Domingo, 09 Agosto 2026 00:18

Desplome del dólar genera preocupación por importaciones: ACICAM

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Desplome del dólar genera preocupación por importaciones: ACICAM Imagen-de-inforenderingconcepts-en-Pixabay

Sorprende recuperación y demanda de Venezuela, entre enero y mayo las ventas hechas en el vecino país pasaron de 422.000 dólares a 1.6 millones de dólares, una buena noticia para otros sectores.

El calzado es una industria próspera desde tiempos milenarios, generalmente los historiadores dicen que el hombre empezó a calzarse hace 10.000 años, tiempo en el que arrancó el neolítico y con él la agricultura. De todas maneras, hay datos que llaman la atención porque la gente asocia el inició de las sandalias con Egipto o Mesopotamia y posteriormente con Roma y Grecia, sin embargo, algunos hallazgos en Sudáfrica llevan a pensar que el hombre decidió proteger sus pies de manera elemental hace 75.000 años.

Los datos que se acopian del calzado no dejan de sorprender puesto que el carbono catorce determinó que algunos calzados antiguos que pudieron conservarse fueron fabricados en Oregón, Estados Unidos, un descubrimiento logrado en la famosa cuerva de Fort Rock que reservó sandalias con 9.300 y 10.400 años de antigüedad.

Antes de ir a los primeros imperios es oportuno hacer una parada en Granada, España, porque allá en la cueva de Murciélagos los antropólogos desenterraron calzado con una longevidad de 6.000 y 6.200 años, se trata de sandalias tejidas con fibra de esparto.

Retomando Mesopotamia y Antiguo Egipto manufacturaron e hicieron habitual el uso de sandalias las cuales se fabricaron en papiro y cuero hace 4.000 o 5.000, toda una solución que logró posicionarse como una prenda esencial y parte de la cotidianidad que determinó el nivel de poder y riqueza de esas comunidades.

 

 

Aunque los egipcios se movilizaban sin ningún tipo de calzado, hace 3.000 años antes de Cristo aproximadamente, el calzado de cuero y papiro empezó a usarse con distintas fabricaciones y manufacturas. En esa época los sacerdotes y la comunidad utilizaban calzado hecho con hojas de papiro y fibra de palma que entremetían y enlazaban. Los más pudientes optaron por sandalias cosidas hechas totalmente en un fino cuero.

La ostentación de los faraones terminaba en sus pies porque cuando fallecían eran sepultados con sandalias personales, totalmente exclusivas, tanto así que a la tumba iban con sandalias elaboradas con oro fino en su totalidad, según los dolientes para resguardar los pies en la otra vida.

Los siglos han pasado las épocas fueron marcado modas, estilos y necesidades, las fábricas prosperaron. A propósito, en los anales de la historia quedó registrado que la empresa de calzado con más antigüedad es Ed Meier creada en Múnich, Alemania, en 1596, firma que desde su fundación no paró de hacer zapatos continuamente. Con la revolución industrial en el siglo XIX aparecen las grandes factorías de producción en serie y allí nacieron marcas de la talla de Clarks erigida en 1825, una insignia inglesa, luego llega la mecanización para elaboración masiva en Estados Unidos cuando emergió como gran invento la máquina de montaje o entresuelado de Jan Matzeliger en marzo de 1883.

Mucha agua ha corrido bajo el puente del tiempo, con la mal llamada conquista aparecieron los zapatos, pero igual hay que precisar que cuando los españoles llegaron al nuevo mundo los indígenas ya utilizaban calzado elaborado muchísimo tiempo atrás pues se ha determinado que las ushutas o las también llamadas ojotas fueron una sandalias atávicas hechas a mano por los pueblos que habitaban la región Andina y la costa norte, según los análisis desde épocas preincaicas, un ejemplo familias del litoral atlántico y los Muiscas. El mejoramiento y uso masivo se dio con la puesta en marcha del imperio Inca.

