Domingo, 29 Diciembre 2019 00:37

Pacientes con ERC están llegando tarde a Nefrología: Asocolnef

Por

La Asociación encendió las alertas por el crecimiento de la Enfermedad Renal Crónica, patología con altas tasas de morbilidad y mortalidad. Colombia tiene hoy dos millones de pacientes que representan un costo muy alto.

El cierre de año no podía tener un tema más interesante que el de salud y puntualmente uno que tiene a la comunidad médica pegada del techo toda vez que es poca la atención que los colombianos le están dando a la enfermedad renal, quizás la que reporta los indicadores más disparados en morbilidad y mortalidad. El asunto está en manos de la nefrología que le apunta a una sociedad más responsable y mucho más preventiva, tema que involucra al gobierno, a las entidades e instituciones prestadoras de salud y a los usuarios.

Cabe anotar que la nefrología es la especialidad médica o rama de la medicina que estudia en detalle la anatomía de los riñones, su funcionalidad y todo lo que tiene que ver con prevención. Solamente los nefrólogos están en capacidad de analizar todo sobre la estructura renal tanto en la patología como en plena salud. Esta especialidad, de gran trabajo en Colombia explora todo lo atinente a la prevención, pero igual a los tratamientos y medicamentos que están enfocados a curar la enfermedad renal o daño en los riñones.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Presidente de la Asociación Colombiana de Nefrología, Asocolnef, Gustavo Aroca, aseguró que este gremio que suma 52 años de vida al servicio de la salud y puntualmente a las incidencias que experimente la sociedad con un órgano vital como el riñón, está supremamente preocupado por la epidemia de insuficiencia renal crónica que hay en el país. Explicó que la Asociación habla de epidemia porque en primer lugar se trata de un tema de salud pública y cada día lamentablemente hay nuevos casos.

El galeno explicó que en Colombia está llegando a cerca de 38.000 personas que demandan diálisis que es ese tratamiento que consiste en eliminar de manera artificial las sustancias tóxicas de la sangre, básicamente las que quedan retenidas como consecuencia de una insuficiencia renal. Según Aroca, se calcula que en Colombia hay unos dos millones de personas con insuficiencia renal crónica en las distintas etapas de la enfermedad es decir en la etapa tres y cuatro.

 

Si estos casos no se controlan muchos de estos pacientes pueden terminar en diálisis. Hay que decir que el aumento de la Insuficiencia Renal Crónica se debe en principio a la diabetes no controlada que cada día suma nuevos casos, pero con enorme impacto en la hipertensión arterial, casi que el 20 por ciento de los colombianos tienen esta afección y lo llamativo, pero preocupante es que de este tipo de pacientes, los de hipertensión arterial, el 70 por ciento no están controlados, es decir que muy a pesar de que hay un sistema de salud que tiene un planeamiento total, los temas puntualmente del riñón no se están enfocando en poblaciones sanas, lo anterior quiere decir que al ser la enfermedad renal muy silenciosa que no muestra síntomas suele ser muy compleja para su tratamiento porque cuando se detecta, generalmente la mayor parte de los pacientes ya tienen una etapa avanzada del mal, de tal manera que la Asociación Colombiana de Nefrología, está concentrando todos sus esfuerzos en prevención y en dar a conocer a la comunidad y al estado que necesitamos con urgencia un nuevo modelo de atención que debe centrarse en poblaciones sanas, es decir que hay que detectar la enfermedad realizando encuestas de riesgo y pruebas que suelen ser muy económicas como por ejemplo descubrir la proteína en la orina o hacer el examen de la creatinina, de albúmina y otros”, declaró el señor Aroca.

 

Hay que decir que la Asociación ha insistido en hacer un llamado para que se logre la cobertura de salud universal, especialmente para la prevención y el tratamiento temprano de la enfermedad renal. Desde la perspectiva de Asocolnef, el objetivo final de una política universal es plausible promoviendo la salud de la población, garantizando un acceso universal, sostenible y equitativo a la atención médica esencial de alta calidad, protegiendo a las personas del empobrecimiento de la salud y mejorando la equidad en la salud en todos y cada uno de los grupos socioeconómicos.

