Sábado, 30 Abril 2022 03:05

IPSE, una entidad que ilumina sueños y hace patria con energía

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IPSE, una entidad que ilumina sueños y hace patria con energía Imagen-de-seagul-en-Pixabay

La gestión del ente estatal es visible hasta en las noches en donde la luna llena dejó de ser una opción porque llegó la bombilla. Más hogares conectados hablan de verdadera calidad de vida.

La generación de energía ha resultado vital en la vida del hombre durante siglos. La aparición y la domesticación del fuego que según algunos arqueólogos se dio entre 500.000 y un millón de años antes de Cristo. Los expertos ubican al homo erectus como pionero ya que aprovechó ramas encendidas tras un eventual incendio consecuencia de las tormentas eléctricas, característica de la naturaleza, e hicieron posible una calefacción que fue eventualmente el preludio del uso de energías.

De todas maneras, y con el paso del tiempo el ser humano encontró dos técnicas para generar fuego, hizo uso de encendedores arcaicos, el primero, la fricción de madera cilíndrica con punta en una superficie maderable plana, también arregló las noches con el golpe seco de piedras que al producir chispa iniciaba fogatas salvadoras.

En fin, la madera fue vida en tiempos lejanos, esas especiales llamas sirvieron para inaugurar la gastronomía porque fue muy útil en la cocción de alimentos, también alejaron depredadores e hicieron llevaderas las noches al tener como iluminar en la temeraria oscuridad.

En América los indígenas utilizaron la madera como fuente básica de energía que resultó altamente renovable por la pequeña población. Con la conquista arribaron soluciones y con el tiempo esas opciones españolas alumbraron casas y calles, se trató de velas y antorchas de sebo. Hay que decir que al caer la noche las tareas eran interrumpidas, el bosque resultó indispensable en la vida de los colonos y los indígenas que extrajeron madera para múltiples labores, entre ellas cocinar. En el siglo XVIII a través de la mota urbana, los españoles obligaron a los nativos del hoy altiplano cundiboyacense a proveer leña para Tunja y Santa Fe de Bogotá.

Ciudades como Cartagena y Bogotá hicieron todo tipo de ensayos por optimizar la iluminación de las calles, pero el alumbrado público a base de antorchas colapsó. Fue en 1865 que llegaron lámparas de petróleo y gas, toda una revolución que les llevó luz a las vías y arterias.

El tiempo corrió y la evolución energética y eléctrica avanzó a la velocidad de la luz por cuanto el cuatro de agosto de 1886 fue importada la maquinaria que le llevaría electricidad y por consiguiente alumbrado a Bogotá y buena parte del país. La operación la hizo la empresa The Bogotá Electric Light Co que transportó equipos desde Italia hasta el puerto de Honda y de la cálida ciudad la gran novedad fue cargada a lomo de mula.

 

 

El señor Santiago Samper Brush ubicó la primera planta hidroeléctrica en la hacienda el Charquito de Soacha en 1895. Según el Banco de la República, en ese año Samper Brush firmó un contrato con el gobierno para instalar una planta de generación de energía hidroeléctrica aprovechando la caída de agua del Salto del Tequendama. En 1896 se conformó la sociedad Samper Brush Compañía, con la cual se dio inicio a la que sería la Empresa de Energía de Bogotá. En 1909 José María Samper y sus hermanos, Santiago y Antonio emprendieron la construcción de una fábrica de cemento que, a la postre, se convirtió en Industrias e Inversiones Samper S.A.

Los estupendos equipos generaron energía y llevaron electricidad por primera vez para el alumbrado público del país, el primer paso para llevar el servicio de manera constante, la primera piedra en el sector puesta por la afamada familia en el río Bogotá.

Siempre será espectacular saber de energías y el proceso que estas han tenido en el desarrollo humano. Colombia fue, y de hecho se ha caracterizado por su vanguardismo en la generación eléctrica, el país hizo a pulso y afianzó activos del sector de gran valía, a tal punto que exportó energía al vecindario y les dio prestigio a sus empresas. No se puede negar que con el apagón de 1992 el país aprendió, como dicen los abuelos, a la brava.

Los favores generalmente no son para todos en territorios extensos y con interminables fronteras, en algunos casos la energía no llega a veredas andinas y eso llevó al Estado colombiano pensar en soluciones para interconectar a la Colombia excluida y apartada de los beneficios de la evolución.

