Los entornos empresariales se mueven bajo distintas circunstancias, incertidumbre local, geopolítica, recurrente transformación tecnológica, así como aguda presión por resultados sostenibles, En ese orden de ideas el liderazgo estratégico salta a la palestra como el instrumento de mayor poder para garantizar adaptabilidad, sostenibilidad organizacional y éxito en las metas trazadas por cada grupo empresarial o compañía en los diferentes sectores.
El próximo 21 de octubre más de 80 líderes empresariales de diversos sectores asistirán a una imperdible cita, el Executive Talks: Diálogos de una Estrategia Transformadora, un espacio trazado por la empresa global de consultoría y desarrollo Wilson Learning, una firma sólida enfocada en mejorar el desempeño humano en ventas, liderazgo y desarrollo de equipos a través de soluciones de capacitación y aprendizaje.
En charla con Diariolaeconomia.com, la CEO de Wilson Learning, Laura Campos, afirmó que hoy como nunca antes, las organizaciones demandan líderes sumamente capaces de interpretar la complejidad, conectar con sus equipos y traducir la incertidumbre en acción. Expuso que el liderazgo adaptativo no consiste en controlar el cambio sino en conducir desde la empatía, la claridad y la estrategia.
Agregó que en el tema de liderazgo estratégico hay grandes desafíos en América Latina por cuanto se tiene una complejidad sin precedentes, una situación que no solo enfrenta la región sino el mundo. Expuso que particularmente en Latinoamérica se tienen tensiones políticas, económicas y sociales, como también cambios constantes que están afectando el entorno en el cual operan las empresas y las organizaciones de todo tipo.
Manifestó que bien podría pensarse que quizás ante un entorno en ese sentido, en donde el escenario no es solo volátil sino incierto, de pronto no habría nada que hacer. Anotó que precisamente la lectura es al revés porque es justo allí cuando el liderazgo de las organizaciones se vuelve más relevante para poder enfocar la energía y el talento de las compañías con su capacidad de adaptación para que puedan responder de la mejor manera posible ante el citado contexto.
“Creo que la hoja de ruta inicia desde la misma concepción de claridad estratégica en términos de dónde vamos a participar o a jugar como se dice hoy en el lenguaje estratégico, y lo mejor, cómo vamos a ganar en este encuadre. Por lo tanto eso requiere de los lideres de este pensamiento estratégico que va más allá de lo tradicional, pero en donde la parte de liderazgo de las personas se vuelve más notable. Creo que además de pensamiento estratégico, la capacidad de generar estrategias firmes, pero a la vez adaptativas al contexto conlleva a un reto por parte de los líderes para mantener el compromiso de las personas, de todas maneras, cuando el escenario es tan volátil, la energía tiende a dispersarse y a ser incluso reemplazada por temores, angustias y otros sentimientos. Creo que ahí el rol del líder está trazado para reenfocar esa energía y así poder ser creativos, responder ágilmente y sobre todo, tener un sentido de rumbo con lo cual se hace al empresario o al adalid más crítico, luego mantener el compromiso en la gente es más trascendental y creo que pasa justamente por esta parte de tener claridad estratégica, comunicarla de una manera profunda, vinculada siempre con el propósito de las personas viendo como el ánimo o la determinación más trascendente se conecta con lo que la organización quiere hacer”, declaró la CEO de Wilson Learning, Laura Campos.
Explicó que obviamente se necesita la capacidad de empatía y conexión para entender a las personas sin que ello signifique que se les justifique o se caiga en posiciones paternalistas sino todo lo contario. La experta indició que es muy importante manejar el balance de tomar riesgos y decisiones sin que la gente llegue a niveles de burnout o agotamiento.
Un mundo retador que se mueve sobre realidades
En algunos momentos de la historia empresarial y corporativa se hablaba de la teoría del Cisne Negro, esa obra de Nassim Nicholas Taleb que aborda los impactos de lo elevadamente improbable, de esos hechos atípicos, inauditos e impredecibles y esa propensión humana a buscar explicaciones simplistas para esas circunstancias.
Hoy nada de lo que ocurre es fruto de lo intempestivo, el globo se mueve sobre mares tenebrosos en donde las guerras, las medidas arancelarias y las quiebras estatales están obligando a reacomodar el modelo económico. Los casos de inconveniente fiscal, de impacto en las economías, rompimiento del libre comercio y nuevas estrategias hacen parte de la deteriorada agenda mundial, empero los apuros internos y la falta de acierto en las distintas políticas tiene a los países padeciendo su propio yerro.
Dentro de los líos que afrontan las naciones está el relevo en las políticas económicas, la innovación tecnológica, el cambio climático y la inteligencia artificial como un capítulo muy aparte dentro de la cuarta revolución industrial que ya le está cambiando la cara al planeta y a la forma de hacer y promover las cosas, toda una mixtura de componentes que hace aún más retadora la labor de las agencias asesoras y orientadoras para el buen desempeño corporativo.