El profesional sostuvo que si los casos son detectados tempranamente, la mayor parte de estos tienen cura y justamente en eso, anotó, está la nefrología que sigue altamente preocupada porque los pacientes están llegando tarde y porque los modelos de atención, pese a que hay unos modelos con cubrimiento nacional, ponen barreras lo cual hace que el paciente no esté visitando a tiempo al nefrólogo.

Destacó que reconociendo lo que hacen las EPS que tienen sus programas de prevención de la enfermedad renal crónica, ERC, los resultados no son los esperados porque hay que trabajar sobre pacientes con insuficiencia por falta de método, celeridad y eficacia ya que no se pueden esperar mejores índices de morbilidad cuando los pacientes con daño de riñón no llegan a tiempo.

Recalcó que preocupantemente los sistemas se centran en las personas enfermas lo cual hace que no se estén detectando los casos nuevos y que por tal motivo estén legando muchos pacientes a los centros de diálisis. Insistió en que lo ideal es prevenir la enfermedad renal e incluir un nuevo modelo de salud con mejores resultados en atención y en una cobertura poblacional más generosa lo cual es el gran desafío para el año 2020.

En opinión de Aroca, hay un dato nada menor en materia de morbilidad y mortalidad toda vez que la mitad de los pacientes que padecen insuficiencia renal mueren por líos del corazón o por enfermedad cerebrovascular sin que hubiesen sabido que tenían enfermedad renal.

 

“De los pacientes que ya están diagnosticados con enfermedad renal, esa mortalidad depende de varios aspectos, uno si el paciente tiene una insuficiencia renal severa y presenta mucha proteína en la orina, una proteinuria masiva, la mortalidad es altísima. De todas maneras el enfermo con insuficiencia renal está muriendo tempranamente por problemas cardiacos, por hipertensión no controlada, o por complicaciones cerebrovasculares”, expuso el Presidente de Asocolnef.

 

El llamado es urgente y por eso la Asociación Colombiana de Nefrología tiene un programa denominado, “Colombiano, cuida tú Riñón” el cual se desarrollará en varias etapas durante 2020. Es por eso que para el día mundial del riñón que es el día 12 de marzo del próximo año serán llevadas a cabo jornadas educativas como caminatas 2-K, dirigidas a hacer un llamado de atención a la comunidad en general sobre la importancia de la salud renal.

El gremio buscará en los distintos medios de difusión apoyar la campaña para que a través de estos el mensaje llegue claro, preciso, conciso y con contundencia a una masa de personas y un país en general que deben tener un mejor conocimiento de lo que es la enfermedad renal. El mismo 12 de marzo de 2020 la Asociación hará gratuitamente 20.000 muestras de riesgo en población sana. Igualmente y sin costo se realizarán exámenes de creatinina y diagnóstico de Enfermedad Renal Temprana.

Hay que recordar que en marzo de 2019, Asocolnef, adelantó una campaña en poblaciones indígenas muy desfavorecidas con la cual fue posible atender a 2.200 nativos a lo largo de todo el país étnico como la Sierra Nevada de Santa Marta, Chocó y en la Colombia aborigen, labor que permitió detectar muchos casos con hipertensión no contralada, algunos con diabetes y en general con muchas enfermedades renales que los está impactando de manera importante.

Es por eso que en 2020 vendrá una segunda parte que contempla una fase de intervención por lo que ya se trabaja al unísono con las comunidades indígenas y con el ministerio de Salud que ha dado un apoyo decidido porque vio el programa con muy buenos ojos como igual acontece con la Cuenta de Alto Costo, organismo técnico no gubernamental del Sistema General de Seguridad Social en Salud en Colombia, que dio su significativo espaldarazo.

 

El campo y sus insumos, un asunto para tener en la mira

 

Aparte de la Hipertensión y la diabetes, la Insuficiencia Renal Crónica se agudiza por otras enfermedades que se están estudiando como sucede con la Nefropatía de las comunidades agrícolas también conocida como Nefropatía Mesoamericana toda vez que fue descrita en Centroamérica y que es una forma de enfermedad renal crónica (ERC) endémica no asociada a diabetes ni hipertensión cuya causa aún no ha sido esclarecida.

Desde el punto de vista médico, muestra escasa o nula proteinuria e hipertensión leve o también ausente. La también llamada MeN, por sus siglas en inglés, es altamente prevalente y de elevada mortalidad en la costa del Pacífico de Centroamérica.

