Domingo, 17 Julio 2022 01:03

EPS no deben ser eliminadas, les deben cambiar su papel: ACHC

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EPS no deben ser eliminadas, les deben cambiar su papel: ACHC Imagen-de-David-Mark-en-Pixabay

A criterio de clínicas y hospitales de Colombia dicen que debe haber una especialización en la administración regulada del sistema de salud.

Las últimas semanas han estado muy confusas por todo lo que se mueve al interior del nuevo Gobierno, nombramientos en los diferentes ministerios, reformas, cambios, medidas y decisiones, todo un coctel de incertidumbre apenas servido en ese escenario ideal de especulación, conjetura y hasta adivinación. Mucho se habla, demasiado se rumora, pero como dicen las abuelas, amanecerá y veremos.

Dentro de ese vademécum de posibles medidas están las Entidades Prestadoras de Salud, EPS, creadas al amparo de la Ley 100 de 1993 para que hicieran afiliaciones, registros de los usuarios al sistema general de seguridad social en salud y el respectivo recaudo de los aportes hechos por empleadores y trabajadores en cumplimiento de la norma, todo para lograr el servicio médico.

En el momento actual se habla de su posible liquidación, quizás por un sinnúmero de irregularidades que comprometen recursos, precaria calidad del servicio, quiebras y unas conductas non sanctas que golpearon duramente su funcionalidad y credibilidad, prácticas espurias que en muchos casos los implicados lograron soslayar.

En charla con Diariolaeconomia.com, el Director General de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, Juan Carlos Giraldo Valencia, enfatizó que en aras de los retoques que se vislumbran en el sistema de salud, debería cambiarse el papel de las EPS. El profesional precisó que estas entidades no deben eliminarse, aun cuando dijo que no pueden seguir operando igual porque hasta el momento no son funcionales.

 

 

Giraldo consideró que las EPS deben especializarse en la administración regulada del sistema de salud, es decir, mantener una serie de gestiones al interior de las auditorías, en verificaciones de calidad, evaluaciones sobre cuan completa es o no la red de prestadores y las mismas revisiones, así como confirmaciones de los contratos.

 

“Esas actividades son importantes y ellos tienen experiencia en eso, yo creo que se debe preservar, pero el aspecto crucial del manejo del dinero para que esa plata rinda debe dar un giro pues los recursos que llegan al sistema de salud pueden ser suficientes en general. Indicó que es bueno hacer rendir el capital para que llegue a los sitios en donde evidentemente se presta el servicio y para que no se distraiga en tantas manos que hoy están tocando el peculio de la salud, eso implica cambiar el papel de las EPS que no manejarían todo el caudal destinado para servicios de asistencia clínica, igual habría transfiguración en el papel de una entidad que floreció en pandemia, la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud, ADRES, una entidad que se ha estado convirtiendo en el banco de la salud, capaz de automatizar procesos, de hacer mejores movimientos del recurso, tan eficaz que sistematizó muchas cosas, a tal punto que a la fecha es garantía para el cambio que se necesita, todo para que el efectivo no se pierda, alcance y llegue a donde tiene que llegar”, declaró el señor Giraldo Valencia.

 

El Director General de la ACHC manifestó que no hay que destruir, ya que caso opuesto es viable construir, pues hay cosas muy avanzadas, pero están vigentes algunas que deben evolucionar como el rol de las EPS.

Con los recursos de la salud pasaron muchas cosas, dijo el vocero, y por eso siguen los sinsabores cuando se hacen los balances habida cuenta que el país creció indudablemente en sus fuentes de financiación. Exteriorizó que hoy en el sistema de salud se movilizan cerca de 85 billones de pesos al año, del sistema de aseguramiento puro, régimen contributivo o subsidiado, detalló, se puede estar hablando de una suma que supera los 50 billones de pesos anuales.

