La joven compañía Biomax, creada en 2004 y con operaciones en distribución de combustibles diferenciados desde 2005, ha demostrado que con trabajo, innovación, compromiso y portafolio la sostenibilidad empresarial es posible más cuando en un sector puntual como la venta de derivados líquidos del petróleo la meta es preservar y darle posibilidad al medio ambiente.
Los combustibles movieron y siguen dándole empuje al progreso, razón por la cual empresas como Biomax no cesan en la búsqueda de nuevas opciones ambientales que permitan la movilidad del planeta con menores afectaciones por combustión. La compañía sabe que aún en medio de los frenazos suscitados por la pandemia, el término prohibido es relajarse, una razón de peso para seguir haciendo apuestas por mejores derivados del crudo con ese valor agregado de mejor aire y más vida.
Biomax es una compañía colombiana dedicada a la distribución mayorista de combustibles líquidos derivados del petróleo. Durante su existencia la compañía logró desarrollar otras líneas de negocio enfocadas hacia la distribución minorista y logística, dinámica que le ha permitido aumentar sus ingresos. El crecimiento continuo y sostenible la ha consolidado como una de las empresas más sólidas e importantes del sector.
Dentro del marco de política corporativa, Biomax ha promovido el programa Ecoresponsable que contribuye significativamente a minimizar el impacto ambiental y por esa vía conservar los recursos naturales. Esta organización es reconocida como precursora en la adaptación de prácticas, protección y conservación del medio ambiente por medio de la implementación de tecnologías verdes en sus estaciones de servicio.
La compañía adicionó diversas soluciones a la oferta de valor con el programa de servicio técnico que cuenta con un grupo de ingeniería especializado y desde luego con las herramientas para diagnóstico que facilitan la entrega de beneficios a los clientes apalancados en pilares como aseguramiento de calidad del producto almacenado, asesoría en el adecuado uso del combustible, mejora en el desempeño de los derivados líquidos del petróleo en los equipos y el aumento en la productividad de los mismos.
Igual está la asesoría en la operación en donde Biomax brinda orientación en búsqueda de la excelencia operacional. En este punto del portafolio la firma pone a disposición de los interesados una indicación en control y manejo de inventarios, diagnóstico de los equipos de almacenamiento y suministro así como las recomendaciones debidas para la correcta operación y mantenimiento de dichos bienes de capital. En ese capítulo también entra la asesoría para la más adecuada gestión ambiental de la operación del combustible.
En manejo normativo igual hay una indicación en donde la compañía pone al servicio de los usuarios, la experiencia y el conocimiento en temas vitales como reglamentación en la cadena de combustible, más puntualmente la norma plasmada en el Decreto 1073 del ministerio de Minas y Energía, manejo del Sistema de Información de la Cadena de Distribución de Combustibles Líquidos mejor conocida como plataforma SICOM, a este manejo ingresan los procesos de constitución como estaciones de servicio privadas o las llamadas Gran Consumidor. También contempla el proceso que busca la certificación en las EDS, llámense individuales o particulares.
Cabe destacar que dentro del servicio al cliente diferenciado cabe dentro de las normas de la empresa, la atención personalizada por parte del área de industria, operación flexible en las plantas de abasto, flota de transporte especializada, herramientas de control y seguimiento en logística de carga y envío, acceso a la plataforma de consulta “Extranet” para manejo administrativo a través de la página web biomax.co.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Gerente de Lubricantes e Industria de Biomax S.A., Jorge Eduardo Galeano quien a su vez asumió la Gerencia del proyecto Dynamax, aseguró que dentro de las apuestas de la compañía está un nuevo combustible altamente competitivo y amigo de los ecosistemas porque genera menos emisiones contaminantes al medio ambiente ya que garantiza la limpieza de los inyectores, válvulas y cámaras de combustión del motor.
Dynamax, explicó Galeano, cuenta con inhibidores de corrosión y separadores de agua que mantienen en inmejorables condiciones el tanque de combustible y el sistema de inyección, ofreciendo con esto un mayor rendimiento del motor con un menor consumo de combustible, toda una tecnología aplicada a los derivados del crudo para hacer de los automotores una experiencia grata para la salud de la atmosfera. Agregó que esta nueva propuesta en gasolina corriente y extra fue diseñada con una técnica y atributos especiales que le va muy bien a todo tipo de motor en vista que lo mantiene apartado de depósitos, asegurando un debido y confiable desempeño.
En diésel, indicó el experto, Dynamax conlleva a un mayor rendimiento para este tipo de motores, impulsados con ACPM de última tecnología, que generalmente demandan un combustible de calidad superior para su total funcionamiento y la correspondiente salud de la máquina.
