Jueves, 23 Enero 2020 21:18

Quienes propusieron eliminar cajas de compensación se la fumaron verde: CGT

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El gremio que agrupa a estas entidades de apoyo social sin ánimo de lucro y naturaleza solidaria descalificaron la propuesta de Anif que recomienda eliminarlas tal y como sugiere con los intereses de las cesantías.

La propuesta de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, Anif, en el sentido de acabar con las cajas de compensación familiar y los intereses de cesantías levantó ampolla en la sociedad colombiana que interpretó la proposición como inoportuna, absurda y desafortunada porque busca enterrar nada más y nada menos que el llamado salario social.

Las cajas por su parte expresaron su malestar porque consideran que sacar de circulación este tipo de entidades resultaría incoherente y excluyente toda vez que éstas tienen un contexto social de gran importancia a través del subsidio familiar, los programas de capacitación, aportes para vivienda, atención en salud, asistencia del desempleo, recreación, cultura, turismo, deporte, crédito y educación.

Si bien un subsidio que oscila entre los 35.000 y los 70.000 pesos no suena importante para algunos, lo cierto es que esa ayuda mensual bien administrada les sirve a los niños y niñas para potenciar su dieta, mejorar su calidad de vida, incentivar la cultura del ahorro y atender eventualidades.

El tema suena delicado si se tiene en cuenta que las Cajas de Compensación Familiar al ser entidades sin ánimo de lucro hacen parte de un componente social muy importante pues al ser de carácter privado, apalancan la redistribución económica. Su naturaleza no es otra que mejorar la calidad de vida de las familias y los trabajadores del país a través de la gestión y la entrega de subsidios y servicios de una parte de los aportes de la seguridad social que efectúan los empresarios.

En Colombia existen 43 Cajas de Compensación Familiar las cuales conforman el Sistema de Subsidio Familiar. Las cajas atienden los 32 departamentos del país y hacen presencia en 992 municipios llevando servicios de calidad a 22 millones de colombianos sumando trabajadores afiliados, las familias y los beneficiarios. Según la Superintendencia del Subsidio Familiar, hay una excepción en el servicio y tiene que ver con la Caja de Compensación Familiar Campesina que presta sus servicios en los departamentos de Vichada, Vaupés, Guainía y Guaviare.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Presidente de la Confederación General del Trabajo, CGT, Julio Roberto Gómez Esguerra, afirmó que al parecer los señores de Anif, o tienen un ignorancia total o quieren apagar el fuego con gasolina pues pretender el desmonte de los intereses a las cesantías, la destrucción de las Cajas de Compensación Familiar y proponer que los incrementos al salario mínimo sean conforme a la productividad es algo que no tiene sentido ni presentación.

 

“Yo tenía el concepto que la Anif como organismo de investigación hacía estudios, estuviera uno o no de acuerdo con los mismos, pero de ahí a acabar con las Cajas de Compensación y con los intereses a las cesantías con el argumento subcorrido que el tema genera desempleo, es una mentira que no se la creen ni ellos. Esto ha sido rechazado categóricamente por muchos sectores, independiente de los movimientos sindical y social, sino por muchos sectores que consideran la propuesta como un absurdo y un exabrupto en contra de la población colombiana”, declaró el señor Gómez Esguerra.

 

Es tan desproporcionada e incongruente la propuesta de Anif, apuntó el Presidente de la CGT, que se puede decir que los analistas que allí laboran la sacaron del estadio porque al parecer se la fumaron biche ya que no resulta sensato que en medio de la convulsión social que hay en el país, sin dejar de lado que el un pliego de peticiones que no se ha comenzado a negociar y una movilización nacional, definitivamente la propuesta muestra que hay personas totalmente desenfocadas porque resulta increíble que la academia o los gremios se atrevan a plantear semejante opción.

Para la CGT la Caja de Compensación Familiar es de los pocos activos que les queda a la clase media o popular en vista que estas entidades ofrecen una serie de beneficios como el subsidio familiar y promueven todo lo que se resume en un salario social útil en diferentes servicios, en diferentes áreas, además de las entregas de subsidios en dinero a los sectores más empobrecidos, de tal manera que definitivamente los trabajadores ni nadie con cinco dedos de frente, están de acuerdo con tan escabrosa propuesta.

 

Las cajas son equidad, inclusión y bienestar

 

A su turno la Asociación de Cajas de Compensación Familiar, Asocajas, indicó que el crecimiento de la productividad y la formalidad en Colombia no se puede reducir a un debate sobre los costos laborales pues caso opuesto se hace necesario evaluar bajo una mirada integral la relevancia y pertinencia de un sector como el de las Cajas de Compensación Familiar que trabaja por consolidar y proteger la clase media del País.

