Domingo, 12 Abril 2015 05:26

Farmacia colombiana le dice no a reajustes en medicamentos

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En medio de las dificultades con las que empezó el 2015, la industria farmacéutica del país no quiere usar excusas ni coyunturas para perjudicar al consumidor final.

En días pasados el país quedó pegado del techo cuando escucho la propuesta de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo, Afidro, en el sentido de incrementar el precio de los medicamentos por efecto de la devaluación. Hoy la industria nacional replica semejante propuesta, entre otras cosas, porque las multinacionales jamás pidieron revisar precios a la baja en la fiesta de la revaluación.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el presidente de la Asociación de Industrias Farmacéuticas Colombianas, Asinfar, Alberto Bravo, aseguró que el año tuvo un comienzo difícil para el sector por la devaluación del dólar, empero, precisó que de momento hay una calma Chicha como se dice popularmente.

“Esta situación es bien conocida por el Gobierno y por la sociedad pues hay dificultades cuando la industria importa el 99 por ciento de sus materias primas las cuales son tazadas en dólares. Así se lo hemos expresado al ejecutivo, pero lo que sí dejamos claro es que no debe haber un incremento en el precio de los medicamentos”, anotó el señor Bravo.

El dirigente gremial consideró que no debe haber un incremento sino que se debe revisar el IPC que se calcula para los incrementos que se tienen previstos para final de año o para empezar el próximo.

El vocero de los laboratorios colombianos dijo que resulta insólita la petición de las empresas multinacionales de la farmacia porque esas firmas suelen traer todo de afuera y no los afecta en la misma proporción que a la industria nacional que debe procesar y manufacturar.
“Rechazamos esa propuesta, los nacionales no están preparados para un alza en los medicamentos y nos parece que ni el bolsillo de los colombianos, ni el sistema de salud soportan un ajuste como lo quieren las firmas transnacionales”, sostuvo.

Sobre mejoras en la industria con beneficios al consumidor, Bravo aseguró que Asinfar está a la espera de que el gobierno formalice la presentación de la guías para que entre inmediatamente a operar la competencia en materia de productos biotecnológicos. Explicó que como fue tan destacado el 2014, después de siete años de arduas discusiones y estudios, el gobierno tomó la decisión de abrir la posibilidad de competencia de biotecnológicos que es lo que más se recobra en Colombia.

Agregó que de igual manera los productos biotecnológicos son los que más se demanda en valores y no en unidades para enfermedades de muy alto costo. “En el mundo, Colombia es el país donde los monopolios más cobran por esos productos, luego es urgente que el gobierno entre a reglamentar como ha dispuesto la norma y esperamos que lo haga antes de tres meses”.

Asinfar no vio con buenos ojos una propuesta que considera lesiva para la salud de los colombianos y lamentó que los consumidores y la salud estén contra la pared ante los caprichos de los grandes capitales que manejan el negocio de la salud con los medicamentos.

“Quiero tomar una posición un poco más proactiva en el siguiente sentido; la opinión pública está aburrida de esa pugna permanente entre la industria nacional y multinacional. El país ya tiene un veredicto porque sin duda ha habido un constante abuso por parte de la mayoría de las empresas transnacionales farmacéuticas, no solo aquí sino en el mundo entero, por eso los sistemas de salud de los países más desarrollados están revisando todos los regímenes. Estados Unidos no ha podido, el señor, Barack Obama no ha podido y políticamente se ha debilitado, precisamente por tomar medidas ante el poderoso lobby de estas empresas”.

De la mano con el país

Enfatizó el presidente de Asinfar que la industria nacional está comprometida con la salud de los colombianos hasta el tuétano por cuanto las empresas vienen haciendo inversiones muy importantes como es el caso de Tecnoquímicas que está adecuando una planta en un sector muy deprimido del país con problemas de orden público, como es Villa Rica (Cauca). En esa región, la empresa colombiana adelanta una inversión de más de 50 millones de dólares.

