Jueves, 30 Noviembre 2023 09:47

Respaldo unánime de los cafeteros a Germán Bahamón

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Los cafeteros ven que el ministerio de Agricultura ha venido promoviendo instancias paralelas donde inclusive se habla de reestructurar la FNC, competencia exclusiva de los caficultores.

En el Congreso Nacional Cafetero, la máxima instancia de este gremio, los caficultores enviaron un mensaje de unidad y destacaron en varios escenarios durante el día, que solo los cafeteros pueden tomar decisiones sobre su Federación dado que es el gremio más democrático del país. Como bien es sabido, los caficultores participan en elecciones cafeteras una actividad acostumbrada por más de 90 años.

Así mismo, los dirigentes gremiales presentaron una manifestación, conocida internamente como proposición, leída en el Congreso Cafetero por la presidente del Comité Departamental del Tolima Viviana Oyola, de respaldo total al gerente, la cual fue firmada por los presidentes de todos los comités departamentales, es decir los representantes de las 551 mil familias cafeteras.

 

“Es innegable el acierto en la hoja de ruta trazada desde su llegada a la Federación, encaminada a realizar una reingeniería a la gremialidad, reconociendo las fortalezas construidas durante 96 años para que a partir de estos sólidos cimientos pongamos la institución ad portas de otros 100 años de construir país dentro y fuera de nuestras fronteras” enfatizó la dirigente gremial entre otros temas relacionados con los aciertos de Bahamón, como el aporte al tejido social, asociatividad y su compromiso con la comercialización encaminado a mantener la unidad del gremio.

 

Víviana Oyola, voz de los productores federados de café, le reafirmó al gerente Bahamón que cuenta con el gremio cafetero para que juntos sigan escuchando, haciendo y transformando el futuro de la agricultura en Colombia.

Expuso que cuando se ha vivido acompañado por la FNC durante más de cinco décadas, cultivando exitosamente café bajo las enseñanzas provenientes del Centro Nacional de Investigaciones del café, transferidas por los agrónomos del servicio de extensión; cuando se ha vivido de la empresa cafetera desde la temprana edad de veinte años, y se ha hecho carrera en el gremio observando el compromiso de los Comités de Cafeteros, cuyos equipos prestan, sin dilación la asesoría requerida para enfrentar cualquier problema en los cafetales e incluso de relacionamiento social, se consolidan amor y admiración por esa Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.

Por eso, agregó, cada palabra fuerte, cada invectiva contra la casi centenaria organización gremial; cada duda infundada, es como un golpe directo al pecho y una injusticia frente al entendimiento derivado de la experiencia cafetera.

 

 

Señaló que Germán Bahamón Jaramillo fue elegido por unanimidad Gerente General de la FNC en el nonagésimo primer Congreso Nacional Cafetero, extraordinario, el 27 de abril de este año, después de su largo recorrido en campaña.
Expreso que el fino oído de los Congresistas Cafeteros, reunidos hoy en Bogotá, mismos integrantes de los comités departamentales, percibió en Bahamón, en medio del respeto mostrado hacia la Federación y de su conocimiento de la caficultura, el deseo de conducir la Federación hacia una meta de austeridad y la caficultura nacional por un sendero de modernización.

Dada su experiencia, señaló Oyola, los caficultores depositaron en el actual Gerente General todas sus esperanzas de progreso y ratificó que por eso el gremio en pie acompaña decididamente la gestión de Bahamón Jaramillo. Aclaró que nunca fue percibido ningún cariz político en los análisis y confió a nombre de los comités departamentales que el elegido democráticamente será el Gerente cuando la Federación Nacional de Cafeteros, en el 2027, llegue a sus primeros cien años de servicio a las familias caficultoras del país.