“Con el lanzamiento de este nuevo producto, una de las principales prioridades e intenciones es encontrar beneficios para el medio ambiente con un combustible que desarrolle mejor la capacidad del motor y que nos ayude a que éste trabaje de mejor manera para mejorarle las condiciones medioambientales”, expuso el señor Jorge Eduardo Galeano.
Agregó que la empresa tiene disponible Dynamax en las estaciones Biomax híbrido, mostrando los mejores resultados en todo tipo de gasolina motor para automóviles, pero en Diésel, aclaró, el producto estará en venta, no en todas las estaciones, sino en algunas que habrá en Bogotá y el país.
Esta novedosa tecnología, puntualizó el ingeniero civil con magister en la Universidad de los Andes, no solo garantizará altos rendimientos sino que reducirá los consumos de combustible que tendrán mayor rendimiento en su carga, alargando la vida de los motores, una condición clave en las menores emisiones por combustión.
Sostuvo que los motores de última tecnología suelen ser más exigentes por su mismo diseño, pero igual lo son por la calidad del combustible porque una gasolina o diésel de mayor tecnología, pueden desarrollar mucho mejor la capacidad de los automotores, pero igual cuidando en el largo plazo el motor que es el corazón de los automóviles.
La población mundial, que se calcula, es de 7.700 millones de habitantes y que para el 2050 llegará, según los expertos, a 9.700 millones de personas, es parte del reto de la compañía que vislumbra una tremenda situación para las ciudades que estarán superpobladas. Para el caso de Colombia, proyectó el ingeniero, en ciudades grandes como Bogotá, Medellín y Cali, pero igual en ciudades de menor tamaño como Bucaramanga, Ibagué o Pereira, el común denominador será el lío ambiental por la congestión y el elevado número de vehículos que de hecho ya es un gran dolor de cabeza.
“Nosotros tenemos que contribuir de manera positiva a mitigar los efectos de la combustión de los vehículos, aportar con soluciones al medio ambiente y por ello estamos haciendo nuestro aporte, razón por la cual queremos que Colombia nos apoye y que la gente prefiera Dynamax, un combustible pensado para ayudar a reducir emisiones y así entre todos los nacionales podamos propender por un mejor ambiente, eso sí, mitigando los efectos de la superpoblación mundial que vamos a tener y que a la fecha ya es un problema de marca mayor por sus impactos en el aire, en el agua y en la salud humana”, precisó el Gerente de Lubricantes e Industria de Biomax. Empresa del internacional Grupo Terra.
La pandemia es un reto, pero también una lección

Pese a los eventos de pandemia y a los impactos que para la economía ha significado la Covid-19, el grupo empresarial Biomax consideró que las situaciones más difíciles son por naturaleza el escenario de las más concretas y amables oportunidades, una situación que explica el fortalecimiento del portafolio y los nuevos lanzamientos como es el caso de Dynamax, proyecto en el que se venía trabajando desde antes de la crisis sanitaria, un proceso que tomó parte de 2019.
Afirmó que antes que ver el nuevo contexto como una restricción o una calamidad, éste se tomó al interior del grupo como una palestra de enorme aprendizaje y mayor conocimiento que fue aportando datos y experiencias durante meses. Señaló que el confinamiento y la nueva realidad, hizo que la gente despertara y tomara consciencia por cuidar la naturaleza, mejorar la convivencia en el planeta que está hablando y diciendo que urge la preservación y las apuestas verdes que con toda seguridad avalarán mejores condiciones de vida.
“El contexto es complejo, pero podemos hacer de las cosas adversas algo positivo, y por ello la empresa tomó la decisión de presentar un nuevo producto que tiene sello ambiental, una solución que llega en un momento correcto porque la humanidad estaba esperando que la situación de hoy ocurriera para tomar correctivos. Biomax lanzó Dynamax, un producto que está teniendo una respuesta positiva por parte del público porque lo ven como algo valioso. Sin duda seguimos apostando por el país, por su crecimiento, pero por encima de todo, por entregarles los mejores resultados, medidos en calidad e impacto ambiental a nuestros clientes”, apuntó el vocero.
A criterio de Galeano, la temible infección, sacó lo mejor de los empresarios porque mostraron resiliencia, aguante, valor, adeudo y responsabilidad. Muchos, escribió, siguen acudiendo a las mejores estrategias para continuar vigentes en el mercado, pero otros, reconoció, resultaron duramente impactados por la pandemia. Dentro de su análisis, nadie en el mundo ha sido ajeno a la situación y para el caso de Biomax, la ventaja es que tiene robustez y por ello dentro de sus iniciativas está el invertir y seguir creciendo en Colombia.
