México es sin duda un paradigma de desarrollo y todo un compendio cultural porque no en vano en ese territorio prosperaron grandes culturas dueñas de un adelanto envidiable que dejó lelos a muchos en Europa y en el mundo de avanzada. México fue el hogar de aztecas y mayas, naciones indígenas que conocieron técnicas agrícolas, manejos económicos que incluían impuestos y un sistema militar muy fuerte que puso en aprietos a los españoles que llegaron a tierra mexicana en 1519 con unas exploraciones previas a la llegada de Hernán Cortés.
En tiempos lejanos el imperio azteca también conocido como la triple alianza, el imperio mexica o imperio tenochca, fue todo un cúmulo de poder económico, político y económico que gobernó en la parte central de Mesoamérica en el tiempo denominado “posclásico tardío” antes de la conquista española.
Por todo su historial precolombino y por esos aconteceres de colonia, independencia y república, México fue gestando grandes avances en múltiples campos, pero con el correr del tiempo este país logró afianzarse como una economía dinámica y como un mercado versátil al que era necesario mirar para aprender y sellar alianzas. Antes de la llegada de los invasores y después de su independencia con acta firmada el 28 de septiembre de 1821, pero declarada el 16 de septiembre de 1810 en donde la llamada Nueva España dejaba de ser propiedad de la corona para proclamar soberanía, México ya mostraba un compendio socioeconómico y cultural superlativo que le fue inyectando esa dosis de experiencia para ir creciendo con el transcurrir del tiempo.
México sigue mostrando empuje en este momento y por eso con su superficie de 1´964.375 kilómetros cuadrados el país es el decimotercero más extenso a nivel mundial y el tercero con mayores dimensiones en Latinoamérica. Su población es de 124 millones de habitantes aproximadamente, haciendo que sea igual el número 11 más poblado del globo. El muy hermoso país de 32 entidades federativas, incluida su capital Ciudad de México, le obsequia al mundo toda una variedad cultural, musical y literaria que se aprecia en cada uno de los rincones de la luchada patria mexicana. Para algunos el recorrido puede empezar en la plaza Garibaldi en el imponente Distrito Federal o en las playas de Acapulco y otras del Atlántico como del Pacifico, incluyendo desde luego el Golfo de México. Para otros de mayor exigencia la ruta puede ser la de la huella ancestral, por las pirámides mayas o aztecas al sabor del mezcal, el tequila o unos buenos burros, tacos o si es del caso de unas buenas enchiladas.
En México bien se puede decir ha pasado de todo, esta nación logró un amplio desarrollo en los albores del siglo XX, pero ya en el siglo XIX México contaba con una agricultura muy fuerte y una minería que crecía, básicamente con las explotaciones de plata.
En los tiempos modernos queda un recuerdo que marcó a la región y al mundo ya que con el cierre del mercado mexicano y con la terrible fiebre de endeudamiento que matizó la década de los setenta, México sentó un precedente lamentable que culminó con la crisis financiera de los ochenta con la misma que terminó el apogeo y el crecimiento vertiginoso de una economía sólida y confiable. El país llegó a un estado de quiebra en 1983 por lo que fue imposible pagar sus obligaciones con el mundo. El asunto es que la misma situación experimentaba América Latina.
La situación logró superarse con la era de los tecnócratas en donde el neoliberalismo llevó a un fuerte apretón de cinturón y en donde el modelo redujo ostensiblemente el gasto social, impulsó las privatizaciones y prácticamente dejó a la nación con dos activos estatales de gran valía, Pemex y la Comisión Federal de Electricidad. El crecimiento económico de México empezó a depender de manera importante de las exportaciones de manufacturas que tenían como destino principalmente los Estados Unidos.
Hoy México tiene una industria consistente y ha encontrado en el turismo una fuente importantísima de ingreso. Los datos de la Organización Mundial del Turismo dejan ver que México es el principal destino en América Latina y el sexto más visitado del mundo.
