Ascoop presentó en la 41 Jornada de Opinión Cooperativa – JOC 2026 un diagnóstico normativo que pone sobre la mesa una de las principales preocupaciones del sector cooperativo y solidario: la existencia de barreras regulatorias, cargas administrativas y vacíos normativos que hoy están afectando su desarrollo, estabilidad y competitividad.
El estudio, presentado por la presidenta ejecutiva de Ascoop, María Eugenia Pérez Zea, fue concebido como una lectura técnica, estructural y gremial del entorno que enfrentan las organizaciones de economía solidaria. Según la presentación, el objetivo fue ofrecer al sector una base rigurosa para comprender mejor su realidad, ordenar la conversación sobre sus tensiones regulatorias y fortalecer la capacidad de incidencia institucional del gremio.
El alcance del ejercicio refleja la dimensión del problema: el análisis se estructuró en siete ejes temáticos y consolidó 228 hallazgos y sugerencias de actuación o ajuste, a partir de la revisión sistemática de leyes, decretos, circulares, guías y otros instrumentos técnicos que hoy inciden sobre el funcionamiento del sector.
Entre las principales conclusiones del diagnóstico, Ascoop advierte que el entorno regulatorio actual presenta sobrecarga administrativa, incoherencias normativas y extralimitaciones regulatorias que terminan afectando la competitividad de las organizaciones. También señala barreras en asuntos sensibles como libranza, devolución de aportes, compra de cartera, insolvencia, supervisión y exigencias desproporcionadas para algunas entidades.
Uno de los puntos de mayor preocupación para la agremiación tiene que ver con la normativa de insolvencia, que, según el análisis presentado, está afectando la recuperación de cartera de las cooperativas y exige ajustes legales que permitan mejorar la posición del sector dentro de estos procesos.
Ascoop insistió en que el propósito de este trabajo no es quedarse en la denuncia. Como respuesta, la organización anunció una hoja de ruta de acción gremial con 204 acciones, distribuidas entre proyectos de ley, proyectos de decreto, proyectos de circulares, mesas de trabajo y peticiones, para ser impulsadas ante instancias como el Congreso, el Ministerio de Hacienda, el Ministerio del Trabajo, la Unidad de Regulación Financiera y la Superintendencia de la Economía Solidaria.
Con esta apuesta, la agremiación busca mover la conversación del diagnóstico a la acción. En palabras de la presentación, el compromiso de Ascoop es convertir la evidencia en incidencia, la reflexión en acción y la acción gremial en resultados para el futuro del sector cooperativo y solidario.
El mensaje final con el que Ascoop enmarcó esta etapa resume el tono de su gestión para 2026: articulación, incidencia y sostenibilidad para fortalecer al sector cooperativo y solidario.
Cabe recordar que Ascoop es un organismo de integración que promueve y fortalece el modelo de gestión empresarial cooperativo y solidario, representa al sector e incide en la política pública para posicionar al cooperativismo como factor clave del desarrollo social y económico del país. Con más de 65 años de trayectoria, ha ejercido una labor permanente de incidencia, defensa y representación de las cooperativas y demás entidades solidarias ante el Estado colombiano, impulsando políticas públicas favorables para el movimiento.