Martes, 26 Octubre 2021 06:55

Colombianos adelantan plan piloto cafetero en Estados Unidos

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Con semillas colombianas, los productores esperan que los fértiles suelos de La Florida acojan un café suave, lleno de atributos y fragancia. La aventura apenas empieza, pero ya se habla del parque del café.

Los grandes inventos o logros han sido el producto de la audacia, la apuesta, la fe, el atrevimiento y quizás algo de locura, en el caso que narraremos a continuación se trata de siembras norteamericanas de café, un producto con exigencias en clima y altitud, sin embargo, la humanidad se ha llevado tremendas sorpresas como la producción de alimentos por parte de los israelitas en medio del desierto.

De todo pasa y en cualquier momento lo impensable se ve, empero, hay unas siembras cafeteras en Florida que podrían ser la gran decepción o el inicio de algo grande para los norteamericanos que generalmente aman los cafetos y la bebida especial que estos obsequian.

Indiscutiblemente, Florida, siendo un estado húmedo subtropical y tropical podría dar una sorpresa, es quizás de los 50 estados en donde el café podría asomar como la gran novedad, pero hay, en medio del trabajo que ya se hace por parte de un grupo de colombianos, un apego al credo y a las bendiciones porque de lograrse tendrá matices de milagro.

En Colombia los expertos dicen que para que un árbol de café arroje frutos de calidad, es necesario esperar desde la siembra del colino, unos tres o cuatro años. Después de las siembras, y la primera recogida las cosechas suelen darse, desde la floración, en tiempos que oscilan entre los seis y ocho meses, como quien dice, con las condiciones climáticas de Florida, el cultivo del café suave es más que un desafío.

Como quiera que sea, los emprendedores del café arrancaron con la aventura y en la primera etapa del proyecto las cosas han salido bien, ahora tendrán que esperar unos años para saber si la siembra progresa y si el café entra en el listado de los nuevos productos de Estados Unidos, una mala noticia para muchos jugadores en el mercado, pero una buena, con seguridad, si el café como cultivo logra su objetivo en tierras norteamericanas, con seguridad los precios podrían mejorar.

En el famoso y paradisiaco “Estado Soleado”, los primeros cafetos ya crecen y en principio serán ofrecidos en tiendas de cadena como un producto ornamental, luego vendrá el parque cafetero y finalmente esperar si el grano gringo se hace realidad para comercializar café de Estados Unidos, algo como para no creer.

 

Oscar Andrés Neira

 

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el caficultor Oscar Andrés Neira, afirmó que resultó gratificante empezar con el novedoso proyecto de cultivar café en Florida para lo cual fue necesario llevar unas semillas de café colombiano que han sorprendido gratamente, entendiendo que las tierras en donde crecen los cítricos, son igualmente aptas para la siembra de cafetos.

Neira, conocido en Colombia por hacer parte del gremio de jóvenes cafeteros y por liderar iniciativas como Coffee, el cripto-activo del café recientemente socializado en Minas Gerais, Brasil, ha hecho el curso de aprender de café y por eso entre tierras brasileras, colombianas y ahora americanas, optó por lanzarse con un experimento del cual espera los mejores resultados.

Expuso que en las tierras cafeteras del hemisferio sur hay siembras en donde las temperaturas suelen ser muy altas, pero aclaró que de todas maneras hay variedades que se adaptan fácilmente a diversos terrenos y climas.

 

“Trajimos varias semillas de Colombia para probar cuál de todas se adaptaba más al calor y a las inmejorables condiciones del suelo floridano. Hubo dos variedades que encajaron perfectamente al clima, mostraron armonía con el entorno y a partir de ello empezó todo el trabajo de los semilleros. Hoy ya hay matas que han crecido y estamos muy cerca de vender esas plantas como ornamentales en diferentes viveros del estado den cadenas como Walmart y otras de gran formato”, puntualizó el señor Neira.

 

En este momento, explicó el empresario, los caficultores están haciendo las diligencias de trámites para poder operar al amparo de la legalidad, todo soportado con documentación, pero sobre la base de una compañía creada en Estados Unidos para sacar adelante los proyectos empresariales trazados.

Para el empresario el primer objetivo del proyecto es probar y ver de qué manera puede funcionar la siembra de café en tierras de La Florida, conocidas por su calidad y generosidad. Actualmente avanza la venta de plantas decorativas de café, una parte de la esencia colombiana y del espíritu de sus montañas. Anotó que en las tiendas de cadena es muy común encontrar viveros en donde son comercializadas plantas de limón, naranja, aguacate y otras que pueden tener precios que oscilan entre los 25, 30 o 40 dólares.

