Sábado, 05 Junio 2021 00:21

Ahorro pensional está blindado: Una mirada al sistema de jubilación

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Ahorro pensional está blindado: Una mirada al sistema de jubilación Imagen de RitaE en Pixabay

La Administradora de Fondos de Pensiones, AFP, asegura que el ahorro pensional es la garantía para una vejez digna y tranquila. Los ahorros acumulados si no hay pensión, serán devueltos sin problema.

La seguridad social encuentra sus orígenes en el término previsión social que fue un sistema estatal diseñado para reparar a los obreros por su aporte a la sociedad, pero igual apuntó a garantizar bienestar de corto y largo plazo. La historia dice que con la Revolución Industrial en pleno siglo XIX le dio mayor relieve al esquema todo a causa del exponencial crecimiento de accidentes de tipo laboral, pero igual de las enfermedades profesionales. En ese momento la clase trabajadora es asegurada con modelos como los sistemas de previsión social y la misma afiliación coactiva.

Con el tiempo el sistema evoluciona y hace su aparición la figura de responsabilidad patronal que estaba enfocada a cubrir los riesgos sociales. A la nueva carga asumida por el empresario o empleador se le llamó seguridad social laboral o protección patronal. Las medidas de la época generaron desencuentros e inconformismos porque saltaron a la palestra los riesgos subjetivos. El debate terminó con la definición de responsabilidad objetiva que llevó a contratar seguros adquiridos con firmas privadas, pero igual a legislar sobre riesgos profesionales y responsabilidad contractual.

Al culminar el apogeo de la seguridad privada florecen los seguros sociales ineludibles, entidades que operaban sin ánimo de lucro porque fueron concebidos bajo el principio de solidaridad colectiva, todo al amparo de un estado condescendiente.

Sintetizando, la seguridad social aparece en Alemania cuando fue impulsada por el Canciller Otto von Bismarck, que la catapultó en 1883 con la Ley del Seguro de Enfermedad. Después la seguridad social se masifica en 1935 cuando Estados Unidos aprueba la ley llamada “Social Security Act”. Esta ordenanza americana instauró expresamente regímenes para cubrir riesgos de vejez, muerte, invalidez y desempleo.

El patrón alemán de seguridad social fue de gran ayuda y apoyó a los trabajadores, logró una llamativa expansión por Europa y América Latina a mediados del siglo XX. Puede decirse que este modelo fue el punto de partida para los institutos de seguros sociales y las cajas de seguridad social.

El 26 de diciembre de 1946 nace el Instituto Colombiano de Seguros Sociales, entidad que en 1967 optó por cobijar o resguardar las pensiones de los trabajadores. Hay que decir que ya en 1945 a través de la Ley 1600, fue creada y organizada la Caja de Previsión Social de los Empleados y Obreros Nacionales.

El tiempo pasó y en 1993 llegó a Colombia la Ley 100 o de Seguridad Social y con ella muchos cambios. El sistema pensional, que hoy nos convoca quedó dividido en dos regímenes, el público de reparto que fue la herencia del Seguro Social y desembocó en Colpensiones y el de ahorro individual que le dio cabida al sector privado y por consiguiente a varias administradoras.

La Ley 100 dejó claro que la pensión es vitalicia en la medida que se cumplan las condiciones estipuladas. Precisa que el valor de la pensión dependerá del tiempo acumulado y el ingreso base de la cotización. Para el caso del ahorrador o afiliado a los fondos de pensiones, no habrá una cuenta individual sino un número de semanas cotizadas.

Es así como en Colombia se habla hoy de pensiones voluntarias y las de primas medias.

Cabe anotar que las llamadas primas medias, son aquellas realizadas por las empresas al afiliar a sus empleados a un fondo, sitio en donde al trabajador se le depositan las sumas destinadas a pensión y cesantías.

Según el Gobierno, el Régimen de Prima Media con prestación definida, RPM, es el mecanismo mediante el cual los afiliados o sus beneficiarios obtienen una pensión de vejez, invalidez o sobrevivientes o, en su defecto, la indemnización sustitutiva, según lo establecido en la ley.

