Domingo, 12 Septiembre 2021 00:09

Problema logístico del mundo está dejando café en los puertos: Vélez Vallejo

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Problema logístico del mundo está dejando café en los puertos: Vélez Vallejo Imagen-de-Hamuraj-en-Pixabay

El elevado incremento en los fletes marítimos tiene en vilo la economía mundial que sigue a la expectativa de unos costos logísticos excedidos que afectan la competitividad y conllevan a mayor inflación.

Los caficultores colombianos dijeron que hay dos temas que están complicando de manera alarmante el comercio internacional, uno el déficit de contenedores porque las empresas marítimas no cuentan a la fecha con las suficientes unidades de este tipo de depósito, esencial en la logística y el transporte de mercancías. En segundo lugar dicen, preocupa la frecuencia con la cual los buques están tocando puertos, pues estiman que no son suficientes las frecuencias.

En el caso de Colombia, dijo la institucionalidad cafetera, lo que se observa es que se está quedando café porque los buques llegan retrasados o porque sencillamente no hay sino una sola embarcación.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, Roberto Vélez Vallejo, aseguró que por fortuna algunas navieras están tomando decisiones unilaterales muy curiosas, en el sentido de asignar un número determinado de contenedores a los clientes, es decir que se está acudiendo a una figura coyuntural que puede tomarse como una cuota de contenedores para paliar la situación.

Agregó que hay un asunto bastante apremiante y es el valor del flete que, aunque no lo pagan los cafeteros porque las ventas de grano se hacen en términos FOB, en donde es el cliente el que asume el costo de ese cargamento, si se ha escuchado de unos incrementos violentos que impactan las actividades comerciales, ralentizando básicamente las operaciones de importación y exportación.

 

“Hablé con un comerciante europeo y me dijo que el viaje con carga en barco de Vietnam a Europa había multiplicado por seis el costo del flete, lo que hace que el precio para el café vietnamita no sea del cinco sino del 15 por ciento o más, un problema agudo que afecta las economías y el comercio en general”, declaró el señor Vélez Vallejo.

 

Roberto Vélez Vallejo

 

La situación, dijo el dirigente gremial, es delicada porque expone al mundo entero a una inflación descomunal, un problema que ya empezó a notarse porque hay productos que subieron de manera impresionante como es el caso de los fertilizantes y los agroinsumos, pero las elevadas tarifas, detalló Vélez, impactan al alza todo tipo de bienes, empezando por los básicos o esenciales.

Dijo que a partir del problema, logra percibir que se trata de un asunto coyuntural el cual, en la medida que vaya despertando todo el comercio internacional, el tema de los fletes marítimos paulatinamente se irá normalizando. Explicó que como suele pasar en todo, hay momentos de inflexión en donde hay algunas navieras que aprovechan, igual unos buques que buscan ganar en medio de la situación.

 

“En la medida en que eso sea tan rentable y teniendo en cuenta la competencia, va a permitir que la actividad naviera retome su dinámica y vuelva a sus rutas más temprano que tarde. Según lo que dicen los empresarios en Europa, se espera que las cosas vuelvan a la normalidad en unos seis meses”, precisó el Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros.

 

A criterio del directivo, el tema no deja de ser complejo porque hay productos que por los costos logísticos no han podido abordar, algunos inclusive se han quedado en los puertos para retornar, porque es prácticamente imposible cubrir los actuales valores del transporte marítimo. El tema no es fácil, sostuvo, debe estar en la agenda y como en toda actividad económica hay que confiar en las fuerzas de oferta y demanda. Explicó que hoy los precios están altos porque no se cuenta con la suficiente oferta de transporte, pero adujo que en la medida que la demanda internacional se vaya normalizando y que los precios sean atractivos, volverá la cordura, eso es lo que se espera según Vélez Vallejo.

No descartó que el tiempo de reanimación naviera pueda superar los seis meses, sin embargo, confió en un pronto restablecimiento en el frente logístico y del transporte transoceánico de carga, por el bien de las empresas y sectores con vocación exportadora, que hoy ven serias dificultades operativas a raíz de unos costos totalmente por fuera de la sensatez.

 

 

De alguna manera, la situación hace pensar en la recordada y muy fuerte Flota Mercante Grancolombiana, empresa que operó por espacio de 50 años, siendo un referente del comercio internacional. La sociedad naviera que articuló región y movilizó progreso regional después de la Segunda Guerra Mundial, llegó a tener tanta categoría que en las décadas de los años cincuenta y sesenta, compitió hombro a hombro con Grace Line, una sólida firma norteamericana de transporte.

