Domingo, 05 Julio 2015 09:25

A la hora de elegir un negocio, la franquicia es Dogger

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La empresa antioqueña consolidó un modelo de negocio sobre pilares de calidad en el producto, excelencia en el servicio y proyección de cara al futuro.

 

En la pasada Feria Andina de Negocios en Expansión y Franquicias, FANYF, hubo marcas y opciones para múltiples negocios, pero la de mayor visitas fue Dogger, la empresa antioqueña de restaurantes de comidas rápidas con mayor éxito en Colombia.

Si bien a todos los oferentes de marcas les resultó más que favorable la Feria, lo cierto es que las comidas y las bebidas fueron las que más atrajeron la atención del público y de los inversionistas.

La firma Dogger nació en Antioquia en septiembre de 1996 y desde entonces no para de crecer y de arrojar los mejores resultados en el ejercicio económico.

El gerente comercial y de mercadeo de Dogger, Matías Posada, habló con Diariolaeconomia.com y afirmó que la empresa está creciendo a pasos agigantados toda vez que las tiendas suman ya 110 a nivel nacional y de ese número más de 50 puntos de venta se erigieron a través del sistema de franquicias.

El vocero de la firma, señaló que la meta es cerrar 2015 con 130 restaurantes en todo el país. La empresa dueña de sesenta puntos de venta le apunta a una mayor expansión con las franquicias.

“El modelo de franquicia de Dogger es un modelo que lleva más de 11 años en el mercado, tenemos más de 21 franquiciados y en promedio estos inversionistas operan casi tres puntos de venta lo que da fe de lo exitoso de este tipo de privilegio”, señaló el señor Posada.

Dogger como empresa colombiana, que nació en Medellín, elabora todos los productos que hay en los puntos de venta. La firma genera más de 500 puestos de trabajo en Colombia tanto directos como indirectos.

Si bien el concepto de la marca tiene un look americano, esta es una marca muy bien lograda, con alto posicionamiento a nivel Colombia y el referente americano ha sido de gran utilidad por los productos que vende la empresa y que puntualmente son perro caliente y hamburguesa.

Los pioneros de Dogger, desde sus inicios creyeron ciegamente en la marca y antes de lo esperado esta ya está dejando los frutos esperados.

Cabe precisar que Dogger empezó a producir todas sus líneas en Envigado en donde instaló una planta y paso seguido sus fundadores empezaron a identificar varios canales de distribución y en supermercados. “Hoy dentro de la meta está posicionar nuestros productos en autoservicio y crecer mucho a través del canal de franquicias que nos permite tener una expansión bastante rápida y muy rentable tanto para el franquiciado como para la marca”.

Dentro de los casos de éxito, Posada comentó que una de las franquiciadas más valiosas y queridas por la marca abrió su punto de venta y vendió más de 100 millones de pesos en el primer mes, logrando librar gastos de inversión y obtener rentabilidad. La afortunada franquiciada tiene a la fecha seis puntos de venta y lleva más de ocho años haciendo de Dogger el mejor negocio.

Dentro de la estrategia de Dogger está el ubicar los puntos en sitios de alto flujo peatonal en donde las personas pasen se antojen de un perro y lo consuman. “Con la gran calidad que tenemos y el sello de Premium Quality que ponemos en todos nuestros productos, esos consumidores vuelven a nuestros puntos de venta, pero lo cierto es que tenemos mucho tráfico en torno a los sitios de venta”.

La firma hace presencia en almacenes de cadena y de gran formato como Éxito, Alkosto, HomeCenter, Jumbo, en centros comerciales y en sitios de rumba y por lo general buscan aliados estratégicos que brinden todo el tráfico posible para mejorar y crecer en ventas.

En lo corrido del año la empresa está creciendo a una tasa del 15 por ciento y de igual manera crece en expansión con los franquiciados. En 2014 las ventas fueron importantes toda vez que crecieron en 20 por ciento con relación a 2013. “Esperamos que durante 2015 tengamos esa misma dinámica y lograr crecer por encima del 20 por ciento”.

Sacar la marca, sí, pero ahora no

En medio de los TLC y de la globalización, la empresa tan solo se concentra en consolidarse en el mercado nacional y aprovechar todas las oportunidades que ofrece Colombia para seguir aportando al desarrollo del país con aporte fiscal, generación de empleo y responsabilidad social.