Según la Presidente Ejecutiva de Asocajas, Adriana María Guillén Arango, la reforma tributaria del año 2012 por medio de la cual se eliminaron 13.5 puntos de aportes parafiscales del ICBF y SENA mostró el poco impacto de este tipo de medidas en vista que solo hubo un impacto de tres puntos sobre la formalidad empresarial, y entre 1.2 a 2.2 en la tasa de informalidad nacional, es decir casi imperceptible frente en la creación de trabajo asalariado.

 

“Incluso en 2018 el expresidente de Anif, Sergio Clavijo, refiriéndose al desmonte de las cargas parafiscales aseguró que si bien el movimiento fue en la dirección correcta de contribuir a mayor formalización laboral, su impacto fue más bien marginal, pues la masa de trabajadores que cotiza 12 meses del año continúa siendo tan baja como un 15% de la Población Económicamente Activa”, comentó la señora Guillén Arango.

 

Manifestó que en su momento la reforma no eliminó el aporte a las cajas, porque el vacío de servicios que generaría en la población y el hueco fiscal no podrían ser cubiertos.

Actualmente, las Cajas atienden a 22 millones de colombianos de los cuales el 75% son clase media emergente con acceso a educación, cultura, recreación y turismo.

 

“Dinamizamos el sector de la construcción a través de los subsidios de vivienda; apoyamos a los trabajadores cesantes a vincularse nuevamente a la vida laboral y entregamos subsidios al desempleo; formamos a los trabajadores en conocimiento productivo y atendemos la tercera parte de afiliados al Sistema General de Salud. Además, cabe mencionar que estas personas de las que se ocupan las cajas, no son atendidas por el presupuesto nacional”, explicó la dirigente.

 

Agregó que para cerrar las brechas de la productividad y la formalidad en Colombia, la reducción de costos es apenas una de muchas aristas y por ello se debe partir de reconocer las múltiples causas de esta problemática y evaluar puntos álgidos de este fenómeno multidimensional como promoción de la bancarización, calidad y pertinencia de la educación, mejoramiento de la infraestructura, el desarrollo tecnológico y claro, la diversificación y la innovación que lleva a discusiones más importantes como el valor agregado de la producción.

Al exponer argumentos sólidos sobre la versatilidad y utilidad de las cajas, Adriana María Guillén, afirmó que precisamente, el documento CONPES “Política de Formalización Empresarial” del 2019, plantea alrededor de siete aspectos, entre los cuales no menciona costos labores y por el contrario se enfoca en medidas como el acceso al crédito, tasas de inversión, tamaño y regulación de los establecimientos y mano de obra calificada.

Recalcó que el Sistema de Compensación Familiar es el mecanismo mediante el cual los empresarios, a través de sus aportes, contribuyen a la generación de equidad y bienestar, un tema que cobra mayor relevancia en este momento por el cual atraviesa el país. Por esto, enfatizó, la propuesta de Asocajas es abordar esta problemática bajo una mirada holística lo cual invita a conversar, encontrarnos y articularnos.

 

“Es cierto que es importante reducir el costo de crear empleo, pero también se debe ser cuidadoso al momento de decidir de qué costos prescindir, pues no podemos perder de vista la proporción del beneficio que se irradia a partir de este aporte a 22 millones de personas y la imposibilidad actual de que el mismo sea asumido por el presupuesto público como ocurrió en el caso de los aportes al SENA y al ICBF. Eliminar este aporte empresarial pondrían en serios aprietos al sector vivienda, salud y educación con el cual indirectamente generamos de formalidad y acabaría de tajo con el acceso a recreación cultura y turismo para la población”, concluyó la Presidente Ejecutiva de Asocajas.

 

Hay que decir que las Cajas de Compensación Familiar perciben el cuatro por ciento de los aportes de seguridad social que pagan los patronos sobre el sueldo o ingreso de los trabajadores permanentes que están en nómina y con un contrato a término indefinido. Un punto a favor, entre tantos de las cajas, es que demostraron que es factible multiplicar ese tipo de recursos haciendo reinversión de los fondos sobrantes.

Es de anotar que los trabajadores independientes igual tienen derecho a afiliarse a una caja con unos aportes haciendo un aporte del 0,6 por ciento sobre la base de un salario básico mensual vigente, o simplemente aportando el dos por ciento de sus ingresos. La Supersubsidio anota que anualmente las Cajas de Compensación Familiar manejan en promedio 19 billones de pesos.

 

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