Domingo, 08 Marzo 2020 01:11

Venta de activos del sector eléctrico, la feria de lo absurdo

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Algunos críticos aseguran que Colombia regaló sus activos, otros están preocupados por nuevas ventas. Dicen que el estado se creyó equivocadamente el cuento de ser dueño. Hablan ex Ministro y generadores.

Colombia ha tenido unos desaciertos muy lamentables a la hora de hacer negocios. Quienes llegan a invertir muchas veces no cumplen, terminan aburridos por los escenarios contractuales, otros no leen el mercado y salen como un rayo del país buscando nuevas opciones de inversión, pero dejando atrás obligaciones en el camino que pasan a manos del más jodido. El tema es que las ventas son irrisorias y por recomendaciones de los gurús del Fondo Monetario Internacional y otros entes multilaterales, que en consecuencia con la corriente y credo matriculan a los mismos genios, el país dejó sus pertenencias para endosarlas y ponerlas en manos de los más precarios compradores que en ocasiones suelen ser oportunistas de profesión.

Hay que decir que el país no compró pan para vender pan, eso es claro con las empresas del sector eléctrico y otros activos nacionales y regionales. Este país se dio el lujo de sacar oro para cambiarlo por arena o piedras de río. Muchos negocios llevaron inclusive, no solamente a perder dinero sino a parrandearse el entorno y si no pregúntenles a los habitantes de la Mesa en Cundinamarca que pasó con su ganadería y su agricultura. Como si fuera poco se aprobaron obras de generación en sitios prohibidos, que igual incumplieron con las expectativas y dejaron al país viendo un chispero.

Lo terrible del asunto es que los colombianos que sacaban pecho por ser líderes en generación de energía, labor que se afinó luego del apagón de 1992, hoy no son dueños de los grandes activos eléctricos, hubo errores y falencias como la reportada con Hudroituango que contrario a ser la gran solución terminó siendo un riesgo catastrófico y un palo más en la rueda de la oferta de energía. El tema es tan delicado que ya desde el Congreso de la República se habla de apagón.

El otro chicharrón es Electricaribe, el enorme problema que creció como espuma y que a la hora de medio acomodar las cargas, se acudió a lo de siempre, al bolsillo ya limpio de los colombianos que resultaron pagando una deuda ajena con el aval del ejecutivo sin que este o el Congreso se pusieran medianamente colorados.

Hoy Colombia, el país de la energía vendió sus empresas y lo cierto es que a punta de apagar incendios fiscales, fruto de las reiteradas equivocaciones en la política económica, lo que antes se mostraba con orgullo, hoy es del capital extranjero que llegó y compró a unos precios totalmente irrisorios.

En este especial de energía hacen su aparición tres voces autorizadas para hablar del sector eléctrico, su pasado, su presente y su futuro.

 

Aurelio Suárez Montoya

En charla con Diariolaeconomia.com, el analista económico e Ingeniero Industrial, Aurelio Suárez Montoya, dijo que hay muchas aristas en el sector eléctrico, pero indicó que antes que cualquier lectura hay que decir que el ejercicio económico y que la disciplina económica para sacar el país social adelante se acabó porque la teoría y la política pública fue cambiada por los negocios.

Ya entrando en el tema el experto dijo que entre los años 1990 y 2000 fueron privatizadas 15 empresas de minas y energía con un valor en las transacciones de 484 millones de dólares que ingresaron a las arcas del estado por el sector minero-energético. Indicó que se desconoce de tres transacciones en la paradójicamente está Electricaribe.

Consideró que a Isagen se le desguazó por la puerta de atrás con la enajenación de Chivor, con el antecedente que Isagen era una empresa de Interconexión Eléctrica S.A, ISA, es decir que en primer lugar se le quitó a ISA, Isagen y después Isagen se lo quitó a Chivor.

 

“No se supo cómo fue a final de cuentas ese conejo, pero resultaron unas ocho electrificadoras regionales de la Costa Norte y se llevaron al por mayor hasta Electricaribe. Según los expertos como Eduardo Sarmiento, el ministerio de Hacienda recibió a Termo-Cartagena por 154 millones de dólares y la vendió por 15 millones de dólares y por Termo-Tasajero, el asunto no inferior, pues lo recibió el estado por 130 millones de dólares y lo transó en 30 millones de dólares”, comentó el consultor.