“La internacionalización va en una segunda etapa porque lleva implícita acoplamientos logísticos e inyección de capital en los mercados extranjeros. Eso lo vamos a hacer, pero repito, en una segunda etapa”, expuso el gerente comercial y de mercadeo de Dogger.

La franquicia es la opción

Para Matías Posada el negocio seguro está en las franquicias porque los inversionistas no tienen que preocuparse por crear una marca y afianzarla, tan solo tomar una, adoptar su modelo de negocio y hacer dinero.

“Quien esté interesado en una franquicia de Dogger, lo primero que tiene que hacer es ingresar a la página www.dogger.com.co y diligenciar el formulario de franquiciado potencial, una vez examinados los datos, la empresa llama al interesado para una entrevista y ratificar si cumple el perfil que exige la marca. De igual manera los futuros empresarios pueden escribir a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Una vez se estime viable al franquiciado se le llama para entrar a estudiar la viabilidad de su negocio”, explicó Posada.

Especificó que en términos generales lo que debe pagar el franquiciado para explotar la marca Dogger es un fee de entrada de 40 millones de pesos más IVA, luego de unas adecuaciones que dependiendo del área que vaya a implementar podría estar entre 30 y 70 millones de pesos de inversión. El fee tiene una duración de cinco años e incluye el Know haut y toda la capacitación para el franquiciado y los operadores del punto de venta y a los cinco años se renueva el contrato cancelando el 50 por ciento de lo pagado inicialmente.

“Nosotros hacemos todo el acompañamiento comercial para minimizar los riesgos del franquiciado por el posible desconocimiento que este tenga del mercado. Nosotros con la experiencia de casi 20 años y 110 puntos de venta podemos ayudar a ese franquiciado, no solamente a operar su punto de venta sino a saber si un sitio es atractivo o no para montar una franquicia de Dogger”, afirmó.

Aclaró que es obligatorio para un franquiciado comprar todas las materias primas a Dogger para garantizar la uniformidad del producto. La calidad, sostuvo, debe ser igual en Bogotá, Cali, Medellín, Cartagena o Bucaramanga, pero esa garantía la da única y exclusivamente el adquirir los insumos en Dogger que conoce el producto y sus acompañamientos. Lo anterior es un requisito del contrato de franquicia.

Esta es la opción inmejorable de hacer dinero sin la necesidad de crear marca. Cabe anotar que en 1996, Cárnicos la Ceiba le dio valor agregado a la industria frigorífica, modernizando este sector y fue así como se dedicó a fabricar salchichas de gran sabor, con todos los componentes de inocuidad así como de calidad y con precios accesibles para todas las capas sociales.

Las comidas rápidas, de siempre

La historia dice que el concepto de comidas rápidas se conoce desde tiempos del imperio romano cuando se ofrecía al transeúnte pan con olivas, de igual manera existía ese sistema de comercio en el Medio Oriente cuando se vendía el conocido faláfel. En la India la oferta callejera de comidas también fue muy común y el concepto de comidas rápidas fue tomando fuerza en el siglo 19 con las guerras napoleónicas cuando los combatientes cosacos del ejército ruso pedían en Francia alimentos rápidos usando la palabra Bistró, que finalmente adoptó esa lengua para referirse a este tipo de comidas.

Aunque ya existía el concepto en Berlín (Alemania) y en ciudades americanas como Filadelfia, es en 1912 cuando en Nueva York se abre la primera tienda o automat que ofrecía comida tras un gran vidrio el cual tenía una ranura para depositar el dinero. Ya en 1940 era muy popular el negocio de vender comidas sin dejar el automóvil y es justo en ese periodo que toma gran auge la hamburguesa.

El concepto de comidas rápidas tiene la ventaja de que no requiere de meseros ni cubiertos, es un sistema elemental en donde la clave está en la calidad del producto ofrecido.
Los años han pasado y las comidas rápidas se afianzan como alternativa muy a pesar de los movimientos que las atacan sobre todo en el siglo 21.

A pesar de los enemigos, estas comidas ofrecen una solución alimentaria que no es mala si las materias primas son óptimas y si los padres de familia las compran de una manera regulada. El mundo es cada vez más dinámico y muchas familias deben acudir a esta solución que tomó mayor fuerza a mediados del siglo 20 cuando el empresario, Gerry Thomas, lanzó al mercado la comida preparada.

Hoy crece esta industria, pero la diferencia la hace la calidad y el valor agregado, componentes que están en el vademécum de Dogger.

 

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