Domingo, 19 Abril 2020 08:14

Sector farmacéutico en alerta por precios de materias primas: Asinfar

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Actualmente la industria trabaja articulada con los programas del gobierno y asegura que hay varios estudios que podrían traer pronta respuestas al Covid-19.

La Asociación de Industrias Farmacéuticas de Colombia, Asinfar, reveló que hay preocupación en el sector porque ante las dificultades que tiene el mercado por aspectos estrictamente coyunturales, hay escasez en las materias primas puesto que los productores en otros países ya las están negando.

El gremio aseguró que ante esta realidad no hay otra alternativa que apoyarse en lo dicho por el Presidente de la República Iván Duque Márquez, en el sentido de enfrentar una situación existente en donde empiezan a escasear no solo materias primas sino ventiladores, respiradores y todos los equipos que se necesitan pues Colombia en el momento actual está compitiendo con todos los países.

En charla con Diariolaeconomia.com, el Presidente Ejecutivo de Asinfar José Luis Méndez, indicó que países como Colombia que no es productor de materias primas están en serias dificultades porque quienes las ponen en el mercado prefieren despacharlas a países en donde la moneda es mucho más fuerte y así poder a mayor precio, un contexto preocupante porque concentran el mercado en unos pocos dejando por fuera de la opción de adquirir insumos a muchas naciones.

Comentó que ya es visible el aumento en los precios de las materias primas y la escases de las mismas, todo acompañado de cierto nivel de especulación a todas luces inexplicable, inaceptable y difícil de entender.

 

“Tenemos evidencia que hay productos como la hidroxicloroquina, un antimalarico, en donde los proveedores de materas primas a nivel internacional la han subido en 600 y hasta 700 por ciento”, declaró el señor Méndez.

 

Cabe anotar que la hidroxicloroquina es un principio activo antimalárico o antipalúdico que se vende comercialmente con los nombres de Plaquénil, Axemal, Dolquine, Ilinol y Quenssyl. Este medicamento es utilizado igualmente para reducir la inflamación en tratamientos de artritis reumatoide y de lupus.

José Luis Méndez

A criterio del experto, esta cruda realidad y la nube oscura que trajo la pandemia trae implícita una lección muy grande, empezando justamente en no sacar provecho de la adversidad en vista que en pruebas como la del Covid-19, el mundo debe trabajar unido y caracterizarse por la solidaridad y la facilitación de todo lo que demande el conjurar una pandemia que tiene al mundo contra la pared.

El beneficio que algunos han sacado de la situación merece todos los cuestionamientos y el gremio acompañó al Primer Mandatario en condenar a todos aquellos que buscan sacar ganancia de la tragedia por lo que consideró vital la unión para evitar que esas cosas pasen porque Asinfar considera que este no es el momento para egoísmos, corrupción y aprovechamiento de la desgracia de unos para el aprovechamiento de unos pocos y ese llamado se hace no solo para lo acaecido en Colombia sino en el mundo entero con un tema igual de delicado como el de poner por el cielo el precio de las materias primas básicas para garantizar tratamientos y vida, un derecho fundamental universal.

En aras de la equidad, el gremio hizo un llamado a la legalidad y la probidad pues la rectitud se vislumbra como un pilar del ejecutivo y justo este difícil momento es ideal para recuperar valores y honestidad como activos para edificar una nueva sociedad, ojalá justa, solidaria y más humana.

 

En vacunas el trabajo es arduo

 

 

Sobre las vacunas y los menesteres de la comunidad científica y médica el Presidente de Asinfar expuso que se ha venido leyendo juiciosamente todo el material no especulativo sino científico y es posible ver más de 500 estudios de diferentes tipos para Covid-19 en menos de tres meses a nivel mundial, no solo en vacunas sino en general lo cual demuestra el compromiso que hay en la ciencia por dar con una respuesta perentoria que termine con la pesadilla de un virus que cobra más de 162.077 vidas en todo el planeta. Covid-19., estadísticas.

Ese estudio, puntualizó el dirigente, deja claro qué pasa con los respiradores, quien está trabajando en vacunas y sobre si secuenciaron o no el ARN del virus así como otras actividades de cara a combatirlo o hacer que su impacto sea mucho menor.

 

“En esa tendencia uno ve una gran actividad de muchos grupos científicos que han logrado y han avanzado en cosas, pero la demora está en probar la seguridad de lo que se investiga y dicha seguridad tiene unas etapas pues la eficacia primero se prueba in vitro, en un laboratorio y luego el ensayo se hace en animales para dirigir la investigación en humanos en donde la prueba ratifica si el medicamento o molécula es eficiente. Ya hay noticias que empezaron las pruebas en humanos y eso de todas maneras demanda tiempo”, afirmó Méndez.

