Varios temas invitan al análisis por estos días ya que tendrán impacto en el país, la región y el mundo. Un aspecto trascendental es la geopolítica y sus numerosas aristas pues vendrán decisiones y hechos que impactarán relaciones, perturbarán las economías y le pondrá punto final a muchos temas, verbigracia el libre comercio, la multilateralidad y la manera de hacer las cosas.
En los últimos días el presidente de Estados Unidos Donald Trump decidió ponerle los santos oleos a la internacionalización de la economía y a los tratados de libre comercio pues resolvió entrar en una tónica de castigos, amenazas y represalias expresadas en mayores tarifas arancelarias, una manera directa de atomizar el libre tránsito de mercancías y manejar su país al amparo del proteccionismo ratificando la teoría yanqui, “América para los Americanos”.
Igual se agudizaron las deportaciones y la política migratoria, los estadounidenses se cansaron de los delitos propiciados por latinos y otros nacionales contra sus ciudadanos, hoy anhelan de manera legítima recuperar soberanía y tranquilidad así ello implique seguir con las guerras comerciales, un costo fiscal estimable al comienzo, pero un futuro de mejores perspectivas. A lo anterior se sumó la contracción de la cooperación y las ayudas económicas porque Washington no está en condiciones de seguir dilapidando dólares cuando las necesidades internas son sumamente apremiantes.
Sin duda, la llegada por segunda vez de Donald Trump a la Casa Blanca alborotó el cotarro y muchos sectores económicos, políticos, ambientales y sociales están fundiéndose en un tremendo dilema, pero más en un piélago de incertidumbre porque tal y como van las cosas, nadie sabe cómo terminará el globo con unas directrices norteamericanas que ya levantan ampolla.
Todo este entorno de innovación y manejos de política desde la tribuna internacional hace que los países pulan sus modelos, adopten medidas y propicien cambios para optimizar sus economías lo cual obliga a repensar los mecanismos de recaudo, de inversión y los temas tributarios. Hoy el comercio da un giro inesperado y los países, incluida Colombia, empiezan a mirar desde diferentes ángulos estrategias y maneras de imprimirle dinámica y sostenibilidad a sus aparatos productivos los cuales tendrán que trabajar con plan A, B y C porque hay ánimos caldeados, nerviosismo y nada garantizado, luego es hora de que cada quien haga sus tareas, adelante sus reformas, todo en aras de seguir firmes con el mercado interno y seguir juiciosos explorando nuevos mercados.
En la retahíla de modificaciones que busca el nuevo gobierno en la Casa Blanca está dejar su protagonismo y participación en un buen número de entidades y organizaciones y es por eso que hoy el mundo ve como Estados Unidos sale de la Organización Mundial de la Salud, OMS, apura su partida de la Organización Mundial del Comercio y otras en las que los americanos hacen aportes significativos.
Sobre este y varios temas habló con Diariolaeconomia.com, el exministro de Comercio, Industria y Turismo José Manuel Restrepo Abondano y anotó que con el tiempo algunas entidades y organizaciones podrían desaparecer pues ante la salida de Estados Unidos de algunas de estas ordenaciones quedó latente ese riesgo pues sin el dinero norteamericano ciertos entes entrarían en línea de extinción. Esas organizaciones, explicó Restrepo, deben estar pensando cómo actuar pues resulta complicado operar como es el caso de la Organización Mundial del Comercio, OMC, ante las decisiones en materia arancelaria de Estados Unidos, un asunto muy difícil pues no hay un garante a hoy de que esas determinaciones de comercio se cumplan o se incumplan y no hay manera de garantizar que no lleguen medidas arbitrarias en comercio exterior pues si bien se supone que es la OMC, la entidad rectora en el mundo del comercio, infortunadamente no tiene credibilidad frente al socio principal lo que conduce a una serie de preocupaciones que no son menores.
La geopolítica, consideró Restrepo Abondano, será un escenario revuelto y turbio para las economías, pero en medio de estas coyunturas llegan desafíos para Colombia como reconstruir el Estado, reducirlo y reducir las evasiones y exenciones en temas tributarios, pero también trabajar para eliminar la corrupción, una serie de temas que tienen que pasar por el Congreso que solo serán viables si el próximo mandato llega con una decisión muy clara y con una capacidad de inferir fuertemente en el Congreso e impulsar una renovación en donde se piense en el país como un concepto fundamental para poder rehacer nación y Estado.