En la actualidad México es la economía número 14 del mundo y la segunda en América Latina. Uno de los indicadores más relevantes es el índice de desarrollo humano y por su ingreso per cápita, la desigualdad está en un rango medio, en procura de mejorar gracias a su prospectiva como país y como gran productor de manufacturas, alimentos, turismo y materias primas.
En diálogo con Diariolaeconomia.com, la embajadora de México en Colombia, Patricia Galeana, afirmó que por fortuna entre Colombia y México hay de por medio grandes lazos de unión que van desde lo cultural hasta lo económico porque hay firmado y en pleno vigor un tratado de libre comercio que permite el intercambio de bienes y servicios, haciendo que las economías sean mucho más ágiles y boyantes.
La funcionaria dijo que la experiencia con Estados Unidos y la amenaza de un muro ha marcado un antes y un después de las relaciones regionales y por ello dentro de la política del Presidente Andrés Manuel López Obrador, está la estrategia de mirar hacia el sur porque por temas geográficos a los mexicanos les tocó tener como referente al norte, empero, dijo, a México le ha correspondido un papel difícil en la historia porque es la frontera de toda América Latina.
“Nosotros, todos, tenemos en la región una misma identidad con un pasado y una cultura afines que nos hace repúblicas hermanas y desde luego la idea de Bolívar de apostarle a la unidad hay que retomarla y seguirla trabajando más con esa opción que brinda la plataforma de la Alianza del Pacífico. Yo creo que este es un momento importante para fortalecer ésta unión que se estrecha cada vez más con el intercambio comercial que hay entre los cuatro países”, puntualizó la embajadora de México en Colombia.
Para la diplomática, en estos momentos de dificultad en el mundo cuando se habla de Brexit, de proteccionismos unilaterales, pasando por alto las reglas de juego de las autoridades de comercio en cabeza de la OMC y con una guerra comercial que tiene en vilo a todo el planeta, lo más obvio es que la región que tiene alimentos, fabricación diversa, agua y un potencial en industria y en materias primas entre otras características, entre por la senda de la organización y el orden como bloque comercial hemisférico para superar los ciclos de la economía, los baches que estos generan porque una alianza entre Centroamérica y Suramérica, incluyendo al Caribe, les daría oxígeno y dinámica a los países que hacen parte de esta parte del mundo.
“Ahora nos ha tocado hacerle frente a una serie de problemas como ya todos saben y la solución desde luego está en una coalición de países hermanos que tienen la misma historia y las mismas vicisitudes, las cuales no se pueden superar estando solos porque hacen parte de un componente global que trascienden y allí la cooperación es bien fundamental entre los países latinoamericanos”, subrayó.
Hoy la balanza comercial entre México y Colombia crece al 24,4 por ciento y se ubica en 7.273 millones de dólares y sigue siendo muy favorable a México toda vez que Colombia exporta de ese monto cerca de 3.000 millones de dólares. México le vende a Colombia televisores, equipos celulares y carros en tanto que Colombia despacha al país azteca aceite de palma, autopartes, insecticidas, preparaciones de belleza, vehículos de turismo, polipropileno, extractos y esencias de café e insumos considerados secundarios para la industria de esa nación.
Entre enero y julio, Colombia exportó a México 906,1 millones de dólares de los cuales el 56 por ciento correspondió a bienes no minero-energéticos, es decir 506,9 millones de dólares.
Algunos expertos manifiestan que Colombia podría sacar mejor provecho del mercado mexicano explorando de manera más ambiciosa opciones e identificando nichos de mercado para lo cual es necesario, asegura, informarse mejor de lo que es México y de lo que su mercado representa.
Por todo este intercambio económico y cultural, la embajadora destacó la iniciativa del Grupo Éxito con la campaña Explora, la cual consideró vital para promover una articulación comercial importante, pero igual el desarrollo de los pueblos, en este caso Colombia y México que pueden impulsar el trabajo de los artesanos, de los indígenas y de muchos sectores que buscan poner productos y crecer de manera sostenida.
Cabe anotar que en el primer semestre de 2019 la inversión de México en Colombia alcanzó los 259 millones de dólares y en 2018 esta cifra se consolidó en 717 millones de dólares.
