Argensun, Sin lugar a dudas en Argentina hay una empresa tremendamente consolidada y esencial en la vida de los seres humanos, se trata de Argensun Foods un grupo económico que cumple a cabalidad con sus propósitos ya que lleva soluciones integrales para la industria alimentaria.
La empresa maneja un portafolio cada vez más potenciado y por ello ostenta un liderazgo en los despachos de girasol confitero. Esta firma con más de 30 años abasteciendo mercados y llevando felicidad a los hogares del mundo brinda además una amplia gama de productos que incluye granos, semillas, frutos secos, legumbres, fruta deshidratada, pulpas, puré y snacks entre tantos bienes con origen en el sector primario.
La compañía con presencia y actividad en más de 70 países fue fundada en 1990 y tras nacer como empresa familiar, hoy es un grupo totalmente profesionalizado con economía a gran escala que abastece mercados y familias en todo el globo. Este grupo con visión de negocio y permanente expansión estableció sede en Bogotá desde donde surte a todos los países andinos.
La compañía sigue arrojando los mejores resultados, la dinámica sigue en ascenso, pero ha tenido pruebas como la pandemia, la crisis global logística y los inconvenientes geopolíticos que dejaron ver su fortaleza afianzándola como una estructura empresarial diseñada para atender los mercados en medio de cualquier circunstancia.
Cabe anotar que Argensun germinó empresarialmente con la misión de introducir el girasol confitero en la República de Argentina y posteriormente exportarlo con la mayor eficiencia al mundo. La compañía logró con éxito implementar desarrollo genético fortaleciendo producción y venta sobre pilares de conocimiento, un aspecto trascendental por cuanto se hace garante de calidad y servicio.
Argensun como grupo sigue raudo en el suministro de productos agrícolas muy particulares, logró robustecer su liderazgo en Girasol Confitero, asimismo la firma comercializa exitosamente semilla híbrida de este producto en Argentina. La empresa además entrega los mejores resultados en la exportación de pipas tipo Inshell, Kernel y birdfood.
Argensun no solo exporta o abastece con productos agrícolas de comprobados atributos, la firma aviva la cultura de calidad y excelencia, además es una empresa que mejora día a día para poner en oferta el mejor producto, trabaja para que cada cliente viva una experiencia sinigual apalancada en el cumplimiento de protocolos y normas conforme a lo estipulado en la producción como también en la cadena de valor.
En plática con Diariolaeconomia.com, el CEO de Argensun Pablo Tamburo afirmó que el grupo arrancó siendo una empresa familiar hace más de 30 años poniendo foco en Girasol Confitero, pensándolo como un cultivo y con el objetivo de estar integrado, pues la empresa desarrolla la investigación necesaria para poder venderles a los productores agropecuarios las semillas con el fin de que cumplan con sus expectativas, es decir mucho rendimiento en campo y, por otro lado, como Argensun compra después la cosecha, la firma propende porque el producto obtenido satisfaga las necesidades del consumidor que es quien finalmente lo va a comer. Tamburo apuntó que justo en esa etapa que va desde producir semilla hasta poner un paquete de Girasol Confitero en un punto de venta, el grupo aprendió a hacer todo, a gerenciar y gestionar cada uno de los eslabones de la cadena de abastecimiento. Fue así, compartió el directivo, como la compañía asumió el desafío de crecer en muchos otros productos, pues el camino recorrido allanaba nuevas metas, en ese momento se consolida el crecimiento y se fortalece el portafolio, puesto que se agregaron otros granos y semillas, frutos secos, legumbres, frutas deshidratadas y hasta hace unos años la firma incursionó en el mundo de los panificados dado que adquirió más del 50 por ciento de la muy conocida compañía de galletitas en Argentina, “Tía Maruca”.
La empresa no paró y siguió invirtiendo y viendo oportunidades hasta llegar a los lácteos y jugos por lo que no se exagera al decir que es una empresa global de alimentos por cuanto hay productos de sobra para ofrecer en Argentina y el mundo.
La empresa sumió su propio desafío ya que entendió que si era capaz de ser muy eficiente con el Girasol Confitero, igual podría dar los más óptimos resultados con otros productos también, básicamente, indicó, ese fue el punto de partida para crecer y desde luego ampliar el portafolio de bienes que incluyó granos y semillas, frutos, secos, legumbres, frutas deshidratadas, pero igualmente en el mundo de los panificados al adquirir más del 50 por ciento de la empresa Galletitas Tía Maruca muy conocida y querida en Argentina.