 

“Pensé, repito, casi simultáneamente durante su discurso, señor ministro, que los gerentes de la Federación Nacional de Cafeteros, en lo que respecta a su comportamiento como tales, y a los manejos y las destinaciones del Fondo Nacional del Café, administrado por la Federación, no pueden tomar decisiones propias; que las decisiones de los gerentes siempre han estado avaladas por el Comité Nacional y que el Comité Nacional está constituido por 15 delegados cafeteros, uno por cada comité departamental, y por cuatro delegados del Gobierno Nacional, que son, bien lo sabemos, el Ministro de Hacienda y Crédito Público; el Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural; el Ministro de Comercio Industria y Turismo y el Director del Departamento de Planeación Nacional. Con un voto especial del ministro de Hacienda, si fuere necesario”, precisó la señora Oyola.

 

Manifestó que si se revisan actas de las reuniones del Comité Nacional de los años 86 y 99, por mencionar apenas dos, se encuentran acuerdos y parágrafos, donde se enfatiza que el Comité Nacional y los ministros de Hacienda y Crédito Público de esos años, daban su voto favorable y expreso para hacer cuantiosas inversiones con dineros del Fondo Nacional del Café. Obras pías, para decirlo a la manera católica, que hicieron sentir orgullosos en su momento a los cafeteros y al pueblo colombiano que respeta y reconoce la obra cafetera en desarrollo en medio de la oportuna participación gremial, trabajos que le correspondía hacerlas al propio gobierno, como fueron la atención a los daños causados en Armero y Chinchiná y también a “la zona vecina, en la cual no hay producción de café, pero sí vivían muchos productores del grano”, después de la terrible avalancha por la erupción del Nevado del Ruiz; o la reconstrucción de casas e infraestructura en el campo y las ciudades del Eje Cafetero, semidestruidas por el terremoto del 25 de enero de 1999.

Otro aspecto que llama la atención de los manejos que ha dado el gobierno nacional a la economía cafetera, increíble y cuando menos deplorable, aseveró, si se mira a la distancia y sin hilar muy fino, puesto que ocurrió en el año de 1976, fue la emisión de los Títulos de Ahorro Cafetero, TAC.

Afirmó que en 1976, año de la única verdadera bonanza cafetera que ha tenido el país, por iniciativa del Comité Nacional de Cafeteros, se convocó el XXXIV Congreso cafetero, extraordinario. Dada la situación del mercado y la celeridad que registraban los precios internos y externos del café, evocó Oyola, ,se concluyó que era conveniente adoptar medidas para regularizar el ingreso cafetero, en forma tal que no se produjeran presiones inflacionarias adicionales en tales circunstancias. El Comité Nacional de cafeteros acordó y el Gobierno Nacional decretó una nueva estrategia consistente en que parte del mayor ingreso correspondiente a aumentos del precio externo, se entregaría como ingreso diferido a los caficultores en forma de ahorro y la otra parte a través de aumentos del precio interno.

 

“Entonces, se emitieron los TAC, redimibles a los tres años; nos fueron entregados como parte de pago del precio por arroba de café, y como una forma novedosa, dijo el equipo de gobierno, de presionar a los cafeteros al ahorro. Hoy vemos, desde la distancia, y con la nostalgia del expoliado, que esa medida, si bien puede haber tenido buenas intenciones, al poco tiempo, hizo que los caficultores, inexpertos en manejar papeles, cayéramos en manos de los reducidores, que nos compraron los TAC a menos precio. El remedio del gobierno para evitar la inflación, se transformó en enfermedad para el caficultor; se convirtió en una forma novedosa de impedirle al caficultor manejar su propio dinero y perdió la oportunidad de ser rico por unos meses, satisfaciendo cómodamente sus necesidades y sus sueños”, apuntó la presidente del Comité Departamental del Tolima, Viviana Oyola.

 

En su intervención la directiva dejó claro que desde la creación del Fondo Nacional del café, en 1940, el gobierno nacional ha estado siempre presente con su ministro de Hacienda en las decisiones tomadas por el Comité Nacional de Cafeteros, y que los Gerentes Generales de la Federación, no pueden tomar decisiones solos, en el manejo y las erogaciones que se hacen del Fondo.