En este momento hay inversiones importantes como transnacionales del tamaño de Cemex y Claro, las dos empresas de grupos económicos que han crecido ciegamente en Colombia y en donde han hecho una apuesta importante para contribuir con el progreso y el adelanto de las regiones.
Comercio y cultura, los temas que deben sacar el narcotráfico de la agenda
Dentro de los temas que concitan el interés de los países, uno que debe pasar a la historia por hacerle frente común es el narcotráfico ya que la agenda binacional debe priorizar y darle importancia al comercio, a la inversión y a la cultura de los dos países, dejando atrás un lastre de la región por unas pocas mafias que le hacen la guerra a naciones enteras, sin contar el terrible daño por intoxicación, amenazas y muertes.
Sobre este complejo tema, la embajadora especificó que precisamente la educación y la cultura pueden ser herramientas claves para lograr el equilibrio de los pueblos frente a las amenazas de violencia y de crimen organizado, tarea que debe hacerse a manera de cooperación entre México y Colombia porque es un mal común que de atacarse en conjunto será mucho más exitoso en aras de su erradicación y así poder salir adelante.
“Tenemos que trabajar unidos para superar este flagelo del narcotráfico y de las bandas criminales que generan violencia y terror en los países”, afirmó la embajadora de México en Colombia.
Finalmente dijo que es gratificante para México saber que su música alegra los ratos de las familias colombianas toda vez que los mariachis hacen parte de una cultura que se ha logrado exportar con mucho amor y apego por la cultura latinoamericana. Igual dijo, las navidades y los bailes mexicanos estuvieron amenizados por cumbias, vallenatos, porros y todo lo que Colombia produce en música que no es poco.
En opinión de la excelentísima embajadora, a los latinoamericanos les ha hecho falta creerse el cuento y ver que hay en la región hay grandeza y muchas capacidades. Evocó el gran sueño bolivariano que inclusive dejó decepcionado al propio libertador Simón Bolívar, lo cual quedó ratificado cuando el aseguró que en el mundo hubo tres ilusos, Cristo, el Quijote y él mismo por haber querido la unión hispanoamericana.
Hubo otros intentos, señaló la diplomática, como el de Lucas Alamán, el hombre de más de cinco nombres pues con seguridad un registrador se hubiese metido en líos puesto que su nombre original fue Lucas Ignacio José Joaquín Pedro de Alcántara Juan Bautista Francisco de Paula Alamán y Escalada. Este político e historiador nacido en Guanajuato en 1792 y fallecido en Ciudad de México en 1853, buscó un pacto de familia que quería hacerle seguimiento al Pacto de Panamá, señalando que los latinoamericanos eran una familia dividida por la geografía, y en opinión de la embajadora, cristalizar ese sueño ha costado trabajo puesto que las grandes montañas de la bella América Latina son hermosas y muy imponentes, pero igual han impedido tener una mejor comunicación entre los pueblos lo cual hay que promover más para superar la desigualdad que aún existe frente a los pueblos originarios que en toda la región siguen siendo los más vulnerables y los más alejados de las comodidades de los estratos más altos de la sociedad.
Alianza del Pacífico, una buena excusa para crecer
Sostuvo que la misma Alianza del Pacífico es la plataforma del presente y el futuro de las dos naciones hermanas que ven en el gran pacto sobre la Cuenca del Pacífico un devenir promisorio y lleno de buenas nuevas.
“Así como primero se desarrolló el comercio en el Mediterráneo en la antigüedad y luego con el encuentro del cuarto continente pasó al Atlántico, ahora el presente y el futuro están en el Pacífico, en esta relación entre nuestra región y los cuatro países que la conformamos, Colombia, México, Chile y Perú, así como las grandes economías que crecieron y progresaron en ese promisorio eje hay todas las posibilidades de crecimiento económico lo cual ya está dando frutos porque ha habido una liberación de aranceles y además cada país ofrece cien becas con lo cual se permite la movilidad estudiantil que sin duda enriquece a todos los países involucrados en este bloque comercial”, declaró la señora embajadora.