 

 

Las Ojotas fueron unas sandalias elementales hechas con cuero grueso de llamas o alpacas, también las hubo de fibras vegetales como es el caso del ágave y la cabuya. Ese calzado llegó a tener tres y hasta cuatro puntos de amarre con tramillas o soguillas fabricadas con lana o cuero en donde descansaba la planta del pie.

En fin, el calzado es prácticamente de toda la vida, aunque en Bogotá tiene una retrospectiva interesante porque desde tiempos de la colonia y en plena República fueron proclives los desplazamientos a la capital colombiana. El la muy famosa y vetusta hacienda El Quiroga fue fundado el barrio El Restrepo al sur de la ciudad por allá en 1930, pero entre 1948 y la década de los 50 este sector y el del llamado centro en San José recibieron cientos de campesinos que huían de la violencia, labriegos y familias enteras de la ruralidad forzados a partir del terruño y arribando a Bogotá descalzos y con la poca ropa que pudieron llevar, ese fenómeno impulsó la venta de zapatos para dama y caballero, muchos de ellos se hicieron a un lote o una casa que convirtieron en pequeños talleres de artesanía, iniciando así la industria del calzado y el cuero que con el marchitamiento de cada calendario iba afianzando el sector como un verdadero emblema de la manufactura.

Por estos días se llevó a cabo en Corferias el Intertional Footwear & Leather Show, IFLS, y de manera paralela la Exhibición Internacional del Cuero e Insumos, Maquinaria y Tecnología, EICI, evento organizado por la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas, ACICAM, un encuentro totalmente exitoso porque se afianzó como el entorno ideal y más trascendental de la región andina para hacer negocios del sector manufacturero.

No sobra destacar los logros y avances de una industria que ha pasado por distintas etapas, una de ellas la dificultad que generó la apertura económica, la llegada de calzado chino subfacturado, momentos duros por revaluación y el cierre recurrente de fábricas representativas y la pérdida de muchísimos empleos. La industria aprendió, se reinventó y aprendió a competir con nueva competencia ya que ingresó calzado de México, Brasil, pero además de China, Asia puso cuota adicional con Vietnam e Indonesia.

El gobierno tomó medidas para contrarrestar el ingreso masivo de calzado de bajo costo, pero pese a las determinaciones y ordenes ejecutivas, los zapatos siguieron entrando lo que en su momento sugirió, no solamente contrabando, sino lavado de dinero. De todas formas, muchos empresarios con trayectoria y un marcado know-how siguieron adelante y hoy venden calzado de gran calidad, diseño e innovación a los exigentes mercados locales como también al extranjero en donde los zapatos colombianos gozan de prestigio y buena demanda.

 

 

El presidente Ejecutivo de ACICAM William Parrado le dijo a Diariolaeconomia.com, que el sector calzado tuvo un comportamiento en su primer semestre similar al del año pasado porque no se vio un crecimiento importante de la producción sino que se mantuvo constante con indicadores semejantes al de los primeros seis meses de 2025, algo así como pasar raspando la primera mitad de un periodo, eso sí, con un semestre de grandes expectativas, con un cambio de gobierno que genera esperanza porque una vez culmina la incertidumbre política y económica comienzan a reaccionar las ventas y el consumo.

La feria que cerró de la mejor manera, indicó el dirigente gremial, deja un buen sabor y mucho optimismo porque traza un camino de ensueño para el segundo semestre en donde vendrán temporadas como el día del amor y la amistad, ideal para calzado y marroquinería, el black Friday en noviembre y como es habitual, dijo, se aguarda con anhelo las fiestas de fin de año en donde se espera conseguir unos balances muy positivos.

 

Revaluación asusta

En opinión del presidente Ejecutivo de ACICAM la caída en el precio del dólar desde luego lleva a la preocupación y ese comportamiento en la divisa refleja el comportamiento de las ventas y la producción entre enero y junio casi que una copia al mismo periodo de 2025. Según el directivo ya se analiza el efecto que tendrán las importaciones porque definitivamente con un dólar que sigue cayendo, impactando una tasa de cambio que hace al país poco rentable y un peso que continúa apreciándose. En ese orden de ideas, apuntó, hay un incentivo para la internación de productos hechos en el extranjero que llegarán vía aduanas e indudablemente exacerbando el contrabando generando distorsiones en el mercado y castigando la industria nacional.