Aroca comentó que a propósito de esta patología y sus estudios, se ha encontrado que las altas temperaturas registradas por el calentamiento global y bajo las cuales los agricultores trabajan durante horas con una precaria hidratación en vista que se hace con azucares o con bebidas energizantes que tan solo disparan un mayor daño. Además de esto están los tóxicos y su influencia en la Enfermedad Renal, razón por la cual se habla de Nefropatía Ambiental o de la Insuficiencia Renal Ambiental dentro de lo que encaja la contaminación del aire, del agua y de los alimentos.

Los estudios y las investigaciones, según el Presidente de Asocolnef, muestran que el calentamiento global amplía las causas importantes de Insuficiencia Renal. En este sentido las averiguaciones no paran porque hay varios grupos de investigación apoyados por el Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación, Colciencias. Igual, explicó el facultativo, hay uropatía obstructiva bien sea por cálculos renales o por próstata, escenarios patológicos que de no ser detectados y tratados a tiempo conllevan a que se dañe el riñón.

 

“Estamos recibiendo mujeres con cáncer de cérvix avanzado que obstruye el riñón y produce insuficiencia renal. Estamos volviendo a épocas pasadas porque no hay un adecuado manejo en Colombia de estas patologías como los cálculos renales y las uropatías obstructivas, tema que nos tiene muy preocupados”, señaló Aroca.

 

Los insumos como fertilizantes, fungicidas y herbicidas, especificó el dirigente médico, están impactando de manera seria la salud humana porque están generando problemas cancerígenos y de riñón. Aclaró que hay una agricultura mucho más limpia, de perfil orgánico que utiliza un fertilizante distinto, pero apuntó que hay en la agricultura, especialmente en esa que se hace a gran escala, que utiliza agroquímicos que le están pasando factura a los humanos en vista que los están enfermando de manera grave.

La Asociación Colombiana de Nefrología está haciendo una investigación grande en fincas o en áreas de cultivo con temperaturas extremas como Magangué en Bolívar que reporta climas de 42 grados, Fundación o Ciénaga en el Magdalena con el fin de lograr una encuesta de riesgo renal en trabajadores sanos, pero igual unas pruebas de función renal o de reserva renal que permitan determinar si esos labriegos tienen en esencia un daño tóxico renal como consecuencia de su trabajo y del contacto con productos agroquímicos, pero igual por el manejo que el agricultor le da a su entorno. Hay que decir que diferente a otros países, en Colombia no hay estudios que se hayan realizado en ese aspecto.

Para la Asociación, la otra gran preocupación es la elevada contaminación en el Río Magdalena, aclarando que hace veinte años se hicieron algunos estudios sobre impacto ambiental y de contaminantes en el afluente, empero, afirmó, se sabe que hay contaminantes como el mercurio que es vertido al río por las empresas mineras que contaminan todas las fuentes hídricas, con el agravante que este tipo de químico es altamente tóxico para el riñón. La idea, escribió Aroca, es seguir con estos trabajos de investigación que tienen la limitante de ser supremamente costosos razón por la cual deben ser presentados ante el ministerio de Ciencia y Tecnología para que sean aprobados.

 

El riñón tiene muchos problemas y poco dinero

 

Hablando de temas económicos, Asocolnef reconoció que en Colombia hay muy pocos recursos para la investigación y todo lo que demanda la salud renal en Colombia. Según la Asociación el dinero disponible es poco frente a lo que representa para Colombia un problema tan complejo como la Insuficiencia Renal que dicho sea de paso es la más dispendiosa en Colombia porque un solo paciente puede costar entre tres y cuatro millones de pesos al mes más los costos adicionales o indirectos que pueden llevar esa tarifa a seis millones de pesos por aquejado mes.

El tema es de unas cifras enormes porque habría que multiplicar el costo de seis millones de pesos por doce meses y hacer el ejercicio en 37.000 pacientes, una cifra que a criterio de Aroca, está acabando con las finanzas públicas y con el producto interno bruto, PIB. Lo delicado de la situación, manifestó, es que si se mira el dinero que hay para prevención de la Enfermedad Renal es poco.

