones de sacos, con respecto a los casi 8,4 millones de sacos un año antes.

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