 

 

Por otro lado, manifestó Parrado, hay un aspecto positivo y es que se abarata la importación de insumos que se utilizan en la fabricación de calzado, unas materias que llevan al equilibrio porque ingresan más baratas con cargo a un débil dólar, un asunto que ayuda a mejorar la producción colombiana.

Colombia sigue en la búsqueda de mercados para el calzado y las manufacturas en cuero, los países que generalmente compran el producto colombiano han mostrado buena dinámica salvo Ecuador que frente a las intempestivas medidas arancelarias del gobierno de Quito, cayó fuertemente en sus números, algo que se esperaba, sin embargo y tras el levantamiento de la medida se vislumbró una importante dinámica de cara al segundo semestre, algo que se percibió en la feria porque llegó al país un grupo importante de compradores internacionales con el apoyo y el Instituto Municipal de Empleo y Fomento Empresarial de Bucaramanga, IMEBU, de ese grupo varios arribaron de Ecuador ya en una actitud diferente, una noticia alentadora porque implica retomar un mercado significativo.

Otro tema llamativo es que las exportaciones no cedieron tanto porque apareció otro fenómeno y fue la movida del mercado venezolano, el mismo que repuntó de manera fuerte tanto como que de enero a mayo de 2025 se exportaban al país vecino 422.000 dólares en calzado y ahora a igual periodo de 2026 la cifra se elevó a 1.6 millones de dólares, cuatro veces más que el año anterior factor que está generando una dinámica fuertemente importante sobre todo en departamentos como Norte de Santander y Valle del Cauca de donde se está exportando bastante, calzado a Venezuela, evento que ayudó a paliar un poco la crisis con Ecuador.

El gremio sigue inquieto buscando nuevos mercados en Estados Unidos, Costa Rica, Guatemala, todo Centroamérica, Perú, los mercados diversos y gracias a esa labor Colombia y sector calzado y de manufactura en cuero sigue teniendo unas exportaciones aceptables en vista que más allá de la crisis con Ecuador logro morigerarse el problema.

 

 

El dato venezolano invita a soñar porque en la medida en que el país hermano recupere su explotación petrolera y otras que lo hacen fuerte en commodities, seguramente volverá a demandar bienes y servicios de Colombia, una buena nueva para la industria colombiana y los sectores primarios, pero sin duda para el calzado y la marroquinería que ven un despertar afortunado y una reacción más acelerada de lo que se esperaba, eso, manifestó William Parrado, jalona confecciones, textiles y todo lo atinente al sistema moda.

 

“Todo el mundo está mirando hacia Venezuela porque deja ver una reactivación tremendamente importante para los productos colombianos que siempre tuvieron buen recibo entre los venezolanos”, declaro el señor Parrado.

 

Dentro del registro de empresas formales inscritas en ACICAM se cuentan 6.600 empresas concentradas unos clúster muy importantes y reconocidos como Bogotá-Cundinamarca, Santander con Bucaramanga, Floridablanca y Piedecuesta, algo Girón, Norte de Santander con Cúcuta, Valle del cauca muy fuerte con unidades productivas importantes en Cali y Yumbo. A la lista entran Antioquia con Medellín y Sabaneta, pero igual hay actividad en la Costa Atlántica en Montería, Sincelejo y clúster vitales en el Eje Cafetero, básicamente en Pereira y Dosquebradas.

De todas maneras, cabe aclarar que históricamente el sector estuvo conformado mayoritariamente por microempresas, talleres artesanales dispersos por regiones dinámicas como Bogotá y Santander, pero igual por empresas familiares que lograron afianzar mercado debido a elaboraciones de verdadera calidad.

 

 

El país llegó a tener un número trascendental de empresas dedicadas al calzado, en un tiempo se hablaba de más de 25.000 solamente en sectores icónicos de Bogotá en la localidad Antonio Nariño, más exactamente el barrio El Restrepo en donde las unidades superaban hace 30 años esa cifra. Con el tiempo el número bajo a 10.000 por los efectos del calzado chino barato y con la pandemia el lío siguió pasando factura. Teniendo en cuenta la cadena de valor en su totalidad, es decir, transformación, insumos y comercialización, el país llegó a tener cerca de 30.000 empresas entre formales e informales.

