Sábado, 10 Julio 2021 00:59

Quindío, caficultura que acompañó con arrojo la diversificación productiva

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Cosecha cafetera nacional de 2021 estará 500 mil sacos por debajo de la de 2020 como consecuencia del clima, pero la meta es trabajar en calidad, valor agregado y mayor consumo.

El departamento del Quindío, uno de los más jóvenes en la historia política y económica de Colombia, al erigirse formalmente el primero de julio de 1966, ha hecho parte de los grandes momentos del desarrollo colombiano, esta región alcanzó a sumar territorio en el encopetado Cauca y terminó afianzándose como una de las gloriosas metas de la colonización antioqueña.

Esa bonita tierra, de clima variado, y diversa en su agricultura, es un decoro en las montañas de la cordillera central, sus cafetos semejan plantas ornamentales que juegan con el generoso paisaje de árboles y platanales, allí altivos están el caracolí, el guayacán amarillo y el rosado, también el gualanday, escobillón rojo, carbonero rosado, los amables arrayanes, las inacabables ceibas y las viejas acacias amarillas. Cruzan sus altozanos riachuelos cristalinos y puros que invitan con su susurro a caminar por senderos de herradura y pasos reales. Es inmarchitable esa imagen de fincas coloridas, de balcones y grandes ventanales desde donde es posible ver ese matrimonio sagrado entre picos de cerros esbeltos con nubes gruesas y grises que se posan por horas en las partes altas hasta descender en las mañanas saludando a las familias del café, las que salen aperadas a los campos a iniciar largas jornadas de cosecha y mejoras.

Mientras las suaves brisas zarandean las orquídeas silvestres que brotan de las paredes de la húmeda estribación, convirtiéndolas en todo un espectáculo junto a los brillantes helechos que agradecen el agua que cae copiosa de celajes y quebradas, salen ecos fantasmales y sonidos de fauna de los enormes bosques de bambú que albergan encanto y vida. Eso hace parte de lo mucho que tiene el maravilloso Quindío, un departamento paradisiaco, único, amable, naturalmente colorido, exótico y bellamente nativo.

El Quindío, la fábrica espectacular de sonrisas y atenciones, es un destino obligado para los viajeros y amantes de montañas, atajos, ecosistemas y aventura. Vecina de esa bendición natural es una caficultura añeja, hecha con amor y exportada con elevados estándares de calidad. Quién toma café del “Joven, rico y poderoso”, prácticamente saborea el elixir de la dicha que suele combinarse con aroma y plenitud.

 

José Martín Vásquez Arenas

 

En Diálogo con Diariolaeconomia.com, el Director Ejecutivo del Comité de Cafeteros del Quindío, José Martín Vásquez Arenas, dijo que al revisar la cosecha de 2021, se puede evidenciar una recolección muy limitada porque la floración percibida el año pasado para la cosecha de este primer semestre no fue la mejor por esas condiciones agroclimáticas que truncaron la florescencia esperada, es decir que en el sector, cuando no se habla de precios, el tema es la producción, una situación que se experimenta en el departamento del Quindío.

Agregó que la recogida de café fue una labor que se registró durante casi todo el semestre lo que les permitió a los 9.000 recolectores que demandó la cosecha adaptarse a un mejor proceso de recolección, un factor que mejoró las prácticas de manejo de la mata y el mismo acopio de grano. En el primer semestre no hubo ausencia en la mano de obra y el Comité estimó que para el presente año los municipios recibirán por concepto del café una suma que ronda los 300.000 millones de pesos, una buena noticia para el comercio y la economía en general.

Los aguaceros y el clima despiadado impactaron igual la cosecha nacional, puesto que llovió intensamente en todos los rincones de la geografía, razón por la cual, luego de análisis hecho por le Gerencia Técnica de la Federación Nacional de Cafeteros, el pronóstico es que habrá en 2021, una cosecha inferior en 500.000 sacos a la del año anterior, algo cercano a 13.5 millones de sacos de café pergamino para el consolidado general.

Independiente de todo, para la vigencia de 2021, los caficultores están percibiendo una coyuntura amable por los buenos precios del café que les permitió a los productores ponerse al día con las obligaciones financieras y otras acreencias. Hay que tener en cuenta que el impacto en las cotizaciones ha pesado, porque hace dos años la arroba de café se ubicaba aproximadamente en 68.000 pesos, un valor que no permitía adelantar labores culturales como fertilización y mucho menos garantizaba el sostenimiento de las fincas.