Colombia debe mirar nuevos mercados
A juicio del exministro de Comercio, Industria y Turismo José Manuel Restrepo Abondano la situación actual del mundo en materia de comercio es asunto serio porque a una potencia como Estados Unidos le dio por ajustar los aranceles dejando el libre comercio en muy mala condición, decisiones presidenciales en Estados Unidos que convidan a contemplar las cadenas regionales de valor y otras alternativas para seguir catapultando la oferta exportable. Para el versado, en un escenario proteccionista a ultranza como el que aparentemente se está viviendo hoy en el país, hay que recuperar nuevamente las oportunidades de nuevos mercados en donde Colombia debe tiene que hacer un esfuerzo de aprovechamiento de esos nuevos destinos.
“Creo que el país seguirá teniendo oportunidades en Estados Unidos y se hace urgente seguir profundizando en eso, lo que se debe hacer es cuidar la relación y no dárselas de gallo fino para convertirse en pollito como ya paso recientemente, no es bueno y es mejor tener cuidado al capotear el toro, hay que saber que esa es una relación que se debe cuidar como la niña consentida”, acentuó Restrepo.
Actualmente hay mercados interesantes y según comentó el catedrático y analista, Colombia siempre ha tenido la oportunidad de aprovechar más los mercados asiáticos y no lo ha hecho porque hay gremios de la producción que se han opuesto por intereses privados a temas críticos, por ejemplo el acuerdo de cooperación económica con Japón, allí, expresó, es inconcebible que Colombia no haya logrado cerrar ese acuerdo con el “país del Sol Naciente” por la intromisión de algunos dirigentes gremiales y allí, añadió Restrepo Abondano, hay que tomar decisiones por el bien común del país, por ejemplo abrir mercados inclusive con África que puede ser interesante especialmente en industria liviana, nada desatinado.
Aclaró el exministro que contrario a lo que opina el presidente de la República Gustavo Petro, Colombia se ha beneficiado con el TLC rubricado con Estados Unidos importando y exportando, dos actividades que suman 50.000 millones de dólares y explicó que si no se hubiese importado lo que se adquirió en el mercado estadounidense la canasta básica colombiana sería más costosa pues habría más inflación en carne, huevos, productos relacionados con pescado, medicamentos y tecnología. Dijo que de no existir la estrecha relación con Estados Unidos no se habría podido atender a cientos de miles de personas en zonas marginadas del país por la vía de la cooperación y si no se tuviera el acuerdo con el país norteamericano Colombia no despacharía lo que exporta que entre bienes y servicios puede representar fácilmente unos 20.000 millones de dólares. Reconoció que claramente es mayor la importación que la exportación y mencionó que eso no tiene nada de malo porque el producto importado es el que permite tener acceso a bienes menos costosos. El analista fue claro y manifestó que una nación importa y exporta, ejercicios beneficios para una economía.
Afirmó que sin el TLC no se tendría al sector floricultor con 250.000 empleos, no habría ingresos en el sector cafetero y no se reportaría dinámica económica en otros sectores. Para el exministro decir que el acuerdo no ha sido benéfico para el país es de ignorancia supina. Remató el capítulo del acuerdo recordando que el impacto de no tener el TLC puede significar fácilmente uno o dos puntos porcentuales de crecimiento del país o más con dificultades incluso de acceso al financiamiento, de endeudamiento público o privado.
Tributariamente el país debe ser audaz y totalmente posible
En su charla el también exministro de Hacienda, José Manuel Restrepo dijo que en asuntos impositivos hay que simplificar el sistema tributario y en ese orden de ideas apuntó que las salidas de ahora deben ser estructurales y audaces, verbigracia bajar IVA transformándolo en un impuesto al consumo, de la misma forma bajar renta corporativa y personal, pero recoger también lo que se tiene sobre la mesa que es evasión, corrupción y exenciones, un camino que se puede lograr siempre y cuando se dé integradamente porque no es solamente reducir impuestos porque no alcanzaría la plata, de manera decidida, subrayó, hay que recoger lo que se tiene sobre la mesa.
Para lograr los mejores resultados, insistió, simultáneamente debe reducirse el tamaño del Estado, un asunto inevitable por cuanto en la medida que se haga un tema estructural fiscal no tributario que motive el crecimiento de la economía habrá más recaudo y si simultáneamente se recogen recursos que hay disponibles facilitándole la vida al empresario, con seguridad, enfatizó, habrá una mejor dinámica productiva.