Según la diplomática de la misma manera en que Europa y Asia muestran culturas muy marcadas, igual en América Latina hay antecedentes espectaculares de culturas superlativas y de enormes aportes como los aztecas, los mayas, los chibchas, los muiscas, los incas y otras familias precolombinas que generan orgullo y un sentido gigante de pertenencia. En ese sentido, comentó, México está recordando a un egregio historiador mexicano, un profesional de talla internacional, que fue Miguel león Portilla, que justamente habló de la importancia de reconocer la importancia de las culturas originarias más en estos años en los que se recuerda la llegada de los europeos a conquistar las tierras del entonces “Nuevo Mundo” que después colonizaron y explotaron.
A criterio de la embajadora la petición es muy consecuente porque en efecto hay que darle la razón a esas culturas originarias que en efecto fueron grandes y que siguen entre la población actual pues en el caso de México hay expresiones y formas de hablar muy de la cultura náhuatl y agregó que al hacer las traducciones del filósofo e historiador de ese lenguaje, todo lo expresa con una gran diplomacia y una enorme sutilidad, es decir que esas culturas constituyen la América Latina de hoy y por ello hay que propender porque las comunidades indígenas actuales tengan las condiciones de desarrollo que demandan los seres humanos.
Para la embajadora igual es importante difundir la huella milenaria de los antepasados americanos con las artesanías y con todo lo que de manera innata saben hacer. Indicó que por ello hay que facilitarles materiales y ayudas para unos trabajos laboriosos que tienen que ver con bordados y otro tipo de expresiones artísticas y artesanales para que puedan llegar a los mercados de Latinoamérica y del mundo.
Este es un perfil de los Estados Unidos Mexicanos, un país con una historia para jamás terminar, una patria que floreció sobre jardines ya florecidos porque es innegable que las culturas prehispánicas ya habían hecho un aporte sumamente importante al desarrollo y a la perspectiva de la gran nación. Resultó grato hablar del país de las leyendas, de las historias épicas y líricas, de una nación en donde las calaveras no asustan sino decoran y honran el viaje fijo al más allá, contexto para nada oscuro sino decorado con colores vivos y la imagen eterna de la siempre querida Frida Kahlo, la misma que dijo tranquilamente, “espero alegre la salida y espero no volver jamás”.
México el sueño de todos, el país de los mariachis, del tequila, de las milpas, de Quetzalcóatl o la serpiente emplumada, de nopales y águilas devoradoras de víboras. Tierra grata de historia amplia en donde gentes buenas y trabajadoras engrandecen una patria eterna, sitio en el cual, el símbolo de la muerte genera respeto y conmemoración. La tierra azteca, dueña de dos mares, inspiradora y de reencarnación como lo dijeron los ancestros, sigue rauda hacia el progreso, diciendo presente con alma latina y evocando tantos capítulos en su vida anterior y presente. No se olvida ese México revolucionario de nombres propios y aún sepultados, emblemáticos, como no evocar a Pancho Villa, a Emiliano Zapata y a sus adoradas “adelitas” que con cada canción advertían o avisaban a los “meros machos” de peligros venideros.
En fin el país de El Chavo, del Chapulín Colorado, de toda la magia de “Chespirito” y de otros grandes como Agustín Lara, Miguel Aceves Mejía, Pedro Infante, Javier Solís, Jorge Negrete, Juan Gabriel, José José, Vicente Fernández, Antonio Aguilar, Joan Sebastián, José Alfredo Jiménez, Mario Moreno “Cantinflas”, Dolores del Río, María Félix, Flor Silvestre, Sara Montiel, Lucha Villa, Lupe Vélez, Lola Beltrán y muchos otros nombres, hacen parte del álbum musical mexicano y del relicario de actores y actrices, ese que ama el mundo, América Latina y particularmente Colombia, un país hermano que vivió, vive y vivirá con el encanto que emerge del México lindo y querido.
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