Otro aspecto que demanda la mirada del ejecutivo es que el 90 por ciento de los programas de prevención que hay en el país no son manejados por nefrólogos, asunto complicado porque no se está teniendo en cuenta al especialista, al nefrólogo y sencillamente los pacientes no están siendo atendidos por los 300 nefrólogos que tiene Colombia agremiados en Asocolnef que hoy, lamentablemente no son tenidos en cuenta para prevenir y evitar gastos onerosos por enfermedades renales.

Insistió en que no es consecuente enviar un paciente a nefrología cuando el mal ha avanzado y ese tipo de remisión tardía está llevando a que las cifras se dupliquen porque por citar un ejemplo en 2019 la Insuficiencia Renal Crónica creció a tasas del 20 por ciento. Otro aspecto a mirar es el envejecimiento porque el grupo qué más creció con esta enfermedad fue el de las personas mayores a 65 años, luego hay que tener en cuenta ese componente porque cualquier persona que supere ese límite de edad debe tener un chequeos más constantes.

Un tema que no puede quedarse en el aire es que hay drogas que son extremadamente tóxicas para el riñón como por ejemplo los antinflamatorios, sobre todo en la población de mayor edad, igual algunos antibióticos y también las sustancias psicoactivas como la cocaína y la marihuana que como quedó demostrado, producen insuficiencia renal.

Ante la situación de la epidemia de la Enfermedad Renal Crónica y el progresivo crecimiento en el número de casos de diálisis que impacta el gasto en salud, Asocolnef hizo al gobierno una serie de recomendaciones teniendo en cuenta que la incidencia de Enfermedad renal crónica (ERC) ha crecido de manera exponencial en Colombia, secundaria al incremento en el diagnóstico de pacientes con hipertensión, Diabetes Mellitus tipo 2 y Nefropatía obstructiva.

Según los datos de la cuenta de alto costo (CAC) hay todavía un gran porcentaje de hipertensos y diabéticos que no han sido estudiados para ERC y falta una mayor detección activa y control de estas tres patologías antes mencionadas.

Los estudios realizados en Colombia dejan ver que el mayor deterioro renal ocurre en los pacientes estadios 2 y 3, probablemente secundario a la falta de seguimiento por Nefrología y a lo espaciado de sus consultas de seguimiento.

 

“Hemos observado que en muchas EPS, los estadios 1 y 2 los ve el médico general, los estadios 3 y 4 el internista y solo el 5 lo remiten a Nefrología. Existen pocos verdaderos programas de Prevención y manejo temprano de la ERC. Muchos pacientes son manejados en Programas de Riesgo Cardiovascular que tienen otra orientación y parámetros de diagnóstico diferentes con criterios de remisión tardíos y tienen variedad no organizada de cuidadores (médicos generales, internistas, endocrinólogos y cardiólogos), quienes evalúan su patología respectiva, pero dejan de lado la protección renal” precisó la comunicación enviada al Ministro de Salud.

 

Los nefrólogos aseguran que la falta de cohesión se ha visto reflejada en el aumento de prevalencia e incidencia de la enfermedad renal a pesar de todos los esfuerzos existentes, políticas actuales definidas por el gobierno y programas dedicados a enfrentar el problema.

La Asociación colombiana de nefrología expresó su interés en trabajar mancomunadamente con el Ministerio de salud y Protección Social para disminuir la progresión de la enfermedad renal y evitar la entrada acelerada en diálisis, con el ánimo de retomar e implementar el modelo de prevención realizado en 2005. En ese sentido Asocolnef realizó una serie de sugerencias al gobierno para aportar en la búsqueda contundente de salidas a un problema que crece de manera acelerada en el país.

1. Debe existir una clínica de salud renal y nefroprotección que se encargue de liderar el programa, poner en marcha un modelo único, auditado y acreditado por la Asociación Colombiana de Nefrología y vinculada a la cuenta de alto costo, así como existe una reglamentación y aprobación supervisada para los centros de Diálisis y Trasplante Renal, debe existir algo similar para la habilitación de Programas salud y Protección Renal, los cuales deben tener al menos un seguimiento anual por la asociación (ASOCOLNEF).