La empresa no sabe que es un punto final, siguió invirtiendo y con ese carácter pertinaz ingresó al mercado de los lácteos y jugos, fortaleciendo su portafolio hasta consolidarse como una empresa global de alimentos pues tiene productos en cantidad y calidad para proveer a los argentinos y al mundo.
Hoy Argensun exporta a más de 70 países en donde el Girasol Confitero ha abierto las puertas, pero la firma logró penetrar los mercados con un prestigio muy bien ganado en la industria de la alimentación con lo que genera impacto positivo en los diferentes lugares del globo a donde viajan los alimentos procesados de la compañía para complacer y generar confianza en los más exigentes clientes.
“Yo veo nuestro producto terminado como una materia prima, es normal que el producto que nosotros exportamos sea envasado por distintas comercializadoras para luego ir a los puntos de venta, Ahí nos dimos cuenta que aquellas industrias de alimentación además de poder mercadear nuestro Girasol Confitero, igualmente sacan provecho económico del Maíz Pisingallo, pero también de la chía, la ciruela, garbanzo, pimienta, es decir una gama muy amplia de bienes. La estrategia es venderles más a los clientes actuales y por otro lado abrir nuevos mercados con los países en donde no tenemos compradores, lo que incluye apertura de oficinas como lo hicimos en Oceanía con Nueva Zelanda que atiende a los difíciles países de Asia-Pacífico que con tantas normas o exigencias hace complicado llegar. Tomamos la decisión de poner a una persona con residencia allá, que tiene afinidad en costumbres e iguales usos horarios”, declaró el señor Tamburo.
La compañía asimismo decidió abrir oficina con gente propia en Egipto, puntualmente en El Cairo, lo que le permitirá atender el Norte de África. Las aperturas se hicieron a este tenor en Valencia, san Pablo y otras comerciales en Argentina que van y vienen. Ahora Argensun está abriendo la oficina de Colombia en Bogotá, con lo que espera cubrir los países del área Andina.
En su amable diálogo, Tamburo comentó que la firma le exporta muchos productos a Colombia, pero también a Ecuador y Perú, por lo que consideró que el lugar ideal para instalar la sede Andina de Argensun es Bogotá que puede facilitar los despachos y ventas en la totalidad de países andinos, lo que incluye Venezuela y posiblemente algunos del Caribe.
Tamburo dijo que Colombia consume muchísimo Maíz Pisingallo, el cual literalmente explota como deliciosas palomitas, un producto de primera calidad que se está negociando para abastecer el mercado colombiano, unos volúmenes muy superiores a los que adquiere el país actualmente.
Para el CEO de Argensun, Colombia y su capital hacen parte de un mercado interesante al que se la ha vendido, pero en donde se puede hacer mucho más tal y como lo detectó cuando visitó hace unos meses el país en donde participó en un tema de energías sostenibles. Acentuó que Colombia ilusiona por su población al igual que por la cantidad de productos de buena calidad que se logran desde el origen. Matizó que Colombia cuenta con gente muy profesional y por eso en noviembre se tomó la decisión de abrir la oficina que ya está en plena dinámica, pues el encargado que vive en Bogotá ya se capacitó en tierras porteñas. Ahora ese colaborador está recorriendo el país con un comercial y la idea es que se logre poner también producto colombiano en otros hemisferios.
Es por eso que la empresa Argentina exporta a más de 70 países en los cinco continentes, se surte de 50.000 hectáreas productivas de materias primas, despacha más de 2.500 contenedores anuales y cuenta con el respaldo de 200 empresas productoras agrícolas que siguen eligiendo la marca y la credibilidad que maneja porque la ven como puente al mundo de los alimentos cosechados. Al año, Argensun utiliza un número superior a 5.000 viajes en camión por donde transporta la producción agrícola que llega de los suelos cultivados a siete centros de acopio que a su vez alimentan los centros industriales.
Dentro de la hoja de ruta de la compañía está el ofrecer productos que se originan en los países a donde el conglomerado exporta generando un círculo virtuoso, pues no solamente se ofrecen y venden los bienes que Argensun produce sino también aquellos alimentos o bebidas como por ejemplo el café o el cacao de Colombia, dos cultivos de alto puntaje que podrían interesarle a uno de los tantos países a donde exporta Argensun con lo cual se amplía la posibilidad de negocios, un terma que bien sabe aprovechar la admirable firma del Cono Sur.