 

 

Sobre el tema destacó que ha habido toda clase de historias porque hay experiencias de las entidades que lo han hecho bien y que les ha alcanzado para atender bien a su población, de todos modos, se cuentan muchas otras historias de verdaderos descalabros empresariales que derivaron en liquidaciones tan grandes que pasaron a llamarse dentro del sistema mega-liquidaciones, las últimas dos, Medimás y Coomeva, entidades con millones de usuarios, pero igual con billones de pesos en deudas y esa plata, dijo Giraldo, está perdida puesto que las prestadoras no tienen bienes y activos, o porque sus dueños no responden por unas cuantías tan desbordadas.

 

“Esto no puede seguir sucediendo, dije tan solo dos nombres, ahora bien, el Superintendente de Salud actual, Fabio Aristizábal Ángel, se ufana cuando dice que liquidó 14 EPS, creo que esa es una muestra de que algo no está funcionando en la estructura. Tenemos una discrepancia con él porque expone que el problema es de los actores y yo creo que el inconveniente está precisamente en la organización a menos que se tenga que entender que dentro de los actores figura igualmente la propia Supersalud y los otros órganos de rectoría”, señaló Giraldo Valencia.

 

Sobre el tema recalcó que es necesario hallar puntos medios por cuanto hay problemas en la estructura que deben corregirse con los movimientos mencionados, pero también, insistió, es urgente enderezar el comportamiento y meter en cintura las prácticas indebidas de muchos actores que no lo están haciendo bien.

 

Las deudas siguen siendo altas

 

 

En el Congreso Internacional de Hospitales y Clínicas, el Gobierno reveló que desde el lado prestador se reportan unas cifras de cartera que están alrededor de los 25 billones de pesos y desde el sector de las EPS, dicha deuda puede ser de 16 billones de pesos, es decir cifras macroeconómicas, gigantes y literalmente billonarias, lo segundo, especificó, es que no se cuenta con una cifra única, ya que desde el propio observatorio de la Superintendencia y del Gobierno nacional hay una diferencia considerable que está por encima de los ocho, casi nueve billones de pesos.

La ACHC afirmó que se trata desde la óptica que se mire de un problema hondamente serio que se tiene que resolver. Anotó que en el observatorio de la asociación la cartera grande se acerca a los 13 billones, pues el número exacto es 12.8 billones de pesos con más del 58 por ciento de cartera vencida tan solo en un grupo de 210 hospitales y clínicas colombianas. Un problema que, al verlo en el concierto nacional de IPS de todo tipo y todo tamaño, si tienen o no internación, perfectamente se puede hablar de los 25 billones de pesos que se reportan en la Superintendencia Nacional de Salud.

El gremio que agrupa hospitales y clínicas admitió que ha habido remedios para el tremendo mal, dijo que hubo intentos grandes por mejorarlo como ocurrió con el Gobierno del Presidente Iván Duque Márquez, que apeló al Punto Final, un mecanismo que de ejecutarse al ciento por ciento dará cerca de 8,8 billones de pesos, una cifra llamativa en comparación con el otro denominador entregado.

Al nuevo Gobierno se le entregó la propuesta diseñada desde la agremiación que puede ser sin lugar a duda, la hoja de ruta para sostener un robusto y sostenible sistema de salud. Expuso que a la nueva administración se le dijo que en Colombia hay una manera de hacer eficientemente las cosas, un mecanismo que puede llevar a una vía de crecimiento, expansión y mejoramiento sin necesidad de destruir lo que ya existe.

 

 

Indicó que al Gobierno presto a asumir su gestión se le recalcó sobre la necesidad de evolucionar, pues si bien sería deseable en algunos aspectos revolucionar el sistema, en muchos otros frentes es posible evolucionar, manteniendo parte de las estructuras actuales, verbigracia, conservando las fuentes de financiación existentes, puesto que el actual no es el momento de elevarle los impuestos a una población que apenas está recuperándose de la pandemia, luego hay que soportar, dijo el connotado médico, la mezcla entre impuestos generales y tributos a la nómina que actualmente se tienen.