En la actualidad son muchas las preguntas que la gente tiene sobre el sistema de pensiones, demasiadas personas ven bondades en los dos regímenes y otros mantienen reservas. Según los expertos, hay señalamientos por falta de conocimiento sobre el tema que ha servido de corrillo, especulación y leyenda urbana. Las pensiones, un tema del interés de todos, hoy están más expectantes que nunca por la coyuntura mundial de la economía, afectada por la Covid-19, pero también por el devenir del sistema, llamado a una reforma estructural que garantice armonía, equidad y sostenibilidad.

 

María Lorena Botero

 En charla con Diariolaeconomia.com, la gerente de Beneficios Pensionales de la Administradora de Fondos de Pensiones Porvenir, María Lorena Botero, aseguró que sin duda alguna hay grandes ventajas a la hora de ahorrar en los fondos privados porque están de por medio factores de alto impacto para el afiliado como densidad y cotización.

En materia de ahorro, explicó la directiva, la potencia es toda, porque por citar algún ejemplo, una persona que puso un millón de pesos en abril de 1994, sencillamente a diciembre de 2020 tendría seis millones de pesos, haciendo la actualización, corrección monetaria e IPC indexado. Dijo que esa misma plata en términos de inversión a través de un CDT con una tasa promedio del 11 por ciento, efectivo anual, implicaría un ahorro de 16 millones de pesos. Expuso que en el fondo moderado de pensiones que es el instrumento financiero más grande, esa utilidad representaría 55 millones de pesos.

 

“Ahí tenemos que rescatar la magia del interés compuesto porque los afiliados tienen su plata en un fondo que día a día está sumando valor, lo cual conlleva al reporte de rendimientos sobre rendimientos y más rendimientos, todo un entorno mágico de ese interés compuesto. Así las cosas, la primera ventaja es que, al poner un peso en el fondo, en un corto tiempo se convertirá en más dinero del que generalmente se ahorra. Otro dato importante es que una persona que empezó en un fondo privado en 1994, a hoy el 75 por ciento de su saldo hace parte de los rendimientos, mientras que el 25 por ciento son aportes, una enorme bondad del ahorro”, especificó la señora María Lorena Botero.

 

Sobre la densidad de cotización o número de semanas cotizadas al Sistema General de Pensiones, la experta manifestó que este tipo de ahorro, el que se hace en un fondo, es sumamente importante para dos cosas, uno para obtener una pensión o una prestación en la vejez y dos para cubrir unas contingencias derivadas de edad provecta, invalidez o muerte, condiciones que única y exclusivamente se pueden financiar con una historia laboral y con disciplina en seguridad social, habida cuenta que una estupenda acumulación en semanas, avala una ancianidad tranquila y caracterizada por calidad de vida.

La real ventaja de aportar en un fondo, indicó gerente de Beneficios Pensionales de la Administradora de Fondos de Pensiones Porvenir, es que el ahorrador tiene una cuenta individual, a su nombre y recalcó que cada peso que el afiliado ponga en su cuenta generará unos buenos rendimientos. Destacó que lo importante de la AFP, es que mientras se cotiza, el cuentahabiente va sumando semanas, un tema muy importante a la hora de definirse por un fondo privado.

Distinto a las AFP, el fondo público, sostuvo la amable directiva, tan solo sirve para acumular o sumar semanas, una desventaja con los privados que abiertamente permiten ahorrar, rentar y apiñar tiempos septenarios.

 

Ahorro blindado y en pleno rendimiento

 

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En las calles es normal escuchar todo tipo de conjeturas, a propósito de la coyuntura pandémica y económica, entorno que agudizó la expectativa nacional con un paro inesperado, consecuencia de la explosión social, empero lesivo para muchos intereses empresariales y rurales.

Antes de la pandemia las cifras no acompañaban el escenario económico de Colombia y América Latina por el lío fiscal, una globalización a la que posiblemente se le fue la mano al destruir agricultura, pymes y empleo, dejando un contexto difícil para los actores económicos. Desde la apertura de 1991 el país empezó a experimentar cambios en las dinámicas productivas y esa ralentización, por demás visible disminuyó la masa de aportantes al sistema pensional, era un reto y un modelo nuevo.