El modelo económico, más allá de lo que sucede con las decisiones en Estados Unidos y con el entorno geopolítico, de acuerdo con Restrepo no debe cambiarse, quizás pulirse, actualizarse y refrescarse pues el modelo que tiene que primar es el de las libertades, libertad para hacer empresa, generar empleo, dar permisos, opinar y dar valor a los medios de comunicación como generadores en la democracia, de la recuperación de la independencia de las ramas del poder público, algo que se debe seguir manteniendo.
“Yo no creo que sea un tema de modelo porque el que tenemos funciona como está demostrado y claro que debe tener componentes sociales hay que mirar que les vamos a ofrecer a los minis, casi tres millones de personas, ojalá cursos de ciclo corto en bilingüismo, en tecnologías de cuarta revolución, temas robóticos, de inteligencia artificial y formarlos rápidamente para que sean empleables, atender el tema de salud incluso aprendiendo de lo que ha propuesto el gobierno actual en centros de atención primaria en zonas rurales que se necesitan en el país y aprender de lo aprendido y no destruirlo, por ejemplo los subsidios de vivienda VIS o VIP porque esa es la ruta para generar dinámica de crecimiento del sector construcción que además genera empleo”, señaló Restrepo Abondano.
Surgirán inconvenientes y habrá que afrontarlos
Para el exministro, no es nada fácil meterle la mano a todas las acciones o actividades que dependen de la probidad como el tema Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN, porque desde hace 20 o 30 años se ha pedido mejorar y reducir la entidad, redefinir su papel, pero precisó que detrás de eso hay muchos intereses, demasiados “papás pitufos” muy actuales y mucha corrupción interna, sin hablar de sindicatos y otras complejidades. Es muy complicado, especificó, tratar de reconvertir el Estado bajo esas instancias en donde la corrupción juega un rol muy crucial y desafortunado.
A juicio del exministro, en el 2026 Colombia necesita un ingeniero que le dé reingeniería al Estado tanto en tributos como en gastos, pero también en trámites, capacidad productiva, en aceleración y en muchos frentes y por eso en ese momento será clave el Congreso de la República ya que la lección del legislativo es tan o más importante que la del presidente de la República, pero anotó que simultáneamente con eso también se requiere decisiones claras, a tiempo y oportunas, es decir, que el gobierno que llegue en 2026 no sea un novato pues tiene que saber y arribar con una batería de cientos de decretos y eventualmente X número de leyes para ser presentadas a instancias del Congreso, casi que en la primera semana, es decir tener tiempo exclusivo para firmar decretos y enviarlos, todo preparado desde antes, sin improvisación o aprendizaje, algo parecido a lo hecho por el presidente Trump.
Es perentorio, apuntó, actuar, habida cuenta que en ese momento se tendrá un control territorial perdido casi en un 30 por ciento debido a inseguridad y aparte de todo el país estará en ciernes de un escenario de apagón, también, vaticinó, habrá un problema gravísimo de precios del gas y con ello de energía. En su análisis el rector de la Universidad EIA, Escuela de Ingeniería de Antioquia, avizoró un problema muy complicado en las finanzas públicas muy parecido al que se tuvo en 1994 y 1998, apuro que termino en 1999 cuando se firmó un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, FMI. Dos gobiernos y dos contextos muy parecidos en donde hubo exceso de gasto, derroche, bajo crecimiento, incertidumbre, desconfianza, problemas con el socio norteamericano, mixtura que termino con la recesión de 1999, posteriormente conjurada.
El manejo de la regla fiscal actual, analizó Restrepo Abondano, pone a Colombia en el riesgo de no ser creíbles frente a calificadoras de riesgo de inversionistas internacionales por lo tanto eleva el costo de la deuda y eventualmente más adelante sube la tasa de cambio, entonces queda claro que desconocer incluso la propia posición del Comité Autónomo de Regla Fiscal, incumplir la regla fiscal como ocurrió en 2024 y como ocurrirá en 2025 envía un mal mensaje a los actores de la economía global. Según el Rector de la Universidad EIA no es una noticia entre otras además para el costo de deuda pública porque da menos espacio de inversión productiva y social de la nación.
El próximo gobierno, razonó, tiene que lograr dos cosas importantes, uno, enderezar las finanzas públicas porque van a estar absolutamente destrozadas y encauzar el crecimiento de largo plazo de país para recuperar una dinámica de crecer al cinco, al seis o al siete por ciento.