 

Lo más descarado, afirmó, fue lo de la Empresa de Energía de Bogotá que tenía un valor final de 6.000 millones de dólares y fue entregada por 900 millones de dólares. Reveló que la española Endesa con operaciones en Chile, había subastado por más, pero de manera increíble le devolvieron la plata y se la dejaron baratica en 900 millones de dólares, un descalabro que a la fecha nadie explica.

Igual al recoger datos de un libro de críticas que escribió el Senador Jorge Robledo, a la venta de la Central Hidroeléctrica de Caldas, CHEC, pudo determinarse que ese negocio fue cerrado por 172.000 millones de pesos.

Agregó que hay un documento del Consejo Nacional de Política Económica y Social, Conpes, que tiene valorado al final en un anexo todos los activos del país de entonces, se trata de del documento 2565. Desde luego dicho instrumento hace la siguiente referencia en el anexo sobre el alcance del programa de privatización para el sector eléctrico:

Según lo establecido en Documentos CONPES anteriores, se reestructurará el sector eléctrico con el fin de aumentar la participación del sector privado en la generación y distribución de energía eléctrica. El nuevo marco institucional consagrará libre acceso a la red de interconexión y transmisión, y libertad para comprar, vender y realizar intercambios de energía en el mercado.

De inmediato, el sector privado podrá participar en la administración de los servicios de distribución en actividades como facturación, cobro y mantenimiento. Igualmente, podrán establecerse contratos de “Build, Operate, Transfer (BOT), “leasing” o “joint ventures” para emprender proyectos de inversión nuevos. El contemplado Fondo de Inversiones Privadas establecido por la FEN con un valor de USD 400 millones apoyará el financiamiento de nuevos proyectos en el sector.

Con la reestructuración de los sistemas ICEL y CORELCA se establecerán empresas generadoras y distribuidoras autónomas. El sector privado podrá así, por ejemplo, adquirir activos de generación existentes o adquirir acciones de empresas generadoras. Dentro del sector eléctrico, se pueden identificar un total de 33 empresas actuales de todos los niveles territoriales candidatas a recibir participación del sector privado. Estas empresas tienen un valor patrimonial cercano a 1 billón de pesos.

Ese documento Conpes del 29 de noviembre de 1991 anota igualmente sobre privatizaciones que:

Sector Minero Para ECOPETROL, se redefinirán su papel, y consecuentemente se reestructuradas sus actividades. Se podrá además proceder con la venta al sector privado, de actividades petroquímicas (por ejemplo Petroquímica del Atlántico, POLICOLSA) y distribución (TERPEL).

CARBOCOL así como otras 12 empresas del sector minero de las cuales las más importantes son CARBONAL, MINERALCO, y COLMINAS a nivel nacional pueden ser privatizadas en su totalidad. ECOPETROL y CARBOCOL, las empresas más grandes del sector con un valor patrimonial de 340 mil millones y de 107 mil millones respectivamente, representan un elemento importante dentro del proceso de privatización aquí contemplado (30% del valor del patrimonio de las 20 empresas más grandes del nivel nacional).

Aparte del sector eléctrico el gobierno de turno tenía cronograma para venta de activos en los sectores comunicaciones, acueducto y alcantarillado, saneamiento básico, zonas francas, finca raíz, sector de manufacturas, turismo, agrícola, militar, transporte, financiero y servicios públicos.

Al retomar, Suárez Montoya dijo que hay un estudio de Collazos y Ochoa para Banco de la República que trató de buscar si las empresas ya privatizadas habían cumplido con los beneficios prometidos a usuarios y consumidores, al término concluyeron que por tratarse de estructuras monopolíticas de los mercados, en donde esas compañías comenzaron a parar, comparados con los respectivos desempeños entre antes y después del proceso de entrega a particulares, los resultados mostraron que los niveles de ventas netas no experimentaron ningún cambio sustancial.

Un análisis también hecho por Manuel Ramírez con Carlos Pombo ya con estudios no macro sino micro del tema industrial y la sinergia energética dijo que en las firmas privatizadas, la desregulación la hacen sobre todo los mercados no regulados tal y como pasa con la generación térmica. Finalmente hay un resumen de Eduardo Sarmiento que dice que en la mayoría de los casos dichos procesos de privatización significaron una transferencia de las empresas públicas a la tercera parte de su costo de oportunidad y que buena parte de esos ingresos fueron destinados a financiar el déficit fiscal que en su mayor parte estaba representado en gastos de funcionamiento.