El nuevo combustible, Dynamax, es hoy una opción económica y social porque el producto no solamente llevará beneficio a los motores y sus dueños puesto que exige nuevas plazas de trabajo y todo por una labor de expansión. La empresa sabe que potenciando portafolio, poniendo en el mercado toda la calidad y llevando soluciones, el negocio gozará de sostenibilidad.
“Biomax es una empresa que piensa en el largo plazo, que está en el país para contribuir con su desarrollo, una labor que ha demandado esfuerzo máximo de todos en el Grupo Terra que está detrás de nosotros, y en fin hay de por medio un gigante compromiso por aportar y entregarles a los colombianos productos Dynamax con mejores especificaciones que ayuden a cuidar el medio ambiente, gran meta de la compañía, pero igual garantizando el cuidado, desempeño y la durabilidad de los equipos”, dijo Jorge Eduardo Galeano.
Aún hay tiempo para los combustibles fósiles

Frente al tema de la era de los nuevos energéticos, en donde el petróleo y el carbón pasarán a otros niveles, el ingeniero exteriorizó que la tendencia es mundial por lo que el cambio en la matriz energética en el globo está ocurriendo, fenómeno que llegará a Colombia y a toda la región, donde el tema hoy no solo es el cambio de combustibles fósiles a alternativas eléctricas sino también a combustión generada a gas y otros productos, que vienen desarrollándose por los fabricantes de vehículos, y allí, estimó, Biomax como comercializador y distribuidor mayorista de combustibles, no es ajeno a esas tendencias y cambios, pero el Gerente, adelantó que pase lo que pase, la empresa estará presente y muy inquieta en los cambios de portafolio.
Dejó claro que el petróleo y sus derivados no van a desparecer de un día para otro pues aún quedan décadas para dejar de lado los combustibles, pero insistió que muy seguramente, con la tendencia de cambio en esa matriz, la empresa, de manera juiciosa y con ojo avizor, irá acoplándose a los relevos, pensando en el futuro y en la sostenibilidad de la compañía.
Al ritmo frenético que va el mundo y con las nuevas apuestas de grandes multinacionales que salieron del petróleo para incursionar en energía solar, eólica y otras fuentes de energéticas, lo más probable es que las nuevas generaciones van a poder disfrutar de un planeta limpio, desintoxicado y apto para vivir.
Para el conocedor en temas de combustibles y energía, cada vez hay mayor consciencia sobre los temas ambientales al igual que de la protección que cada uno como persona o empresa le debe garantizar al planeta. Hoy con Dynamax, el Grupo justamente le apuesta al medio ambiente, a la calidad de vida y a una mejor atmósfera.
“Ojalá que el futuro de los nietos sea halagüeño en materia ambiental, y por esa vía dejarles las bases para la sostenibilidad y optimización del entorno, pero esa tarea tenemos que empezarla hoy y así tener la tranquilidad que el devenir del mundo será verde y totalmente lleno de agua, aire fresco y vida”, aseveró.
En los últimos veinte años, las casas productoras de combustibles adelantaron una tarea intensa para mejorar gasolinas y diésel, allí es oportuno precisar que las empresas distribuidoras o productoras de derivados del petróleo dependen en gran medida de las regulaciones del gobierno, el mismo que ha venido mejorando y exigiendo las más altas calidades, pero una situación real es que el tema pasa por los fabricantes de vehículos.
En Europa, dilucidó Galeano, los gobiernos han venido exigiendo menos emisiones por parte de los automotores lo cual ha llevado de alguna manera a una restricción, que le dio paso a las referencias ambientales en motor Euro, verbigracia, Euro-Tres, Euro-Cuatro, Euro-Cinco y la última Euro-Seis, en donde la parte fundamental del trabajo es reducir emisiones, una labor dispendiosa que conduce al cambio de diseños y a que los constructores acudan a otras tecnologías, una situación que lleva a los distribuidores grandes y pequeños de combustibles a entregar combustibles de igual forma mejorados y con elevada calidad para que los nuevos motores y las más revolucionarias propuestas tecnologías funcionen adecuadamente, con enormes favores a la atmósfera.
Sobre las mezclas con etanol y biodiesel, el conocedor consideró que los combustibles sin duda mejoraron porque los llamados biocombustibles llenaron las expectativas al reducir los impactos en combustión. Pese a las restricciones que también tienen los combustibles “verdes”, su efecto fue positivo, empero el asunto asimismo tiene que estar muy alineado con los fabricantes para que todo funcione de la mejor manera.