“Es bueno recalcar que las empresas en Bogotá, en el Valle del Cauca, en Atlántico, todos los días están perfeccionado sus procesos productivos con tecnología de punta y es por eso que queremos que el gobierno piense en la industria y no lo hace adecuadamente”, apuntó Bravo.

Para orgullo de Colombia, la industria farmacéutica nacional tiene la posibilidad de llegar a otros mercados, como lo hace desde hace 20 años con sus propios esfuerzos. No en vano los productos colombianos y los laboratorios nacionales son líderes en el mercado centroamericano y suramericano excepto en países que por razones de obstáculos técnicos de comercio no permiten la entrada como es el caso de Argentina y algo Brasil.

“Quiero aprovechar este medio para hacer un llamado a la ministra de Comercio Exterior, a nosotros no nos ha recibido, dice que está visitando las plantas, nosotros no le vemos ningún accionar y por el contrario vemos las estadísticas que aclara el director del DANE, desplomadas las exportaciones al Asia, desplomadas las exportaciones a Estados Unidos, nosotros no hacemos oposición, no somos partidos políticos, ni grupos de presión, somos gremios especializados y queremos decirle al gobierno y al país que tenemos, productos reconocidos y de la mejor calidad para venderlos en éste país y en el exterior”, afirmó el presidente de Asinfar.

Hay que resolver el drama de las medicinas

Asinfar ha sido categórica en que hay que resolver los casos dramáticos de los colombianos que no reciben medicamentos por el solo hecho de que están metidos los monopolios en el negocio.

Indicó que si a la industria nacional le dan la oportunidad de competir lo hace con altura y responsabilidad tal y como acontece con empresas que ya fabrican productos de alto costo, pero anotó que la industria reclama su concurso sobre todo en algunas patologías claves e importantes en oncología, en diabetes y en artritis rematoidea.

Manifestó el presidente de Asinfar que en todos estos productos la industria farmacéutica debe superar lo que el gobierno en buen sentido, a través del ministerio de salud está haciendo, pero que está borrado de alguna manera con el codo a través de la Superintendencia de Industria y Comercio dándole protecciones a moléculas viejas o sin requisitos.

“La industria está preparada para ofrecerle un arsenal terapéutico de la mejor calidad a los colombianos, lo hace desde hace 40 años, pero no fuimos tan fuertes en la negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, tan mal negociado por Hernando José Gómez y tan precariamente negociado por Jorge Humberto Botero, pero afortunadamente remendado dicho pacto, diría yo, a pedido del partido demócrata que logró que hubiera un protocolo modificatorio para que los efectos nocivos no fueran tan devastadores”, declaró.

Sobre ese punto, Bravo dijo que la industria puede salir a mostrar otros resultados dentro de lo que se cuenta el impacto social porque la industria farmacéutica según un estudio serio genera más de 20.000 empleos directos y más de 120.000 indirectos, Cabe precisar que la única industria que está comprometida con el empleo de alta calidad con mano de obra muy calificada es la industria nacional y la industria latinoamericana que opera en Colombia.

Finalmente, Alberto Bravo, destacó los trabajos del gremio en responsabilidad social y en honestidad con el consumidor.

Expuso que mucha razón tiene el destacado médico que ejerce también actividades periodísticas, Carlos Francisco Fernández, quien fuera presidente de la Asociación de Sociedades Científicas en el sentido que hay que ponerle coto a esas relaciones no santas que hay entre el cuerpo médico y ciertos sectores de la industria.

Criticó el hecho que ese “cierto sector” de la industria pretenda resolver el problema con el lanzamiento pomposo de un código de ética porque estos por lo general no se cumplen.

“La ética primero se la enseñan a uno en su casa, desde la cuna, en su hogar. Allí nos enseñan sobre comportamiento como ciudadanos y después como empresarios. Nosotros podemos dar ejemplo de eso en este país tanto quienes representamos a la industria farmacéutica nacional como los empresarios nacionales farmacéuticos”, concluyó el presidente de Asinfar.

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