Con un claro respaldo al sector palmicultor colombiano, el Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Aurelio Iragorri Valencia, manifestó que el poder de la palma de aceite ha transformado el campo, ya que genera vida, oxígeno y un alto compromiso con la preservación medioambiental.
Así lo expresó en el acto de instalación del Cuadragésimo tercer Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, que se desarrolla en Restrepo, Meta.
El mensaje para los productores fue de apoyo y reconocimiento al trabajo bien hecho, porque la recompensa a éste es la posibilidad de tener más trabajo de calidad. El funcionario invitó a los productores a seguir creciendo y a echar para adelante con esta agroindustria de la mano del actual gobierno y del vigente Ministro.
El Ministro dio lectura al mensaje enviado por el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, a los asistentes al Congreso, quien señaló que la palma de aceite y sus productos derivados tienen sobrados méritos para competir en el exterior.
Irragorri Valencia precisó que entre las dificultades del sector palmicultor se encuentra la enfermedad de la Pudrición del cogollo y aseguró que para contribuir a la recuperación de las hectáreas perdidas, el Gobierno Nacional asignó recursos del orden de 4.000 millones de pesos en 2014, contemplándose para este año una partida de 8.000 millones a través de créditos ICR.
Igualmente le agradeció al sector por apostarle a un país en paz ya que ha estado presente en el campo, impulsando el desarrollo agrícola a pesar de los problemas de violencia que ha padecido el país por más de 50 años.
Iragorri Valencia, precisó que entre enero y junio del presente año se ha ejecutado 75 por ciento del presupuesto para el agro y se han generado 90.000 nuevos empleos directos y formales y comentó que va en ascenso el buen comportamiento de las exportaciones.
Compromiso con la mujer rural
El titular de la cartera agropecuaria subrayó que uno de los propósitos de su administración es impulsar el desarrollo de la mujer rural y para este efecto 30 por ciento de los recursos del Ministerio, se destinará a mujeres microempresarias y madres cabeza de familia, entre otros oficios que desempeñen.
“Es decir, que si vamos a entregar 14.000 viviendas o 20.000 predios formalizados, 30 por ciento será para mujeres”, finalizó.
La palma es el motor del Desarrollo Rural
Durante la instalación del XLIII Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, el Presidente de la Junta Directiva de Fedepalma, Luis Francisco Dangond Lacouture, llamó la atención sobre el potencial de la agroindustria de la palma de aceite en Colombia y el reto actual del sector de contribuir a la seguridad alimentaria, la diversificación de la canasta energética y la reducción de la inequidad.
“El aceite de palma es el más producido en el mundo, el de mayor consumo, el más tranzado en los mercados internacionales, el más eficiente en rendimiento, el más versátil, y goza de un reconocimiento en cuanto a su valor nutricional y beneficios a la salud; y es el más competitivo en precio”, aseguró Dangond Lacouture.
Por otra parte, expresó que la palma de aceite es el aceite nacional de Colombia, el que más se consume en sus diversos usos, y es consistentemente el de menor precio.
Hizo una reflexión sobre cómo la palma de aceite se constituye en un instrumento de ejecución de política para el exitoso tránsito a la sustitución de cultivos ilícitos y destacó los casos de El Catatumbo, Tumaco, Mapiripán y Sur de Bolívar, donde la actividad de la agroindustria palmera ha significado la redención económica y social de un significativo segmento de sus pobladores.
Dangond Lacouture resaltó el peso alcanzado por los pequeños y medianos palmicultores dentro del universo de la agroindustria.
“Nuestro sector viene desde hace tiempo alineado con postulados internacionales de inclusión social productiva, a través de los modelos de Alianzas Productivas y de los Núcleos Palmeros. Las Alianzas Productivas responden a una modalidad de valor compartido, impulsando clústers regionales y aprovechando efectivamente los bienes públicos sectoriales”, apuntó el señor Dangond.
Hizo un llamado sobre algunas problemáticas que enfrenta el sector, como la falta de determinación y estabilidad de las reglas de juego sobre la protección de los derechos de propiedad, en particular sobre la tierra, y los rezagos en infraestructura que hay en el país. “No hay derecho a que miles de compatriotas nos levantemos todos los días con la incertidumbre de no saber qué es lo propio, cuál es el fruto del trabajo y esfuerzo realizado por muchos años”.
Manifestó que el sector tiene expectativas favorables con relación al trámite del proyecto de ley que establece las Zonas de Interés de Desarrollo Rural y Económico, Zidres, dentro del cual debería incorporarse también la no retroactividad de la ley 160 de 1994 y la aclaración del régimen de las Unidades Agrícolas Familiares, para propiciar el desarrollo agrícola.
“la mejor contribución al postconflicto es tener en el campo un sector rentable y pujante, con innovación, generador de empleo moderno, bien remunerado, y de negocios inclusivos, de oportunidades y progreso”, aseveró el empresario.