Como las matas de café no son muy comunes, los inversionistas vislumbraron una idea que puede hacerse grande en el país de las oportunidades que puede llegar a tener una sorprendente respuesta en el exigente mercado norteamericano.

Con el paso de los días la curiosidad cumplió con su deber, llevó muchas personas del estado Florida a ver las siembras, lo que llevó a la idea del parque temático para llegarle a la gente y explicarle sobre el proceso del café partiendo del germinador, pasando por el almácigo hasta las labores de cosecha y tostión.

El caficultor Oscar Neira, aclaró que de momento la apuesta hace parte de un experimento porque no se sabe si el café sembrado arroje los resultados esperados en cosecha, calidad y rendimientos. Todo, dijo, hace parte de un proceso y no será el primero porque en la sabana de Bogotá en donde jamás se sembró café, vino la apuesta por unas cuantas matas, dejando como resultado final que el factor de rendimiento no era el mismo que el de las zonas tradicionales para la siembra del bebestible. El ejercicio, comentó el productor, puede tardar dos años o más y será allí cuando se le diga al mundo si es posible cosechar un café 100 por ciento estadounidense, lo que se constituye en todo un reto.

 

“De momento el objetivo es que las matas sigan creciendo, sacarlas al mercado y venderlas a valores que van entre 12, 15 y 18 dólares cada una y a medida que crezcan el precio será más alto. Alguien nos dijo que si las matas toman un tamaño mayor, nos las paga a 40 dólares”, anotó el cafetero.

 

El tema lo tienen bien claro los involucrados en el negocio, sacar provecho de las enormes y sólidas tiendas americanas en donde regularmente hay un vivero que es a donde se quiere llegar y para ello, precisó, ya se hace gestión, básicamente con propietarios de finca o de casas con antejardín.

 

 

Las mejores plantas se están seleccionando y de allí unas 3.000 matas irán a la finca en donde se tiene proyectado el Coffee Park. A criterio de Oscar Andrés Neira, será espectacular la experiencia de mostrarles a los estadounidenses en su propia tierra cual es el proceso para obtener una bebida de calidad como lo es el café.

El resultado de la operación en cultivo será cuestión de tiempo, entre tanto el empresario llevará a Florida café suave colombiano para tostarlo y ofrecer bebidas a partir de café en un parque temático que muy seguramente les alegrará la vida a las familias norteamericanas y latinas.

Esta inversión fue la consecuencia de haber madurado ideas y proyectos a través de los años y de querer darle al café otro tipo de mercado, totalmente por fuera del commoditie, más aferrado al valor agregado, y ahora, con opciones de siembra en tierras aparentemente imposibles para su cultivo en donde operará de todas formas un parque del café a la altura de las exigencias americanas. Neira fue claro al aseverar que con el proyecto no se improvisa ya que habrá producto y experiencia.

 

“Hay, afortunadamente personas que han creído en nuestros proyectos e iniciativas, hablo de cafeteros y empresarios en Colombia. En Estados Unidos el cuento es otro y ya hemos tenido contactos con capitalistas, personas metidas en los negocios, totalmente atraídas por esta incursión. Hemos tenido para todo este reto el acompañamiento de la criptomoneda que creamos, luego es un tema que se viene fortaleciendo, gracias al duro trabajo realizado a lo largo de estos años”, manifestó el productor.

 

Para sortear el clima y otras circunstancias ambientales, el proyecto tendrá árboles al aire libre y plantas en invernadero, todo para saber cuáles fueron con el tiempo, las matas de mayor rendimiento, las que fueron posibles o las que no prosperaron.

Actualmente, afirmó Neira Estados Unidos y Suiza sin los países que más dinero movilizan en el mundo con la comercialización de café sin que tengan una sola planta sembrada, hoy puede decirse con toda confianza que Estados Unidos es la excepción del escenario planteado.

Según los expertos el valor del comercio de café supera los 200 mil millones de dólares anuales, un mercado en crecimiento que brinda oportunidades económicas a los productores y a los actores de la cadena valor. El mercado deja ver distintos escenarios en utilidad pues una cosa es lo que gana quien produce el grano como producto básico y otro el industrial que saca provecho de su musculatura financiera para procesar el café y venderlo de diferentes maneras con unas utilidades supremamente grandes.

Un tema que tiene en mente es que un producto tan importante resulte posible para Estados Unidos dentro de su aparato productivo, una situación que atraería más inversión y con ella un foco de oportunidades para quienes conocen el tema y están aprendiendo del tema en suelos de Florida porque les sería fácil determinar semillas útiles y procedimientos adecuados del café.

