En el municipio de Solano (Caquetá), la conservación tiene hoy rostro de mujer. De la mano de The Nature Conservancy (TNC) Colombia, 170 mujeres indígenas pertenecientes a 18 comunidades y cuatro asociaciones están cambiando la manera en que se protege la Amazonía: lideran procesos de conservación, monitoreo ambiental y fortalecimiento de economías propias.
El proceso nació en 2021 con la construcción del Plan de Acción de Género de Mujeres Indígenas de Solano, elaborado junto a los pueblos Macaguaje, Coreguaje, Murui-Muina e Inga, esta hoja de ruta identifica las brechas de participación y define acciones para reducirlas en temas de gobernanza, educación, economía y manejo ambiental.
“Una de las estrategias bandera es la consolidación del Plan de Acción de Género de mujeres indígenas en Solano, el cual hemos construido en conjunto con las mujeres de las comunidades y que incluye las voces de cuatro pueblos indígenas de la cuenca del río Caquetá”, explicó María José Hernández, especialista en conservación basada en comunidades de TNC Colombia.
Formación y liderazgo con visión global
Uno de los pilares del proceso ha sido el fortalecimiento de capacidades, a través del programa de becas en planificación estratégica de la conservación, 16 mujeres fueron formadas para diseñar e implementar proyectos en sus comunidades.
Dos de ellas participaron en un encuentro internacional en Chile y, además, 12 mujeres becarias hicieron parte de un intercambio de experiencias en Ecuador con mujeres indígenas de la cuenca del río Napo, acompañadas por TNC Ecuador. Por otro lado, en la Conferencia Global de Acuacultura y Pesca en Bangkok (Tailandia), TNC Colombia presentó el trabajo de género que se viene desarrollando en Solano, con énfasis en la gestión y el monitoreo de los recursos pesqueros en territorios indígenas, destacando el rol de las mujeres en la sostenibilidad de los ecosistemas de agua dulce.
Pesca, ciencia y educación ambiental
En el monitoreo comunitario de pesca, una labor tradicionalmente masculina, 10 de los 24 monitores son mujeres, quienes aportan el 23% de los registros realizados en la aplicación MiPez, desarrollada junto a las comunidades para documentar el estado de los peces de consumo y sus poblaciones. Su participación fortalece la gestión del recurso pesquero y aporta información clave para la toma de decisiones en el territorio.
“Históricamente las mujeres han estado más vinculadas con la pesca desde el arreglo y preparación del pescado, pero a través del monitoreo han adquirido nuevos conocimientos y un rol diferente en sus comunidades”, señaló Hernández.
Además de recolectar datos, las mujeres lideran actividades educativas en escuelas locales, enseñando a niñas y niños sobre la importancia de cuidar el río y la biodiversidad, integrando ciencia y conocimientos ancestrales.
Economías propias y conocimiento ancestral
El liderazgo femenino también se refleja en la autonomía económica impulsada por iniciativas comunitarias, a través del Canasto de la Abundancia, una asociación del pueblo Murui-Muina, las artesanas elaboran canastos y tejidos con fibras de palma recolectadas de forma responsable, integrando su conocimiento tradicional con prácticas sostenibles.
De manera complementaria, mujeres de la comunidad lideran procesos de transformación del ají y la yuca en productos listos para el consumo, fortaleciendo la sociobioeconomía local y diversificando sus fuentes de ingreso.
Con el acompañamiento de TNC Colombia y Artesanías de Colombia, estos productos llegan a ferias como Expoartesanías, consolidando modelos que unen conservación, bienestar y autonomía para las mujeres del territorio.
Hoy, las mujeres indígenas de Solano toman la palabra, lideran asociaciones y participan en decisiones locales, el proceso ha fortalecido la articulación con la Alcaldía del Municipio de Solano, que trabaja en la actualización de su política pública de mujer y género para incluir la visión y las necesidades de las mujeres indígenas.
“Las mujeres tienen un papel fundamental en la conservación de la vida, de las aguas y de las tierras de este planeta. Ese papel hay que seguir fortaleciéndolo y resaltándolo, porque históricamente ha sido invisibilizado”, afirmó Hernández
Con estas acciones, TNC Colombia reafirma su compromiso con la equidad de género y la conservación liderada por comunidades, convencida de que la protección de la Amazonía depende también del liderazgo de las mujeres que la habitan.