 

 

Según Vásquez Arenas, los precios actuales permiten acceder a los insumos agrícolas para poder abonar, fertilizar e inyectarle sostenimiento a los predios, un tema vital porque tiene que ver con el fortalecimiento productivo y agronómico de las fincas que logran mejores rendimientos y toda la competitividad en el manejo del cultivo.

 

“Seguimos haciendo un acompañamiento a nuestros caficultores, por su puesto, tenemos restricciones para hacer reuniones presenciales, pero la difusión, la comunicación y el servicio de extensión permite desarrollar la actividad cafetera sin problemas, de todas maneras ya hay labores presenciales”, expuso el Director Ejecutivo.

 

Comentó, igualmente, que en materia de precios lo que resta de año puede ser de tranquilidad, teniendo en cuenta que Centroamérica no despega, que sigue la incertidumbre con Brasil y que en el café como en cualquier otro producto el ejercicio es de oferta y demanda.

Indicó que hay una bolsa de valores encargada de fijar el precio a nivel internacional y un elemento importante que es el diferencial de precio por el café colombiano, un reconocimiento al grano suave de Colombia que ayuda a que el valor sea mayor al momento de colocar el precio de referencia en el plano nacional.

De acuerdo a los pronósticos, Brasil, enfatizó el directivo, presenta una caída en su producción que generó una alerta en el mercado internacional y una dinámica que ha ayudado a que los precios sean más amplios, abriendo la opción de ocupar unos mercados que estuvieron atendidos por Brasil y Centroamérica.

 

 

Deploró los impactos generados por los bloqueos en las exportaciones cafeteras y el incumplimiento en el que incurrió el país con algunos clientes que estaban esperando café colombiano para poderlo comercializar en el mundo. La actualidad, expresó, trae grandes retos y en línea con el Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros, Roberto Vélez Vallejo, hay que hacer un esfuerzo por recuperar esos espacios y volver a dinamizar el ejercicio que se venía haciendo con el café de Colombia hacia el globo.

 

“Las expectativas por supuesto apuntan a que el precio actual continúe durante un buen tiempo para poder actualizar la economía cafetera, recuperar lo perdido por diversas causas y fortalecer el sector en productividad, competitividad y el ingreso de las familias caficultoras”, precisó.

 

Hablando de consecuencias y contingencias, Vásquez valoró el papel de Almacafé, que fue vital junto con las cooperativas en la logística que se requirió ante los bloqueos y los problemas para llevar grano a los puertos. A juicio del Director Ejecutivo, estas soluciones se volvieron actores fundamentales que jamás bajaron la guardia ante las vicisitudes, blindando y honrando la garantía de compra en favor de los caficultores.

Con el oficio y la experiencia de Almacafé y las cooperativas en todo el país, quedó a la vista un sector que muestra gran organización y una articulación fundamental, facilitando la compra de la producción cafetera, una herramienta valiosa para facilitar la comercialización y percibir un ingreso en favor de las familias cafeteras. Hay que precisar que Almacafé es el integrador, trillador y operador logístico para las exportaciones de café.

 

El café, un sector que da ejemplo

 

 

En opinión de José Martín Vásquez Arenas, resulta más que grato hablar de la importante contribución de la caficultura a la economía toda vez que el sector aportó el año anterior más de nueve billones de pesos con una cosecha generosa y remunerada a buenos precios.

Recalcó que es trascendental la importancia de los caficultores para el desarrollo del país y destacó la laboriosidad de unos productores juiciosos y comprometidos a lo largo y ancho del país, igual con los cafeteros quindianos que igual se pusieron la camiseta productiva para ayudar a empujar una economía emblemática, compleja, pero dispuesta.

El año anterior los doce municipios del Quindío, Armenia, Calarcá, Quimbaya, Montenegro, Pijao, Génova, La Tebaida, Filandia, Circasia, Córdoba, Salento y Buena Vista, vieron los beneficios de la actividad cafetera, igual sus cinco corregimientos, las 18 inspecciones y sus 256 veredas. Según el directivo, la caficultura irrigó recursos importantes que pasaron de 220.000 millones de pesos en momentos de crisis, un dinero que le dio oxígeno a la economía departamental.

Para Vásquez Arenas, el trabajo realizado en tierras quindianas resultó encomiable por cuanto hubo una visible intensidad en la pandemia de Covid-19, que vino acompañada de restricciones, cuarentenas y todo tipo de limitaciones, empero, afirmó, los productores cumplieron con los protocolos sanitarios, atendieron las indicaciones de la institucionalidad y el café finalmente pudo proporcionar un ingreso a aquellas personas que no podían trabajar en esos momentos como fue el caso de los individuos que ayudaron a recolectar el grano desde el año anterior.