Dijo que en la ACHC existe pleno convencimiento de que habrá que buscar algunos recursos adicionales para mejorar los programas de atención primaria en salud porque relativamente se invierte poco en eso y se hace necesario duplicar el gasto para que los planes potentes que lleguen con el nuevo mandato en ese sentido tengan financiación.

 

“Hay que mantener la mezcla pública y privada en la prestación de los servicios de salud, esa coexistencia de hospitales públicos con clínicas e IPS privadas se tiene que conservar, respetar y fomentar, algo así como avanzar hacia redes integrales completas de prestadores de servicios, no creemos que sea posible que este país viva solo con hospitales públicos o pueda subsistir solo con entidades privadas, esa mixtura debe perdurar”, aseveró el directivo.

 

Agregó que hay cosas en las que deben llegar los cambios y viene entonces el punto álgido de la discusión de estos últimos días que además de todo cierra el debate, pues parte de la opinión pública cree que lo único fundamental a la hora de abordar el sistema de salud como un asunto esencial son las EPS. A criterio de Giraldo Valencia el aparato de salubridad tiene cosas mucho más grandes para poder funcionar y comentó que si algo debe preservarse es el sistema de aseguramiento.

 

Con éxito volvieron los congresos presenciales de salud

 

 

El Presidente de la ACHC indicó que eventos del tamaño de la Feria Internacional de la Salud, Meditech, un escenario que articula los principales representantes y actores de las instituciones más relevantes del sector médico en Latinoamérica, es una clara muestra del crecimiento e importancia de la salubridad en Colombia que cuenta con verdadera innovación, profesionalismo y unas herramientas de avanzada.

Es bueno decir que el encuentro no solo puso en oferta una agenda académica de primerísimo orden, sino que permitió a través de una tremenda muestra comercial acceder a productos y equipos, todo relacionado con tecnología médica y clínica, el mejor camino para la actualización, apostar por nuevos negocios, mirar tendencias y saber de las prelaciones en el sector salud.

El dirigente destacó que la feria junto con el Congreso Internacional de Hospitales y Clínicas, fueron actividades que debieron suspenderse por la pandemia, hoy de alarmante retorno, sin embargo, afirmó que la envergadura de los eventos, de entrada, le dicen al público que hay un sector que está vivo, funcionando y en plena expansión, un frente al que se le reconoce que ha jugado un papel fundamental para la supervivencia de las personas, de la sociedad y de todo el país.

 

“Aquí hay un signo vital que le indica a las personas y al Gobierno próximo a posesionarse, que hay un patrimonio por cuidar, un activo sólido y garante de no arrancar desde cero, ya que hay muchas entidades que vienen haciendo su trabajo muy bien. Tengo que reconocer que hay entes y verdaderos expertos que aparte de su entrega y eficiencia, van a requerir un apoyo sostenido para seguir por los buenos caminos, desde luego fomentado crecimiento. Yo pararía ahí, un signo de vitalidad del sector y una demostración que tenemos muchas cosas avanzadas. Decimos, son bienvenidos los cambios inteligentes, es decir, para multiplicar el bienestar, esos son los cambios que esperamos”, aseveró Juan Carlos Giraldo Valencia.

 

Giraldo apuntó que se trata de una cifra muy grande, pero advirtió que aún quedan por sufragar todas las deudas que día a día se están generando, en medio de todo acentuó que el sector reconoce lo hecho por el Presidente Iván Duque que dejó encaminada una medida sustancial que representará dos o tres billones de pesos adicionales, todo por medio de una figura denominada la liberación obligatoria de las reservas técnicas que acopian las EPS.