 

Asuntos de la casa

 

 

 

En opinión de los caficultores, las tiendas Juan Valdez han sido vapuleadas por estos días de manera aviesa y profundo desconocimiento del valor de su existencia. Destacó que las tiendas Juan Valdez aportan al FoNC, un 4 % de cada artículo que se vende en ellas y que, al 2022, habían aportado un consolidado de 189 mil millones de pesos por el uso de la marca. Es preciso subrayar, dijo, que las tiendas Juan Valdez son las únicas que le aportan dinero al Fondo Nacional por cada taza consumida de café en sus 500 locales abiertos en el mundo. Ningún otro café, cafetería o consumidor que se respeten, detalló, hace ese aporte ni en Colombia ni en el exterior; utópico aporte propuesto a los consumidores de café por el economista estadounidense Jeffrey Sach, después del Primer foro Mundial de Productores de café, efectuado en Medellín, en julio de 2017, para hacerlo llegar al eslabón más débil de la cadena cafetera y salvarlo de la miseria.

En su intervención, Oyola consideró que un aspecto determinante para la visión actual que desde el gobierno se tiene de la Federación nacional de cafeteros, fue el asunto de las entregas de cafés a futuros.

 

“Yo fui uno de los usuarios de esa herramienta y lo he sido en varias ocasiones, con excelentes resultados a mi favor. La última vez, me comprometí a entregar café a 980.700 pesos la carga; precio que me parecía razonable después de hacer las cuentas de los costos de producción en el momento en que tomé la herramienta. De manera imprevista, ocurrieron dos sequías y una helada consecutivas en la zona cafetalera del Brasil. Disminuyó su producción, y empezó a subir el precio de manera rápida, un poco a la manera de 1976, hasta alcanzar precios máximos de 2.320.000 pesos por carga. Cuando el precio interno iba en 1.270.000, decidí hacer el esfuerzo y entregar el café comprometido, a sabiendas de que lo haría por debajo del precio de referencia, para cumplir con el honorable contrato, y así poder disfrutar de unos precios que parecían ser espectaculares a un futuro cercano. Como en realidad lo fueron”, enfatizó la dirigente regional.

 

Acentuó que no todos los cerebros funcionan igual. Algunos caficultores, comentó, decidieron no entregar el café comprometido; vender en otra parte y ganar más dinero, eso, sin pensar en las graves consecuencias que se darían en el relacionamiento con el gobierno por las sospechas de que no se estaban utilizando bien los dineros del Fondo Nacional del Café; y, muy posiblemente, con los tostadores en el exterior, que prefieren el café colombiano, porque podría quebrantarse una de las principales características que le dan valor a la prima que pagan por la excelencia del excelso grano, como es el cumplimiento.

Con la venia de ustedes, apreciados congresistas, exteriorizó la directiva, me permito afirmar que hoy me sentiría avergonzada ante todos los colombianos, de haber tomado la misma determinación en provecho personal, sin prever las consecuencias que afectarían a la comunidad caficultora colombiana.

Otro de los asuntos gruesos a tratar en el 92 Congreso Cafetero, es el de los precios del café. Los cafeteros precisaron ante el gobierno que si no son atendidos los anuncios de que el 2024 será un año de cosecha alta de café en Brasil, porque entrarán en producción unas 400 mil hectáreas recuperadas de la devastación de las sequías y la helada, los precios se irán a pique. En consecuencia, como en el año 2012, los caficultores se quedarán sin cómo efectuar las puntuales labores que exige la caficultura para conservar su productividad.