Los menesteres no solamente fueron motivo de ganancia para la caficultura, precisó, Vásquez Arenas, sino que le abrió una serie de oportunidades al grueso de la agricultura y a las actividades del campo.

Todo el éxito reportado en materia de café fue la consecuencia de un trabajo articulado desde la Gerencia General de la Federación Nacional de Cafeteros con los ministerios de Agricultura, Salud y la Presidencia de la República, igual en un armonioso ejercicio con la Policía Nacional y otras entidades del calibre de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA y otras.

 

“La Federación Nacional de Cafeteros ocupó otros espacios de gran importancia razón por la cual hoy, el sector cafetero tiene un reconocimiento de enorme relevancia. En el Quindío, los productores trabajaron en conjunto con la Gobernación, con los doce municipios, la Cooperativa de Caficultores, Policía y Ejército entre otras fuerzas vivas, lo cual resultó fundamental para poder atender la cosecha de 2020 y todos los programas del Plan Cosecha, complementado con los protocolos de bioseguridad que resultaron sumamente útiles en la socialización, promoción y acompañamiento de la zona rural”, declaró el señor Vásquez Arenas.

 

 

Igualmente trascendental, estimó el Director Ejecutivo del Comité de Cafeteros del Quindío, el hecho que los caficultores de la región tengan una agricultura diversificada, ya que cultivan café y otros productos de siembra, incluyendo la ganadería así como otras fuentes de ingreso, una condición destacada que permitió tener un liderazgo en la ruralidad. El momento, en medio de la crisis sanitaria fue aceptado y abordado, un asunto que permitió reportar una buena cosecha.

 

Frente a cualquier hecho, la caficultura responde

El Director Ejecutivo del Comité de Cafeteros del Quindío, José Martín Vásquez, remarcó que ante las circunstancias y el mismo tiempo que llega con hechos y situaciones cíclicas, el caficultor ha demostrado resiliencia, grandeza, arrojo y valentía, un paradigma para el país entero y para muchas regiones en el planeta.

El directivo evocó que hasta hace tres años, los precios no justificaban el trabajo, el esfuerzo y no cubrían los costos de producción, afortunadamente el contexto actual cambió, entregándoles a los cafeteros tranquilidad y mayores recursos para recuperar parte del terreno perdido. En momentos de pandemia, apuntó Vásquez, los caficultores vieron que la seguridad alimentaria era importante y por ello cultivaron otros alimentos que fueron comercializados y que en un momento difícil abastecieron hogares propios y extraños.

Añadió que infortunadamente los paros y los bloqueos les dañaron el incipiente negocio a muchos productores que debieron ver el deterioro de sus cosechas y por consiguiente, esfumarse el esfuerzo y la inversión. Al margen de todo el compromiso de los caficultores con el país es sólido y permanente.

La caficultura suele emplear mano de obra en mayor proporción que las demás actividades agrícolas, un tema esencial en lo social porque gracias al café muchos hogares ponen el pan en su mesa. El café, insistió, es ingreso, dignidad, oportunidad de trabajo, calidad de vida y tranquilidad.

Un punto importante es que la caficultura mejora en sus desarrollos tecnológicos a través del Centro Nacional de Investigación del Café, CENICAFE, todo para poder complementar la recolección del café con mecanismos versátiles como lonas y derribadoras, sin embargo hay actividades muy específicas que requieren de una labor manual y por ello la importancia de los recolectores a quienes se les hace un reconocimiento junto con los trabajadores del campo por su valioso aporte al desarrollo y crecimiento de la caficultura y agricultura, sectores de gran importancia para el tejido social que están sacando números y país adelante.

 

El turismo, la otra opción cafetera

 

Foto: instagram.com/danielalotze/?hl=es-la

 

Por su condición geográfica, climática y de entorno, el Quindío es una de las mecas del turismo, región de gran potencial ecológico, especial para el turismo y la recreación. A criterio de Vásquez es determinante pensar en una integración entre los diferentes sectores, teniendo en cuenta que el departamento está incluido dentro del Paisaje Cultural Cafetero que cumplió diez años con un reconocimiento de la Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, organismo que destacó el papel del turismo al igual que el involucramiento del café en una manera diferente y amable de generar ingresos, una labor totalmente complementaria, pero demasiado eficaz en marca región y denominación de origen.