Corrupción, el enemigo a vencer
Si bien hay asuntos ya citados para impulsar la reingeniería del Estado, simultáneamente una de las primeras prioridades de país para Restrepo Abondano es recuperar la integridad, algo que lleva a enfrentar con toda decisión e instrumentos legales y policivos la corrupción. De hecho, todo arranca por las personas, recalcó el exministro y por eso un principio de gobierno en 2026 debe ser el que recupere valores desde la familia como célula básica de la sociedad y desde la educación.
“Eso suena romántico, pero hay que hacerlo porque si no se concreta, a largo plazo no vamos a tener nada, y eso significa recuperar el valor de los derechos, pero también de los deberes porque en Colombia la sociedad está mal enseñada pues se acostumbró a derechos, pero no a deberes. Diciendo eso hay instrumentos para enfrentar a los corruptos, hay una ecuación que quizá la propuso el profesor Robert Kitlen y que es muy diciente de cómo se lucha contra la corrupción, piénselo de la siguiente manera, poder monopólico más discrecionalidad menos accountability o responsabilidad y algo que agregué, menos sanción social, luego cuanto más monopolio exista más corrupción existe, hay que acabar con los poderes monopólicos, debe haber muchísimo cuidado con poderes monopólicos que se han venido concediendo y que se conceden en beneficio de sectores y de actores que no se deberían otorgar. No significa que no pueda haber monopolios en algunos temas en donde se necesita la intervención del Estado, pero muchas veces con beneficios pequeños, exenciones, descuentos, favores de derechos o perdón de sanciones comerciales, de medidas arancelarias en donde terminan protegiéndose algunos actores, asuntos que finalmente se convierte en fuente de corrupción” expuso el académico.
En segundo punto, anotó, cuanta más discrecionalidad exista más corrupción existe y por ello aconsejó eliminar la discrecionalidad en lo máximo posible lo cual se logra con tecnología como por ejemplo hacer uso del Blockchain para procesos de contratación oficial en donde toda la información se hace pública, igual usar esa solución para mensajes que el Congreso de la República quiera dar sobre inversiones que deberían llegar a sus territorios, es decir hacer visible el contrato, el monto, quienes participaron y a quien se le asignó, una ventaja del uso de plataformas tecnológicas y eso, apuntó, ha funcionado en otros países del mundo.
Cuanta más tecnología haya mejor y la relación con una entidad como la DIAN, insistió el exministro, tiene que ser a través de tecnología y no por medio de seres humanos porque eso lleva a discrecionalidades, algo que está sujeto a corrupción.
En tercer lugar, comentó, está el término Accountability pues cuanta más responsabilidad y actitud de los funcionarios haya menos corrupción se reportará lo cual se logra mostrando la información y resultados, exigiendo Accountability de acciones, empero, también de políticas.
Finalmente, conceptuó, es necesario imponer sanción social porque entre más se aplique menos corrupción habrá, en total cuatro caminos vitales para enfrentar el oneroso flagelo.
Emprendimiento y mipymes están en problemas
En opinión de José Manuel Restrepo Abondano, lo que más afecta a un emprendedor, a un pequeño empresario o microempresario es la cantidad de trabas, trámites, autenticaciones, certificaciones y pasos que les hacen la vida imposible. Dijo que tanto el ciudadano como el emprendedor y el mismo empresario están agotados de todo eso y se cansan porque según el exministro, todos los años se emiten 7.000 leyes, decretos, resoluciones, circulares y otras decisiones en Colombia, en promedio 20 por día lo que ha generado unas dinámicas muy complicadas.
“Se reflejan ejemplos en la vida real, aprobar un medicamento en Colombia tarda tres años, hacerlo en un país vecinos puede demorar meses, algo complicado para competir, asimismo, aprobar trámites de facilitación de comercio internacional en el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, algo parecido, hay que pensar en las autenticaciones que se podrían hacer a través de mecanismos digitales, hoy seguimos pagando por una autenticación, igual sigue viéndose el registro único de proponentes en las Cámaras de Comercio con todos los trámites y filas que eso implica, algo tedioso que no soluciona absolutamente nada, se podría hacer también electrónicamente. Otro lío está por el lado de las autorizaciones de construcción que duran años, un palo en la rueda a la generación de riqueza, licencias ambientales eternas que hacen que entre otras cosas estemos en este problema de gas por demoras forzadas por la propia ministra de Ambiente, hay que tener presentes las mismas consultas con las comunidades que se convirtieron en un negocio para muchos actores”, enfatizó Restrepo Abondano.