2. Fortalecer el concepto de enfermedad renal crónica como factor de riesgo cardiovascular independiente y exponer la importancia de hacer nefroproteccción como programa específico del cuidado de la salud renal liderado por nefrólogos apoyados por una red de especialistas y profesionales que complementen el programa.

3. Estandarizar un modelo único de atención y según los estadios de enfermedad renal las frecuencias de uso de los distintos servicios prestados (valoración de nefrología, psicología, nutrición, trabajo social, laboratorio etc.). Destacar la importancia de atención en la nefroproteccion de la población en estadios incipientes de enfermedad renal y el papel del nefrólogo en fortalecer las competencias de los partícipes. Los pacientes con estadio 3 hacia arriba, deben estar inscritos y manejados en un verdadero Programa de Nefroprotección en cabeza del nefrólogo, el cual como dice la norma debe ser interdisciplinario, incluyendo la educación en el autocuidado del paciente y su cuidador.

4. Establecer parámetros mínimos para la evaluación siguiendo las directrices CAC, así como las guías mundiales y nacionales.

5. Trabajar los programas de riesgo cardiovascular en conjunto con el ministerio y los entes territoriales a nivel nacional, involucrando el programa de salud renal en hipertensión y diabetes, causando un impacto en la carga de enfermedad de estos programas.

6. Las EPS deben garantizar la oportunidad para las interconsultas con otras especialidades (medicina interna, endocrinología, cardiología, urología, cirugía) dado que muchas veces la progresión de la enfermedad renal es debida a complicaciones que pueden ser resueltas por la intervención oportuna de estas.
Del mismo modo sea garantizada la dispensación de medicamentos básicos por parte de las aseguradoras para el control de las enfermedades precursoras de la enfermedad renal (insulinas, inmunosupresores, antihipertensivos, hierro parenteral, eritropoyetinas, suplementos nutricionales y otros)

7. Fortalecer el programa educativo en pregrado y post grado para formar en Prevención de la Enfermedad Renal. Si no educamos y capacitamos al médico general para la detección temprana y el manejo adecuado de la ERC y sus enfermedades precursoras, seguiremos teniendo la inevitable progresión a ERC terminal y diálisis así como su alto impacto en el costo de la Salud Colombiana generado por la no oportunidad en la valoración y control del riesgo temprano (costo de no calidad).

La Asociación Colombiana de Nefrología considera que los nefrólogos son los especialistas más idóneos en el cuidado de la salud renal y son igualmente los primeros interesados en la prevención de la enfermedad renal y evitar la progresión a diálisis. Colombia requiere un nuevo modelo de salud poblacional que identifique tempranamente factores de riesgo para enfermedad renal y se centre en su cuidado antes de enfermarse gravemente.

 

Bien en unidades renales, mal en donación

 

Foto El Hospital.com
Foto El Hospital.com

Las unidades renales, unos centros muy dotados con lo último en tecnología ya que es fácil encontrar lo último en equipos y máquinas para diálisis y hemodiálisis, son sitios en donde se ofrece tratamiento dialítico a pacientes con Enfermedad Renal Crónica o aguda. En Colombia las unidades renales tienden a ser de las mejores en América Latina y su manejo es muy profesional, no en vano hay unidades, verbigracia, Colsanitas, en donde la innovación y la tecnología están acompañadas por nefrólogos, nutricionistas, trabajadoras sociales, psicólogos, enfermeras totalmente preparadas en nefrología, enfermeras jefes, auxiliares de enfermería y personal administrativo, todos de altas calidades profesionales que garantizan un servicio de calidad en donde prima el bienestar de los seres humanos.

Para el Presidente de la Asociación Colombiana de Nefrología, Asocolnef, Gustavo Aroca, es indudable que el servicio en las unidades renales y todo lo que tiene que ver con diálisis logró dar un salto de calidad gracias a unos trabajos juiciosos que se hicieron en los últimos años, todos de la mano de los mejores y más connotados especialistas en nefrología y salud renal.

Anotó que cuando ya un paciente tiene insuficiencia renal y el riñón prácticamente no le trabaja porque pierde su función de manera total, este tiene dos opciones, una entrar en diálisis o acudir al trasplante. Reconoció que la diálisis que se hace en Colombia es muy avanzada, muy a la altura de las unidades de diálisis de Estados Unidos o Europa lo cual deja ver resultados muy satisfactorios porque prolongan la vida del paciente.

