fbpx
Imprimir esta página
Sábado, 26 Julio 2025 00:00

New Holland, tecnología y soluciones para la agricultura de hoy y mañana

Por

El responsable de la línea agrícola de la marca puntualizó que frente a los desafíos que trae hoy el mundo, lo mejor es sembrar y tener como un activo la seguridad alimentaria.

El hombre jamás supo que fue estar relajado, siempre quiso saber más, encontrar respuestas y hallar soluciones para hacer la vida más confortable, es por eso que nacieron las ciencias sociales, la investigación científica, tratados de derecho, matemáticas avanzadas, tratamientos médicos, auscultación de las sociedades y del mundo a partir del conocimiento y el raciocinio con la filosofía, también mejoró la selección genética en la cría de animales domésticos y también dio saltos de calidad la agricultura.

Con los siglos llegaron fenómenos que le dieron un revolcón al mundo, en principio la revolución industrial que se dio entre 1760 y 1840, una época de enormes cambios y transiciones tanto económicas como sociales. En eso a finales del siglo XVIII Gran Bretaña, otros países europeos y Estados Unidos pasaron de la economía primaria y artesanal a la industrialización soportada en maquinaria y avances tecnológicos, todos movidos a vapor.

Este periodo fue crucial para todo lo que sucede hoy, de hecho, se conoce como la primera revolución pues llegando otras hasta calar en la era digital y de inteligencia artificial, IA. En los años siguientes a la revolución industrial la producción se mecanizó inyectando celeridad y mayor obtención en las fábricas. El hombre estaba ensimismado con el carbón y la energía a vapor, por eso evolucionó la productividad dándole paso a nuevas industrias que transfiguraron economía y sociedad.

En ese auge de la revolución industrial los adelantos tecnológicos no se hicieron esperar, incursionó la máquina de vapor y con ella la locomotora, barcos a vapor y el eficiente telar mecánico, todo un impulso y modernización al transporte y la gran industria, en ese sector productivo muchas factorías repuntaron de manera sostenible como sucedió con farmacia y química, siderúrgicas como también textilerías.

 

 

Este fenómeno trazó un antes y un después, con la revolución industrial el ser humano dio inicio a una escalada vertiginosa en desarrollo y descubrimientos que no cesan.

Si bien la famosa revolución de la industria sacó gentes por montones de los campos que migraron a las ciudades en busca de nuevas oportunidades, algunas se quedaron y para ellas también hubo nuevas herramientas que afinaron todo en competitividad.

Hoy la humanidad sigue abriendo puertas y entrando en nuevos mundos empresariales, algunos totalmente increíbles e inspiradores de los comics del pasado que vislumbraron un mundo futuro loco, movido por maquinas autónomas, robótica y avances que solo cabían en la imaginación, pues bien, esos soñadores se quedaron cortos.

En 1892 fue creado el primer tractor como solución para el campo en Estados Unidos, más exactamente en Iowa, un trabajo de John Froelich que diseñó el aparato que funcionó con motor a gasolina de combustión interna. Ese vehículo fue muy versátil, tenía movimiento hacia adelante y en reversa, un logro que lo sacó del contexto de máquinas vapor, un paso hacia otra revolución.

 

 

Desde ese entonces el tractor sigue avanzando, ha pasado por todo tipo de tecnología y adecuaciones. Hoy es una herramienta de primera necesidad como otros bienes de capital esenciales en la producción agropecuaria, llena de soluciones y ayudas como el sistema de agricultura de precisión, IA y en algunas partes ya operan de manera autónoma solucionando inconvenientes como la escasez de mano de obra.

El tractor tiene historia, pero además fue un invento importante para mejorar la calidad de vida de los labriegos que tenían que utilizar fuerza bruta de animales y la propia para lograr plantaciones y cosechas que ayudaron a alimentar al mundo, dejando ingresos y mejoras en el hogar, pero notorios quebrantos de salud.

Hoy el campo es sinónimo de tractor porque implica eficiencia, rapidez, competitividad, productividad y rendimientos, es por eso que hoy abordamos el tema de este artefacto que llegó a Colombia en 1916, empero su arribo a la productiva y fértil Sabana de Bogotá se registró en 1922 con un tractor a gasolina que generó otro revolcón en la agricultura del país.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el director nacional de la línea agrícola de New Holland, Camilo Rodríguez, afirmó que las ventas de tractores y equipos para el campo van muy bien en lo corrido de 2025 ya que el anterior fue un año en donde el mercado estuvo bastante estable dejando ver en estos siete meses que hay una mejoría aún así con la situación del arroz, un problema que resulta preocupante y en donde se espera que el sector arrocero, industria y gobierno lleguen a un acuerdo en los mejores términos para que esa siembra siga desarrollándose dentro del territorio nacional.

