El VIH y la Sífilis son dos Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) muy diferentes, con una amenaza latente en común, sin atención oportuna pueden llegar a ser letales y se pueden contraer desde el mismo vientre materno.
Mientras el VIH es un virus que ataca las defensas del cuerpo y causa el SIDA, con alto riesgo de desarrollar peligrosas infecciones y ciertos cánceres, la llamada Sífilis Gestacional puede ser contagiada por la mujer durante la gestación sin protección y transmitida al feto, con un 66% de probabilidades de derivar en abortos espontáneos, o convertirse en una sífilis congénita.
A diferencia de esta última, el VIH/SIDA ha ganado notoriedad por ser una enfermedad que impacta a la humanidad desde hace poco más de 50 años, que se propagó globalmente con la consabida pérdida de cientos de miles de vidas. Pero al mismo tiempo ha determinado el interés mundial por realizar investigaciones permanentes, además de unir voluntades para la creación del “Día Mundial de respuesta frente al VIH/Sida”, cada primer día de diciembre.
En ocasión de esta conmemoración EPS Famisanar se sumó a los esfuerzos para frenar la propagación de estas ITS lanzando una campaña preventiva dirigida a la población en general, y enfocada en las madres gestantes en particular por el riesgo latente de contagio durante el embarazo, el parto y la lactancia.
Con el liderazgo de la Gerencia de Salud, la EPS ha fortalecido la respuesta integral en atención y prevención, y la Dirección de Gestión de Riesgo Famisanar desarrolla la campaña centrada en deshacer los mitos y motivar a la población a realizarse los exámenes respectivos oportunamente.
Lo hace con bases científicas puesto que está comprobado que ambas enfermedades tratadas a tiempo y siguiendo adecuadamente las pautas de los tratamientos es muy posible disfrutar una vida satisfactoria y prolongada. Comenzar el tratamiento temprano puede ayudar a limitar o frenar la destrucción de su sistema inmunológico y puede retrasar la progresión del VIH al SIDA.