Viernes, 30 Agosto 2019 18:52

Aniversario del día de la Victoria, 97 años de cambios y progreso en Turquía

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El pueblo turco saluda un aniversario más porque con la aclamada victoria pudieron cambiar de la mejor manera el rumbo de su historia.

La embajada de la República de Turquía en Colombia conmemoró con una reunión de amigos en Bogotá el solemne aniversario del día de la Victoria pues un 30 de agosto de 1922 fueron derrotadas en franca lid los ejércitos griegos en la recordada batalla de Dumlupinar. Con ese triunfo por parte de los turcos, llegó un mensaje general y consistía en decirle al mundo que las fuerzas de Turquía estaban allí para quedarse.

Hay que anotar que la victoria de 1922 se explica porque con astucia y valor los turcos asumieron el control de pueblos, ciudades y montañas aprovechando la fuerza del lenguaje que fue un arma decisiva ya que la comunicación fue decisiva en el dominio de los soldados turcos en Anatolia, ese día se puede decir vencieron hablando el mismo idioma y abrazando las banderas de una futura república erigida sobre pilares de progreso y prospectiva.

Los laureles de la batalla, no solamente hicieron posible una Turquía independiente sino que le abrió el vademécum de opciones a la península de Anatolia, esa que disparó sus índices de crecimiento, haciendo que la vida fuera mucho más amable en la llamada Asia Menor. El motivo de regocijo fue visible en el cuerpo diplomático de Turquía en Colombia en Cabeza de la señora embajadora, Ece Öztürk Cil. 

El Consejero de la embajada de Turquía, Sabih Can Kanadoğlu, le dijo a Diariolaeconomia.com, que el día es sublime y especial porque el pueblo turco conmemora y honra a sus mártires y veteranos, esos que con valor y tazón le dieron la independencia a un pueblo de gente buena que hoy muestra sus grandes condiciones y unas capacidades empresariales, intelectuales y sociales que pasaron todas las pruebas.

“Todo esto llena de orgullo a nuestra nación porque Turquía será siempre un pueblo independiente y un país soberano e independiente”, declaró el señor Sabih Can Kanadoğlu.

Cabe anotar que Turquía fue víctima de una ocupación por parte de las fuerzas aliadas después de la derrota del imperio Otomano, en la penumbra de la primera guerra mundial, una invasión que fue reportada entre 1914 y 1918. Como no hay mal que por bien no venga, esa acción incentivó la guerra de independencia en 1919, movimiento y lucha que bajo el liderazgo del general, Mustafa Kemal Ataturk, logró sacar con brío a los invasores de la ocupada Anatolia.

Para el funcionario de la Embajada de la República de Turquía, el 30 de agosto es un día para celebrar porque los turcos cabalgando sobre indómito nacionalismo arraso en Dumlupinar en la provincia de Kutahya, doblegando las huestes griegas.
Recordó el Consejero que acabando 1922 salieron en su totalidad las legiones extranjeras, dejando libres unos territorios en donde florecería y de qué manera la nueva República de Turquía, labor que demandó un año.

La nueva patria brillaba con luz propia y ni siquiera las presiones de las grandes potencias pudieron opacar ese impulso de libertad en vista que había toda la intensión de que los turcos dejaran Anatolia.

La Victoria sin duda, afirmó el excelentísimo Consejero, marco el antes y el después de Turquía puesto que con los años y un trabajo juicioso vino la prosperidad, el crecimiento y los grandes logros de la nación turca, refundada con bases sólidas y apetito de triunfos y laureles desde otras tribunas, esas que determinan la vida humana y que solo son viables con trabajo y mucho empuje.

“Euro Asia vio emerger la gran patria turca después del imperio Otomano y luego de superar invasiones y conflictos, una vez labrada la liberta la nueva nación le apostó a una estabilidad política, a unas metas puntuales en materia económica que hoy hacen de Turquía un país floreciente, boyante y muy poderoso”, dijo.

Hoy Turquía es un país con 82 millones de habitantes, con un PIB estimado en 800 mil millones de dólares y la 16 economía más grande y dinámica del mundo. Este país se caracteriza por sus siembras y productos industriales lo que lo ubica como uno de los más exportadores de la región y del mundo.

Su ejército es muy grande, heroico y vigoroso, pero igual el país acredita una democracia tradicional, sólida y fuerte, todo lo anterior acompañado de una cultura muy liberal y supremamente rica en historia en cada una de sus regiones.

América Latina y Colombia puntualmente deben mirar a Turquía porque en ese país hay futuro y todas las oportunidades para crecer y lograr unos intercambios de productos y servicios que pueden resultar interesantes y sumamente rentables.

“Colombia es un país muy importante para nosotros porque es como un hub o un centro, no solamente políticamente sino comercialmente y celebramos que tenemos una espectacular oportunidad para aumentar y afianzar esos lazos comerciales y culturales. Actualmente el comercio bilateral de Colombia y Turquía suma 2.100 millones de dólares por año, balanza favorable para Colombia lo cual no es un problema porque creemos que hay mucho potencial y por eso sí avanzamos en negocios bilaterales, vamos a tener más comercio y habrá un mayor equilibrio, pero eso invita a trabajar y a aunar esfuerzos para diversificar productos transables y de exportación, pero Colombia para Turquía es un gran centro que invita a la cooperación y al progreso conjunto”, expuso el Consejero de la embajada de Turquía, Sabih Can Kanadoğlu.

Reconoció el amable funcionario que la guerra comercial tiene al mundo nervioso y asustado porque hay unas consecuencias que ya empiezan a verse con el valor de las monedas y con las economías internas de cada país, pero reconoció que en el fondo hay tranquilidad en Turquía porque existe el convencimiento que el mundo no puede perder ese norte comercial, razón más que suficiente para abrir los mercados y seguir en esa apuesta llamada globalización que pide el aumento de exportaciones e importaciones, es decir seguir adelante, con paso firme y sin claudicar porque la internacionalización de la economía es una realidad en donde ganan todos, cuando la tarea se hace bien y a tiempo.

Recalcó que por ello la invitación es más que abierta para que Colombia y Turquía estrechen los lazos de amistad y logren ampliar la frontera comercial ya que hay un espacio muy grande para crecer y obtener un, gana-gana.

“Turquía es un país que se la juega por el comercio exterior y por eso buscamos nuevos socios y más contactos con el mundo muy a pesar del boom o de la ola de proteccionismo que hay y que rompe de alguna manera las reglas de juego trazadas para todos y cada uno de los países. Nosotros seguimos y por ello en el corto plazo planeamos traer nuevas misiones comerciales para propiciar más encuentros con empresarios colombianos”, concluyó el Consejero.

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