Jueves, 29 Agosto 2019 01:01

Cómo Rusia logra dar un paso más hacia un mundo sin cáncer

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Los laboratorios rusos trabajan sin pausa en el desarrollo de medicamentos y tratamientos que no actúen solamente como paliativo sino como cura.

En Moscú están probando con éxito los métodos más recientes para tratar el cáncer de recto.

En el pasado, casi todos los pacientes diagnosticados con este tipo de cáncer perdían su órgano y pasaban el resto de su vida con una colostomía, una abertura artificial en la pared abdominal para el intestino grueso, y una bolsa para recoger las heces. Ahora, incluso en casos muy complicados, el órgano puede ser preservado, y la enfermedad entra en remisión por años.

La tecnología de la operación

"Primero, irradiamos el tumor y las áreas circundantes, pero solo las más cercanas, digamos. Los huesos y la vejiga no están incluidos, y por lo tanto en el futuro no ocurrirán enfermedades relacionadas. Luego hacemos varios cursos de quimioterapia. Observamos el tumor, esperamos y no operamos. Incluso si el tumor ha disminuido significativamente después de 12 semanas pero no ha desaparecido, no lo operamos. Le daremos al paciente dos cursos más de quimioterapia. Como resultado, las células tumorales degeneran en tejido fibroso, el cual se extrae a través de una cirugía anal. El órgano se conserva, no hace falta la colostomía", explicó a Sputnik Zamán Mamedli, jefe del departamento de proctología del centro Nacional Médico del Estudio del Cáncer Blojín.

El centro participa en un experimento internacional sobre este método de tratamiento del cáncer rectal, y Mamedli representa a Rusia en la investigación.

Tras una operación de este tipo no quedan cicatrices. Los instrumentos manipuladores especiales, que son controlados por un cirujano que observa su trabajo en el monitor, se insertan en el abdomen del paciente. El riesgo de complicaciones es mínimo y la recuperación es rápida. Mucha gente entra en remisión por años.

"Esta idea causó una conmoción"

En el 2010, Mamedli escuchó un informe de científicos brasileños en una conferencia internacional sobre oncología. El informe sugirió que los pacientes diagnosticados con cáncer rectal no deben ser operados inmediatamente sino que hace falta esperar un tiempo para ver si el tumor responde bien a la quimioterapia. El tumor maligno podría simplemente desaparecer, señalaron los investigadores.

"Entonces, esta idea causó una conmoción. Todos se rieron porque era imposible imaginar que un paciente con adenocarcinoma rectal no fuera operado, pero algunos especialistas se interesaron por las conclusiones de estos brasileños. Un año más tarde, en otro congreso internacional, decidimos unir fuerzas con colegas de dos docenas de países para seguir a los pacientes juntos. Esperábamos reclutar suficientes pacientes en un corto período de tiempo para llegar a una conclusión razonable sobre si el nuevo método era efectivo o no", continúa Mamedli.

Sin embargo, los resultados provisionales de muchos años de trabajo conjunto se publicaron solo el año pasado. Eso sí, aparecieron en la revista científica médica más autorizada del mundo, The Lancet. El artículo analiza datos de más de 1.000 pacientes y llega a la conclusión de que esta práctica es justificada y segura en grandes clínicas.

"Desafortunadamente, no todos los pacientes responden de manera similar a nuestros métodos. Aún no sabemos por qué los tumores de algunos pacientes desaparecen mientras que otros no responden a la radioterapia en absoluto. Es imposible predecir cuál será la respuesta en cada caso. Pero para entender todo esto, ahora estamos formando una enorme base internacional", añadió el médico.

Se trata de la International Watch & Wait Database (IWWD), una base de datos que recoge información sobre pacientes de todo el mundo cuyo tratamiento se basa en nuevos métodos. Los oncólogos rusos envían sus resultados allí cada seis meses. El estudio se encuentra en su séptimo año; para evaluar la eficacia de la metodología es necesario recopilar datos de al menos diez años.

Científicos rusos descubren proteína que ayuda a curar cáncer de pulmón

Una investigación científica llevada a cabo en Rusia ha mostrado que algunos tipos de tumores malignos en los pulmones pueden destruirse usando análogos de moléculas de proteínas producidas por células nerviosas.

Las células tumorales logran a menudo crecer y permanecer invisibles para el sistema inmunitario debido a que crean a su alrededor un ambiente desfavorable. Dentro de ese ambiente, otros cuerpos, incluidos los encargados de luchar contra el cáncer, solo pueden vivir muy brevemente.

Además, estas células malignas son capaces de ignorar las moléculas que desencadenan las reacciones de autodestrucción celular o usarlas como señales de crecimiento. Se defienden también produciendo sustancias que no son características de los tejidos normales, sustancias que repelen los cuerpos inmunes o hacen que un tumor sea invisible para ellos.

Por esta razón, los científicos del Instituto de Física y Tecnología de Moscú y del Instituto de Química Bioorgánica de la Academia de Ciencias de Rusia han llevado a cabo una investigación con el objetivo de encontrar mecanismos similares a los que protegen el cáncer o promueven su crecimiento para usarlos en el combate frente a los tumores.

"Recientemente, nuestros colegas descubrieron la proteína Lynx1 en los tejidos pulmonares, cuya producción disminuye con el desarrollo del cáncer. El aumento artificial de su producción mediante la edición del genoma ha inhibido el crecimiento de las células tumorales. Nuestra hipótesis es que este efecto se puede lograr utilizando un análogo soluble en agua de la proteína Lynx1", detalló Ekaterina Liukmanova, una de las científicas involucradas en la investigación.

Lynx1 es una de las moléculas de señalización intercambiadas entre las células nerviosas de nuestro cerebro. Se une a los llamados receptores nicotínicos y los activa, cambiando el comportamiento de las neuronas o células relacionadas con ellas.

Recientemente, los científicos descubrieron que receptores similares, que responden a las moléculas Lynx1, también están presentes en células de los pulmones y de los riñones de los humanos. Así surgió la hipótesis de que esta proteína puede regular el crecimiento de los tejidos e influir en el desarrollo de diversas formas de cáncer asociadas con la nicotina.

Los científicos, entonces, monitorizaron los cultivos de células tumorales de la piel, de los pulmones y de los riñones para descubrir si producen moléculas Lynx1 y cómo reaccionan ante su aparición en un medio nutriente. Se descubrió que esta sustancia actúa básicamente contra la nicotina y las moléculas similares a ella: en vez de estimular el crecimiento del tejido tumoral, lo suprime.

Esto llevó a los biólogos moleculares rusos a suponer que un análogo sintético de esta proteína puede usarse para combatir el cáncer. Para probar la hipótesis, trataron un cultivo de células pulmonares "rebeldes" con cantidades relativamente pequeñas de Lynx1. Durante los siguientes tres días, el tamaño de la colonia de células malignas disminuyó notablemente, lo que confirmó su suposición. Además, los experimentos posteriores mostraron que esta proteína bloquea la acción de la nicotina, impidiéndole estimular el crecimiento del cáncer.

Los biólogos rusos siguen investigando el funcionamiento exacto del mecanismo de acción de Lynx1. Sin embargo, creen que esta proteína activa una gran cantidad de cadenas de genes que bloquean el proceso de división celular y desencadenan la apoptosis, es decir, la muerte celular programada.

Los científicos esperan que los nuevos experimentos con Lynx1 y la creación de versiones más simples y seguras de esta molécula puedan ayudar a crear un medicamento capaz de proteger a los fumadores del desarrollo de cáncer de pulmón y de destruir otros tipos de tumores asociados a la nicotina.

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