“Esa es la idea, trabajar en cadena porque nos dimos cuenta hace mucho tiempo, el modelo para crecer es el de alianzas puesto que anteriormente uno veía a la empresa que estaba en el mismo rubro como una competencia y por ahí se ocultaba información y se tomaban precauciones, pero nosotros no lo hicimos, por el contrario los vimos como aliados, nos unimos y vemos que cosas sabemos hacer bien para ofrecerlas, y si no las hacemos también porque hay factorías que si las obtienen y por eso tratamos de sellar coaliciones para ofrecer el mejor servicio o producto, una tendencia que se está dando en las empresas más jóvenes que finalmente son una oportunidad para potenciar industrias y negocios”, aseveró Pablo Tamburo.
Insistió en que hoy es más fácil trabajar en conjunto que trabajar solo, los inconvenientes, apuntó, se sortean de mejor manera porque quizás lo que para una empresa es un problema, posiblemente para otra no lo es y es en ese momento en donde se van tejiendo alianzas para crecer de manera exponencial.
Argensun tiene claro que se consolidó como ese puente que articula el mundo extenso de las materias primas del campo con el también interminable mundo de los alimentos, algo tan preciso que llega como solución a los consumidores de alimentos en el planeta. Recalcó que Argensun no tiene una sola hectárea de campo, pero si hace alianzas con quienes cultivan en los campos. Manifestó que la firma sí tiene industrias, gerencias y lo más importante, equipos de gente llenas de conocimiento y con ánimo para capacitarse, justo el verdadero puente en donde dos mundos hacen convergencia, materias primas y alimentos, una actividad que termina facilitándole el acceso al sustento a la población mundial en momentos en los que se habla de nutrición y de pobreza.
Tamburo aclaró que la compañía no es una productora de tamaño desproporcionado, pero reconoció que la empresa es un puente que facilita el camino para que la gente se pueda alimentar cada día mejor, algo que en opinión del directivo le da mayor valor y satisfacción a lo que hace la compañía.
Argensun tuvo un buen año en 2024, el año anterior el grupo superó los 120 millones de dólares, una cifra más que alentadora, pues en 1989 o 1990 cuando la empresa arranco, lo hizo de cero, ahora la compañía repunta de manera sostenible año a año y para 2025 la meta es crecer a una tasa del 12 por ciento que a nivel volumen es importante al tener como referencia el precio de las materias primas que está relativamente bajo, motivo por el cual en volumen es mucho más plausible el aumento reflejado en el ejercicio económico.
Alimentos un tesoro, hambre una cruda realidad
Todo el enredo geopolítico y las ultimas experiencias globales ratificaron que el futuro del mundo está en los alimentos y el agua, nadie que no siembre podrá decir que tiene un alentador devenir. A juicio de Tamburo hay que sumar en el análisis que las nuevas generaciones no se están alimentado con cualquier cosa en vista de que tienen más información y están entrando en dietas muy exigentes, lo que incluye la manera como se cultivan o se procesan los alimentos. Los jóvenes, añadió el CEO, miran el nivel de responsabilidad de agricultores y empresarios frente al medio ambiente, la comunidad y lo social. El asunto es elemental, el labrador o agroindustrial tiene que transformarse y los cambios no pueden ser sol de un día sino un compromiso permanente, todo un entorno de evolución y responsabilidad.
En su observación, Tamburo expresó que inteligencia artificial, IA, así como minería son sectores que seguirán creciendo, pero dejó claro que los alimentos seguirán en la cúspide porque los seres humanos continuarán comiendo, lo necesitan y lo exigen, Hoy, deploró, hay un debate muy llamativo sobre los países que pasan hambre frente a la cantidad de alimentos que se producen y ante la situación, expuso, lo aspiracional sería encontrar la fórmula para que ello no suceda porque hay momentos de dilema en el que el industrial dice, cómo hago para vender porque si bien está listo el producto, hay países que no tienen ni para comer, pero hay un desafío, subrayó, y es ver de que se hecha mano o a que se apela para que nadie tenga hambre habida cuenta que se cultiva y cosecha comida en cantidades importantes.
“Me gusta saber que somos facilitadores en el acceso a la alimentación, eso es lo que tenemos que lograr, que las personas tengan suministros al alcance de la mano”, dijo el excelentísimo invitado.
