Jueves, 16 Diciembre 2021 00:10

Después del Covid, Colombia no puede volver a la vieja anormalidad: ACHC

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El 27% de las deudas, con corte a junio de 2021, de los hospitales y clínicas encuestados, corresponde a servicios Covid-19. Hospitales y clínicas no bajan la guardia, mantienen vigentes medidas y ajustes.

La Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, indicó que con corte a junio 30 de 2021 la cartera hospitalaria adeudada, sin incluir el deterioro supera los 12.6 billones de pesos. Por su parte el gremio informó que la concentración de cartera en mora, mayor a sesenta días, es de 55,6 por ciento, en plata blanca 7.06 billones de pesos.

En charla con Diariolaeconomia.com, el Director General de la ACHC, Juan Carlos Giraldo Valencia, anotó que si bien las cosas vienen mejorando y pueden optimizarse en el sector salud que ha entregado todo de sí en la actual pandemia de Covid-19, hay aspectos a tener en cuenta como el nivel de deuda y el mismo Acuerdo de Punto Final, APF, que tuvo sus tropiezos ya que se dejó a voluntad de las EPS su derrotero, y en ese sentido, no todas concurrieron al llamado puesto que optaron por seguir con las acciones judiciales que tenían en curso sobre esas acreencias. A ese llamado no fueron todas y algunas que aparecieron omitieron la totalidad de las deudas.

Al mirar en detalle el análisis de las ACHC sobre este aspecto, el APF colapsó también porque al no establecer un mecanismo vinculante u obligatorio que permitiera sanear a su vez la deuda con la red hospitalaria, los recursos que se han girado a la fecha no han tenido el impacto esperado, en gran medida porque con estos se legalizaron giros ya realizados a las EPS y ha habido en consecuencia concentración en el pago a deudas NO PBS (Plan de beneficios en Salud).

Según el Gobierno, a través del Viceministerio de Protección Social, las EPS radicaron cuentas por un monto superior a 11 billones de pesos, suma a la que se le ha auditado ocho billones. Es bueno aclarar que, cinco billones corresponden a la legalización de giros que ya se habían hecho a las EPS. Los nuevos giros, dice el informe, llegan a 2,1 billones de pesos. Un dato interesante es que en el régimen subsidiado se han pagado $1159 MM.

Para la ACHC es importante contar con una política de Estado para la salud en donde se destinen recursos reales para cubrir los gastos en el bienestar de los colombianos, dejando de lado la totuma o la súplica pues se trata de una plata que se invierte para mejorar los servicios y la recuperación de los pacientes que luego se omite o se extiende el término para cancelar unas deudas billonarias e inconsecuentes porque son recursos que las IPS ponen para atender problemas de gran calado.

Giraldo indicó que el asunto con la salud no puede seguir siendo una coyuntura menesterosa, necesitada o carente, mendicante y buscando dineros casi que por pesar antes que basados en la consideración.

Todo ese incumplimiento e insolvencia, explicó el Director General de la ACHC, genera una tremenda conflictividad entre los agentes del sistema de salud a toda hora, haciendo que por momentos se distraigan demasiado los directivos y los gerentes en unos temas que deberían ser resueltos por la tecnología o por una buena política de Estado.

 

“Sí, aquí estamos superando un complejo de pandemia, aún estamos con la enfermedad presente, pero hemos avanzado y uno de los grandes aprendizajes que tiene que quedar es que no podemos volver a la vieja anormalidad, es perentorio crear una nueva normalidad con un mejor sistema de salud. Yo creo que en este Gobierno terminarán de ejecutase algunas políticas lo que me lleva a reconocerle al Ministro Ruiz y a la Viceministra Godoy, que han hecho unos esfuerzos importantes para conseguir nuevos recursos, pero eso hace parte de la coyuntura y hay que pensar en lo estructural que hace parte del cambio que estamos pidiendo y que debe darse”, señaló el Director General de la ACHC.

 

En resumen y desde el punto de vista financiero, los hospitales y las clínicas siguen con los inconvenientes de cartera, en su operación corriente con enormes dificultades de cuentas por cobrar que se van acumulando. Esa situación añadió, se ha venido administrando y todo lo que tiene que ver con adiciones, recursos nuevos, disponibilidades, pagos de canastas y otras fuentes de financiación terminaron supliendo lo que debería ser el flujo ordinario de recursos.

 

“La gran conclusión es, seguimos en una batalla que no termina, buscando la sostenibilidad y procurando que el sistema de salud en lo financiero pueda tener equilibrio, no se termina de conseguir esa proporción o mesura y por tal razón cada año es necesario pedalear el doble o el triple para quedar en el mismo punto, por eso el mensaje de fondo es que esto no puede seguir así porque habrá un momento en el que no hayan CONPES adicionales, que no existan motivos extraordinarios, en donde no se requieran decretos de emergencia económica, por lo tanto no se van a dar los resultados sorprendentes, por tal motivo es urgente pensar en los cambios de la estructura ordinaria para que la salud desde clínicas y hospitales pueda resolver el ya tedioso asunto financiero del sector”, aseveró Giraldo.