 

 

A criterio de Giraldo Valencia, las clínicas y hospitales no pueden seguir en la tónica de apagar incendios, luego ello obliga a que cada gobierno llegue con un plan de choque, de emergencia o de punto final para tratar de superar esos problemas. En ese orden de ideas es necesario tomar medidas para paliar la coyuntura, salir del apuro, pero de manera paralela acoger determinaciones estructurales para evitar que el fuego se vuelva a reavivar, es decir para que el flujo de recursos sea algo automático, corriente, que las instituciones no tengan que hablar de los líos de siempre sino abordando temas importantes, calidad, atención, seguridad, humanismo, evolución de la tecnología, eso que a los profesionales de la salud los pone a vibrar.

Según Giraldo, una buena noticia sería que el Presidente electo Gustavo Petro siguiera con la política de punto final, es posible, dijo, que el nuevo mandatario esté contemplando la posibilidad de tener la nueva versión o una secuela de la ley de punto final, ni más ni menos que otro mecanismo para liquidez, pero también llega con ese pan debajo del brazo que deja el actual Jefe de Estado, la liberación de las reservas técnicas, algo muy útil.

 

“El Presidente Petro tendrá que buscar las maneras para que estos dineros que todos los colombianos aportamos al sistema, bien desde las contribuciones directas desde la nómina o por impuestos generales se puedan administrar mejor, que no den tantas vueltas y lleguen a donde corresponde. Todo eso tiene que hacerse con unas modificaciones en la administración de los fondos del sistema de salud, igual con unas reformas en el momento de la concesión del dinero, no darles por anticipado los recursos a unas entidades o EPS, porque ello genera unos desincentivos para hacer cosas. Ese tipo de circunstancias se deben manejar posiblemente al interior del articulado de una reforma en donde se diga cuáles son las competencias, como deben manejarse los flujos de capital y que tipo de instrumentos aparecen, por decir algo la expansión de ADRES para que esto funcione mejor”, sostuvo el presidente de la ACHC.

 

La crisis económica y geopolítica pasa una factura costosa

 

 

Un tema actual que afecta al sector de clínicas y hospitales tiene que ver con la situación geopolítica, el rompimiento de la cadena de suministro, la escasez de equipos, la carestía, unos elevados tipos de interés y como si fuera poco una devaluación que agudiza la inflación y otros indicadores macroeconómicos, una tormenta perfecta que no es colombiana sino global.

Para tener en cuenta, precisó, mucha de la tecnología de los centros asistenciales o nosocomios es importada, a crédito y en dólares, es decir que se van sumando tasas de interés, devaluación del peso y otros componentes de la operación comercial que suelen ser importantes, Llega en consecuencia la elevación intrínseca de los precios por todos los temas, desde los contenedores hasta los conflictos reportados en Europa, un tema que dispara los precios de insumos para la producción de medicamentos, dispositivos y otros elementos.

Lamentablemente, añadió, todo sube, algunas cosas escasean y además los agentes médicos reportan un aumento en la demanda de servicios porque no se ha ido el Covid-19, por el contrario hay una oleada pequeña, pero al fin y al cabo oleada que es la quinta y adicionalmente hay represado todo lo que no se pudo atender en su oportunidad, patologías no Covid, cáncer y muchas enfermedades crónicas, entonces hay un aumento en la demanda que se estrella con una dificultad en la oferta más todas las arandelas de mercado y precios, una coyuntura que hace pensar en un segundo semestre de 2022 y una primera mitad de 2003 tremendamente difíciles.

Al Gobierno que llega hay que decirle que debe considerar un marco de sostenibilidad del corto plazo en el sistema de salud en donde están las medidas mencionadas que deben pasar por trámites administrativos o por una reforma al aparato de salubridad, pero echando mano de unas políticas de fomento para poder abrir partes de la infraestructura que no soportan su funcionamiento en el mercado. Unos ejemplos podrían ser las instituciones que tienen camas de pediatría, las de obstetricia y las destinadas a salud mental, esos son, explicó, servicios muy especiales que en ocasiones no alcanzan el punto de equilibrio con las exiguas tarifas que algunos aseguradores pagan y que necesitarán un fomento o un pago por disponibilidad que venga desde el nivel central para que sigan asequibles.