Así las cosas, el gobierno le dio vida al Instituto de Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas para las Zonas No Interconectadas, IPSE, un establecimiento Público de Orden Nacional, adscrito a Ministerio de Minas y Energía de Colombia, entidad con personería jurídica, patrimonio propio, así como autonomía administrativa.

Devolviendo la película, cabe anotar que a través del Decreto 1140 de 1999, se transformó el Instituto Colombiano de Energía Eléctrica, ICEL, gestión que derivó en el eficiente IPSE de hoy, todo posible por erigirse con fondos públicos.

Años adelante el IPSE fue reestructurado con el Decreto 257 del 24 enero de 2004. La providencia fortaleció el ente y le delegó tareas puntuales tales como identificar, promover, fomentar, desarrollar e implementar soluciones energéticas mediante esquemas empresariales eficientes, viables financieramente y sostenibles en el largo plazo, todo, procurando la satisfacción de las necesidades energéticas de las Zonas No Interconectadas, apoyando técnicamente a las entidades definidas por el Ministerio de Minas y Energía.

La entidad en los últimos años ha identificado los problemas y falencias de la Colombia alejada y sin electricidad, gracias a una juiciosa exploración, el IPSE iluminó hogares y llevó calidad de vida a miles de personas que hoy disfrutan de electrodomésticos y enseres.

 

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el Director del IPSE José David Insuasti Avendaño, afirmó que la entidad termina siendo enhorabuena, protagonista porque llevó luz y energía a los hogares que estuvieron hasta hace poco en la oscuridad. Sostuvo que el instituto ha puesto sobre la mesa la urgente necesidad de cerrar la brecha y conectar a todas las familias que no cuentan con el servicio de energía eléctrica.

Expuso que si bien el Estado por medio del Gobierno Nacional había firmado un documento al amparo del Consejo Nacional de Política Económica y Social, Conpes, para la universalización en el marco de cumplir el objetivo de desarrollo sostenible número siete que es el de lograr una generalización del servicio de energía, de manera asequible, no convencional y con fuentes renovables, en esta administración puede decirse que los objetivos se cumplirán y con ello Colombia dejará de ser la tierra del olvido, sencillamente estará interconectada.

 

“Las fuentes de financiación implementadas o señaladas en ese Conpes, no se estaban cumpliendo. Cuando llegamos al Instituto, si bien veíamos ese balance de cómo era el trabajo por el cierre de brechas en el sector energético, quisimos trabajar al unísono con el ministerio de Minas y Energía para poder visibilizar esta problemática, tratar en consecuencia de ponernos al día con todos los usuarios que no habían entrado en gobiernos anteriores y establecer una meta que pusiera al IPSE al día con esa universalización para luego trazar la hoja de ruta que permitiera proyectar que a 2030, en Colombia hubiese un servicio de energía eléctrica totalmente extendido, algo que afortunadamente va a suceder”, apuntó el señor Insuasti.

 

Frente a la situación actual de las zonas no interconectadas del país en cuanto a la disponibilidad del servicio de energía, el directivo anotó que, a la fecha, según la información que reposa en la Unidad de Planeación Minero Energética, UPME, y gracias al Plan Indicativo de Expansión de Cobertura de Energía Eléctrica, PIEC, queda claro que a corte de 2018 son aproximadamente 500.000 familias que no cuentan con servicio de energía eléctrica. Con base en el PIEC, el Gobierno trazó la meta de energizar como mínimo 100.000 nuevos usuarios. A la fecha cuentan con el servicio 73.000 personas que supieron de las bondades de la interconexión, de todas maneras, precisó Insuasti Avendaño, el ejecutivo trabaja para llegar al límite establecido, empero aclaró que hay adjudicados cerca de 49.000 beneficiarios que corresponden a 27.000 para llegar al objetivo y otros tantos que tienen recursos aprobados y en diferentes fases, verbigracia, contractual, ejecución y próximos a entrar en operación.