Por iniciativa del gremio cafetero, la región trabaja en unos programas tendientes a afianzar sinergias entre turismo y caficultura, que permitan explorar estrategias que conduzcan al mejor aprovechamiento de la declaratoria de la UNESCO para los caficultores y los empresarios del turismo.

 

“Vale la pena mencionar que se viene trabajando con la Cooperativa de Caficultores, la Gobernación y algunas alcaldías del departamento en programas y proyectos que fortalezcan el proceso de beneficio húmedo y seco, la productividad y la sostenibilidad de la caficultura con unos planes específicos para mejorar la calidad del café con lo cual los labriegos recibirán mayor ingreso y rentabilidad porque percibirán un mejor precio al momento de vender su producto por tazas especiales que harán que los compradores nacionales e internacionales de grano de alto atributo vuelvan al Quindío para absorber un café diferenciado”, señaló Vásquez Arenas.

 

En su repaso por la economía regional, el ejecutivo anotó que las cosas han cambiado en el departamento porque en épocas de antaño, el Quindío era tan solo conocido por yuca, plátano y café, desde luego, con actividad ganadera, el tiempo pasó y por fortuna la región se caracteriza por la diversificación de productos y por una oferta agrícola y pecuaria de enorme condición. El directivo apuntó que hoy el café sigue siendo ese actor social importante para las 5.073 familias caficultoras que desarrollan la actividad en casi 20.000 hectáreas que existen en el departamento exclusivamente para la siembra de grano de significativas propiedades.

La puesta en marcha de los diferentes programas busca marcar la diferencia a nivel nacional, buscando unos espacios que vayan muy de la mano con el desarrollo de otros sectores productivos del departamento y sumando cada día en calidad para seguir repuntando por condiciones y taza en el ámbito internacional.

 

No podemos privarnos de la dicha que ofrece un café de la tierra

 

 

Los caficultores del Quindío invitaron al país entero a tomar solamente café colombiano, aseguraron que lo ideal es buscar marcas regionales o probar las características que brinda cada provincia cafetera. Muchos en las calles y en sitios públicos hablan de un cansancio por la ingesta de un café que no es bueno ni de Colombia, a tal punto que son varias las familias que adquieren bebestible nacional de alto perfil en taza con aromas y notas insuperables.

Para el capítulo Quindío hay un café que produce la finca El Agrado, uno de los núcleos productivos del Comité departamental en el corregimiento de Pueblo Tapao, que enamora y encanta paladares. En ese sitio opera también el Centro de Análisis y Catación El Agrado, un laboratorio en el cual son capacitados los caficultores que pueden hacer tostión porque el centro cuenta con ese servicio. Es un escenario propicio para llevar al público, producto transformado, rico en inocuidad en donde es fácil mostrar todas las características organolépticas que suelen dejar prendado a todo aquel que pruebe el magnífico grano.

El Quindío siembra dos tipos de café, el de cordillera y el del plan, aprovechando la calidad de sus suelos que hacen de la totalidad del departamento un productor neto de grano excelso. El Comité como parte de la institucionalidad no para en su meta de lograr calidades óptimas y diferenciadas con el ánimo de seguir reinando en el mundo de los cafés arábicas.

Siguen a buen ritmo las capacitaciones, el barismo, los cursos de calidad, las escuelas de café y la maestría de café en la Universidad del Quindío. La idea es que las más de 200 tiendas de cafés especiales sigan adelante con una marca departamental y un turismo aferrado a la cultura cafetera y al paisaje cultural cafetero, el mismo que potenció un turismo totalmente ecológico.

 

Imagen de Andres Felipe Urrea Giraldo en Pixabay

 

El café en la región marca diferencias abismales, un potencial que se acompaña de amabilidad, buenos seres humanos, cultura cafetera y una “quindianidad” que no se olvida jamás porque se matricula en el recuerdo y en las ansias de volver.

Es muy especial el recorrido por la tierra Quimbaya, por un Quindío que sigue progresando y apostándole a las bondades de la madre tierra. Allí se erige la palma de cera, el árbol nacional. Esta región encanta con sus diversiones temáticas en el Parque Nacional del Café así como sus secretos naturales y verdes resguardadas al interior del Parque nacional natural de Los Nevados y se queda en el agrado el valle del Cocora, pero igual municipios extraídos de las más hermosas punturas como Salento, Filandia, Pijao o Génova, unas municipalidades literalmente de ensueño en donde sabe mucho mejor una buena taza de café colombiano.

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