Sostuvo que si no se superan esas trabas el país tendrá un problema muy complicado para lo cual hay que hacer dos cosas, lo que impulsó Canadá y Reino Unido, one in two out, una regulación entra y dos salen durante un periodo de tiempo, es decir que ese es el compromiso, dicho de otra forma, el gobierno cuando expide una ley, resolución, decreto o circular, paralelamente deroga dos y al mismo tiempo una batería de decretos que se pueden eliminar.
El Rector de la Universidad EIA manifestó que la inflación de reglamentos técnicos en Colombia es una locura para muchos sectores y esa parafernalia, expuso, se está convirtiendo en un impedimento para los empresarios.
El otro tema indició es un tema de acceso al financiamiento razón por la cual al sistema financiero del país hay que inyectarle competencia por la vía del Fintech para acompañar a los sectores, algo que sin vacilación es importante para el ciudadano porque la peor esclavitud moderna hoy en día es el gota a gota y el pagadiario, la manera como se están financiando 10 millones de hogares en Colombia, 13 millones a través del sistema financiero y 10 millones por medio del intimidante gota a gota y el sufrible pagadiario, una esclavitud porque la gente termina pagando un 700 por ciento efectivo anual, un enorme problema que se soluciona con competencia y por ello el open data debe ser obligatorio y no voluntario para todos los actores financieros y no financieros.
Caminos como ese, aseveró, hay que recorrerlos porque ayudarían a resolver los problemas de los sectores productivos y el emprendimiento que sigue dando resultados interesantes pues las startups que son empresas de emprendimiento en tecnología están creciendo en promedio al 1.600 por ciento, dinámicas emprendedoras que deben seguir siendo animadas, facilitando la vida, bajando tarifas impositivas y motivando a que esos sectores tengan acceso al financiamiento.
Por otro lado, afirmó Restrepo, la salida de personal con la reducción del Estado implica un proceso de reconversión productiva, pero anotó que con el modelo basado en administración pública no es viable sostenerse, pero si no hay oficio tampoco habrá sostenibilidad como país luego hay que hacerlo pues la reconversión productiva per se es viable y se puede manejar.
Dijo que en parte cuando se trasladen competencias a los entes territoriales será factible trasladar parte de ese talento humano hacia otros territorios, muchos de ellos propuestos por los mismos entes territoriales y conocen mejor incluso estando en el territorio que permaneciendo en Bogotá y no se puede olvidar que Colombia es un país centralizado en donde una placa huella en Caparrapí se define el Departamento Administrativo para la Prosperidad Social, DPS y un acueducto veredal en Atlántico se precisa desde el ministerio de Saneamiento, algo que no tiene ningún sentido.
Al hablar del turismo que ha crecido de manera importante en los visitantes internacionales, algo totalmente contrario al turismo local que atraviesa por dificultades, el analista apuntó que en turismo, si se quiere un papel realmente protagónico es necesario hacer una transformación más grande.
Dijo que le dolió que en 2022 fueran eliminados los beneficios para el desarrollo de la industria hotelera y entonces hoy, estando casi que al 70 por ciento de tasa de ocupación, crecer es muy complejo porque no hay en donde meter a los turistas, un escenario que lleva a concluir que sí es necesario hacer una política que desarrolle todas las vías para el fortaleci9miento del sector porque destinos los tiene el país, totalmente cargados de biodiversidad, cultura y talento emprendedor, o sea que hay que fortalecer los puntos críticos, uno formalizar el sector porque se trata se trata de un renglón mucho más informal que otros sectores de la economía, dos, infraestructura, pues hay que apoyar la creación de ésta que fue lo que se hizo en su momento cuando Colombia dio un despegue incluso en materia turística, y eso, apuntó, se logra con incentivos para ese sector en particular.
“Hay que hacer un esfuerzo paralelo en infraestructura gris en los destinos turísticos, pero lo ideal es promover un turismo sostenible, el que se debe motivar porque combina lo bio con la cultura que es lo que hace que el turista repita, se necesita mucho mejor estrategia de promoción, pero todo esto sin seguridad es imposible pues seguridad se vuelve un elemento crítico, requisito sine qua non para ese fin, también es consecuente motivar a los colombianos para que recorran el país, se hizo en pandemia y es muy necesario recuperar ese puente de interés”, estimó Restrepo Abondano.