 

El médico no dudó de las posibles buenas noticias ya que hay capacidad de conocimiento y herramientas que unidos pueden ir tan lejos hasta llevar a diseñar vacunas de diferentes fuentes. El problema y la demora, insistió, está precisamente en probar esas vacunas en humanos lo exige seleccionar grupos de pacientes en estudios serios para que la cura no vaya a resultar peor que la enfermedad y ese trabajo toma como mínimo doce meses razón por la cual los expertos hablan de 12 a 18 meses.

Consideró que esta es una investigación maratónica contra el tiempo y contra una situación generada por un virus complicado, escurridizo y complejo al que aún no se le encuentra solución, pero el vocero manifestó que contario a la gripe española que fue la tragedia pandémica de comienzos del siglo XX, hoy la humanidad cuenta con antibióticos, ingeniería genética molecular y unas capacidades en centros estudio que no existían en esa época que muy seguramente van a dar con una solución tanto en vacuna como en medicamentos para el uso o tratamiento, pero ratificó que esa labor demandará tiempo pues hay que probar seguridad y eficacia para tener la tranquilidad de poderla usar en seres humanos, no de manera experimental sino a un nivel terapéutico.

La pandemia como se había advertido con mucha anticipación se veía venir por la suma de varios factores, entre ellos el cambio climático, la resistencia bacteriana, la mutación de microorganismos y otros que apuraron la llegada de una virosis de muy difícil manejo por sus características. Para el Presidente de Asinfar todas las cosas que pasan de manera tan intempestiva obligan a considerar unos cambios y la manera de enfrentarlos, pero evitando lo errores y por eso manifestó el profesar admiración por las políticas del Presidente Duque y del ministro de Salud Fernando Ruiz, los mismos que dicen que es mejor pecar por exceso que por defecto.

Anotó que el argumento tiene todo el asidero porque como todo es tan desconocido en la actual coyuntura lo mejor es que sobre y no que al país le falte porque se trata de defender vidas humanas lo cual hace que todos en Colombia estén comprometidos con ese propósito que va desde el aislamiento como prevención, pero indicó que desde Asinfar la contribución se hace con algo muy práctico o pragmático que es justamente evitar el desabastecimiento y por ello a través de todos los medios se hacen las acciones posibles para que Colombia tenga producto disponible tanto para el tratamiento de la Covid-19 como para las demás enfermedades que siguen rodando, es decir que todo en el sector está enfocado a no parar la producción de medicamentos.

 

“Afortunadamente somos un país que ha venido madurando en la industria farmacéutica que es capaz de autoabastecerse en tanto no le falten las materias primas que será el siguiente paso que tendremos que dar y por eso seguimos despachando y continuamos proveyendo a los países de la región como Ecuador, Perú, Panamá y otros en Centroamérica a donde también exportamos”, afirmó José Luis Méndez.

 

Vislumbró al término de la terrible experiencia un mundo mucho más consciente de lo esencial que es eso básico a lo que el ser humano está volviendo y es a las medidas de higiene, al cuidado del ambiente, a la protección de lo que se tiene y se ve como propio al igual que a la solidaridad y a una cooperación necesaria en vista que muchos corren por otros valores y no por los verdaderamente fundamentales. El profesional en Salud recalcó que no se trata de retórica pues se trata de que la humanidad se cuide ya que todo el tema de las infecciones pueden evitarse con medidas elementales de higiene que fueron quedando a un lado, pero igual el propósito es que haya consciencia de cuidarse unos con otros en cadena y por el fin común de la salud y la prevención.

Pensando en un poscovid-19, Asinfar estima que dadas las amenazas y los riesgos que siguen latentes, el gran reto de la industria farmacéutica es incrementar las investigaciones y destacó que a ese nivel existe la gran oportunidad de unir los esfuerzos de la academia, que a veces queda muy olvidada, con las necesidades de un país reacio en salud. Sostuvo que en lo práctico para el caso de la industria, se viene un gran desafío y es evolucionar hacia la síntesis de principios activos para no depender de otros pues a propósito es la gran lección que está dejando la pandemia.

“Tenemos que desarrollar nuestro propio acetaminofén, nuestro propio ibuprofeno, nuestra propia hidroxicloroquina etcétera, etcétera, los podemos hacer en el país y tenemos que trabajar en eso”, señaló.

 

Compartió que indiscutiblemente Colombia cuenta con prestigio médico, clínico y de investigación lo cual ha quedado sustentado con grandes aportes al mundo lo cual hace que sea inexplicable el no desarrollar por temores innecesarios el invertir en eso pues en la ciencia en lo que se debe aportar y eso solo es posible uniendo a la industria con la academia para que con el apoyo del estado sea viable desarrollar avances propios.

 

La dinámica empezó a decaer

Sobre el negocio de los medicamentos, el ejecutivo sostuvo que la coyuntura hizo que mucha gente corriera a las farmacias a aprovisionarse de bienes para la salud, algunos compraron medicinas en una cantidad que cubriera el mes para tratamientos puntuales y un grupo adicional se proveyó de antigripales que posiblemente pudieran usar, de productos considerados claves para enfrentar la crisis sanitaria para no mencionar ninguno en particular. Con ello manifestó hubo como un halburte o un aumento de las ventas.