 

“Señora Ministra de Agricultura, señor ministro de Hacienda, son muchos los problemas que enfrenta la caficultura a escala nacional en las diferentes regiones: escasez de agua, vivienda e infraestructura para sus empresas cafeteras; inexistencia de puestos de salud, pésima o nula conexión de internet que impide la puntualidad que exige una caficultura de precisión, no hay infraestructura deportiva; inexistencia o falta de mantenimiento de vías, y un largo etcétera, en buena parte responsabilidad del estado que nuestros delegados tratarán en detalle en las comisiones de este Congreso Cafetero y ustedes en las mesas de trabajo con el Comité Nacional, y los diferentes actores del sector. Pero el precio por debajo de los costos de producción podría ser el peor. Haré referencia, antes de concluir, a un asunto decisivo que manejamos los caficultores. En el 2012, tuvimos la producción de café más baja de las tres décadas anteriores a esa fecha: 7.700.000 sacos de setenta kilos. No podemos negar el apoyo del señor expresidente Juan Manuel Santos, aunque parte de ello se dio después de once días de paro cafetero en febrero de 2013. Ese apoyo que ascendió a 1,3 billones de pesos y se ejecutó en el programa Protección al Ingreso Cafetero. PIC, entre octubre de 2012 y junio de 2014, ante la fuerte caída del precio interno de la carga de café, fue fundamental para recuperar una caficultura agonizante”, reconocieron los caficultores.

 

 

 

Los agricultores dijeron que las platas entregadas por el Gobierno a los caficultores colombianos, permitieron volver a efectuar el laboreo necesario en sus terruños y recuperar la productividad: fertilizaron, resembraron, renovaron los cafetales, controlaron la roya, que se había ensañado en los caturrales; y, en 2015, de esos 7.700.000 sacos de 70 kilos producidos en 2012, pasaron a producir 14.175.000, dando muestras de una eficiencia incomparable que, con toda seguridad, satisfizo al ex presidente Santos, porque había sido bien invertido su apoyo.

Al sumar la producción cafetera y los dineros movidos por la empresa cafetera desde el año 2013 hasta el 2022, las estadísticas existen y se pueden revisar; el gremio cafetero dio a conocer o refrescó los montos totales: 131.486.952 sacos de café de 70 kilos, es decir, 79.041.224 cargas de 125 kilos, equivalentes a 790.412.240 arrobas.

 

“Si promediáremos la recolección a 30.000 pesos arroba en esos diez años, eso nos daría un monto de más de 23 billones de pesos, pagados a la mano de obra no calificada de más o menos 600 municipios productores de café, dinamizando sus magras economías; millones de arrobas que, puestas en el exterior, también permitieron traer al país la suma de 77 billones 199 mil 639 millones de pesos, sin traerlos a valor del 2022, que daría un monto superior, una cifra nada despreciable que de algo le sirve al gobierno para contener la miseria en los municipios y dinamizar la economía nacional. Con esta narrativa, apreciados ministros, quiero subrayar ante sus señorías, que cualquier apoyo del gobierno al sector cafetero, en momentos de crisis, no solo es bien recibido sino que, también, es multiplicado y devuelto con creces al caudal de la economía nacional, como resultado del conocimiento en el manejo de la caficultura acumulado durante más de dos siglos por nuestros compatriotas en toda la geografía cafetera de Colombia, y perfeccionado por la técnica impartida por la Federación Nacional a lo largo y ancho de 22 departamentos”, dijo Oyola.

 

Expresó que es casi seguro de que el año próximo el sector cafetero necesitará el apoyo, para que la caficultura colombiana pueda subsistir; entre tanto, la FNC con el Germán Bahamón a la cabeza, seguirá trabajando en medidas fundamentales para la sostenibilidad de la caficultura, con la mira puesta en la industrialización del Café de Colombia.

Recalcó que los Congresistas de los 15 Comités Departamentales de Cafeteros, presentes en Bogotá, elegidos los días 10 y 11 de septiembre de 2022, mediante voto democrático, por caficultores de todo el país, con una postulación de 16.400 candidatos, para escoger entre ellos 4.644 representantes a los 387 Comités Municipales y 180 de los 15 Comités Departamentales, reafirman la unidad y el aprecio mutuo, y en el apoyo a las decisiones tomadas por el Comité Nacional de Cafeteros, constituido por los quince delegados al Comité Directivo y los cuatro representantes del Gobierno Nacional, siempre y cuando sean por la prosperidad de la gran familia caficultora colombiana.