De todas maneras indicó que el tratamiento ideal es el trasplante renal en el que se ha venido avanzado y precisó que durante el año 2019 Asocolnef liberó una declaración colombiana sobre la situación de trasplantes en Colombia. Dijo que los nefrólogos han venido haciendo una serie de recomendaciones y contribuyendo con educación médica porque hay una necesidad enorme de aumentar la donación de órganos, dentro de lo cual está el riñón y lamentablemente Colombia es un país que se caracteriza por la baja oferta de opciones de vida porque la gente poco dona.

Agregó que de los 35.000 pacientes que hay en diálisis, menos del cinco por ciento son estudiados para trasplante. A manera de ejemplo el experto anotó que hay países como España en donde el 30 por ciento de pacientes que están realizados en diálisis, ya están estudiados para trasplante, luego ese bajo índice hay que atacarlo con campañas que muestren y sensibilicen a los colombianos para que donen sus órganos y contribuyan con la vida de quienes siguen en este mundo con la esperanza de vivir.

Dentro de las estrategias de la Asociación está el Premio Nacional de Periodismo al mejor trabajo periodístico que se haga en trasplante renal y por eso fue bautizado, “Donando hay Vida, Después de Vida”. Este premio será entregado entre el 27 y el 28 de marzo justo en desarrollo del XXII Congreso Nacional de Nefrología que se hará en conjunto con la clínica Mayo de los Estados Unidos, evento que se cumplirá en Cartagena. “Efectivamente, hay que incentivar el trasplante renal”.

En consideración del Presidente de Asocolnef, los colombianos no donan sus órganos porque pese a que hay una ley de donación ya en vigencia y que se llama la presunción de donación lo cual quiere decir que la persona en vida expresó que quería ser donante, empero hay una tasa de rechazo por parte de los familiares demasiado alta. En España ese indicador está por debajo del 30 por ciento, pero en Colombia es superior al 85 por ciento lo cual muestra que hay todo un problema de educación y servir para la vida porque cuando una persona dona contribuye con un acto humano para prolongar la existencia de muchos que padecen falencias que solamente pueden superarse con un gesto bondadoso, altruista y sensato a través de la donación, en este caso de riñón.

Dijo que la donación está rodeada de muchos mitos que en la realidad no existen porque la tildan de mala y de contribuir con el tráfico de órganos lo cual no es cierto porque en Colombia no existe el tráfico de órganos, porque hay una regulación al amparo de la ley y por ello la única manera de hacer un trasplante es a través de los centros de trasplantes especializados que hay en Colombia que son aproximadamente veinte, los cuales manejan niveles éticos supremamente altos, condición que está acompañada por un control austero adelantado por el Instituto Nacional de Salud, INS.

El asunto es ponerse la mano en el riñón y donar vida, pero igual hacer todo lo posible por prevenir la enfermedad renal y para ello está la campaña, “Colombiano Cuida tu Riñón”, la campaña del 2020 y en segundo lugar “Donando hay Vida, Después de Vida” para estimular a las personas para que hagan su donación con un sentido humano y así aumentar los trasplantes en Colombia.

En una declaración conjunta entre Asocolnef la Asociación Colombiana de Nefrología pediátrica, Aconepe y la Asociación Colombiana de Trasplantes de órganos, ACTO, y reconociendo el trasplante de riñón como el mejor tratamiento para la Insuficiencia Renal Crónica, los gremios citados instaron al Gobierno Nacional, al Congreso y a las autoridades en todo el país para adelantar acciones que faciliten la donación y así llevar vida a quién se le apaga la llama de la existencia.

1. Garantizar acciones regulatorias y de IVC (inspección, Vigilancia y Control) a las EAPB (Entidades Administradoras de Planes de Beneficios), para que estas aseguren sin obstáculos que las personas que se encuentran en programas de diálisis sean estudiadas en los primeros 6 meses de ingreso al programa y se conozca claramente cuales pacientes son candidatos a trasplante y cuales tienen contraindicaciones absolutas. Se deberá garantizar que en Colombia todo paciente con enfermedad renal crónica tenga la misma oportunidad de ser beneficiario de un trasplante.