Hoy con la pandemia encima, sumando muchos otros factores que impactan la economía, hay una tranquilidad y es que los dineros, fruto del ahorro pensional, están completamente blindados. Los fondos de pensión obligatoria, afirmó María Lorena Botero, tienen varios anillos de seguridad y precisó que el más importante, seguramente el más desconocido, es el primer anillo, sin lugar a dudas, el inexpugnable protector.

De manera didáctica dijo que los fondos privados, verbigracia Porvenir, administran unos recursos que hacen parte del patrimonio de los afiliados, de hecho, repisó, se trata de cuentas individuales en donde las personas son las únicas dueñas de sus dineros, no se trata, apuntó, de dineros de Porvenir.

 

“Hay otra empresa llamada Sociedad Administradora Porvenir S.A., ese es, por decirlo de alguna manera, el P&G de Porvenir ya que la firma recibe algunas comisiones, adelanta inversiones de portafolio y de allí salen salarios, arriendos y todo lo que demanda una estructura empresarial. Esa, vuelvo y digo, es la Sociedad Administradora, pero cuando uno escucha de los fondos de pensiones que para el capítulo Colombia son cuatro, el de mayor riesgo, moderado, conservador y especial de retiro programado, exclusivo de los pensionados, hay que tener en cuenta que canalizan plata de los ahorradores, de los afiliados, el dinero de Porvenir, y es bueno insistir, es la Sociedad Administradora”, comentó.

 

La salvedad fue hecha al puntualizar del primer anillo de seguridad, que es la rentabilidad mínima, aquella que calcula la Superintendencia Financiera, ente regulador de los fondos privados. La entidad moderadora revisa el portafolio y establece un margen de rentabilidad mínima, de no cumplirse con la orden de la Superfinanciera y el grupo no pueda cumplir, pues, fácil, le corresponde a Porvenir sacar dinero de la Sociedad Administradora y ponerlo en las cuentas de las personas, es decir que independiente de las coyunturas por la que atraviese el país, los aportes de los afiliados están muy bien blindados y el primer anillo, dejó claro, es la rentabilidad mínima que se entrega sí o sí.

 

Desempleo versus ahorro pensional

 

 

En opinión de la gerente de Beneficios Pensionales de la Administradora de Fondos de Pensiones Porvenir, María Lorena Botero, afirmó que la situación laboral del país es la consecuencia del sistema pensional en Colombia, es decir que si la gente no tiene un empleo formal y no puede cotizar a pensión, tristemente esos ciudadanos no tendrán asignación en su jubilación.

Una baja tasa de empleo, de manera consecuente influye en una baja cobertura del sistema pensional en Colombia. Para contextualizar el tema, Botero indicó que una persona, en promedio, cotiza 500 semanas en toda su vida laboral, unos diez años de contribución, dejando muy claro que con ese tiempo no es viable acceder a pensión, sin embargo, escribió, ese es el promedio en que cotizan los colombianos.

Otro dato importante suministrado por la AFP Porvenir es que el 79 por ciento de la gente cotiza con ingresos por debajo de dos salarios mínimos legales vigentes lo que quiere decir que el afiliado que sí tiene densidad de cotización y aplica para pensión, seguramente tendrá compensaciones muy cercanas al salario mínimo, algo parecido a lo que devengó durante su vida pues nadie en Colombia puede recibir pensiones inferiores al ingreso básico.

Una cifra igualmente relevante es que el 45 por ciento de la gente percibe ingresos por trabajos informales muy por debajo del sueldo fijado por el Estado con el guiño del Banco de la República, esas personas que no tienen un salario mínimo legal vigente, no pueden cotizar a pensión.