 

“No se nos puede olvidar que a ISA le quitaron ISAGEN, pero además ISA como tal quedó privatizada en un 49 por ciento y allí hay algo para tener muy en cuenta pues después que el Guavio fue pagado por los colombianos después de los elevados costos, fue entregado como activo de tercera ya metido dentro de la Empresa de Energía de Bogotá, EEB, es el mismo caso de Hidrosogamoso con Isagen pues repitió la misma historia del Guavio con la Empresa de Energía de Bogotá”, explicó Suárez.

 

Aclaró que la EEB no solamente dio los 900 millones de dólares sino que en cinco o seis años la descapitalizaron y sacaron lo invertido con unas ventas de muebles e inmuebles de la empresa.

Sobre la negociación de las electrificadoras regionales, que se dio después del año 2000, el analista precisó que éstas fueron vendidas dentro de lo prescrito en los acuerdos 2003-2006 con el Fondo Monetario Internacional, FMI, lo cual fue todo un descalabro para el país y principalmente para las regiones.

En ese acuerdo estaba implícito aparte de revisar las reservas internacionales, privatizar Granahorrar y Bancafé, Ecogas y empresas regionales de electricidad, una recomendación al amparo del acuerdo FMI Stan by lo cual se cumplió al pie de la letra.

Con todo esto el país salió de activos importantes y por ello quedó de alguna forma comprometida la soberanía energética porque lo principal de ese ítem es la generación lo cual es más relevante que la distribución o la comercialización.
Actualmente el país sostiene la transmisión en un 75 por ciento que está a cargo de ISA, aclarando que hay otras firmas que están metiéndose en el negocio de la transmisión.

En este momento más del 60 por ciento de la generación está en manos de privados porque esta Isagen que tiene 25 por ciento, la Empresa de Energía de Bogotá con 25 por ciento, Emgesa que es un lio que se mantiene entre ENEL y la EEB. Igual está la oferta de otras generadoras privadas dentro de las que se cuentan las térmicas que pueden entre todas tener el 60 por ciento.

 

“Colombia tiene capacidad instalada para 16.000 megavatios y yo creo que la mayoría de esa capacidad instalada ya está en manos de privados. Ahora con la tendencia de generación solar y eólica lo que se ve es que ese también es un negocio del sector privado, es decir que el ingreso de los 1.500 megavatios de los que habla el ministerio de Energía, que vienen de sol y el viento, de energías renovables serán portafolios manejados por privados como ya pasa con Celsia dueña de Epsa que a su vez es Salvajina”, dijo.

 

Para Aurelio Suárez que comparte la teoría de Eduardo Sarmiento, las privatizaciones en el sector eléctrico fueron el peor negocio para Colombia porque como ya se dijo los activos fueron entregadas por la tercera parte del costo de oportunidad.

Subrayó que lo acontecido con la EEB es una cosa absolutamente escandalosa, lo de Codensa y lo de Emgesa, pues no es entendible que a quien da plata por una empresa le terminan devolviendo plata, todo eso es reprochable y para no olvidar.

Sobre ese tema hay un libro de Diego Otero, que muestra en detalle todo el pavoroso proceso de ventas y privatizaciones, básicamente lo sucedido en la capital del país que hizo fiestas por regalar empresas que valían muchísimo dinero.

Aurelio Suárez afirmó que después los empresarios de Endesa terminaron metidos en el Grupo Acciona de España y sostuvo que en un cambalache le entregaron sus activos en América Latina a ENEL con lo que prácticamente sellaron la suerte de esas empresas en el todavía muy incipiente Nuevo Mundo.

 

Electricaribe, ¿solución con tarifas por las nubes?

 

Lo lamentable es que si llegase a haber una crisis energética en Colombia, quienes responden de inmediato por los errores cometidos son los usuarios que generalmente cuando hay crisis energética lo que se aplica automáticamente es un alza en las tarifas.

Para el consultor lo peor todavía está por venir porque el tema que se asoma es Electricaribe, empresa que piensan vender en dos bloques que valen aproximadamente 8.5 billones de pesos, uno vale cinco billones y el otro más de tres billones. La venta por bloques tiene que hacerse porque no hay un inversionista que tenga los 8.5 billones de pesos para metérselos a la Costa Norte.

 

“Eso implica que como no hay quien compre todo y pueda operar con economías de escala a nivel de siete departamentos lo cual conllevará a tener dos empresas que tendrán la mitad de ese tipo de economía. Esas empresas al actuar a mitad de mercado van a tener que elevar tarifas. El dilema que había entre ellos era tener una sola empresa con bajo costo marginal o dos empresas con menor inversión, pero más alta tarifa, y el gobierno optó por la segunda porque no hay quien meta 8.5 billones”, afirmó Suárez.

