Jueves, 02 Julio 2020 17:14

En Colombia no puede descartarse un IVA del 20% o más: Sarmiento

Por

Experto en finanzas públicas anotó que la reforma tributaria, posiblemente abocada por el ejecutivo, no será estructural y le dará continuidad a los paños de agua tibia afectando a los más pobres.

Un tema que fue considerado descabellado hasta hace unos días empezó a tomar fuerza y es el paquete tributario que tarde o temprano presentará el gobierno a instancias del legislativo y que por razones obvias tendría que darse en 2021. Para algunos habrá pocas sorpresas, pero sí lamentables anuncios porque no se descarta un ajuste en el impuesto al valor agregado, IVA, que podría sin ningún tipo de pena pasar al 20 por ciento o superar esa barrera.

En charla con Diariolaeconomia.com, el analista económico, Eduardo Sarmiento, indicó que es lamentable lo que ha pasado con la economía colombiana porque tomó como hoja de ruta un modelo económico que la llevó a la quiebra, atomizando clase media y llevándose por delante a los más pobres. En opinión del economista, el famoso modelo que ya estaba desmoronándose, fue sepultado por la Covid-19, empero aseveró, los aperturistas o neoliberales quieren despedirlo de manera fatal.

Dijo que resulta totalmente impresentable el desplome de la producción y del empleo, una tendencia que mucho antes de la pandemia ya se mostraba en Colombia en donde hace más de una década se avisó de la debacle, pero los obstinados conductores de la política económica desoyeron las voces de alerta, hicieron caso omiso y sumieron al país en la más profunda crisis tanto económica como social.

Hay una realidad, declaró, y es que al país de apoco le han estado ajustando las contribuciones tributarias y por eso no se puede descartar que dentro de las propuestas futuras venga rampante el ajuste del IVA.

En su análisis Sarmiento estimó que el gobierno va a terminar subiendo el IVA con el procedimiento inequitativo de afectar a los pobres, pero indicó que es lo único que tiene el ejecutivo porque cierto es que la Casa de Nariño no quiere subirle los impuestos a las empresas pues caso opuesto ya se los bajó y eso vale para este año y para el siguiente. El gobierno, reiteró, no va a echar para tras eso, de tal manera que la idea es ayudar a los empresarios y tan solo le queda el IVA y algunos impuestos demagógicos a los ricos y a los millonarios que cuentan con más de 20.000 millones de pesos de patrimonio.

 

No tiene sentido pedir que eliminen las exenciones a la canasta familiar que según la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, ANIF, cuestan 80 billones de pesos cuando hay otras gabelas a los grandes capitales que pueden causar espanto. Si a los colombianos van a meterle la mano al bolsillo pues tendrán que hacerlo en general, de manera equitativa y no privilegiando sectores o castas. Ahora me asalta una duda y es que con tantas empresas quebradas, con el desempleo que abruma y con los niveles de informalidad tan terribles que hay, ¿a quién le van cobrar y qué?, salvo que inventen el impuesto a la ruina que es lo único que falta. Eso quiero verlo porque es tal cual entrar a pedir contribuciones en un hogar de caridad” expresó Sarmiento Palacio.

 

Sostuvo que es totalmente cierto que el modelo económico conllevó a un desbalance interno y a un estado complejo en el que la demanda de la economía es estructuralmente mayor que la oferta y por eso, el monumental desbarajuste que se quiere tratar de resolver de manera trivial, aumentando el gasto público con emisión o con privatizaciones, unas medidas que eventualmente, comentó, pueden aliviar levemente la baja de los consumos, pero no le hace mella a la producción y el empleo.

 

Privatizar y aumentar gravámenes, nada que funciona

A criterio del connotado analista, hay unas propuestas iniciales que provienen desde lo más arraigado de la política neoliberal y tienen que ver con lo de siempre, aumentar impuestos y privatizar, unas medidas que jamás dieron resultado porque el país siguió retrocediendo, jamás resolvió nada, no generó desarrollo, aumentó la carga impositiva y salió de unos activos que fueron pésimamente feriados.

Anotó que hablar de ventas como la de la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, o Interconexión Eléctrica S.A, ISA, resultaría un gigantesco error porque el país saldría de unos activos importantes a unos precios irrisorios, tal y como ha sucedido con las ventas estatales, incluyendo Isagen y las empresas del sector eléctrico. Esas ventas, expuso Sarmiento, irían para convertir la operación en emisión, luego habría un daño adicional en la estructura económica, un trabajo que han hecho muy bien los últimos ministros de Hacienda.

 

“Todo ese daño lo vemos en el desempleo que suma ocho millones de personas sin trabajo, más del 40 por ciento de la fuerza laboral y eso tratando de arreglarlo por la vía del déficit fiscal no funciona y ahora el colmo es que volvemos a repetir la muy triste historia con la privatización de las empresas y desde ya le anticipo que eso no va a funcionar porque no levanta el empleo ni eleva la producción. La única fórmula consecuente es la de cambiar el modelo económico de déficit en la balanza de pagos, autonomía del Banco central que permite que los colegiados hagan lo que les viene en gana, y desempleo”, subrayó el señor Sarmiento.

 

Para el analista es desconcertante que en aras de tener un país más ecuánime los tributos no se cobren invocando el equilibrio por cuanto es tarea de los gobiernos seguir dándole ayuda a quien más tiene y llevando a la pobreza a los que se decían era clase media. Aseguró que nunca pasará en Colombia el ejercicio de equiparar las cargas porque en el modelo actual cuando hay una crisis, el recaudo favorece a los ricos y golpea a los más vulnerables.

Señaló que la propuesta de hipoteca inversa es una herramienta adicional de despojo porque les quita las propiedades a las personas toda vez que interrumpe el patrimonio familiar en detrimento de los herederos, eso sí muy en favor del estado.

 

“Esa medida eleva el consumo, pero no muestra las mismas variaciones en producción o empleo, se trata de una medida pasajera totalmente inversa a Robín Hood, pues le quita la casa o los inmuebles a los más pobres o a la clase media para dárselos al estado, a los bancos y a los más ricos, lo que nos faltaba”, concluyó.

Visto 399 veces