 

“Con estas estadísticas, uno dice, sí eso es lo que está pasando en la vida laboral en Colombia, pues ese será, por obvias razones, el efecto en las pensiones. La tasa elevada de desempleo, efectivamente sí afecta el ahorro pensional, pero sin duda es la consecuencia del mercado laboral que tenemos. En un fondo privado hay una valorización diaria del aporte que tiene el afiliado, un ahorro nada despreciable porque hay gente que no pudo seguir trabajando ni cotizando a pensión, pero cuenta con una plata de su propiedad que sigue en la cuenta individual en donde continúa ganando rendimientos, independiente de que esté o no cotizando. Definitivamente si hay una correlación de lo que pasa en el mundo laboral y la pensión, es innegable”, añadió la conocedora.

 

El mercado de los fondos de pensiones muestra desequilibrio

 

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Un tema que genera debate es el desequilibrio que según los fondos privados existe con Colpensiones porque hay en la mitad del asunto dos temas muy importantes, uno que puede ser a favor de los fondos y otro que puede jugar en el campo de Colpensiones, una situación que le pone interés al tema.

En primer lugar, expuso Botero, existen personas que no tienen derecho a pensión en Colombia pues hay mujeres que llegan a los 57 años de edad y hombres a los 62 años sin que cumplan con el requisito de semanas mínimas para pensionarse. Según María Lorena Botero, en cualquiera de los dos regímenes o sistemas, la persona tiene derecho a una prestación. En un fondo privado, enfatizó, se llama devolución de saldo y por eso le devuelven todo el dinero ahorrado durante sus años de vida laboral, todo con los debidos rendimientos. En Colpensiones, precisó, opera lo que se conoce como indemnización sustitutiva.

En 2020 Colpensiones le hizo indemnización sustitutiva más o menos a 82.000 personas que no alcanzaron a reunir las semanas para pensión. En promedio, dijo, a cada persona le dieron 6.8 millones de pesos, lo que equivale al aporte que hicieron los afiliados por las semanas cotizadas durante su vigencia laboral con la indemnización. Agregó que a los fondos privados llegaron 66.000 colombianos a pedir su dinero porque no tenían capital ni semanas, y se les devolvió el debido saldo, aproximadamente 35 millones de pesos por afiliado.

 

¿Por qué tanta diferencia entre los dos sistemas?

 

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A criterio de la gerente de Beneficios Pensionales de la Administradora de Fondos de Pensiones Porvenir, María Lorena Botero, la diferencia se genera porque mientras Colpensiones da el aporte valorizado con el IPC, los fondos privados ofrecen el aporte indexado con el IPC más los rendimientos, un desequilibrio enorme porque quien esté en un fondo privado sin el beneficio de la pensión recibirá mucho más dinero que quién apostó por Colpensiones.

Subrayó que la indemnización sustitutiva de Colpensiones se liquida solamente con el IPC en tanto la devolución de saldos en las administradoras de fondos de pensiones, hacen un reconocimiento mucho más generoso, un desbalance visible.

De otro lado, hay un asunto que genera mucho más ruido y en donde hay comentarios imprecisos tales como que las personas están demandando a los fondos para pasarse a Colpensiones, todo un carnaval de desinformación. El tema pasa por la manera como se liquida la pensión en donde igual es notorio un desequilibrio.

En Colpensiones, orientó Botero, la pensión se calcula y se paga de acuerdo al número de semanas cotizadas que tenga la persona y al promedio del salario que haya cotizado el beneficiario en los últimos diez años al Sistema General de Pensiones. En un fondo, esclareció, la pensión es liquidada, teniendo en cuenta todo el dinero ahorrado durante toda la vida laboral del afiliado. En ese sistema no importan los últimos diez años, no, allí se determina el valor de la pensión por el capital.

 

“Hay desequilibrio y pongo este ejemplo, una persona cotiza por 30 años a la seguridad social, de esas tres décadas el afiliado cotizó los primeros 15 años con un salario bajo y los últimos tres quinquenios con un sueldo relativamente alto. El desequilibrio está en que en Colpensiones van a mirar solamente el salario de los últimos diez años más no todo lo que ahorro como en un fondo privado. Tema complejo porque si una persona reportó ingresos modestos al sistema de pensiones durante 20 años y repuntó su estipendio a niveles elevados en los últimos dos lustros, la pensión del fondo estatal será mucho más alta, entre otras cosas porque cuenta con un subsidio del estado, unas condiciones extremas que implican variabilidades entre un régimen y otro”, afirmó María Lorena Botero.