En 2025, precisó Parrado, los colombianos consumieron alrededor de 124.3 millones de pares, hablando de calzado, en tanto que la producción formal de zapatos para damas, caballeros y niños, de 70 millones de pares, esa la torta para 2025.

En términos de consumo per cápita los colombianos compran en promedio 2.4 pares de zapatos, una cifra baja frente a otros países y todo parece ser la consecuencia de calzados baratos y de mala calidad que generaron costumbre en el cliente que busca precio y no atributo así llore a los dos meses. Hoy las personas tienen mejor ingreso y eso puede llevar a que repunten las compras porque de alguna manera queda dinero para darse gusto calzando bien.

Según afirmó el directivo, eso depende también de la región pues Colombia está en el promedio de América Latina, el más alto fue Chile con siete pares, pero entendiendo que ese es un país con estaciones y un poder adquisitivo más alto. Para el tema Colombia, dijo, Bogotá puede tener un consumo superior por mejores salarios o ingresos, en climas cálidos quizás no es tan necesario adquirir calzado porque la gente se siente cómoda con sandalias, algunos descalzos y otros con chanclas tres puntadas. La capital del país, remarcó, vende botas, tenis, calzado formal, zapatos de ocasión y una diversidad de ofertas para tiempos o fechas especiales, todo varía dependiendo del departamento o la provincia, pero al sacra el promedio nacional cierra en 2.4 pares, muy cercano al de Latinoamérica.

 

Ruta de la seda no es un acuerdo formal

 

 

Independiente de la importancia que reviste China y otras naciones con las que Colombia puede abrir nuevos destinos de comercio en la esquiva zona Asia-Pacífico, el apartarse hoy de la Ruta de la Seda no afecta a nadie porque el presidente Gustavo Petro no firmó un tratado de libre comercio con el gigante asiático y no acordó tablas arancelarias porque todo en la visita presidencial quedó en buenas intenciones de inversión, pero nada en concreto, algo que alivia al sector calzado que se ha visto perjudicado por unas importaciones de calzado de bajo costo lo que obliga a tener alertas encendidas frente a una eventual negociación y recordó que con China debe mantenerse el tema arancelario como lo hacen otros países y por eso ACICAM no ve ningún tipo de afectación por el archivar el querer ingresar a un mercado que pide máximo cuidado y todo el pulso para no errar pues ya hay experiencias con los TLC en vigencia en donde se avalaron temas que hoy deben ser revisados.

En su análisis el presidente Ejecutivo de ACICAM anotó que sin duda en asuntos de comercio entre más opciones haya mucho mejor para los productores primarios y los fabricantes, pero todo midiendo y teniendo en cuenta los efectos porque hay importaciones muy baratas como las de China que hacen demasiado daño y un precio muy barato destruye cualquier industria.

De cara a meter en cintura el contrabando, el vocero expresó que deben mantenerse los controles a las importaciones que hace parte de un decreto que entró en vigencia nuevamente el 11 de junio, acentuó que Colombia tiene una salvaguarda y es un 35 por ciento de lo que se declare debajo de sus similares, un mecanismo que ha resultado eficaz en la vigilancia de los productos que vienen del exterior, principalmente en este periodo en donde se ve mucha fluctuación en la tasa de cambio y preocupantemente hacia abajo.

En las cuentas de los fabricantes de calzado se puede ser competitivo, pero hay países como China en donde pagan salarios muy bajos y los empresarios gozan de subsidios del gobierno, hay tecnificación y otros aspectos en desarrollo y apoyos que les dan a los países como los asiáticos unas ventajas fuertes, algo parecido a Estados Unidos en donde las ayudas dan una mano estimable y permiten ingresar en cualquier mercado.