 

 

En 2024 las casas encargadas de comercializar tractores vendieron entre 1.300 y 1.400 aparatos y allí la participación de New Holland fue del 17 por ciento aproximadamente. Este año hay metas y mucho trabajo por lo que se espera que se alcance subir al 20 por ciento de esa torta, algo que no se ve lejano por las bondades de la marca, su respaldo y la puesta en vitrina de unos bienes de capital llenos de condición, calidad, eficiencia y posventa. La idea, enfatizó Rodríguez, es que Colombia y sus productores adquieran entre 1.600 o 1.650 tractores, una cifra importante que puede ser más grande si se logra reavivar el agro y retomar siembras que estaban en el olvido.

Hoy, por lo que se escucha en foros, congresos y eventos, expuso el directivo, hay inversionistas con ganas de inyectar capital en zonas promisorias para la agricultura a gran escala como la Altillanura, Costa Norte, Valle del Cauca, Tolima, Huila, Santanderes, Antioquia, Eje Cafetero, Boyacá, Cundinamarca y otras regiones en donde hay espacio para las actividades del campo lo que incluye ciclo corto. Quienes conocen de negocios, dijo, saben que el futuro de la humanidad está en la ruralidad porque nadie se llena con oro o calma la sed con petróleo, la apuesta debe ser por la obtención de alimentos de todo tipo.

 

“Tuve un jefe que decía, no he visto el primer niño que nazca sin boca, el agrícola siempre será un buen negocio que genera renta y bienestar para el país. No solo hemos visto inversionistas colombianos, también extranjeros pensando en Altillanura, queriendo traer paquetes tecnológicos para tener desarrollos en la iniciativa soya-maíz. Esperamos que esto se pueda cumplir y nosotros desde Dinissan Maquinaria con nuestra marca New Holland esperamos aportar en ese impulso, en tan oportuna apuesta”, declaró el señor Rodríguez.

 

La marca, expresó el director nacional de la línea agrícola, ha sido exitosa en Colombia, mostró los mejores resultados cuando llegó en el año 2000, momento en el que se dio la transición de Ford a New Holland, lo que explica porque aún se tiene la herencia de la corporación creada por don Henry en Detroit Michigan, eso dice por qué los tractores siguen siendo azules, robustos y confiables, algo que reconoce el mercado.

 

 

Rodríguez expuso que con una marca de gama alta y llena de atributos la gran ventaja es tener un distribuidor como Dinissan Maquinaria división del Grupo Empresarial Vardí, totalmente sólido, de tremenda reputación y generador de tejido social, no en vano emplea más de 3.000 personas para una cobertura nacional excelsa, comprometida y respetuosa con el cliente.

El grupo y su línea agrícola, añadió el experto, aparte de ofrecer el mejor servicio se enfoca en óptima atención posventa y por esa vía poder transmitir conocimiento y tecnología a los agricultores locales para que cada día sean más productivos.

Hoy la empresa tiene distintas opciones para una agricultura eficiente y por ello el directivo recalco que la compañía está en el rango más importante de la potencia que matiza la firma y que utiliza el agricultor colombiano que es entre 90 y 110 caballos. Explicó que el tractor de 90 caballos que es muy utilitario porque sirve para palma, ganadería, frutales y otros cultivos, es un propulsor que se diferencia con el resto de la competencia porque es además de robusto, confiable y precisamente su vigor, fortaleza y firmeza tiene tres acoples hidráulicos, transmisión 20x20 con creeper, doble cilindro auxiliar para tener una mayor capacidad de levante hidráulico, pero además está dotado con toda la innovación puesto que cuenta con telemetría que permite hacer uso de múltiples variables, pero la más importante, explicó el conocedor, georreferenciación, además la máquina, comentó, deja hacer geocercas, mide el nivel de combustible, velocidad de avance del impulsor y tiene como ventaja que todo se puede controlar desde una simple aplicación en el celular. Con esta tecnología, expresó Camilo Rodríguez, el agricultor no tiene que estar en la finca para saber si el remolcador es productivo o no.

El tractor, como se observa, puede empezar a tener variables para tratar de llegar hasta la agricultura de precisión que en New Holland ha mostrado saltos tecnológicos asombrosos a través de sus eficaces sistemas, puntualmente con la tecnología PLM, Precision Land Management, y el monitor IntelliView, avances que facilitan definir límites virtuales en los predios además de emitir alertas para evitar pasar a otro espacio, sin dejar de lado que la maquina suma otras funciones específicamente de guiado y control.

