Domingo, 05 Abril 2026 04:28

Hacienda San José: Nelore, productividad, innovación y sostenibilidad

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Por geopolítica las actividades se paralizan menos las del campo, la gente deja de comprar de todo menos comida. Productores no descartan impactos en sus ejercicios económicos.

Dentro de las razas de ganado cebuino, el Nelore es de esos Bos indicus que aparecieron para marcar un hito en cría de bovinos de alto rendimiento y estupenda adaptabilidad. Como bien es sabido, este ganado es oriundo del estado indio de Andhra Pradesh, un arcaico distrito de Nellore, lugar en donde hace poco más 3.000 años explotó la raza de este tipo de vacuno al que se le conoció como ongole. El animal de indiscutibles atributos y condiciones llegó a Brasil en el preludio del siglo XIX en donde pasó por un intenso proceso de mejoramiento hasta afianzarse como la raza de cebú sobresaliente en Latinoamérica en donde conquistó el trópico bajo debido a su tremenda resistencia a climas extremadamente cálidos, húmedos y entorno de letales parásitos.

Queda claro que, si bien tiene sus raíces e la India, el Nelore tal y como se le aprecia actualmente, fue desarrollado en Brasil, país que importó los primeros toros y hembras entre 1868 y 1870, trabajo juicioso en genética que terminó en el afianzamiento de una cría pura desde 1930. La finalidad de los ganaderos fue clara desde el primer momento, era necesario disparar la productividad de carne, alcanzar calidad y unos comportamientos en canal que redundaron en rentabilidad, razón por la cual se le considera uno de los linajes de mayor importancia en las zonas tropicales.

El Nelore es una estirpe muy apreciada en la ganadería porque aparte de contar con una llamativa rusticidad, este bovino se caracteriza por crecer y mostrar potencial en zonas difíciles, de soles caniculares, pastos poco nutritivos, pero además ha mostrado una sólida habilidad materna y una resistencia a las enfermedades inherentes a las zonas bajas y de climas extremos.

Este ganado generalmente es de color blanco o gris, por momentos combina las tonalidades, sus cuernos son cortos y su talla puede ser mediana y grande registran elevada fertilidad y una interesante longevidad, las hembras tienen como característica la facilidad de parto y por ello la mortalidad de terneros es muy baja.

Si bien, suelen ser animales de pastoreo extensivo, son bovinos tranquilos, de fácil manejo y comprobada mansedumbre. Sin duda alguna, es la verdadera apuesta ganadera en materia de rendimientos, rudeza y mejoramiento genético.

 

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el director comercial de Hacienda San José Daniel Murillo manifestó que por fortuna las cosas van sumamente bien, logrando una consolidación día a día mejor, el mes de marzo que está terminando la empresa superó las 300.000 pajillas vendidas a lo largo del tiempo, algo que llena de orgullo porque el 99.9 por ciento de los clientes de esta prestigiosa finca son ganaderías comerciales, por lo tanto ganaderos que viven del menor periodo de destete, que requieren una buena reposición en las hembras y de mejorar sus rendimientos y ganancias como también suficiencias en las etapas de cría, levante y ceba.

El experto en ganadería comentó que para este año hay para la venta unos 550 toros, ejercicio que acerca la Hacienda San José a 1.800 toros comercializados, animales de grandes aptitudes que van a ganaderías exigentes y que buscan afianzar reputación con genética y mejoramiento de elevado atributo.

 

“Hace un par de semanas acabamos de cerrar la estación de monta con mucho éxito en la Hacienda San José, cabe recordar que nuestra estación de monta es de 120 días, inicia en noviembre y culmina la primera semana de marzo. Realizamos un poco más de 12.000 inseminaciones en la hacienda, más de 700 transferencias de embriones, todo hecho con un equipo de trabajo en 15 pasitonias o áreas de descanso con bebederos de agua limpia y sombra para contrarrestar el estrés calórico, asimismo usamos tres corrales durante los citados 120 días. Ahora, algo que nos enorgullece muchísimo es que casi el 50 por ciento del equipo en los corrales son mujeres ya que venimos apostando muy fuerte para tratar de alcanzar el equilibrio en la fuerza laboral tanto de hombres como de mujeres”, declaró el señor Murillo.