El gran reto, indicó, está en las nuevas tecnologías, en la cuarta revolución industrial, en la inteligencia artificial y todo un componente digital que van a dejar a más de uno con la boca abierta porque nadie imagina hasta donde van a llegar los grandes desarrollos. De hecho ya hay pruebas de taxis voladores, de vehículos autónomos y una sofisticación que hace pensar en un planeta de ficción, solo que adelantada.
A propósito del asunto, el contertulio afirmó que el mundo viene desarrollándose a una velocidad muy alta y visiblemente exponencial, con una celeridad que asombra en los últimos tiempos, tendencia que factiblemente seguirá en los próximos años. Por esta razón, conceptuó, empresas como Biomax deben estar muy atentas de los cambios que vayan generando los desarrollos tecnológicos, siempre con la premisa de seguir contribuyendo con las mejoras medioambientales y de mejores productos para un exigente consumidor.
La velocidad tecnológica y los nuevos desarrollos son aspectos retadores para todo un planeta y sus agentes económicos, empresariales y sectoriales, pero igual para los estados que verán más temprano que tarde propuestas y soluciones inimaginables.
“Hay una coyuntura cierta, el mundo se está moviendo, la vida va cambiando y la tecnología tiene ofertas día a día, estamos en ese umbral futurista al que no podemos negarnos y por ello la empresa tiene que estar ahí, en la movida, para ponerse como punta de lanza de lo se requiere y seguir avanzando hacia las nuevos escenarios. Hoy tenemos un combustible también desarrollado con mejor tecnología y alta especificación para beneficio de un país y de quienes invierten en vehículos”, dijo Galeano.
En 17 años la empresa ha mostrado un desarrollo importante al igual que un crecimiento considerable en Colombia. La empresa goza de infraestructura propia representada en nuevas y modernas plantas de combustibles. En dos semanas aproximadamente será puesta en marcha la planta de Jumbo en el Valle del Cauca.
La planta de Mulaló atenderá de igual manera otras regiones del suroccidente del país como Nariño y Cauca que notarán un apreciable beneficio con una planta de muy buenas especificaciones. La obra fue desarrollada en un área de 23.000 metros cuadrados y contará con una capacidad de 71.000 barriles distribuidos en nueve tanques, llenadero con tres islas, área para la circulación de camiones en asfalto y en concreto, zona de parqueo para 50 camiones, sin asfalto, área de oficinas, administración y operaciones.
La firma no para, sigue haciendo inversiones y proyectando futuro para contribuir con un desarrollo sostenible y el afianzamiento de un tejido social importante porque vincula al proyecto muchas familias que han mejorado su calidad de vida gracias al proyecto y a una empresa dinámica que no sabe de pausas.
“Nuestra gran apuesta es seguir creciendo, estamos comprometidos con el país, queremos ser un actor importante, serio y responsable, pero igual sólidos y comprometidos con todos quienes creen y confían en nosotros”, concluyó Jorge Eduardo Galeano, un profesional con más de 25 años de experiencia en el sector de combustibles y lubricantes.
Al ver y escuchar de Biomax, es claro que estamos frente a una empresa con todo el potencial y el margen de crecimiento. Puede asegurarse que de cara a sus metas la compañía va sin pausa y con el tanque lleno porque si de algo sabe el grupo es de innovación, calidad en producto y servicio.
Parece que fue ayer

En materia de combustibles hay que decir que la primera estación de servicio en el mundo la construyó en 1907 la firma Standard oil of California en la ciudad estadounidense de Seattle que hace parte del estado de Washington. Sobre esta empresa hay mucho recuerdos y anécdotas, una de ellas que fue la primera en poner avisos con logos en las rutas, una estrategia para promocionar y hacer visibles sus puntos de servicio. Actualmente esta empresa es la famosa y musculosa Chevron Texaco.
En línea con la historia, la ciudad de Wiesloch en Alemania es conocida como cuna del primer expendio de gasolina del mundo, aclarando que en esos tiempos las gasolineras estaban ubicadas en el negocio de farmacia ya que al ser un producto químico que venía del petróleo tenía que ser despachado por este sector.
Todo empezó con la esposa de Karl Friedrich Benz, el ingeniero alemán creador en 1886 del primer vehículo impulsado por motor de combustión, el Benz Patent-Motorwagen, el mismo en el que fue realizado el primer viaje interurbano. La señora del connotado inventor, Bertha se desplazaba en el coche con sus dos hijos en 1888 en un recorrido de 200 kilómetros entre las localidades de Mannheim y Pforzheim.