2. En el mismo sentido, realizar las acciones necesarias para que al menos el 40% de los 27.800 pacientes que se encuentran en diálisis en Colombia, hayan completado los estudios pre-trasplante en los 18 meses siguientes, de dar a conocer este documento. (Cuenta de Alto Costo Informe ERC en Colombia 2017).

3. Como mecanismos complementarios para ampliar la disponibilidad de órganos:

3.1) Fortalecer al Instituto Nacional de Salud y a su Red de Trasplantes como ente regulador y gestor de los trasplantes de órganos en Colombia.

3.2) Todos los grupos de trasplantes deberán ajustarse a los principios éticos de la Declaración de Estambul.

3.3) Promover activamente en Colombia el estudio de donante vivo para trasplante de riñón.

3.4) Establecer las bases jurídicas necesarias para que sea posible la donación cruzada.

3.5) Incrementar el uso de órganos de donante con criterios expandidos en el país, para beneficiar a más pacientes en lista de espera en especial a las personas mayores de 50 años.

3.6) Estimular el uso de técnicas de preservación de riñones como bombas de perfusión continua normo e hipotérmicas, oxigenadas y no oxigenadas, que permitan el adecuado estudio, diagnóstico y monitorización de las variables fisiológicas, necesarias para que estos órganos marginales puedan ser usados de manera adecuada. Esta medida puede permitir aumentar el número de donantes en un 20-30 % adicional, según la experiencia internacional.

3.7) Adoptar el uso de donantes en parada cardiaca y hacer los ajustes necesarios a la legislación que permita realizar el diagnóstico y manejo de estos casos, lo que permitiría aumentar el número de donantes efectivos.

4. Incluir en los requisitos de habilitación de los servicios de diálisis crónica, un programa de información y educación al paciente y su familia sobre trasplante de órganos y tejidos.

5. Incluir en los requisitos de habilitación que toda IPS en Colombia que tenga servicio de urgencias y Unidad de Cuidado Intermedio, Crítico o Intensivo, deba contar con 1 coordinador operativo de donación certificado debidamente contratado por la entidad. El número de coordinadores deberá aumentar cuando la IPS supere las 80 camas.

6. Ajustar la normatividad necesaria para que todos los departamentos de Colombia cuenten en las secretarías departamentales de salud con 1 coordinador operativo de donación debidamente certificado, por cada 500.000 habitantes.

7. Liderar desde el Ministerio de Salud con articulación regional y la vinculación de agencias especializadas, la difusión de noticias positivas en donación y trasplante siguiendo la medida mundialmente conocida como la más costo efectiva para aumentar la sensibilización de la comunidad en general, en el tema de donación de órganos y tejidos.

8. Establecer con claridad las prestaciones y el pago justo y oportuno a las IPS que realicen el mantenimiento del potencial donante (fallecido) de órganos y tejidos en sus servicios de urgencias y cuidados intensivos, sean donaciones finalmente efectivas y no efectivas. Esta medida es ampliamente usada a nivel mundial para mantener el sistema de alertas financiado y además estimula la generación de alertas de donación en todas las regionales.

9. Fortalecer los mecanismos de seguimiento de los resultados de corto y largo plazo de todos y cada uno de los grupos de trasplante con indicadores clínicos previamente establecidos y cuyos resultados sean de conocimiento público para aumentar la trasparencia de los procesos y de sus respectivos resultados.

10. La evaluación basada en resultados que está siendo implementada por el Instituto Nacional de Salud de las IPS trasplantadoras, debe servir para implementar un proceso de re-habilitación o cierre de IPS trasplantadoras y publicación de un ranking de desempeño basado en resultados.

Sobre la ley de punto final que busca dejar en ceros las deudas que existen al interior del sistema de salud, básicamente con clínicas, hospitales, centros prestadores de servicios médicos y de laboratorio, proveedores tecnológicos, farmacia y otros aún está lejana de mostrar resultados porque la deuda saltó de una cifra superior a los siete billones de pesos a una que está lejos de los veinte billones.

Para el Presidente de Asocolnef, aún falta mucho porque no se ha hecho una completa depuración en el sistema de salud. Consideró que la ley de punto final es una tarea que le queda al gobierno de cara al 2020, pero vio con muy buenos ojos los esfuerzos que el ejecutivo hace para que pueda mejorar el sistema de atención en salud en Colombia y expresó al interior de la comunidad médica hay una alta esperanza de que ello ocurra.