 

 

Esta hacienda ubicada en el municipio de La Primavera en Vichada, tiene una estación de monta totalmente estructurada, hace división de vientres por categorías de número de partos, es decir clasifica hembras apartando primíparas, secundíparas y multíparas con el fin de perfeccionar la reproducción. Su especialización en Nelore de Ciclo Corto se hace con intenso pastorero, mejoramiento de forrajes y una exigente selección genética para lograr altos índices en producción de carne.

Al retomar el tema del equipo de colaboradores, Murillo apuntó que hay personal formado en universidades, el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA y practicantes, de igual forma participan funcionarios de San José que hoy por hoy ostentan importantes cargos en la parte pecuaria, retención y nutrición que en esencia están en manos de destacadas y promisorias mujeres.

 

Geopolítica paraliza todo menos producción de comida

Hoy hay un mundo matizado por la complejidad geopolítica, expuso el director Comercial de Hacienda San José, Daniel Murillo, sin embargo, aclaró, muestra de ello es que todo se paralizó, la dinámica se perdió y vino una ralentización en los mercados, la gente dejó de comprar ropa, vehículos, tecnología, vacaciones, lujos y otros bienes, pero nunca se detuvo a la hora de demandar comida, fuera la proteína que fuera.

 

 

A juicio del conocedor, la crisis política y bélica actual es un campanazo para hoy y para el futuro al ratificar que es perentorio que los gobiernos deben enfocarse en la producción de comida, proteína de buen nivel que va a requerir no solamente Colombia sino el mundo entero.

Un asunto es real, el agro es el negocio de hoy y del mañana porque finalmente la gente no se alimentará con hidrocarburos o calmará el hambre con oro, esmeraldas o cualquier piedra preciosa, el cuerpo demanda nutrientes, agua y gente en los campos produciendo cereales, verduras, maíz, frutas, hortalizas, café, cacao, caña, papa y otros tubérculos, frijoles y demás leguminosas, haciendo transformación láctea, mejorando las granjas avícolas y apostando por mejoramiento genético en bovinos, especies menores y sacando todo el provecho de los invaluables bancos de germoplasma. Con el tiempo, enfatizó el docto en ganadería, no habrá un commoditie más valioso que el destinado a la alimentación humana.

 

“Nosotros venimos trabajando mucho desde la parte directiva de Hacienda San José en la creación de un modelo de completo desarrollo para la Orinoquía y ello involucra políticamente el adelanto y mejor funcionamiento de esta región del oriente colombiano, basándose en la experiencia y en los planes implementados en Mato Grosso, Brasil, y pensando en ello se creó junto con el Centro de Investigación Económica y Social, Fedesarrollo, un método para llevar progreso agrícola a la llanura y adecuar con proyectos un potencial basado en las plantaciones y la ganadería”, afirmó el vocero de Hacienda San José.

 

 

 

Sobre ese punto, manifestó que en ese proceso de hacer de la Orinoquía una fortaleza agrícola es necesario replantear siembras de arroz, maíz, soya y frijol, aunque en la región compuesta por los departamentos de Meta, Casanare, Arauca y Vichada hay también actividad en palma de aceite, plátano, yuca, cítricos y otros con la cría de bovinos como una labor ancestral si se tiene en cuenta que fue introducida por la comunidad Jesuita en 1660 y 1661 cuando la hacienda Caribabare operaba como unidad productiva y el centro ganadero de mayor importancia dentro de la Compañía de Jesús.

Dentro de los sectores a fortalecer, puntualizó Murillo, están también la agroindustria, los desarrollos pecuarios como porcinos, industria avícola y todo el potencial que hay en la siembra, cría y transformación, un bastión de comida, pero igualmente la vía para apalancar el desarrollo y las nuevas oportunidades de empleo en una población llanera que sigue creciendo y demandando soluciones como infraestructura, educación, tecnología y otros frentes vitales para alcanzar competitividad, productividad, precios y calidad de vida.

Dentro de las opciones de crecimiento agropecuario, expresó el experto, está la cría de Nelore, una raza de ganado de altos rendimientos, ideal para climas muy cálidos y una fuente de mejoramiento genético ideal pensando en resistencia y rentabilidad, un ganado y un subsector a donde se debe mirar.