 

 

En cumplimiento de Agroexpo 2025 Dinissan llevó el potente tractor New Holland TT4.90, un impulsor recio, fuerte y de máxima confiabilidad. Las características del aparato son tan atractivas que al final de la feria la marca vendió todos los que ofreció. Antes de Agroexpo el tractor costaba 185 millones de pesos, con ocasión de la gran cita del campo en Bogotá, el equipo tuvo un precio especial de 155 millones, una excelente inversión porque se trata de una máquina bien competitiva que, si bien atrae por el precio, cautiva por calidad y respaldo.


Los países deben apostar por seguridad alimentaria

Un tema espinoso y delicado actualmente es la geopolítica y todas las medidas que se han tomado en materia de aranceles, además hay un calentamiento global extremo, no por el clima, sino por los ruidos de guerra, conflictos y castigos. Son muchas las voces, pero en este momento no hay certeza del derrotero que tomará el mundo y ello hace que las naciones todas opten por apostar por una agricultura sostenible que garantice seguridad y soberanía alimentaria, un descuido podría salir muy, pero muy caro. Por lo visto, es perentorio volcarse a los campos e iniciar unas siembras que generen tranquilidad porque ante una eventualidad sufrirán quienes tengan sus áreas de cultivo desconectadas.

A juicio del director nacional de la línea agrícola de New Holland Camilo Rodríguez, es hora de volver a las siembras y acopiar alimento porque hoy el mundo se mueve entre conflictos y desencuentros, algo que las grandes potencias saben y tienen claro, ya que después de las dos guerras mundiales tener seguridad alimentaria es importante y necesario sobre todo en tiempos en los que no solo el tema bélico amedranta, también el clima, la logística y los precios de los productos básicos.

 

“Creo que desde la iniciativa Soya-maíz también hemos pensado en esto y es empezar a replantear la importación de estos granos y commodities que son importantes para empezar a desarrollar Altillanura que es el futuro del país como otros ejes prospectivos en productividad”, subrayó el contertulio.

 

Lamentablemente, precisó Rodríguez, hay tierras ociosas y zonas agrícolamente desaprovechadas y por ello Colombia necesita marcos regulatorios estables, seguridad jurídica para que los inversionistas puedan comprar tierras para sacarles todo el provecho porque son más o menos cuatro o cinco millones de hectáreas mecanizables y lo mejor de todo, sin tumbar un solo árbol.

 

 

Otro aspecto a revisar es la carga tributaria que es visiblemente excesiva y enemiga de la competitividad, es necesario abaratar el país, bajar tarifas de renta, IVA, acabar los llamados diferenciales, desmontar exenciones, asistencialismo e impulsar el trabajo decente y remunerativo, algo también urgente porque es bien claro que el mejor subsidio es un empleo.

Ante este planteamiento, el directivo de New Holland apuntó que muchos en Colombia han pensado en eso, solo que falta ejecutarlo. Indicó que la región tiene un ejemplo a replicar y es Paraguay que implementó una renta diferencial para el sector agro haciendo notorio el desarrollo, y es justo eso lo que tiene que imitar Colombia, poner en funcionamiento modelos impositivos blandos que ayuden a impulsar decididamente el desarrollo del campo, sector que demanda un trato diferencial y cargado de consideración.

 

“Los que estamos en este negocio lo sabemos y queremos que la gente que está en el campo se quede en las veredas y sitios de sembradío, pero también queremos que quienes permanecen en la ciudad miren al campo como un negocio estable, seguro y rentable en el tiempo”, manifestó Rodríguez.


Inteligencia artificial, lo asombroso apenas va a llegar

Hoy con inteligencia artificial se mejora en algunas labores, ya hay IA trabajando en psicología, periodismo, medicina, cocina, agricultura, atención, Call Center, economía, ingeniería, comunicaciones, transporte, temas militares y hasta en la compañía, pues varios países siguen desarrollando novias y esposas robots como quien dice que a futuro habrá que ponerse pilas en el matrimonio.

 

 

Las famosas humanoides tienen a muchos y a muchas pensando ya que la compañía y la esencia humana empieza a verse desplazada por unos desarrollos retadores y de alguna manera peligrosos, pero todo hace parte de la IA que, así como se utiliza en temas que invitan al debate también dan una mano importante en competitividad y productividad.