Al ver agotado el tanque de combustible la destacada dama debió hacer una parada en la farmacia de Wiesloch para poner combustible en el tanque, en el aquel entonces se hacía con Ligroin, un subproducto del petróleo. En ese momento nace un nuevo negocio y la farmacia opta por seguir con medicamentos dándole otro rol a la gasolinera.
La ciudad tuvo luego otros sitios para la venta de combustible, pero con el tiempo el negocio creció de manera importante con el auge de la industria automotriz. De unos garajes adaptados, los distribuidores fueron abandonando el área urbana para ir a las orillas de la carretera en donde fueron mucho más útiles y seguras.
Hoy con el correr del tiempo y cuando se habla del comienzo del fin de los hidrocarburos y los combustibles fósiles hay un interrogante enorme en el negocio frente al creciente boom de la electricidad y la nueva manera de mover los vehículos.
Algunos dicen que la energía eléctrica podría venir de diversas fuentes haciendo que la reducción de las plataformas de las EDS sea un hecho inminente. Igual los más inquietos hablan de camiones repartidores haciendo la tarea y abocan otras opciones, pero tal y como fue capaz de evolucionar la gasolinera que salió de las farmacias, lo más seguro es que las estaciones de servicio ya están viendo las nuevas opciones porque como lo muestra su génesis, el cambio hace parte esencial del negocio, una condición que es aceptada a la que no se cierra el sector.
Una historia grata que comenzó a contarse en el siglo XIX

En Colombia, según reza en un documento de la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, la industria de los combustibles líquidos, comenzó en 1869 con la primera extracción de una muestra de petróleo del Magdalena Medio, en el sector de “La Cira Infantas”, Santander, a 22 kilómetros de Barrancabermeja, actualmente convertido en el pozo más antiguo de Colombia.
En 1905 el gobierno colombiano firmó dos concesiones: La Concesión De Mares y la Concesión Barco, que les dio derechos a agentes privados para explorar terrenos en Barrancabermeja, Santander, y en la región del Catatumbo, Norte de Santander, respectivamente. La Concesión De mares se convirtió en propiedad de la empresa Tropical Oil Company también denominada “Troco”, que más adelante cedería sus funciones al Estado en virtud de la expiración del contrato.
La refinación en Colombia inició en 1908 con la empresa Cartagena Refining Co, que importó crudo por más de trece años para vender queroseno. Posteriormente en 1918 se confirmó el hallazgo de la Cira Infantas, cuyas reservas se ubicaron en un valor cercano a 800 millones de barriles de petróleo. En 1923 entró en actividad la refinería de El Centro, ubicada en Barrancabermeja.
La Ley 165 de 1948 creó la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, y en 1951 se reversó la Concesión De Mares con lo cual todos los bienes pasaron a ser propiedad de la Nación. A partir de allí Ecopetrol se hizo cargo de la operación de la concesión y asumió las actividades propias del desarrollo del negocio del petróleo y los combustibles líquidos.
Según la CREG, por las necesidades energéticas del mercado y los altos costos de operación de las plantas de refinación, hacia 1973 las plantas de Intercol (Cartagena), Colpet (Tibú), Texas (El Guamo), y otras redujeron su eficiencia operacional y cerraron para dejar paso a los actuales sistemas de refinación en Barracabermeja, Cartagena, Apiay, y Orito.
Las condiciones del mercado y las necesidades de abastecimiento han ocasionado que la producción de combustibles líquidos en Colombia se haya tecnificado, consolidando una producción de alta calidad que comprende inventarios de gasolina motor corriente, gasolina motor corriente oxigenada, gasolina extra, ACPM y sus mezclas, jet fuel, queroseno, avigas, propano, fuel oil y los biocombustibles.
Desde el 2011 se inició una reestructuración de las entidades públicas del sector a través de los Decretos 4130 y 4137 de 2011, modificados por los Decretos 1258 y 1260 de 2013, con el fin de coordinar las políticas del sector y unificar el manejo de los combustibles líquidos derivados del petróleo y los biocombustibles.
Desde la reasignación de funciones y el reordenamiento de competencias, la CREG desarrolla estudios y adelanta acciones para configurar un esquema regulatorio de los sectores de combustibles líquidos derivados del petróleo y los biocombustibles. Con ello busca definir reglas de juego claras para los agentes de la cadena de valor con criterios de eficiencia económica y técnica.
Hoy la historia vuelve a narrarse y el negocio de los combustibles líquidos extraídos del petróleo, tendrá que contarse ante y después de Biomax, un nuevo capítulo en la historia afable de los derivados del crudo en Colombia.