Después vino una segunda parte en la dinámica farmacéutica y tiene que ver con la restricción en las consultas médicas en clínicas y hospitales toda vez que no están atendiendo a todos los pacientes porque lo programado se pospuso o se canceló y con ello, dijo Méndez, se puede prever un bajonazo en el consumo y en las ventas porque como se dijo un grupo compró anticipadamente y de otro lado porque no hay consultas y por consiguiente no fueron expedidas las fórmulas que vienen en la misma proporción.

 

“Seguramente vendrán unos meses en los que habrá una disminución de esas ventas que es lo estimado, pero por otro lado hay un punto adicional y es que desde la industria todo el mundo está concentrado en cómo producir medicamentos o bienes priorizados por el ministerio de Salud, por las guías de práctica clínica, correlacionados con la atención de pacientes con Covid-19, todos los antibióticos y productos específicos antivirales incluyendo desde luego todo lo relacionado con cuestión respiratoria aguda y lo que se viene, entonces lo que se espera es un crecimiento en casos, pero lo deseable es que no exista un excesivo requerimiento de este tipo de productos para atender pacientes graves, pero reitero, todo el mundo está preparándose para eso”, expuso el dirigente gremial.

 

Si bien hay conocimiento y preparación para todo lo que viene en materia de efectos de la pandemia, uno de ellos el de la contracción económica que dejará saldos para el lamento a nivel ecuménico, solo podrá ser paliado con las medidas que hoy se están tomando y que en Colombia se ven como un buen balance para que la recuperación sea lo menos traumática posible y que permita así tener una reactivación en el tiempo y en ese sentido suenan esperanzadoras las cifras versus otros países de la región que se ven mucho más golpeados.

 

“Hay esperanza y el compromiso de todos, pero será básica y muy útil la cooperación y la colaboración en unirnos todos alrededor del esfuerzo, primero de salvar vidas y segundo de recuperarnos después de esto, y creo que lo vamos a lograr porque somos un país de mucho empuje que ha pasado por situaciones supremamente difíciles y esta no nos va a superar”, concluyó.

 

Un ambiente apocalíptico, pero en manos de la responsabilidad

 

No sobra aprovechar este espacio para recalcarles a los colombianos y a todos quienes en el planeta leen este medio que si bien la situación es muy complicada la diferencia entre vivir y morir está en acatar los mandatos de las autoridades de salud, de igual manera en seguir con rigor los protocolos de higiene como lavado de manos y desinfección.

Todo en el mundo médico gira en torno a la prevención y esta es una prueba de fuego para demostrarnos a sí mismos y a quienes conviven con nosotros que el antídoto está a la mano y en corazón de cada uno, se llama responsabilidad.

Hoy la ciencia toda, los médicos, las enfermeras, los enfermeros, los empleados de la salud y los gobiernos, así no se puedan contar todos, hacen su mayor esfuerzo para atender una pandemia que sobrepasó estimativos en el mundo y que sin duda al término de la dura experiencia dejará economías contraídas, empresas en banca rota, desempleo y unos escenarios que darán para el sollozo, pero finalmente y lo realmente importante es que si estamos vivos y pasamos esta página lóbrega, muy seguramente todo saldrá mejor porque lo material y los números los podremos recuperar y enderezar con salud, y el reto del sí se puede será un impulso para reconstruirnos como personas, como empresas, como estados y como sociedad.

Nos muestra este episodio que habrá pérdidas, muchísimas pérdidas, pero las más dolorosas serán las vidas humanas que arrancaron el año llenos de entusiasmo y metas y hoy su realidad no es otra que el Campo Santo. Los que logren contar la historia están llamados a hacer parte del nuevo mundo, el mismo que a la brava consiguió un cambio en el orden mundial y todo por el libre comercio y la globalización pues como en los capítulos de la peste negra, la tragedia viajaba en barcos mercantes enormes de fuerte y sólida madera, hoy el servicio de expansión de mercancías y pestes usa el servicio aéreo y por ello las precauciones deben ser todas en estos tiempos y después del Covid-19 porque como muchos lo anotan, no será la última pandemia del siglo XXI.

A los héroes que a fuerza de responsabilidad, compromiso y amor le ponen el pecho a la brisa para hacer que la tormenta pase pronto, gracias y bendiciones, por eso hoy más que nunca resulta consecuente y necesario poner una mano en el pecho, mirar al infinito y hacer una oración en agradecimiento a los sistemas de salud de todos y cada uno de los países porque no podemos olvidar que así hablemos diferentes idiomas somos hermanos y más ahora en estos tiempos con el gris frío con el que algunos pintan el apocalipsis. El castigo, no lo podemos ocultar, no lo envío Dios, el entorno de enfermedad y calamidad es obra de los seres humanos, los mismos que arrasaron con el planeta, no hay que lanzar culpas o hacer tronar el globo con golpes de pecho, el mal está hecho y tan solo resta hacer las cosas bien aunque sea la primera vez.

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