 

“Ese café, si florece, se convierte en algo muy bueno para Estados Unidos y para Colombia, además que es una manera de decirle a los estadounidenses que los colombianos somos capaces de hacer más cosas buenas que malas, ratificaría este proceso la unión de dos pueblos a través de la caficultura y pondría a Colombia como vanguardista de un cultivo especial en tierras norteamericanas”, sostuvo Neira.

 

Anotó que el 20 de julio de 1969 llegó a luna en el Apolo 11, con los astronautas Neil Armstrong y Edwin Aldrin, el piloto. Pisaron suelo lunar mientras el astronauta Michael Collins, permanecía en el módulo de mando. Esa era una misión imposible, posiblemente como sembrar café en Florida y a estas alturas del siglo XXI Oscar Andrés Neira, piso tierra americana para intentar lo que parece improbable, quizás una quimera.

De todas maneras es colombiano, tozudo y cargado de fe, habrá que esperar que acontece, pero lleva igual proyectos cafeteros de alto valor agregado para seguir como empresario en Estados Unidos.

Las visitas han sido recurrentes, todo tipo de personas se han acercado al sitio en donde están creciendo las primeras matas de café, hay allegados a representantes a la Cámara por Florida que ven muy interesante el emprendimiento, experimento que de darse recibirá todo el apoyo del Gobierno de estados Unidos, algo muy diferente a lo que acontece en Colombia y en Latinoamérica, en donde el agricultor trabaja a la deriva, sin herramientas, carente de bienes públicos e infraestructura, totalmente solo y a su suerte.

 

“Estados Unidos es una potencia productiva y un motor de crecimiento por las ayudas que ofrece el ejecutivo, por las ayudas y estímulos que reciben los labriegos para seguir sin pausa en las labores del campo en donde la rentabilidad es una constante. Esperamos no ser la excepción, ya hay voces en el Capitolio hablando de nosotros y están expectantes, si damos resultados tendremos, posiblemente un incentivo para seguir, Estamos hablando de un plan piloto que puede terminar en café estadounidense, una novedad puesto que en Norteamérica es común ver café de todo el mundo y la llegada de un grano de la casa marcaría un cambio en el mercado y las preferencias, indudablemente”, declaró Oscar Neira.

 

 

El proyecto marcha bien en su primera etapa, el parque igual está sobre planos, pero resta saber si es posible obtener en Florida un café con alto factor de rendimiento y unos atributos en taza de alto puntaje. Para el agricultor, si todo sale como está trazado, Florida sería la región cafetera de Estados Unidos.

Agregó que hay mucha confianza por lo que pueda pasar, a la fecha Neira está convencido que Estados Unidos puede tener su propio café, algo favorable para un país aferrado al patriotismo, a lo propio y a lo que se hace en casa.
Por ser un proyecto incipiente, Florida podría ser un productor importante, pero de momento es imposible hacer cálculos sobre producción, lo que sí resulta seguro es que si el café muestra propiedades, el nuevo producto sería exitoso.

Por su parte el parque tiene en mente vender cafés colombianos, productos igualmente hechos en Colombia a partir de café como achiras, dulces, cerveza, vino y otros derivados que llegarían a la tienda programada dejándoles utilidades y regalías a los productores y empresarios de las zonas productoras de café como pasará con Huila y Cauca.

Al responder la pregunta sobre el reto de ponerle de alguna manera competencia a Colombia con un producto estrella como el café, Neira dijo que es un proyecto que no afecta a los caficultores del mundo porque es tan solo un estado que eventualmente produciría grano suave, nada que preocupe. Recalcó que no olvida sus orígenes, su arraigo y los favores que ha recibido de la actividad cafetera.

Estados Unidos, concluyó Neira, es un país bendecido, acoge todos los emprendimientos y si hay futuro, lo ideal es capitalizarlo. Dijo que el mundo se mueve alrededor del café, no hay un escenario grato o circunstancia alguna que pase por alto una buena taza de café y por ello para Neira, explorar no está de más.

Esta región tiene sello español, fue gobernada por la Corona española tras su fundación en 1513 por el explorador Juan Ponce de León, autoridad en Puerto Rico, quien bautizó el espléndido paraje con el nombre de La Florida. Luego de disputas entre colonos, guerras e invasiones, Florida pasó a ser un estado de la Unión en 1845, cuando en Colombia estaba en pleno auge la colonización antioqueña, casualmente la que diseminó las siembras enormes de café.

Florida es un estado de diversas herencias, tiene el legado indígena, africano, europeo e hispanoamericano, posiblemente por ser un pueblo propiedad de España en tiempos de la conquista y la colonia, aún conserva ese entorno en donde vaga el fantasma perenne de la historia.

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