 

 

En los últimos dos años, el IPSE ha trabajado duro, sin pausa para llevar el servicio eléctrico a las zonas apartadas y totalmente excluidas de la conexión. El instituto, y no cabe duda, se ha estado consolidando como el aliado estratégico de la estructuración del sector energético y en relación con eso, comentó el funcionario, la manera como la entidad identifica los usuarios es que con el Plan Indicativo, son identificadas las regiones con mayor déficit de cobertura, se hace la debida organización año a año para llevarlos a un banco de proyectos, identificando cual es la mejor manera de llevar la energía, ya sea ampliando la red, a través de soluciones individuales o por medio de un procedimiento centralizado que a la postre permitirá que una comunidad específica tenga energía eléctrica.

Una vez se tenga ese banco de proyectos, señaló Insuasti, la entidad acude a las diferentes fuentes de financiación y a través del Sistema General de Regalías, del Programa de Uso Racional y Eficiente de Energía, PROURE, y de cooperación internacional, así como del presupuesto que a través del PGN, se le ha asignado directamente al IPSE, se ha logrado ese cierre de brecha en la actualidad.

Las comunidades acceden muy fácilmente a los servicios que el IPSE brinda y tienen una ventaja, disfrutan de energías limpias y sustentables como la energía eólica, solar, biomasa y otras que son el futuro y afortunadamente para muchos el Hoy.

En este punto, José David Insuasti Avendaño, aseveró que las comunidades tienen entrada al servicio puesto que el IPSE engloba una ventanilla abierta permanentemente para la recepción de proyectos para las entidades territoriales que al abocar sus planes perfectamente pueden aplicar a las diferentes fuentes nacionales de financiación y desde el IPSE se les brinda el acompañamiento para alcanzar la maduración, pero reiteró que hay un plan indicativo que señala cuáles son las regiones del país qué menos cobertura tienen.

 

“Con base en ese método el IPSE anualmente contrata todos los planes y diseños que desde nuestra oferta nstitucional, logra consolidar la identificación de las familias para llevarlas a un proyecto para que posteriormente se les asigne la energización, pero también desde la misma oferta, la entidad territorial puede pedir acompañamiento, y con base en ello lograr las asignación de recursos a través de cualquier fuente para beneficiar a una persona y a su comunidad como es apenas lógico”, subrayó el Director del IPSE.

 

Añadió que, con base en el tema de energías renovables, Colombia tiene una matriz energética limpia, dada su naturaleza de generación si se tiene en cuenta que más del 60 por ciento corresponde a hidroeléctricas, no desconociendo que el Gobierno Nacional viene trabajando en cómo implementa un esquema de transición energética que permita generar más confiabilidad en el largo plazo a través de las fuentes no convencionales de energía renovable.

 

 

Aclaró que las decisiones regulatorias que el Ministerio ha tomado han permitido que, al cierre del mandato, esa matriz energética se transforme hacia una más limpia de generación, lo que le permite al Gobierno indicar que entre un 12 y 15 por ciento de esa matriz de generación, terminará con fuentes no convencionales. De todas maneras, el IPSE precisó que ese es resorte en su totalidad de la cartera minero-energética y de la misma política del Sistema Interconectado Nacional.

Insuasti aseveró que esa estrategia de transición energética también se ha venido traslapando hacia las zonas no interconectadas en donde entre el 94 y el 97 por ciento de la generación se daba a principios del actual Gobierno con fuentes diésel. Especificó que la manera como se ha venido ampliando cobertura en la zona no interconectada es a través de soluciones fotovoltaicas, parques híbridos y biomasa.

El Director del IPSE ilustró que actualmente la propia matriz energética en la zona no interconectada donde cerca de 220.000 familias cuentan con el servicio de energía eléctrica, tienen el servicio a través de sistemas convencionales, diésel en un 88 por ciento y un 12 por ciento con fuentes no convencionales, es decir que se ha duplicado la capacidad instalada de este tipo de orígenes no convencionales en estas líneas geográficas. El vocero añadió que la manera como se está ampliando cobertura, el universo de los 500.000 citados hace parte de energías limpias. En resumidas cuentas, apuntó el directivo, se está ampliando cobertura con energías no habituales.

 

Gestión igual a interconexión

José David Insuasti Avendaño está entregando un instituto moderno que requiere de una actualización administrativa para poder responder a los retos venideros. La entidad trabaja en esa modernización para que el IPSE pueda asumir los retos que la Ley le ha otorgado.