 

“Nosotros en la Orinoquía y en especial en el Vichada en donde se ubica nuestra innovadora Hacienda San José, podemos decir con cierto grado de confiabilidad que allí se desarrolla un proyecto con Nelore en tierras de alta acidez, muy pobres y además en regiones carentes de infraestructura, vías y bienes públicos por decir algo, pero si lo podemos hacer nosotros, con seguridad se verán resultados increíbles en otros departamentos en donde la calidad de la tierra es total, las condiciones, de lejos mejores, y en donde se tienen mayores ventajas, el contexto es para garantizar unos hatos ganadores, repito, si podemos lograrlo en San José, seguro que cualquiera lo puede hacer”, acentuó.

 

 

Explicó que el modelo de la ganadería desde el momento cero se pensó para que fuera recargable y que la plataforma de la empresa fuera un libro abierto para que cualquier persona que quisiera implementar algún protocolo o adoptar el modelo de la empresa, lo pudiera hacer de manera libre y directa con la Hacienda San José.

En opinión de Murillo hay expectativa por los impactos de los conflictos internacionales y reconoció que sin duda en algún momento al país van a llegar esas consecuencias que caerán como latigazos toda vez que habrá desabastecimiento de algunas materias primas en unos sectores más pronto que en otros aunque destacó que los sistemas de pastoreo el golpe puede ser menos doloroso aunque se da por descontado que vendrán apuros por escasez de sales mineralizadas, proteinadas y demás en vista que muchas de esas materias primas vienen de afuera, sin embargo, dijo, es un costo de producción no pagante y para bien de los ganaderos hay un apoyo muy grande en el pasto y el agua, ventajas que no pueden tener otras proteínas o producciones en donde el balance de dieta y balance nutricional tiene mayor dependencia de insumos importados.

 

La lección global es grande con los hechos de hoy

Independiente de lo que pase en el mundo, manifestó el director Comercial de Hacienda San José, no se hablará mucho de estrategias o contingencias puesto que la población mundial va a crecer y por ello miles de millones de personas demandarán más alientos en los próximos años, un escenario que genera un reto porque los agricultores y ganaderos tendrán que responder a esa inatajable situación, un tema que seguramente será más agudo en 20 o 30 años, pero que exige soluciones desde ya y por eso es urgente reaccionar de inmediato, es el momento, expuso, de tomar cartas en el asunto.

 

 

Hay un problema bélico muy grande, se habla de dos, pero viendo el globo suman más de 50 los choques entre naciones, el tema puede quedar conjurado en unas semanas, pero el gran reto es alimentar la población mundial que sigue creciendo exponencialmente, en Oriente Medio y otros sectores del planeta hay grandes líos, no cuentan con tierras cultivables y no tienen manera de garantizar la producción de alimentos, diferente a lo que tenemos en los llanos venezolanos o colombianos, también en regiones prospectivas para cultivar o engordar ganados en Brasil o Bolivia, países que ya se dieron a la tarea de trabajar por eso suelos y desde luego apuntando a una mayor y mejor productividad.

En su plática, Daniel Murillo aclaró que Colombia debe pensar a largo plazo y trazar un norte que debe estar implícito en el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno ya que lo que buscan los agricultores y ganaderos es contar con un proyecto que conduzca a un adecuado trabajo matizado por disciplina, compromiso y objetivos, tan sencillo como voltear los barcos hacia la dirección correcta.

Hay oportunidades, Colombia y América Latina, si se lo proponen y sacan adelante grandes apuestas, se confirmarán como la gran despensa del mundo teniendo en cuenta la calidad y fertilidad de las tierras, los grandes depósitos de agua y la multiplicidad de climas que pasan por ambientes tropicales muy ricos en variedad y productividad. Desde su análisis, el versado en ganado, apuntó que todo ese inventario de bondades acumuladas en la tierra del centro del continente y el sur del mismo, corroboran que hay un enorme compromiso con la población mundial de acara a abastecerla por cuanto América Latina tiene las únicas altillanuras en el globo que pueden producir alimentos sin deforestar, lejos de fomentar impactos medioambientales lo cual es clave y determinante en los exigentes mercados.