 

Un punto para tener en cuenta es que los dineros ahorrados en un sistema o en el otro, se entregan en su totalidad, y para ello inclusive hay dos opciones para hacerlo, una a través de los Beneficios Económicos Periódicos, BEPS, un mecanismo implementado por el Gobierno que es una muy buena alternativa para la gente que no tiene derecho a la pensión, pero que podrá recibir de por vida un ingreso cada dos meses, calculado también a partir del ahorro hecho en toda la vida laboral.

La otra elección consiste en un pago único que es cuando el fondo entrega la plata ahorrada durante el tiempo de actividad laboral, recursos que van acompañados de rendimientos, igual en Colpensiones hacen la debida devolución o indemnización. Si el ahorrador lo prefiere no recibe la plata y autoriza la constitución de un BEPS.

Es de anotar que, si una persona que tiene ahorrados 35 millones de pesos y se decide por los BEPS, el Gobierno le regala el 20 por ciento adicional a esa suma para llevarla a 42 millones de pesos para una renta bimestral de 482.000 pesos que el afiliado recibirá de manera vitalicia, con ajuste del IPC anual.

Para el caso Colpensiones, expuso, si en promedio la persona recibe seis millones de pesos de indemnización sustitutiva, el Gobierno Nacional le aporta el 20 por ciento adicional para un total de 7.2 millones de pesos, lo cual le garantiza un BEPS cada dos meses de 79.000 pesos. Es de aclarar que el BEPS entrega liquidez de acuerdo a la plata que el trabajador o afiliado tenga ahorrada.

En materia de elección, por devolución o BEPS el fondo Porvenir recalcó que la decisión es del libre albedrío del cliente.

 

La pensional, una reforma retadora

 

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De cara a la reforma pensional, uno de los grandes retos del Estado colombiano es inobjetablemente la reforma pensional. Para Porvenir, cuando se habla del tema, tal y como lo han manifestado los expertos que han diagnosticado, se concluye que es hora de hacer cambios o de innovar en el sistema pensional lo cual implica un reto demasiado grande.

 

“El desafío para mí es que se puedan equilibrar tres pilares principalmente, el primero, cobertura porque tenemos que tener más gente pensionada en Colombia. El segundo aspecto es la suficiencia o el valor del beneficio pensional que se les entrega a las personas y el tercero tiene que ver con la sostenibilidad a futuro. El reto más grande para el Gobierno, para los gremios y todas las personas que pueden tomar decisiones al respecto, es llegar a un sistema equilibrado, seguro y confiable, un mecanismo de largo aliento, advirtiendo que hoy las cosas se están haciendo bien, desde luego demandando cambios, un escenario retador”, dijo María Lorena Botero.

 

Hay herramientas y toda una magia en rentabilidad y como en muchos casos, expuso la vocera, el pensional es un ahorro que amerita observarse a largo plazo. Reveló que en 2020 el fondo Porvenir tuvo una desvalorización impresionante en el mes de marzo por todo el impacto de la pandemia y los avatares del año anterior. Al ver el tema a largo plazo, el resultado alienta, dijo, porque las rentabilidades han resultado muy buenas toda vez que superaron el 10 por ciento en la historia, unos momentos históricos para la renta bondadosos que ponen en la balanza los tiempos de ganancia.

 

Innovación y digitalización, la nueva era

 

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La AFP Porvenir tiene como un común denominador las inyecciones de capital, ello de cara a la innovación, la modernidad, transformación tecnológica y la competitividad, unos puntos que se han atendido y que permitieron registrar una renta demasiado positiva.

Sobre el particular, María Lorena Botero, señaló que todo el entorno digital, las nuevas formas de trabajar, las metodologías ágiles y todo lo que implique avanzar, es un punto a favor de una empresa que invierte en competitividad, pero igual de más y mejor experiencia para el cliente.

En los últimos años, apuntó, Porvenir lleva de manera vertiginosa trabajando en el tema digital porque si algo quiere el fondo es apalancar su actividad y dinámica en la transformación digital. En ese frente, Porvenir tienen unos pilares definidos, la automatización de los procesos operativos para mayor eficiencia, un paso adicional para llegar a la excelencia operacional, en el servicio y la misma excelencia comercial.