 

 

La sonada Ley de transición energética, la 20-99 ve en el Instituto, aseguró el Director, un aliado estratégico en la estructuración, no solamente en las zonas no interconectadas sino en todo tipo de solución energética a nivel nacional lo cual consolida el trabajo ejecutado durante estos años.

El funcionario entrega una entidad aliada de las regiones, con unos equipos que trabajan para que las entidades territoriales confíen en poder madurar sus proyectos y que estos sean beneficiarios de los recursos de todas las fuentes que hoy en día existen para movilizar financiación de soluciones energéticas.

 

“Estamos entregando un Instituto que visibiliza una problemática en las zonas no interconectadas, no solamente en ampliar cobertura sino en mejorar la calidad energética de las familias que ya tenían un servicio en vista que quienes lo adquirieron, en promedio, más del 80 por ciento, solo tienen energía durante cuatro o seis horas y lo que el IPSE ha venido promoviendo es cómo lograr una transformación para que se amplié cobertura, pero con fuentes no convencionales, luego estamos poniendo sobre la mesa una problemática que no estaba en el radar de todo el mundo.
Estamos dejando una hoja de ruta que permita mantener esa buena práctica de estructuración de proyectos, dejamos un instituto consolidado y aliado en la transición energética, básicamente en esos proyectos que favorecen a las familias más necesitadas. Hacemos parte del afianzamiento de un sector que se enfrenta a un cambio de matriz y conversión hacia las fuentes no convencionales de energías renovables”, señaló Juan Davis Insuasti Avendaño.

 

Hace poco el país adoptó un documento Conpes para garantizar la transición energética. Sobre el particular el IPSE expresó que los números son alentadores.

Recordó que el Instituto hizo parte activa de ese Conpes en esa función de universalizar, reconoció que hubo unos compromisos que garantizó seguir trabajando con los territorios para lograr programas de energización rural sostenibles y analizar en las regiones el análisis de los activos y la gestión eficiente de los mismos en las zonas no interconectadas, igual darle continuidad a las labores tendientes a la universalización del servicio para consolidar una energía como se tiene en el sistema interconectado, es decir, de calidad, medible, con monitoreo exigente, hecho por medio de un agente de mercado.

El IPSE sigue trabajando y dejó plasmado en el mencionado Conpes unas actividades específicas que le permitirán mantener a las zonas no interconectadas dentro del esquema nacional regulado como escenario estratégico para que sea el usuario o las familias los protagonistas del proceso energético.

 

Subastas de energía vitales en la evolución

 

 

Sobre el futuro de las subastas de energía y el mecanismo adoptado para las mismas, Insuasti Avendaño enfatizó que hay temas en los que el IPSE no se involucra de manera directa, sin embargo vio como política general del sector que las dinámicas compraventas han dado un fruto excepcional reflejado en la transformación de la matriz nacional que era muy ambiciosa, algo que aparte de cumplirse bajo lo planeado, duplicó la meta que se tuvo en un comienzo, algo histórico para Colombia y para el mundo porque el país es referente global en la transición que se está dando.

Dogmatizó que lo plasmado y planteado al Ministro, es un tema en el que se sigue trabajando y que apunta a que la zona no interconectada tenga una subasta que permita que las brechas y la última milla, por demás la más difícil, se dé por un mecanismo público-privado que no solo consolide la universalización sino un esquema de sostenibilidad en el tiempo.

Un equipo técnico y humano comprometido desde el IPSE es consciente que muchas cosas se han logrado en favor de las comunidades, todo reflejado en metas cumplidas y en unos panoramas trazados, afablemente materializados. José David Insuasti reconoció que sin el trabajo en equipo su gestión no hubiese dejado huella en el sector energético.

Alcaldes y gobernadores de las zonas no interconectadas tiene grandes retos. En opinión del Director del IPSE, uno de los más grandes desafíos en los que se tiene que trabajar, esencialmente los alcaldes que es finalmente en quienes recae la responsabilidad de la prestación tal y como reza en la Ley 142, apunta a los esquemas de sostenibilidad ya que se deben consolidar empresas y prestadores del servicio que estén a la vanguardia de los requerimientos del sector energético.