 

Nefrología en Colombia, una historia loable

 

Como muy bien los precisó Asocolnef, La nefrología se encarga del estudio, la prevención y el tratamiento de las enfermedades que tienen como órgano blanco el riñón o que lo afectan, sin que la causa esté limitada a él. Esta subespecialidad nació formalmente después de la Segunda Guerra Mundial con la aparición del riñón artificial, que entró a jugar un papel muy importante en el tratamiento de enfermedades que afectaban gravemente el estado de salud de los pacientes y llegaban incluso a terminar sus vidas.

Al remover los registros históricos de la Asociación Colombiana de Nefrología no son pocas las gratas sorpresas que fueron apareciendo y que por fortuna dejaron huella gracias a todo un compendio que se ha preservado con el correr del tiempo.

En Colombia, esta subespecialidad nació alrededor de la década de los años sesenta, gracias a la labor pionera de los destacados médicos Jaime Borrero Ramírez, Álvaro Toro Mejía y José María Mora. Ellos se entrenaron en los Estados Unidos y, a su regreso, se dedicaron al tratamiento de los pacientes con estas enfermedades, de cuya causa solamente se sabía que podría atribuírsele al riñón.

Fue entonces cuando se empezó a recorrer un camino fructífero, aunque lleno de obstáculos, en la búsqueda de mejorar cada día más las condiciones de los pacientes “renales” y de fortalecer científicamente esta rama de la medicina. Cabe recordar que los especialistas Jaime Borrero y Álvaro Toro, hicieron en el Hospital Universitario San Vicente de Paul en Medellín, la primera diálisis peritoneal, utilizando un equipo fabricado por ellos, y en 1964 llevaron a cabo la hemodiálisis aguda, lo que revolucionó la historia de los pacientes renales, hasta entonces de muy mal pronóstico.

El médico José María Mora, formado en la Clínica Cleveland, inició ese mismo año en el Hospital Militar de Bogotá la diálisis peritoneal aguda y en 1963, la hemodiálisis aguda. En 1971 se une a Hernán Torres, también procedente de la Clínica Cleveland, y comenzaron juntos el programa de hemodiálisis crónica.

En 1966 los doctores Jaime Borrero, Enrique Carvajal, José María Mora, Andrés Revollo, Édgar Sanclemente, Álvaro Toro, Hernán Toro y Saulo Klahr fundaron en Bogotá la Sociedad Colombiana de Nefrología e Hipertensión Arterial.
Fue este un hito de gran importancia en la historia colombiana de dicha subespecialidad. Los más versados en nefrología aseguran que hablar del galeno Jaime Borrero Ramírez, implica referirse a toda la historia inicial de la Nefrología y el trasplante renal en Colombia.

El recordado y muy respetado doctor Borrero fue médico egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, de la que llegó a ser Decano, y Profesor Emérito y Honorario de la misma Universidad; graduado en Medicina Interna, enfermedades cardiovasculares y Nefrología del New York Hospital Cornell Medical Center; fundador, Presidente y miembro honorario de múltiples sociedades científicas nacionales e internacionales, entre las que se destaca la Sociedad Latinoamericana de Nefrología e Hipertensión, de la cual fue fundador en 1970, Vicepresidente en 1974 y Presidente entre 1978 y 1982.

Participó directamente en la creación del riñón artificial Gracec cuando en Colombia no existía dinero para adquirir la tecnología extranjera de hemodiálisis. Fundador, con los doctores Gustavo Escobar y Álvaro Velásquez, del Grupo de Trasplantes del Hospital Universitario San Vicente de Paúl, instituido con el soporte académico e investigativo de la Universidad de Antioquia.

Cabe destacar que este grupo fue el primero en realizar un trasplante renal exitoso de donante vivo y que llevó a cabo el primer trasplante exitoso de donante cadavérico en el país. En el año 2006 era el cuarto grupo en el mundo en cuanto a número de trasplantes.

Te puede interesar: Enfermedades infecciosas serán primeras en mortalidad: ACIN

 

Visto 2174 veces