La situación no es fácil, el mundo está entrando por una senda de hambre, un mal tan apremiante que, hasta Estados Unidos, el “papá de los pollitos”, registra casos de desnutrición y falta de alimentos en la población, algo que se puede agudizar con la política arancelaria que se le devolvió al mejor estilo Bumerang. De todas maneras, el tema debe concitar el interés de todos los gobiernos, el tema lleva a pensar que sectores público y privado, academia, comunidades y todos los actores del campo deben sentarse en la misma mesa para resolver un problema de gran calado que tiende a avinagrarse.
“Sin duda, todos deberíamos estar sentados en la misma mesa hablando y conjurando el asunto, lastimosamente el tema de las guerras como Medio Oriente o Rusia-Ucrania también conducen al hambre. La calamidad, es duro decirlo, genera un negocio. Creo que hay cosas que ya no se deberían discutir, hambre no debería existir en el globo por todos los alimentos que se producen en el mundo, el tema es ver como los países bajan un poco la guardia, aminoran tantas regulaciones y aseguran por esa vía comida para sus conciudadanos, después de arreglar la complicación se va viendo en donde se mejora o que se ajusta, pero lo primero es primero y se trata de garantizar el alimento de la población. Siento que la batalla se está ganando, cada vez hay más empresas como Argensun, lo que no quiere decir que estemos exentos de los problemas. Argentina, para no ir tan lejos, durante hace varios años experimenta una crisis económica muy grande y Argensun es una Pyme de buen tamaño con todos los inconvenientes financieros y a pesar de eso tenemos un grupo de accionistas que está decidido a ir para adelante, el tema e seguir produciendo y tratando de que el negocio sea rentable porque muchas veces no lo es, pues hay periodos en los que se razona, produje alimentos, los vendí y no gané plata, es complejo, pero no se puede parar procurando ser más mucho más eficiente”, señaló Tamburo.
Hoy según datos de organismos multilaterales la cifra de hambre es escabrosa y más aún las proyecciones, pues se cree que 1.650 millones de personas están pasando necesidades, un número que posiblemente crezca, pero que con voluntad y oficio se puede evitar porque hay gente apasionada haciendo la tarea, produciendo y procesando alimentos, luego es el momento de aprovechar todo lo que se tiene, no dilapidar y valorar el trabajo de campesinos e industriales que ponen con todo adeudo pan en la mesa.
Cada día aumenta la fila de empresas que saben lo que bien hace Argensun, que quieren unirse a un grupo que no deja de crecer y que sigue ganando mercados, muchas factorías conocidas han manifestado su deseo de trabajar hombro a hombro con Argensun y las peticiones, dijo el vocero, son bienvenidas porque mayor músculo hay sobre la mesa, es decir la compañía fue un proyecto que nació y llegó para quedarse.
La empresa, especificó el directivo, puso el foco en las soluciones y no tanto en el alimento porque finalmente cada ser humano determina qué quiere comer y Argensun sin problema alguno se preocupa por el cómo. La firma, sostuvo Tamburo, pone los alimentos que se recolectan en todo el mundo al alcance de la mano de los consumidores, pues todos en el globo tienen derecho a escoger su dieta, a base de productos funcionales o de la manera que prefiera.
Suelos vivos y agricultura limpia, mercado asegurado
Como se ha venido diciendo en este medio hay alarma por la saturación química de los suelos y ejemplo de este fenómeno es lo que pasa con China e India en donde hay suelos inertes, sin posibilidad y totalmente arruinados. Hoy la agricultura debe cambiar el chip, hacer la transición a bio-abonos y evitar químicos o venenos, no es nada probo cambiar rendimientos por la vía rápida a cambio de vidas humanas, seguramente la agricultura de compost y amigable demore más, pero igual deja ver buenos rendimientos, y en Colombia sí que saben de eso.
Desde la perspectiva del CEO de Argensun lo de China e India es una voz de alerta, un punto para el análisis porque en efecto perdieron tierras aptas para las siembras y hoy como se ve en India hay casos de hambre por no haber hecho las cosas de manera responsable.
Matizó que por suerte Argentina tiene un enorme conocimiento sobre el campo y manifestó que los agricultores son muy profesionales ya que usan muy bien el tema de rotación de las tierras y cultivos. El país quiere y respeta ese activo expresado en suelos y por eso en agricultura, Argentina es cada vez más potencia.