Explicó que fue ejecutado un programa para poder evaluar algunas empresas el cual consistió en un piloto de acompañamiento a los prestadores del servicio en zonas no interconectadas a través del cual fueron identificadas unas buenas prácticas para poder mejorar la calidad administrativa, financiera y jurídica de las compañías. El instituto sigue con el plan al considerar que puede hacer muchos esfuerzos en llevar soluciones y ampliar cobertura, pero enfatizó que si en el territorio no hay un prestador que garantice que los servicios van a durar, que habrá mantenimiento y que a las familias se les atenderá sobre pilares de respeto y consideración, de no ser así, todo lo hecho quedará abandonado en unos años, nada se habría hecho.

Hoy el IPSE ve sustancial las alianzas estratégicas con los municipios que a través de sus empresas pueden llevar un servicio de calidad a sus usuarios.

 

IPSE, el serio comienzo de grandes cosas

 

 

Después de un trabajo serio y atiborrado de compromiso, el IPSE no solo quedará como el instituto de las regiones marginadas sino como el gran aliado de las comunidades a las cuales les ha llevado energía eléctrica.

En ese aspecto, Insuasti Avendaño, señaló que parte del sector energético se sumergió en una serie de recomendaciones trabajadas con el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y con la banca multilateral, consolidando un documento nada más y nada menos que de transición energética y en esa misión hubo un relicario de sugerencias, una de ellas era la especialidad del sector ya que hay entidades que muchas veces duplican funciones.

 

“Nosotros hacemos muchos oficios, solamente para un área, zonas no interconectadas que también los estaba haciendo la UPME para el sistema interconectado. Incluso estábamos en unos terrenos que no le competen de manera directa a este instituto, y en esas recomendaciones nos dejaron claro que contamos con una unidad de planeación que debe especializarse en proyectar, marcando la hoja de ruta de cómo energizar, hacia dónde van las redes, las minas y todo el sector, toda función de la UPME, pero recalcó que hay un brazo técnico fortalecido que también debe estructurar de manera integral el sector energético, una recomendación plasmada en la Ley 20-99, disposición que consolida al instituto como técnico y aliado de la organización del sector energético”, dijo el Director del IPSE.

 

La guerra y la cadena de suministro un reto

La alarmante situación en los Balcanes corrobora, dijo José David Insuasti Avendaño, que el sector energético no se puede ver sesgado pues se caracteriza por ser un renglón integral desde la generación de hidrocarburos y toda su cadena de transformación hasta el consumo de energía hecha por el hombre. Los energéticos, acentuó, hacen parte de la vida diaria del ser humano.

Dijo que el gas que explota Colombia no es para exportar sino para el consumo local y por ello el reto de seguir avanzando en redes de gas, un sector en el que el IPSE se quiere involucrar en aras de ser un cofrade en la generación con gas en algunas zonas, sobre la base que se trata de un combustible que contamina menos, un punto adicional frente a la seguridad energética.

 

“A través de las minas hay también un reto por explorar y explotar cobre, silicio y tierras raras que inclusive el Servicio Geológico Colombiano, ve como una opción toda vez que se trata del futuro minero que se consolida el consumo recurriendo a las redes y la virtualidad como también de todos los electrodomésticos, así como los aparatos tecnológicos que conectan al ser humano actual. Uno de los grandes retos es seguir con la hoja de ruta trazada por el país en materia energética, darles continuidad a las instituciones como la CREG, UPME, IPSE y toda la coordinación institucional que se tiene y que quedó plasmada en el Conpes y en la misma Ley que debe coadyuvar con materializar objetivos puntuales”, aseveró Insuasti.

 

 

Al ser el gas un energético, esta condición abre la posibilidad de trabajar el hidrocarburo como sustituto del diésel en algunas zonas que podría también llevar gas a los hogares, o sea, un doble propósito energético luz y cocción. En ese sentido, el IPSE hace parte del plan de acción, razón por la cual trabaja en un decreto que les permita hacer unos pilotos de sustitución de diésel a través de gas en el país, ejercicio que se convierte en una oportunidad más práctica y eficiente, frente a los reparos que acarrea generar de manera híbrida, ACPM y energía solar.

 

“La labor en la cual se involucra el IPSE con todo el amparo de la Ley, es poder analizar el gas como un sustituto del diésel en la generación de las zonas no interconectadas. En eso trabajamos, esperamos que salga pronto para poder arrancar con los mencionados pilotos”, concluyó el Director del IPSE, José David Insuasti Avendaño.

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