Los clientes, razonó la gerente de Beneficios Pensionales de Porvenir, deben tener una experiencia memorable y para llegar a esa meta deben existir unos procesos operativos muy eficientes, demasiado ágiles y elevadamente seguros. La idea es cumplir, a partir de la modernidad, con dos mandatos esenciales de toda industria y tiene que ver con rentabilidad y competitividad.

 

“Cuando nosotros tenemos que dar unas muy buenas tasas de retorno para que las personas acopien un mejor beneficio pensional al final de la vida laboral y al tener que mantenernos a la vanguardia de lo que hoy nos exige el negocio con los más de 12 millones de clientes que tenemos, hay implícito todo un compromiso porque lo ideal es hacer la vida más fácil en el tema de la pensión”, expresó Botero.

 

Colombia y la región deben ser más preventivas

 

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Un asunto que debe abordarse necesariamente en el tema pensional es la carente cultura del ahorro lo cual llama a la reflexión porque el ahorro y la pensión son temas vitales para cerrar dignamente la existencia.

La falencia en Colombia y en América Latina es alarmante porque las personas no compran seguros de vida, dejan de trabajar para aventurar con negocios propios, apartando el beneficio pensional y obstinadamente toman decisiones que afectan el futuro. La directiva de Porvenir consideró que hay una apatía hacia el ahorro, craso error porque solo ahorrando es factible tener calidad de vida y lograr metas de todo tipo. El ahorro, insistió, es la base del progreso y de la tranquilidad, allí, dijo, las pensiones no se apartan del trayecto del éxito.

Actualmente Porvenir lidera un tema muy importante de educación financiera a través de un proyecto estructurado que fue bautizado “la Academia del Ahorro Porvenir” que ha tenido varios espacios de aprendizaje. Primero, el plan inició con los niños y los jóvenes, una capa vital porque algunos dicen que nunca se van a pensionar y es allí, con el proyecto que se abre la posibilidad de cambiar esa forma de pensar a tiempo que se les enseña a ahorrar y a entender el sistema pensional.

Hoy niños y jóvenes cuentan con la “caña del ahorro” y todo se hace más fácil porque existe un micro-sitio especializado con contenidos interactivos, videos, artículos escritos y otros mecanismos para sensibilizar esa población tan importante para el ahorro. El programa está montado en todas las redes sociales para darle mayor cobertura a una iniciativa que debe despertar una cultura más ambiciosa de atesorar.

Porvenir estuvo en cinco ciudades colombianas enseñándoles a más de 3.700 niños y jóvenes con metodologías lúdicas, la relevancia de cada una de sus etapas en la vida. También la AFP creó un juego llamado “Tu Futuro es Ahorra”, una dinámica familiar de mesa que enseña todos y cada uno de los conceptos del ahorro. La firma no para y avanza en otro tema denominado “El Poder de las Decisiones”, dirigido a jóvenes para enseñarles cómo opera el sistema de pensiones.

En zonas rurales hubo igualmente actividad y Porvenir a través de la radio, pudo explicarles a las nuevas generaciones, qué es, cómo funciona y por qué es útil la pensión en Colombia. Ese trabajo llegó a muchas veredas y resultó supremamente importante.

 

La pandemia dejó huella, pero los fondos crecieron

 

Imagen de Elliot Alderson en Pixabay

 

A pesar de todo lo que el país ha vivido, a ese aprender a vivir de manera diferente, sin piso y aferrados a la tecnología como pasó con la pandemia, los resultados de los fondos de pensiones fueron muy buenos en 2020 y en lo corrido de 2021.

Sobre el tema, la gerente de Beneficios Pensionales de la Administradora de Fondos de Pensiones Porvenir, dijo que en 2020 los fondos como un todo cerraron el año con rendimientos superiores a los 27 billones de pesos, una plata de los ahorradores que vieron las utilidades en sus cuentas de ahorro individual. También hubo retornos del 10 por ciento efectivo anual en un año tan crítico y en unos meses apremiantes como pasó con marzo. Los fondos de pensiones crecieron en asociados a razón del 3.8 por ciento, hoy el sistema suma 17 millones de afiliados, los pensionados aumentaron en 16 por ciento hasta alcanzar los 210.000 jubilados en todo el régimen privado.