En asuntos de ruralidad el primer gran paso se dio con agricultura de precisión, también con tractores autónomos, pero ahora la IA llega para sorprender y mejorar en varios aspectos productivos en donde no habrá desperdicio, abusos con las aplicaciones y toda una hoja de ruta para hacer del agro un sector muy eficiente muy a pesar que las nuevas máquinas ya tienen implícitas algunas competencias que anteriormente estaban bajo responsabilidad de labriegos.

En medio de la conversación, Camilo Rodríguez expuso que hace dos años New Holland lanzó la mayor cosechadora del mundo, totalmente dotada de inteligencia artificial, es decir que mientras va cosechando de manera paralela hace sus autorregulaciones para tener la mejor calidad de grano y la mayor productividad.

El tema es elemental, expuso, las nuevas máquinas vienen aperadas de ayudas tecnológicas e IA con lo cual la productividad es más que buena y la competitividad máxima en vista que para New Holland su lanza de innovación esta totalmente relacionada con la mayor optimización del producto del agricultor que siempre debe tener el mejor costo-rendimiento de sus equipos.

 

 

Los desarrolladores de tecnología, enunció Rodríguez, están dando un paso adelante ante un problema ecuménico y es la caída en la mano de obra, un ejemplo Colombia en donde la gente no quiere trabajar en los campos lo cual hace que los ingenieros y los equipos de robótica e IA de las grandes marcas den lo mejor de sus investigaciones y creaciones para tener mayor mecanización en la ruralidad productiva, soluciones que permitan ser más competitivos a nivel global y por eso desde la línea agrícola de New Holland lo que se le puede aportar al campo es tecnología y conocimiento para que el agricultor pueda aplicarla porque muchas veces llegan las opciones tecnológicas, pero el labriego se queda en el limbo porque no sabe usarlas.

 

“En nuestra compañía tenemos un área de ingeniería que apoya una iniciativa muy importante y es el club del operador, la meta es tener ejecutores tecnificados y capacitados para sacar el mayor rendimiento en nuestros equipos haciendo que el agricultor sea cada vez más eficiente”, acentuó Camilo Rodríguez.

 

Algunos agricultores no invierten por temor a los avances y al no saber cómo darles uso a sus equipos apalancados en tecnología, empero New Holland garantiza que cada persona que adquiere sus equipos tendrá acceso a la instrucción para que disfrute su trabajo y lo haga realmente rentable. A criterio del versado, todas las marcas son buenas, pero el diferencial de New Holland, es que además de llevar el conocimiento, se lo transmite al operador porque es él directamente quien saca toda la producción o maximiza el rendimiento de un equipo, es esa persona que se sienta en la silla y con el volante al frente, el operador, luego la empresa busca siempre capacitar y dar lo mejor de una firma que se la juega a fondo por la producción agropecuaria.

Dentro del Club del Operador se hace la capacitación que después de pandemia es más virtual que presencial y se cuenta con una base de 500 o 600 operantes en cada reunión que resulta trascendental porque en ella se actualizan y se les da toda la información para que saquen lo mejor de los equipos New Holland en favor de la productividad, la alimentación y el agronegocio.

 

 

Finalmente insistió que es política de New Holland estar cada vez más cerca de los agricultores, aumentar la participación de la marca en el mercado, pero siempre haciendo bien las cosas para que los empresarios rurales vean la casa fabricante como la mejor alternativa, una compañía que da respaldo, un sello eficiente y siempre entregando lo mejor para que los cultivadores sean más productivos y rentables.

 

“El campo necesita gente comprometida, es importante que los jóvenes le cojan aprecio a la ruralidad, pero desde luego viendo oportunidades de ser exitosos en sus fincas o predios. Es imperioso que quienes nacimos en la ciudad veamos en las veredas y lugares de sembradío una pasión, requerimos todas las ganas de hacer negocios y que con todo el compromiso se pueda aportar al bienestar de nuestro país”, concluyó el director nacional de la línea agrícola de New Holland Camilo Rodríguez.

 

Muy orgulloso por todo el aporte al sector primario y a las mismas obras civiles debe estar el señor Abram Zimmerman quien fundó en 1895 en New Holland, Pensilvania el pequeño taller de fundición y forja, abierto para arreglar y fabricar maquinaria agrícola. En 1903 la empresa se estableció como New Holland Machine Company en donde se fabricaron molinos y distintos mecanismos agrícolas, tuvo varios momentos en los que progresó, adelantó cambios, estuvo en manos de diferentes dueños y afianzó marca, el nombre de la población en donde empezó a contarse la historia de soluciones New Holland, actualmente presentes en el campo y la construcción eso sí de la mano de CNH Industrial y en Colombia posible por Dinissan.

Visto 4170 veces

Otros artículos