 

El directivo manifestó que el sector hospitalario ya ha demostrado que puede hacer cosas y que responde, pero insistió en que se necesita el concurso de los otros poderes que deben entender que el tema no es de apagar incendios a toda hora pues se hace más que necesaria una política que le permita al sector operar sin tantos sobresaltos.

 

90% de hospitales y clínicas reactivaron intervenciones aplazadas

 

 

Según la Encuesta de seguimiento de la atención de la pandemia en 2021, realizada por la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, durante este año los aplazamientos y/o reprogramación de intervenciones ya no son tan frecuentes y se redujeron al 10%, para lograr esto más del 87% de las entidades encuestadas mantiene vigentes medidas como la restricción de acompañantes (88%) y visitantes (87%) y realizan triage especial para sospechosos de COVID-19 (90%).

Así mismo, para cuidar el personal de salud y seguir garantizando la atención, el 100% de los hospitales y clínicas mantienen vigente el acompañamiento desde la seguridad del trabajo, el 96% actividades de capacitación y actualización, el 90% el control de pacientes y personal en riesgo. Otras medidas tomadas al inicio de la pandemia como teletrabajo, flexibilización de horarios y aumentos de turnos se siguen aplicando en un menor porcentaje, que oscila entre 60 y 80%.

Sin embargo, mientras las entidades hospitalarias siguen comprometidas con la atención de los pacientes COVID y de otras patologías, continúan las dificultades en el relacionamiento con las EPS, según la encuesta de la ACHC el mayor problema tiene que ver con las glosas injustificadas (50%), seguido de los inconvenientes y procesos de auditoría (31%) y en tercer lugar líos para tener autorización de servicios de manera oportuna (28%) y aprietos con la radicación de las cuentas (28%), situación que coincide con las expuestas el año anterior en el estudio realizado por la ACHC, sobre prácticas indebidas de EPS.

En el tema de facturación, que se vio afectado considerablemente en 2020 por el aplazamiento y restricción para la prestación de algunos servicios, los hospitales y clínicas encuestados señalan que entre enero y agosto de 2021 se ha recuperado en un 25% en promedio, comparado con el año anterior. Sin embargo, este porcentaje varía según el nivel de complejidad, las que mejor comportamiento han tenido son las IPS de mediana complejidad que han logrado recuperar un 37% y las de alta un 32%, mientras las IPS de baja complejidad registraron variaciones negativas para el mismo periodo de -11%.

Si se analiza por naturaleza jurídica, las IPS privadas, tuvieron variación positiva (39%), mientras las IPS públicas registraron disminución en un -12%.

Finalmente, el gasto de los hospitales y clínicas en Elementos de Protección Personal en 2021 se estabilizó en 92 millones de pesos promedio mes por institución, es decir 130% más a lo que se gastaba por este concepto antes de la pandemia.

 

Sería ideal terminar el mandato Duque con facturación electrónica

En opinión del Director General de la ACHC Juan Carlos Giraldo Valencia, un punto que resultaría positivo al cierre del actual Gobierno, sería el poder contar con la facturación electrónica completa en el sector de la salud porque ha habido un proceso muy lento lo que no ha permitido consensuar una serie de soportes, empero el directivo confió en que vendrán avances.

Agregó que aparte de los pendientes y de las perspectivas que se derivan de las decisiones que deba tomar el actual mandato en su cierre, llega el proceso electoral, desde luego con él, la hora de un nuevo Gobierno, y es justo en donde hay que seguir insistiendo en que hay urgencia por hacerle una reforma al sistema de salud porque ya va a cumplir 28 años de existencia, lo cual invita a un remozamiento en muchas de sus estructuras y la ACHC quiere desde sus entidades y con los afiliados, sin destruir las cosas buenas que han pasado, poder coadyuvar con la evolución de un sector que requiere evolucionar.

 

“Yo creo que esto tiene logros, se ve en el sector hospitalario, en los profesionales y en el talento humano de la salud, pero no podemos seguir enredados en conflictos o en unos temas financieros, así como en una cantidad de desgastes, que son innecesarios, con el agravante que distraen a las entidades de lo que tiene que ser su objetivo y es atender bien a la población, mantenerles, con toda calidad y confiabilidad, su nivel de salud.
Propuestas de reforma sí hay, creo que éstas se pueden abordar de una manera técnica y sosegada. Nosotros tenemos una invitación en ese sentido, le estamos compartiendo las ideas básicas a los candidatos presidenciales. La ruta lógica dice que uno tiene que aceptar algo sencillo en el sistema, aquí hay logros y dificultades”, puntualizó el señor Giraldo.