 

“Casualmente, esas fueron las condiciones internacionales que llamaron en su momento, por allá en 1946, a esos líderes regionales, incluidos los cafeteros a tomar la decisión de fundar la Flota Mercante Grancolombiana, no se nos puede olvidar que esa empresa, una de las más importantes en la historia de Colombia, se creó en asocio con los gobiernos de Venezuela y Ecuador”, evocó el Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros.

 

Haciendo remembranza de la otrora Flota Mercante Grancolombiana, Vélez Vallejo manifestó que eran tiempos de gentes visionarias que ya tenían el concepto del mediano y el largo plazo en los negocios, empero indicó que la época fue de un comercio internacional mucho más pequeño en donde la capacidad económica de las empresas por los precios y el mercado era muy compleja.

Hubo momentos entre los años 70 y 80 en los cuales las empresas navieras hicieron acuerdos y movidas para tratar de regular el comercio y tener precios accesibles de contenedor. Lamentablemente los pactos no fueron lo suficientemente sólidos y al país le tocó ver cómo un contenedor que viajaba a Japón por 3.000 dólares bajó a 1.200 dólares. Como dato curioso al amable Gerente le correspondió ver en estos tiempos, fletes de 1.200 dólares que saltaron a 6.000 y 7.000 dólares, una actividad históricamente muy asociada a oferta y demanda internacional.

 

“Lo repito, dadas las condiciones del mercado, en algún momento sale competencia y vuelven a descender los precios del flete marítimo, es un asunto comercial y en ese contexto cualquier cosa puede pasar”, advirtió Vélez Vallejo.

 

2021 con balance mixto, bien en valor de cosecha, regular en producción

 

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Finalmente el Gerente General de la Federación Cafetera dijo que el balance anual no será tan halagüeño como pudo esperarse y reconoció que el 2021 cerrará con una cosecha menor, puesto que el clima no ha ayudado por la presencia de constantes e intensas lluvias. En un viaje que recientemente hizo el Gerente a Pereira, los aguaceros se presentaron durante ocho días consecutivos, lo cual refleja la magnitud de las precipitaciones y lo que debe esperar la caficultura en cifras de producción.

Según las estimaciones de Vélez Vallejo, la cosecha puede cerrar por niveles de 13 o 13.5 millones de sacos, un poco por debajo de los 14 millones de sacos que fue el último promedio, pero espléndida en valor, porque será una cosecha que muy seguramente estará por el orden de los 11 billones de pesos sin ningún problema.

La noticia desde todo punto de vista es positiva, en medio del largo invierno habrá una cosecha con valores históricos, lo que sucede, y resulta plenamente entendible, es que los caficultores se habían acostumbrado a unas cifras por encima de los 14 millones de sacos, 14,2 o 14,3 millones, cantidades apreciables en producción y hoy bajar a 13,4 o 13,5 será duro, pero son condiciones climáticas sobre las cuales no se puede influir.

En el momento actual hay una caficultura y unos cafeteros tranquilos con los niveles de precio, un contexto amable y esperanzador porque los productores están juiciosos pagando acreencias, invirtiendo e innovando sus fincas, todo debido a un magnífico precio interno de compra, reflejo del mercado internacional y las querendonas primas por calidad, una dicha que lleva ya unos buenos meses, posiblemente el premio a la inquebrantable fe del cafetero.

En medio de las novedades, pandemia e incremento de fletes y estrés por el tema logístico, la Federación Nacional de Cafeteros cuenta con Almacafé, una empresa vital en la logística del sector y sumamente activa desde el ocho de mayo de 1965, día en que fue creada.

 

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Almacafé es vital en el engranaje cafetero y por ello cuenta con un portafolio diverso y a la mano de los productores, toda vez que ofrece gestión de compras, agenciamiento aduanero, almacenamiento, gestión de transporte, servicios especializados en café, distribución y despachos, un bordón esencial en la actividad cafetera y en la exportación del bebestible que llega sin inconvenientes por el trabajo previo al embarque y un acopio hecho de manera profesional y confiable.

En la coyuntura los productores han visto todas las bondades de contar con una logística que permitió y permite seguir adelante con los despachos de grano a los distintos puertos del mundo. La situación paulatinamente empieza a retomar la normalidad y por ello, con el grave inconveniente sanitario que persiste y exige prevención y cautela, Almacafé, acompañada por el Gobierno y las sociedades portuarias, no claudicó en sus oficios y pudo garantizar transporte, almacenamiento y todo lo concerniente a logística, dándole ese parte de tranquilidad a exportadores e importadores.

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