 

 

Sin ponderar, Hacienda San José es un buen ejemplo de productividad y ganadería sostenible, hay respeto por los ecosistemas y la naturaleza como tal, pero igual hay otras bondades de esta criadora estrella de Nelore de Ciclo Corto y son recuperación de suelos, edición genética, bioeconomía, apalancamiento tecnológico y planes a largo plazo, todo bajo estrictos niveles de eficiencia y excelentes prácticas agropecuarias.

La sostenibilidad o el desarrollo sostenible, ese término acopiado desde 1987 fruto de un informe que advirtió sobre las consecuencias tenaces en el medio ambiente, aspectos adversos para el mundo verde por el desarrollo económico y la imparable globalización, un tratado que intentó explorar salidas eventuales a inconvenientes de grueso calibre que se originaban por la vertiginosa industrialización y el crecimiento acelerado de la población.

En asuntos de sostenibilidad, aseveró el directivo, el tema no solo pasa por el desarrollo empresarial y su permanencia en el tiempo con indicadores satisfactorios, el asunto, insistió, va más allá porque aborda los equilibrios entre la dinámica económica, el bienestar medioambiental y la tranquilidad como también el progreso de la sociedad ya que es muy importante, señaló tener en cuenta los impactos en las comunidades, la incorporación de tecnologías, el empleo digno, las métricas, la significación del trabajo, capacitación e inclusión de las mujeres dependiendo sus responsabilidades, implementación de planes de educación en primaria y secundaria benéficos para la población cercana a las actividades agropecuarias en distintas labores, café, ganadería, frutales, cereales y todo lo que optimice la mano de obra, quizás hoy lo más difícil en el campo y el apuro que comparte el mundo entero porque la imposibilidad de encontrar mano de obra calificada para la ruralidad es tema retador así como retener la de operaciones puesto que la rotación es muy alta y para todos es muy complejo ubicar las personas que tengan la capacidad y el interés de trabajar en el campo.

 

 

Un tema se hace recurrente y es la necesidad imperiosa de que el ganadero combine su pasión con la agricultura porque en estos tiempos de incertidumbre es mejor tener cubiertas las necesidades de maíz, soya y otras plantaciones para bajar costos, sumar en competitividad y llegar en verdaderas condiciones a los mercados internacionales sobre la base de una cadena responsable e innovadora al interior país.

Este asunto, expuso Daniel Murillo, anotó que los dueños de hatos antes de ser ganaderos son agricultores porque producen pastos, las cosechadoras son las vacas y por eso transforman proteína vegetal en proteína animal es decir tener claro todo lo básico para pensar en otro tipo de cosas pues de nada sirve pensar en mercados internacionales o explorar nichos de mercados específicos si no se han solucionado los temas esenciales en agricultura, nutrición, manejo y gestión.

 

“Claramente hoy existen herramientas como la genética que aportan muchísimo, pero para que eso funcione debe ir acompañado del balance en pastos y nutrición, repito, manejo y gestión. Se puede tener la mejor genética, pero si no hay pastos no se hace nada, ahora, se puede tener pasto, pero si no se tiene manejo sobre esta herbaje tampoco se logra nada y por eso debemos educarnos considerablemente en varios aspectos de la cadena de producción, empezando desde luego con los pastos, incorporar forrajes correctos para las zonas en donde estamos, implementar métodos de planificación de consumo de esas pasturas, entender que todos los años habrá verano e invierno y en ese orden de ideas prepararnos para las eventualidades y compensar las deficiencias que tengan esas hierbas con estrategias nutricionales como sales mineralizadas o proteinadas para seguir obteniendo rendimientos sea cual sea la época del año”, puntualizó el director Comercial de Hacienda San José, Daniel Murillo.

 

En el Vichada hubo un verano que no fue intenso, de hecho, vino acompañado con algunas precipitaciones lo cual benefició a los ganaderos, ahora entró el invierno y se espera que igual que la época seca no llegue desmedida para seguir apostando por la mejor genética Nelore que prospera con toros de excelente prueba genética y produciendo carne de enorme calidad a pasto, sal y agua.

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