Sobre este particular Laura Campos aseveró que hoy al interior de las organizaciones los líderes juegan de alguna manera un rol dual en donde el dirigente o guía debe ser un custodio o persona que se asegure de que las cosas esenciales lo sigan siendo como los valores, el trato a las personas, etcétera, pero a la vez, argumentó, igual el explorador que identifique caminos de respuesta a esos mercados complejos, de tal manera que tenga la capacidad de generar organizaciones ágiles prestas para aceptar aquello que de alguna manera no se puede cambiar y respondan de manera creativa en lugar de dispersar la energía en tratar de cambiar ese contexto, es decir, apuntó Campos, no necesariamente se tiene influencia en alterar todas las variables económicas o sociales, pero sí considerar que se asumen elecciones estratégicas posibles para responder a ellas, lo que implica un trabajo gigantesco y un anclaje profundo en la razón de ser de un líder que tiene que ver evidentemente con esa responsabilidad de ser custodio y explorador, igual mostrando capacidad desde el análisis de reinventarse a sí mismo, de adaptarse y leer acertadamente el contexto para responder rápidamente.
Tecnología con cambios vertiginosos, otro desafío
La implementación obligada de tecnología se afianzó como una de las tareas más trascendentales de las empresas, puesto que estar por fuera de ella es excluirse de la competitividad, la información y la velocidad que exigen los negocios de hoy.
En materia de tecnología, comentó Laura Campos, ha habido muchísimas discusiones alrededor de ello, aunque reconoció que la tecnología per se representa abiertamente demasiadas oportunidades y expresó que igual existe un halo de misterio alrededor de ello que hace que gente posiblemente tenga temor por usar los avances o simplemente de sentirse desplazado en su trabajo y allí nuevamente se hace perentorio el líder adaptativo que requiere el balance entre estrategia, resultado y gentes, una gestión que puede ayudar a aprovechar las ingentes oportunidades que brinda la tecnología.
“Creo que hay temas que van desde cómo integrar las soluciones tecnológicas más allá de cómo utilizarlas para ser más productivos o para automatizar funciones y muchas otras cosas, hay otros temas profundos, verbigracia la consciencia del uso de la tecnología, la ética, el propósito y una serie de puntos que están revolcando la forma de hacer los negocios. Lo anterior implica entrenar a los equipos constantemente, no solamente en tecnología sino también en habilidades humanas como pensamiento crítico, colaboración y comunicación porque finalmente son competencias que permitirán hacer uso de los avances tecnológicos de manera más integral como a la fecha se viene viendo, todo un potenciador de la capacidad humana muy distinto a un competidor de la inteligencia de los mortales y eso desde luego conduce a fortalecer las capacidades meramente humanas como el juicio, la empatía, los valores y otros, pero también impulsar la tecnología a sabiendas que detrás de estas soluciones existe un necesario cambio cultural, atmosfera que simultáneamente se afianza como un desafío para los líderes que deben gestionar el cambio formativo para que esa transformación tecnológica sea inclusiva, no genere miedo y potencie capacidades, siempre estando claros del propósito de liderazgo que tiene que ver con llevar a los individuos a lograr resultados con satisfacción, realización y crecimiento”, precisó Laura Campos.
Añadió que se puede generar todo ese cúmulo de cultura como un factor para potenciar factorías y organizaciones. En su plática la conocedora dijo que recientemente escuchó un término que le cautiva y es el de tener mentalidad de principiante o como se le dice en Wilson Learning, el valor de siempre creciendo, algo tan elemental como que si una persona no domina todo, siempre tendrá la posibilidad de crecer, mejorar y hacer elecciones que permitan agregar, no solo en términos de resultados financieros, sino una optimización 360 grados que redunde para bien en clientes, colaboradores, accionistas y a la sociedad en general.
Según algunos empresarios de América Latina consultados en distintos eventos, actualmente hay una baja cultura empresarial que permita abordar temas tan trascendentales y sensibles como el liderazgo, fortalecimiento de competencias y afinar en actualización, es decir abordar caminos nuevos para prosperar. Ante esta inquietud Campos afirmó que independiente de lo que suceda, hay organizaciones en Latinoamérica muy adelantadas en asuntos de productividad, competitividad e indicadores, no en abstracto sino en una obtención asociada con el bienestar de los trabajadores, con la realización personal y no de los resultados por los resultados per se, una dicotomía que a juicio de la CEO genera confusiones y angustias.
En la región, sostuvo, hay varios ejemplos que van por ese camino de manera clara y contundente, pero admitió que existen otras organizaciones que están concentradas únicamente en los resultados o solamente en productividad o en nada, justo los que solamente sobreviven. La docta acentuó que hay una mezcla en donde debe hacerse un trabajo importante en todas las organizaciones, aún en las avanzadas, para seguir progresando y lograr implementar una estrategia lo más humana posible, vincular la ejecución con los valores, con el tejido de propósito y con los talentos, todo bajo un gran sentido de empeño e interés, no en abstracto, focalizados estrictamente en la parte material, sino en la necesaria agregación de valor que involucre a todos los interesados y finalmente con la idea de construir una Latinoamérica más sólida, más equilibrada, con total sentido y absolutamente humana, muy a la altura del empresariado global.