Recordó que el agro en Argentina es un rubro muy, pero muy importante por lo que se espera que el gobierno de turno y los que vengan le den la importancia que tiene el campo y lo trascendental del trabajo que hace el labriego para poder producir más alimentos, una labor ardua, retadora y exigente que demanda el acompañamiento del Estado y de quienes consumen comida de la buena sembrada y cosechada bajo parámetros de buenas prácticas agrícolas y ganaderas.
En algunos países la gente, como se dice en Colombia vive de lo que da la tierrita y en ese sentido América Latina ha sido bendecida puesto que cuenta con diversidad de suelos, trópico y diversidad de productos, en Argentina, Colombia, Brasil, Perú, Ecuador, México y en el país de la región que sea la gente tiene mucho de dónde agarrar y optimizar su alimentación, el gran apuro común es que al labriego no se le da el lugar que le corresponde, generalmente habita entre el olvido, la insuficiencia y el desdén. Hoy, para el caso argentino, puede decirse que es el supermercado del mundo, pero lo bueno hay que mejorarlo recurrentemente.
Hoy, cuando se piensa en cadenas regionales de valor, es claro que América Latina es una potencia en alimentos, a todas luces lejos de Europa, pero glorificada en variedad, algo que lleva a decir sin temor a la exageración que los latinoamericanos comen lo quieren y no lo que les toca.
“América Latina exporta alimentos muy reconocidos, la región es una férrea abastecedora de proteína y productos de alta diferenciación. Cuando se habla de café se piensa en Colombia, igual pasa con el cacao o la carne de Argentina, unos productos con sello propio, prestigio y aprobación. Son muchos años de historia que deben aprovecharse”, replicó el CEO de Argensun.
Al abordar el espinoso tema de los commodities, Tamburo dijo que todas las ineficiencias estructurales que tiene Argentina desde el punto de vista político y de macroeconomía, pasan cuentas de cobro onerosas al igual que las falencias en infraestructura y de caminos para poder acceder a las rutas. Afirmó que cuando llueve es imposible entrar a los campos a cosechar, pero como si fuera poco, hay retenciones a la actividad agropecuaria así los precios estén por el piso, una carga del 30 por ciento que suena a locura, pero que lo pagan los que le dan de comer al país. Dentro de los costos inevitables está el transporte marítimo en vista que las distancias entre el país del sur con Europa, Asia o África son estimables y de alto costo.
Hay serios problemas, pero se pueden solucionar, el gobierno tiene que invertir en caminos, infraestructura, modernizar las terminales portuarias y Argentina no puede tener cada dos semanas un paro en los puertos porque la gente no está conforme con lo que gana. Refrendó que hay muchas cosas que si se arreglan o son metidas en cintura será mejor para todos y aseveró que los argentinos se tienen que dar cuenta que en definitiva no es uno contra otro, el sector público contra el privado o el Estado contra las empresas, no, apuntó, lo que es mejor para uno es mejor para todos.
En sus cálculos deberán pasar muchos años para decir que por fin el universo de los commodities estará bien, en un contexto de dinámica y rentabilidad, pues hay obras pendientes que pueden durar 10 años, pero que perentoriamente hay que hacerlas.
“Argentina no tiene un sistema de trenes, todo se maneja con camión y eso implica un costo altísimo si se compara con otro país, allí se pierde competitividad y ganancias porque en logística se gasta mucho, igual hay diversas cosas que no se hicieron, pero que en algún momento se cristalizarán por el bien del país que es una potencia, personalmente le tengo muchísima fe a Latinoamérica”, expresó el conocedor.
Las reformas tributarias deben sumar y no atomizar la competitividad
Parece que América latina sufre de lo mismo, los países comparten problemas afines y no ven luz al final del túnel. Es hora de abaratar las naciones, de hacerlas viables, con IVA de un dígito, impuesto de renta máximo del 20 por ciento y acabar con las exenciones, con toda seguridad que la fórmula funciona en cualquier lugar, pero no se ve, no arriba la voluntad política, el sentido común y menos la inteligencia. A los mandatarios de la región posiblemente se les olvido que la economía es oferta y demanda y hoy con la cascada impositiva es imposible comprar, producir o transformar. Eso coincide con los altos niveles de informalidad, preferencia por la manufactura china, inseguridad y una tenaz descomposición social. Las empresas serias perdieron margen, no son tan fuertes frente a otros países y todo porque hay que remunerar ineficiencias, que lamentable radiografía.