 

 

En el caso de Colombia es un país que trabaja con desventajas y cuando hay ese tipo de desequilibrios es entendible aplicar medidas regulatorias desde el ejecutivo para nivelar la cancha y mejorar por esa ruta las condiciones de mercado para el productor local, sin alejarse de una realidad que es generar industria, valor agregado y sostenibilidad.

Hoy la capacidad instalada según algunas estimaciones está en un promedio anual del 65 por ciento independiente de las fluctuaciones y cada año hay demanda y exigencias muy fuertes para poder suplir todo el consumo nacional. Sobre este punto, Parrado señaló que en los últimos años el indicador de capacidad utilizada se ha mantenido constante, pero dijo que eso depende indudablemente de los cambios tecnológicos, la mano de obra y otros escenarios económicos, de todas formas, apuntó, existe una durísima competencia con los importados. Especificó que la industria nacional trabajando con una capacidad instalada del 100 por ciento está en capacidad de atender sin problema alguno todo el consumo nacional.

Hoy lo importante es enamorarse del producto colombiano, es urgente creer en lo que hace el industrial colombiano o en el esfuerzo de aquellas personas de la agricultura porque hay capacidades, ingenio, innovación, talento, bienes de calidad, servicios óptimos y mucho futuro, tanto o mejor que México, Brasil, China y otras naciones que venden masivamente en el territorio.

 

“Es cierto, nosotros en Colombia tenemos un calzado de muy buena calidad, diferenciado, cargado de diseño, con los mejores insumos y fabricantes que se esfuerzan por llevar al mercado el mejor producto, inclusive con más atributo que muchos calzados o manufacturas traídas del extranjero, una muestra los resultados de la feria en donde vimos las nuevas colecciones de las empresas. Tuvimos unas cifras muy buenas de negocios en la feria de 12 millones de dólares, superando de lejos las expectativas que teníamos de esta versión ferial, algo que se fue dando durante el evento y con tres millones de dólares adicionales, algo que se piensa vender en los próximos tres meses, dicho de otra forma, negocios a futuro, eso no lo comentaron nuestros expositores en la encuesta que hicimos y lo que deja es que se amplían las expectativas de mejoramiento económico para el sector calzado en el segundo semestre y desde luego se vislumbra un crecimiento en exportaciones, un clima de satisfacción y de apuesta por crecer y competir con distinción y total compromiso, es gratificante, vimos gente muy contenta, llena de esperanza y hablando que asistieron a la mejor feria, pero igual, que empezarán a elaborar esos pedidos”, subrayó el directivo.

 

 

 

La feria tuvo 6.300 visitantes y todos fueron compradores mayoristas especializados, los contactos y negocios cerrados invitan al optimismo y pensar en que vendrán los mejores tiempos porque cuando los comercializadores están comprando y haciendo nuevos pedidos es porque ven que el consumo de verdad sigue reactivándose.

Es plenamente visible que en el primer semestre hubo un gasto en calzado que llegó a 1.9 billones de pesos, un crecimiento del 2.6 por ciento respecto al primer semestre del año anterior, algo que afortunadamente muestra que la dinámica de gasto viene bien a pesar de tantas circunstancias e incertidumbres.

Una de las grandes expectativas con el cambio de gobierno es tener una reforma tributaria que abarate los impuestos y le devuelva rentabilidad y competitividad a las empresas, grandes, medianas y pequeñas, igualmente para quienes trabajan el campo o hacen agroindustria. El presidente de ACICAM dijo que alienta que el nuevo mandatario es bastante cercano a los empresarios porque sabe que hay un compromiso inquebrantable con el valor agregado.

 

“Esperamos que el presidente entienda que el costo país nos hace perder competitividad frente al mercado extranjero y que un alivio en el tema tributario puede llevar a que las empresas mejoren sus costos y de esa manera generar más empleo para el país, entonces esperamos eso, poder trabajar con este mandato coordinadamente y llevarle algunas propuestas y soluciones, también exponerle problemáticas que tenemos actualmente en nuestro sector”, concluyó el presidente de ACICAM William Parrado quien ya trabaja en la nueva versión de la feria que se cumplirá entre el dos y el cinco de febrero de 2027.

 

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