 

 

Expuso que se escuchan voces extremas que dicen que todo es perfecto o todo es malo, no hay cosas muy buenas, pero otras que indiscutiblemente no funcionan. Apuntó que el Covid-19 llegó y agudizó una serie de problemas crónicos lo cual sirvió para mostrar el diagnóstico de esas cosas útiles y de las inoperantes. Demostró que en salud se puede ser resilientes, resistentes y aguantadores, un frente que se adapta a todo, a tal punto que dio resultados en un momento complejo e histórico.

 

“La invitación también es a que no nos conformemos con la resiliencia, sino que seamos transilientes, es decir que haya una transformación del sistema, no solamente se trata de decir lo logramos sino como lo vamos a seguir logrando de aquí en adelante, y lo más importante, como lo vamos a hacer mejor. La transiliencia es una resiliencia transformadora, es decir que, en asuntos de salud, no solamente nos devolvamos al año 2019 sino que podamos evolucionar y brindar un mejor sistema de salud para el país. Nosotros tenemos todos los argumentos para decir lo que debiera ser una reforma al sistema de salud que se sintetiza fácilmente en cuatro pasos, formulación inteligente, es decir avance sobre lo logrado, evolución en lo que funciona bien y cambios o modificaciones en aquellas cosas que no resultaron útiles, eso es un decir, no vamos a ser tierra arrasada, pero tampoco nos vamos a quedar igual, vamos a evolucionar”, recalcó el dirigente gremial.

 

Ese progreso tiene que partir, por ejemplo, de las fuentes de financiación que tiene el sistema, del plan de beneficios existente, que debe ser más robusto, de la participación público-privada, es decir, entender que hay hospitales y clínicas, así como también la gran capacidad del talento humano. Sobre eso, insistió, dijo el médico, deben edificarse los cambios.

La definición de las fronteras, se hace igual muy determinante, porque tiene muchos componentes tácticos lo cual invita a determinar la dosis de cada uno de los mecanismos del sistema, ¿cuánto va a ser lo preventivo, cuánto lo asistencial, cuánto es lo público, cuánto lo privado, cuánto será domiciliario u hospitalario, cuánto se financiará con impuestos generales o tributos a la nómina. Todo, eso, precisó, hace parte de las definiciones de frontera, una gran cantidad de ángulos, están en la cabeza y hay consciencia que hay mucho que se puede hacer, pero la parte central de la propuesta es la transformación de roles.

Así las cosas, conceptuó Giraldo, en el sistema de salud hay mucho dinero, pero la tenencia de esos recursos o su manejo no deberían seguir en las manos de las EPS, ese tema debería pasar de un falso aseguramiento que han tenido muchos, no todos, a una verdadera administración, los recursos, todos, no van a estar allí, indicó, terminarán en la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud, ADRES. La EPS, apuntó, transforma su papel de falso asegurador a verdadero administrador, se le remunera justamente por la gestión, igual se le da un menú de las cosas tiene que hacer, auditoría, verificación de calidad y redes como también el acompañamiento a los usuarios.

Toda la plata de salud estaría en esa caja única y central que se conoce como ADRES que debería tener un papel de asegurador central, es decir acumulador de dinero y riesgo, pero igual una regla maestra de la información, un asegurador central, las EPS, indicó la ACHC, serían administradores, el dinero de la salud estaría arriba, movería a través de giro directo desde ADRES hacia las entidades que prestan los servicios y los hospitales funcionarían en red, es decir en esquemas de cooperación horizontal.

Lo anterior, manifestó el Director Ejecutivo de la ACHC, tiene que llevar a una revolución en la atención primaria en salud, todo un revolcón en la financiación de ese servicio lo que lleva a mejorar en medicina preventiva, promoción y prevención, una atención primaria que haga que el sistema sea capaz de responder eficazmente. Consideró que ello conducirá de igual manera a optimizar la medicina general, los hospitales de baja complejidad y los mismos municipios, que, con buenos recursos, harán del sistema de salud algo mejor y realmente sostenible, como debe verse de manera completa que pasa por infraestructura, información y muchas otras cosas.
Sostenibilidad, subrayó, es seguridad en la atención y calidad en la prestación de los servicios. En ese sentido estimó el gremio, el tema no pasa por decirle a la gente que aumente los copagos, sugerir en otro frente un aumento de impuestos o sugerir a otros que no cobren por las cosas que hacen, esa visión monocular es inadecuada y el asunto pide miradas mucho más amplias.

Un tema superlativo para la ACHC es el máximo aprovechamiento de la tecnología para que no haya tanta transaccionalidad, no desgastar al sector con sobre los costos de intermediación y superar diferencias con la siempre avanzada y cambiante tecnología, que incluye blockchine, inteligencia artificial, Big data y otras muy versátiles al sistema de salud. Como en el fútbol, el gremio de los hospitales y clínicas pide rotundamente que se acondicione el VAR.

La propuesta y muchas inquietudes hacen parte de un documento robusto, el cual se está madurando y que será entregado formalmente a cada uno de los candidatos presidenciales.

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