 

El analista dijo que las inversiones del ejecutivo en infraestructura más el famoso acuerdo de la reforma tributaria que llevó a los estratos 4,5, y 6 así como al sector comercial e industrial a pagar las pensiones que Unión Fenosa no provisionó, están generando un alivio al inversionista superior a los dos billones de pesos porque las pensiones valen 1.2 billones y lo que el gobierno ha venido haciendo en infraestructura suma 900.000 millones de pesos.

 

Colombia peca al deshacerse de empresas claves del sector eléctrico

 

Amilkar Acosta Medina

A su turno el exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta Medina, indicó en este medio que Colombia cuenta con un sistema eléctrico robusto y confiable que ha resistido tres fenómenos de El Niño sin tener racionamientos, situación que deja ver que el país tiene un sistema que está en capacidad de garantizarle a los usuarios la prestación del servicio de una manera confiable y eficiente.

 

“Excepción hecha, tengo que decirlo, de la Costa Caribe en donde la empresa Electricaribe acusa muchas deficiencias y la calidad de servicio deja mucho que desear. Allá no podemos hablar de confiabilidad, de firmeza ni de continuidad en la prestación del servicio, condiciones estás que están establecidas en la ley, pero que allá no se cumplen y por eso se está adelantando este proceso que debe concluir el 24 de este mes con la escogencia de un nuevo operador para tratar de superar esa calamidad pública en la que se ha convertido Electricaribe para los 2.7 millones de usuarios”, puntualizó.

 

Aclaró que en este proceso no salen a venta propiamente los activos pues el mayor y más importante activo que tiene hoy Electricaribe es el mercado que amerita que llegue un nuevo operador con musculatura financiera suficiente para hacer unas inversiones trazadas por el orden de los ocho billones de pesos que tendrán que hacerse en los próximos cinco años y de allí que la puja por lograr la operación, ya sea de todo el mercado o de parte de él, porque el mercado ha sido segmentado en Caribe Sol y Caribe Mar para facilitar que se tenga un mayor número de empresas interesadas en vista que hay una limitante que impide que un operador pueda tener el control de más del 35 por ciento del mercado.

Añadió que EPM de Medellín tiene el 23 por ciento del mercado, luego esa empresa no podría ofertar por todo el mercado de la región Caribe y por ello están enfocados, lo cual será una decisión que tomarán en los próximos días, para ver si ofertan para operar uno de esos dos mercados, preferiblemente Caribe mar 20.

 

Hidroituango, más dudas que certeza

 

Sobre Hidroituango el conocedor del tema energético, Amylkar Acosta Medina, sostuvo que las fallas que dan cabida a rumores de un posible apagón, hacen ver la situación como un riesgo latente que hay en ese lugar.

Según las proyecciones de EPM, la hidroeléctrica entrará a operar en dos años, pero en caso de que eso no ocurra, explicó el experto, se han venido adelantando unos procesos que el año pasado fueron posibles en febrero y en octubre lo cual hizo posibles dos subastas y a través de las mismas fueron adjudicados unos proyectos que deben entrar a suplir de alguna manera la no entrada de Hidroituango.

 

“Y en un caso extremo que definitivamente no sea posible que Hidroituango entre como lo previsto EPM y pueda demorarse en entrar la Unidad de Planeación Minero Energética, UPME, haría una convocatoria de las que se conocen como de reconfiguración, es decir, de buscar generadores que puedan suplir la energía que no estaría en capacidad de suministrar Hidroituango”, aseveró el exministro.

 

Al tema, argumentó, hay que meterle duro y procurar sacarlo adelante porque se trata de un megaproyecto con una capacidad de generación que supera los 2.400 megavatios que necesita el país y que desafortunadamente ha tenido todos esos tropiezos.

Al referirse a la venta de los activos, Acosta manifestó que es un error, como se ha denunciado, que Colombia vaya deshaciéndose de unos proyectos muy importantes para el país quedando a expensas de los que pueda ocurrir con la oferta de generación del sector privado.

Precisó que el estado mantiene su capacidad de intervención la cual hace por la vía regulatoria a través de la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, pero estimó que también es importante que el estado conserve activos de generación que le permitan en un momento determinado, conjurar cualquier contingencia pues si la generación está en manos de los privados, sencillamente en esas manos está Colombia y el estado, de acuerdo con la Constitución está obligado a garantizar la prestación del servicio, no así los privados.