Los productores de café, subrayó, hacen parte de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, una institución ejemplar en el mundo, constantemente actualizada como respuesta a las condiciones cambiantes de la caficultura colombiana y su entorno.

En consecuencia, dijo Oyola, la declaratoria gremial, en este nonagésimo segundo Congreso Nacional de Cafeteros, consiste en afirmar que los caficultores continuarán abogando por la sostenibilidad de la caficultura colombiana, bajo las normas universales impartidas por la ONU en sus diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible, y apegados de manera especial a los artículos dos y tres de los estatutos de la Federación, que dicen:

ARTÍCULO 2. La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia es una entidad democrática, participativa, pluralista, pluriétnica y multicultural, deliberante, y no partidista, que tiene como misión procurar y promover prioritariamente la prosperidad y el interés general de los productores de café.

ARTÍCULO 3. La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia tiene por objeto orientar, organizar y fomentar la caficultura colombiana y propender porque sea rentable, sostenible y de colaboración, participación y fomento ya fuere de carácter social, mundialmente competitiva, procurando el bienestar del productor de café a través de mecanismos económico, científico, tecnológico, ambiental, industrial o comercial, buscando mantener el carácter de capital social estratégico de la caficultura colombiana.

Los cultivadores de café hicieron una especial invitación al sector público y privado para que, de manera conjunta, trabajen por los caficultores, el desarrollo del campo y el presente y futuro del país.

 

Llegó el momento de escuchar, hacer y transformar

 

 

Al dirigirse a los representantes del Gobierno, el gremio cafetero hizo alusión a un tema que genera preocupación toda vez que varios acontecimientos han venido sucediendo y causando sorpresa e inquietud, sobre todo porque implican un desconocimiento de lo que significa el recinto sagrado de los cafeteros y sus integrantes, la verdadera democracia cafetera, que ha pasado por el filtro de una elección democrática, con los estándares de representatividad más altos que haya tenido cualquier cuerpo colegiado o representante político de Colombia o cualquier otro país.

Estas, dijo la señora Oyola, son las bases cafeteras con las que hace 96 años interrumpidamente se ha construido la más exitosa concertación de una política pública entre gobierno y organización alguna, como es la política cafetera colombiana. Recordó que el ejecutivo tiene en el comité nacional del fondo nacional del café y del FePC el escenario legal e idóneo, del que el gobierno hace parte, con otros integrantes en representación del señor presidente, para seguir concertando las decisiones y las políticas que han hecho grande la caficultura colombiana y a nuestro país.

Sin embargo, puntualizó, los cafeteros ven que el ministerio de Agricultura ha venido promoviendo instancias paralelas donde inclusive se habla de reestructurar la Federación Nacional de Cafeteros, competencia que solo les asiste a los caficultores presentes en el 92 Congreso Nacional Cafetero; o, de generar una comisión de la verdad, esquema que únicamente se crea para estructuras o eventos al margen de la ley.

 

“Señora ministra, Señor Ministro, este recinto donde ustedes están hoy, es su casa y aquí es donde en conjunto con el gobierno hemos construido los vehículos para hacer posible la renovación de cafetales, el Fondo de Estabilización y la construcción de los costos de producción para hacerlo operativo. Esta institución trabaja por y para todos los caficultores del país. Sin embargo, en ninguna de sus declaraciones usted señora ministra reconoce la existencia, la historia, la importancia y el rol de la FNC. Los invitamos a construir con nosotros, a reunirse con los representantes de los cafeteros elegidos democráticamente en el seno del Comité nacional las veces que usted estime necesarias. Están cordialmente invitados, reitero, a sumarse al lema de este 92 congreso, escuchar, hacer y transformar”, concluyó Viviana Oyola.

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