 

“Hoy los fondos de pensiones tanto voluntarios como obligatorios, sumando los de cesantías ya administramos 360 billones de pesos, repito plata de los ahorradores que nos compromete aún más, pero a pesar de la pandemia los fondos siguen respondiendo muy bien porque el crecimiento es visible en todos los frentes”, concluyó María Lorena Botero.

 

Después de la pandemia todo es y será muy diferente, situación que trae desafíos y grandes cambios. De todas maneras, Porvenir es consciente que la Covid-19 dejó muchas enseñanzas, entre ellas la previsión porque como ocurrió algo inesperado puede llegar a la vida y la gente debe tener preparada su contingencia y plan B. La vida, dijo el fondo, obliga a tener prevención porque siempre algo aparece, pero independiente de eso hay vejez o la partida fortuita.

La Covid-19 subió a la población mundial en la cápsula del tiempo porque llevó el planeta veinte años adelante y según analistas, algo más. El momento probó a la humanidad, le entregó responsabilidad, luto, dolor, miedo y estrategia, sin embargo, la hizo resiliente, valiente y fuerte.

 

La guerra de los 30 años, ¿el comienzo del sistema pensional?

 

 

Las pensiones como todo en la vida tienen su cuento chévere. Aparte de lo ya narrado y acaecido en el siglo XIX, hay una historia muy sugestiva que marca con cierta precisión el origen del ahorro pensional.

Todo comienza en el siglo XVII luego de la guerra de los treinta años que tuvo lugar en Europa central y que matriculó en el conflicto sacro a la mayoría de las potencias del Viejo Mundo. Después del diferendo por las reformas religiosas y políticas que dejó como saldo entre tres y nueve millones de muertos y una calamidad económica por el ataque y destrucción de castillos, pueblos y villas, el banquero Lorenzo de Tonti, un banquero napolitano propuso en 1653 un instrumento financiero para canalizar recursos y así garantizar una reconstrucción económica luego de 30 años de destrucción.

La Iglesia católica a través del cardenal Mazarino recibió la iniciativa, se trataba de la “Tontina”, desde luego inspirada en el astuto banquero italiano. Se trataba de un mecanismo mediante el cual varias personas hacían aportaciones de dinero que eran invertidas. Este instrumento tenía fecha de vencimiento y al final de este, los inversionistas en vida reclamaban unos dividendos. Todo marchaba bien, pues quien fallecía concedía de común acuerdo, sus derechos al resto de los inversionistas entre quienes se repartía el jugoso lucro. Muy seguramente la cofradía de pudientes disfrutaba de cada sepelio u obituario.

El asunto es que al final del ejercicio y tras la muerte de casi todos los miembros de la Tontina, una sola persona atesoraba el capital en su totalidad. Cuando todos partían hacían el viaje eterno antes de los vencimientos, el dinero acumulado lo tomaba el Estado para invertir en obras de infraestructura y mejoras.

Esta operación de provecho y dividendo llamada Tontina, reconocía, una vez llegara el momento de liquidar beneficios, intereses indexados para alegría de los inveterados sobrevivientes.

Dicen los conocedores que la primera práctica colapsó, se trataba de la Tontina real francesa puesta en marcha en 1653. Luego, el sistema reportó una inmensa aceptación en países como Francia, España y Reino Unido. Este novedoso método viajó por el Atlántico y llegó a Estados Unidos, terminó, a criterio de los historiadores, afianzándose como una especie de seguro de vida y ahorro de retiro o jubilación.

Como el mecanismo era de alto riesgo por las suspicacias que despertaba, la Tontina fue prohibida en muchos países en donde rigió porque aumentó el número de asesinatos, casualmente de quienes hacían aportes al modelo napolitano. Algunos dicen que el mecanismo logró mantenerse a través de los años de manera oculta.

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