No descartó que el gobierno acuda a nuevas ventas con el fin de apagar nuevos y más robustos incendios pues lamentablemente el país ha hecho uso de sus ahorros e inversiones expresadas en activos, los mismos que terminaron pagando cuentas por errores fiscales.

 

“El ministro Carrasquilla ha venido recurriendo a otro mecanismo que le ha permitido seguir saltando matones y ese mecanismo es el de la emisión de títulos de tesorería, TES, y a través de esa herramienta ha venido financiándose lo cual es una manera poco ortodoxa de financiamiento que ha sido muy criticada al punto que uno de los miembros de las Comisión Consultora de la Regla Fiscal, profesor de la Universidad de los Andes, renunció por no estar de acuerdo con estas maniobras a las que viene recurriendo el jefe de las finanzas públicas que ponen en duda la seriedad de la Regla Fiscal y abocan al país a una caída en la nota de las calificadoras de riesgo como lo ha anunciado una de ellas, Fitch, que ha manifestado que hay un riesgo alto que en el sentido que puedan bajar la calificación de la deuda soberna del país, lo que resultaría una pésima señal para los inversionistas y para la economía nacional”, indicó el analista.

 

Acolgen, un parte de tranquilidad por eficiencia

 

Natalia Gutiérrez Jaramillo

La Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica, Acolgen, atendió inquietudes de Diariolaeconomia.com, y mostró un panorama alentador de la generación desde la tribuna del sector privado y la inversión.
La Presidente Ejecutiva de Acolgen Natalia Gutiérrez Jaramillo, afirmó que el sector de generación afortunadamente goza de buena salud pues gracias a su solidez genera confiabilidad en hogares, empresas y otros escenarios que dependen de la energía.

DLE- ¿Cómo está hoy el sector eléctrico en materia de confiabilidad y que puede esperar el país?

NGJ- Nuestra ventaja comparativa, la hemos logrado gracias a un sector moderno, robusto, con los más altos estándares internacionales y referente a nivel mundial. Un sector eléctrico sostenible, con 85% de la generación de energía renovable, lo que hace que nuestro sector eléctrico mantenga un factor de emisiones 79% menor al promedio mundial; seguro, porque con 27 años sin un minuto de desabastecimiento, gracias a nuestro esquema de Confiabilidad, y competitivo, manteniéndose en el top 5 de países con menores precios de generación.

En este sentido, el país hoy en día puede tener la tranquilidad de que tiene un sector eléctrico envidiable, altamente competitivo y eficiente, que durante los últimos 25 años se ha venido preparando y fortaleciendo sobre los objetivos de seguridad energética, sostenibilidad económica-ambiental y cobertura del servicio.

Particularmente refiriéndonos sobre el objetivo de seguridad energética, si uno observa el panorama futuro en términos de abastecimiento de energía y confiabilidad (ENFICC), puede evidenciar que, de materializarse la totalidad de proyectos de generación presupuestados en los próximos años, el país tiene energía asegurada hasta el año 2026.

 

El reto futuro: adaptarse y adquirir mayor flexibilidad

No obstante, Acolgen considera que, para soportar la expansión de corto y largo plazo del sistema, y la creciente y continua integración de recursos de generación variable en los próximos años, tanto el sistema como el mercado deben adaptarse y deben adquirir una mayor flexibilidad. El reto, según el gremio, está en que, las condiciones de mercado deberán ser cada vez más flexibles sin dejar de ser simétricas, con el interés que tanto las FNCER, como los demás recursos que se integrarán en los próximos años, respuesta de la demanda, almacenamiento, y generación distribuida, puedan participar de manera efectiva en el mercado, tanto de corto plazo como de confiabilidad, aportando energía firme.

 

“En este punto, dentro los temas que está analizando el Gobierno, para nosotros existe una prioridad en lo que será la reglamentación del despacho vinculante y el mercado intradiario, la consecuente reglamentación de los mercados de balance o de servicios complementarios del sistema, y todo el desarrollo regulatorio asociado a la participación de nuevos recursos en el esquema de confiabilidad”, anotó la señora Gutiérrez Jaramillo.

 

DLE- ¿Cómo va la agremiación y qué esperan en materia de generación teniendo en cuenta el clima y otros factores?