Al preguntársele sobre el tema tributario, Tamburo no vaciló en decir que en efecto hay que hacer reformas tributarias nuevas, justas, equitativas, innovadoras y audaces. Dejo ver la preocupación por la manifiesta pérdida de competitividad y la poca efectividad a la hora de hacer los pagos impositivos puesto que las empresas en la región están reventadas, sin dinero y cerca del colapso si hay una arremetida comercial de China, pues la gente ya no quiere comprar lo de su país.
Reveló que en Argensun hay un departamento con 10 personas que están todo el día viendo cómo liquidar impuestos, dinero que se paga, pero que no se sabe para qué o para dónde va. La gente sigue a la espera que cada gobierno simplifique los impuestos para hacer más rentable el costo de los productos porque con gravámenes se encarece la oferta de cada empresa. Precisó que abaratar los países es la salida, recuperar la demanda agregada y volver a crecimientos generosos que hoy son estrechos porque elementalmente los Estados se quedan con la plata de los empresarios o contribuyentes, dinero que anteriormente significaba mayores compras y bienestar.
Un reclamo de Argentina es la manera como se mueve el Mercado Común del Sur, MERCOSUR, pues para muchos favorece ampliamente a Brasil, pero que además tiene numerosas cosas que mejorar y replantear. Aparte de una tributaria eficaz, Argentina pide una reforma laboral, pues no tiene sentido que una empresa no contrate personal por miedo a los juicios laborales cuando las cosas están claras ya que un trabajador debe recibir su remuneración por lo hecho en favor de la factoría, pero paralelamente la industria debe recibir el trabajo que hace el colaborador.
El tema es difícil para muchos o para todos en la región, pero hay que hacer cambios, impulsar medidas competitivas y dejar los privilegios de algunos que suelen costarle mucho al empresariado y ahora a algunos profesionales porque gran parte del día a día de un empresario transcurre resolviendo problemas impositivos, laborales y de otros pelambres, un atentado contra la productividad porque mucho tiempo se va en apagar incendios y muy poco en fomentar crecimiento en los negocios.
“Hicimos reglas que nos están llevando para abajo y si esas normas se flexibilizan, todos vamos a ganar, entiendo que no estoy en la función pública y que nada es fácil, pero con una buena fórmula pro país, vendrán nuevos rumbos y mejores puertos, el tema pasa por voluntad porque un país viable es el que se abarata no el que se hace imposible y casi parecido a las monarquías perversas de los tiempos medievales. Necesitamos recuperar el consumo, aquí no hay que inventar nada es tan solo copiar lo de países que forjaron las cosas bien, es poner a funcionar la lógica. Entiendo que un país debe recaudar para hacer obras, funcionar y pagar servicio de deuda, no se trata de hundir a nadie, No podemos repetir nuestra historia ya que durante 10 años espantamos a todas las empresas que se instalaron imponiéndoles un cepo que permitía invertir, pero no retirar las ganancias, hay cosas que son ilógicas, pero tengo confianza el presidente Milei que parece tiene determinación, ojalá logre componer las cosas por el bien de todos”, certificó Pablo Tamburo.
Estados Unidos preocupa
Con las últimas decisiones del presidente de Estados Unidos Donald Trump la incertidumbre abrazó los mercados y para muchos analistas, incluyendo al CEO de Argensun lo que sucede con ese país es bastante preocupante.
El asunto arancelario es tan delicado, dijo el CEO, que lo aconsejable es tener la oferta exportable lo más diversificada que se pueda para no estar atado a un solo comprador. Adicionó que con cada medida proclamada por la Casa Blanca, indirecta o directamente afecta a casi todos los países del mundo. Sostuvo también que cuando el país norteamericano adopta providencias o normas extremas las puede aguantar un año, pero luego explota tal y como pasó con la burbuja que llevó a la crisis subprime entre 2007 y 2008 llamada, la más fuerte después de la Gran Depresión, pero igual otras que aparecieron porque las cosas estaban mal.
Hoy, expresó el CEO, Trump está con sus medidas y decisiones, pero no se sabe que tanto podrá aguantar, hoy la inquietud que surge es si Estados Unidos tiene tanto poder como el que muchos creen que tiene, lo cierto, concluyó, es que optar por aislarse del mundo generará perjuicio para sus nacionales porque hay muchos países creciendo, asunto que a los estadunidenses les viene bien, irse de la orbita global es errar, no tener libre comercio en definitiva es una política equivocada e insostenible en el tiempo.