A criterio de Laura Campos, hoy las fronteras se han diluido como viene pasando desde hace tiempo, pero indicó que actualmente se observa con mucha claridad cómo algo que ocurre al otro lado del mundo tiene un impacto y cómo también las empresas globales están siendo competitivas entrando a Latinoamérica y otros mercados, por lo tanto está segura que no debe pensarse únicamente en el escenario local sino con plena consciencia de que hay un mundo que funciona cuando se entiende la manifiesta combinación. Dejó claro que todo lo que se proyecte vale sin focalizar esfuerzos en un contexto globalizado porque es notorio que hay movimientos para romper la globalización y hacer que las empresas se concentren en mercados más nacionales. Puntualizó que la perspectiva debe darse dentro de la mencionada combinación dentro de la actual complejidad de lo global, local y regional, gran parte del reto.
Todo ese entorno actual invita claramente a hablar con el empresariado y exactamente con las pymes sobre las tremendas bondades que implica desarrollar las determinantes cadenas regionales de valor, destacando la palabra valor que se hace repetida en el entorno presente, una puerta para que realmente se trate de cadenas de valor y efectivamente alcanzar la respectiva conectividad para apoyar ese valor. En este capítulo, la experta reiteró que el ser humano por naturaleza busca conectarse y hoy apuntó, la tecnología facilita más ese vínculo.
“Si bien esto representa amenazas para las empresas, también, como mencionaba, significa oportunidades importantes de generar alianzas, colaboraciones y eso a su vez debería permitir desarrollar a la gente y también forjar más valor para todos”, enfatizó Laura Campos.
IA, herramienta esencial de desarrollo
Hoy la inteligencia artificial es una realidad y un instrumento vital para avanzar en productividad y competitividad. Por eso en Wilson Learning hay un marcado vanguardismo con estos instrumentos que apalancan crecimiento y los mejores resultados en las distintas áreas de una factoría.
Hoy, dijo la invitada a este especio, hay recursos que el empresariado debe aprovechar e inexcusablemente la IA es uno de ellos y por eso vienen los temas más amplios de cómo utilizarla de mejor manera, salvaguardando la parte humana, la ética y otros aspectos del entorno antropológico. La IA, según repitió la CEO, facilita muchísimas cosas como la generación de ideas, por ejemplo. Recordó que actualmente hay herramientas de IA que pueden servir como coaching o también como espejos de los líderes para ayudarles a pensar, crear y reflexionar, a tal punto que se puede hacer en esta tecnología preguntas estructuradas y confrontativas.
Siguiendo con este apasionante tema tecnológico, Campos dijo que una habilidad muy importante que hoy deben tener los líderes para manejar la complejidad del mundo actual tiene que ver con conversaciones difíciles o complicadas, pero que tienen que llevarse a cabo, entonces, insistió, es un recurso muy bueno y poderoso para potenciar a las cabecillas empresariales o a cualquier persona dentro de la organización en el marco de ética y creatividad.
“Nosotros usamos inteligencia artificial para el desarrollo y liderazgo, para mejorar la fuerza de ventas y también para pensar nosotros mismos en estrategias, para crecer, relevar información del mercado, asimismo para relacionarnos de mejor manera con nuestros clientes y una serie infinita de posibilidades que bien vale la pena integrar y estudiar para responde mejor a los retos que tenemos hoy en día”, esbozó la conocedora.
Sobre el evento académico la CEO de Wilson Learning Laura Campos apuntó que hay mucha emoción al interior de la firma porque puntualmente pretende convocar a los líderes más relevantes de Colombia que puedan contribuir con su pensamiento, experiencia y sus retos en términos de cómo diseñar y ejecutar una estrategia transformadora desde la parte humana vinculada con la parte de negocios y de qué manera responder a estos retos que se han venido mencionando a lo largo de la entrevista.
Consideró que el Executive Talks: Diálogos de una Estrategia Transformadora será una oportunidad para todos porque habrá opciones de conectar a muy alto nivel y al mismo tiempo de profundidad para escuchar a otros líderes que seguramente están viendo el contexto de manera distinta o respondiendo a él de forma creativa, eso sí, creciendo como seres humanos y como líderes.
Cabe anotar que la CEO de Wilson Learning LATAM Laura Campos quien a su vez preside SESTRA, liderará la charla magistral Liderazgo Adaptativo, Estrategias para Liderar en la incertidumbre.
Un estudio realizado por Wilson Learning arrojó que, aunque el 78 por ciento de las empresas le dan prioridad al desarrollo del liderazgo, solo el 48 por ciento están satisfechas con sus esfuerzos, dando como resultado que el 63 por ciento de las organizaciones reconozcan que no logran ejecutar sus estrategias por falta de liderazgo adaptativo, más que por ausencia de conocimiento o recursos. Esta brecha entre estrategia y ejecución será uno de los temas centrales del evento donde se explorarán los retos y las prácticas que hoy están redefiniendo la forma de liderar.