NGJ- Por nuestra parte, consideramos que el futuro panorama energético y de canasta de energía eléctrica de Colombia, es un claro ejemplo de que el país está avanzando cada vez más en el objetivo de descarbonización de los sectores y en el cumplimiento de las metas pactadas en el marco de COP21. De hecho, para el año 2023 la capacidad instalada de las Fuentes no Convencionales de Energía Renovable, FNCER, será un 80% superior a la capacidad instalada de plantas térmicas a carbón; y de acuerdo con las proyecciones que se tienen de largo plazo para 2023, la generación renovable representará el 90% de la matriz de generación, con solar teniendo un crecimiento en participación del 1% en 2019 a cerca del 6% de la generación total para ese año y eólica pasando del 2% a cerca del 8%.

El total de energía renovable en Colombia para el año 2023 llegará a ser cerca del 72% de la capacidad instalada, con más de 15.500 MW en operación, manteniendo a nuestro sector eléctrico como uno de los de mayor integración de energías renovables a nivel mundial.

 

Generación en el largo plazo

Cuando uno mira el potencial de recursos renovables en Colombia, observa que el país tiene una riqueza energética inmensa e innumerables alternativas para soportar la sustitución de combustibles fósiles, por aumento de consumo de electricidad, nuestro objetivo como lo hemos mencionado en diferentes escenarios está encaminado hacia la electrificación de la economía.

Hoy en día Colombia cuenta con un potencial para el desarrollo de más de 70 GW en hidroelectricidad, 48 GW en energía solar, 45 GW en eólica y 17 GW en biomasa; ante el potencial de casi 180 GW de recursos energéticos renovables, consideramos que la eficiencia en precios (bajo esquemas de libre competencia y libre mercado) es el criterio para determinar que tecnología debe primar por encima de otra, sin dejar de reconocer sus externalidades y atributos para el sistema.

La Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica, Acolgen, es el gremio de la generación de energía eléctrica en Colombia. Es el gremio que representa los intereses de las compañías con proyectos de energías renovables y no renovables; hoy en día representa cerca del 80% de la capacidad instalada en el país.

Se caracteriza por ser un gremio altamente técnico, neutral, en pro de la libre competencia y la defensa del esquema de mercado. Desde hace más de 22 años Acolgen viene participando activamente en la formulación del marco regulatorio y de política pública del sector eléctrico.

Este es un breve repaso al sector eléctrico colombiano que posiblemente tenga más sabor amargo que dulce, en los colombianos, a quienes por Constitución les pertenece la riqueza natural que debe, con probidad, “administrar” el estado. El cuento es que ya les dieron y con seguridad que les seguirán dando en la cabeza. Resulta impresentable que lo que costó billones se venda por miles y que el país salga de sus activos para pagar obligaciones fiscales.

Es lamentable que después de regalar las gallinas de los huevos de oro y de quedar con una mano adelante y la otra atrás, Colombia esté peor que cuando era dueña de sus electrificadoras pues hay más deuda, menos inversión social y un escenario muy difícil para los dueños constitucionales que no saben que es tomarse un vaso de leche con las ventas del petróleo.

A los señores de la banca multilateral hay que recomendarles que regresen a estudiar con más seriedad la economía pues lo que pasa en Estados Unidos o en Francia nada tiene que ver con los países que buscan salir del subdesarrollo ya que de manera increíble, unos como Colombia, aterrizaron en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, en medio de miseria, desigualdad vergonzante y lo que resulta increíble, con gente muriendo de sed, enfermedades y hambre. Igual, subrayo, teníamos tanto que lo regalamos. La pregunta que salta es, ¿seguiremos en lo mismo?

Hoy el país vive en los tiempos del Virrey Solís y sus homólogos, de su majestad Fernando VII, de Pablo Morillo y de toda esa banda de españoles y europeos que hicieron del saqueo una ley y una regla. Se vive así porque las regiones no saben de vías para la productividad y porque lo poco que se consigue con trabajo, termina en las manos de los que salieron huyendo en 1819, se puede decir que la reconquista española está en pleno auge y que es visible la Patria boba. Campean eso sí las corruptelas y el descaro, haciendo de Colombia un país con un futuro complejo pues un grupo reducido vive como el rey y la gran mayoría sufre, aguanta y paga impuestos, así no les llegue el servicio de energía, o lo que es peor, que pagando se la corten con oprobiosos racionamientos.



A los participantes en este trabajo periodístico, mil gracias.

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