En opinión de la ACHC, ese tipo de aspectos deben estar metidos, todos en un marco de corto plazo en donde haya fomento, líneas baratas de crédito baratas como las de la Banca de Desarrollo Territorial, Findeter, que sean buenas, que de verdad les llegue a todos los prestadores de servicios, más otras medidas de liberación o consecución de nuevos recursos para que haya a plenitud equilibrio.

Una divagación para nada ínfima es que esa represa de patologías puede salir muy caras, no solamente por el precio de las intervenciones y los dineros que demanden, sino bastante oneroso para el perfil epidemiológico del país y para la carga de enfermedad. Reveló que los estudios hechos en Europa demuestran que este tipo de enfermedades pueden empeorar la carga de enfermedad hasta en un 35 por ciento, por cuanto el país tiene una cantidad de precondiciones o enfermedades precursoras como la hipertensión o la diabetes, padecimientos que de no ser tratados a tiempo se convierten en complicaciones severas, un infarto, accidente cerebrovascular, amputación, ceguera un daño renal y muchas otras cosas que no se han podido atender bien en vista que al principio de la pandemia y en mitad, al paciente se le dijo tajantemente, “quédense en casa”, espérenos, porque nos encontramos atendiendo puro Covid-19.

 

“Este es el momento de decirle a la gente confíe, venga, vuelva, porque necesitamos encontrarlo para poderlo tratar. Hay otro tema que es cáncer en donde a la hora de hacer un diagnóstico no se puede pensar con magia, esta enfermedad inexorablemente avanza, y si no hay una acción pronta, sencillamente mata”, sentenció Giraldo Valencia.

 

 

 

Hoy por hoy en Colombia, fácilmente pueden haber 120.000 o 130.000 casos nuevos anuales de cáncer. Indicó que, si a estas alturas del año solamente ha encontrado 10.000 episodios, no quiere decir que no se hayan enfermado, lo que pasa es que no se localizaron los otros que están faltando y por eso el sistema tiene que salir a buscarlos para que no cojan ventaja.

Algo que no es secreto ni el descubrimiento del agua tibia es la prevención como mecanismo para contrarrestar las enfermedades y atacarlas a tiempo cuando aparecen. Giraldo aseveró que el actual Gobierno dejará escrito un plan muy importante que es como una bitácora de vuelo y es el Plan Decenal de Salud Pública, ya está expedido y tan solo falta ponerlo a funcionar. Ante este hecho el Gobierno entrante debe encargarse de dos cosas grandes, lo primero, recordar cuáles son las competencias, es decir la del municipio, el hospital local, el departamento, la nación, las EPS y en sí todos los agentes del sistema que tienen unas habilidades o autoridades claras, eso tiene que quedar absolutamente nítido en el desarrollo de la política.

Lo segundo, estableció Giraldo, es que tienen que haber fuentes de financiación porque como señaló el directivo en Colombia se gastan entre dos y 2.5 billones de pesos en atención primaria en salud, promoción y prevención, salud pública y medicina preventiva, ese rubro, insistió el galeno, debe duplicarse o triplicarse. En esa línea subrayó, a los países que le va bien, haciendo la comparación global, gastan tres o cuatro veces más que Colombia y es necesario llegar a ese nivel si se quiere tener una buena política porque no se trata tan solo de salir con mensajes alentadores de “cuídate”, haz ejercicio” y otras, no, repisó sobre lo perentorio de trabajar en campañas, de llevar a la gente, de no permitir que se pierda en el camino para que forjar una cultura sanitaria diferente, no tan centrada en la enfermedad sino pensada también en la promoción de la salud y la prevención de los males.

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