Moscú, (Sputnik)- La retirada de Emiratos Árabes Unidos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de la alianza de la OPEP y proveedores independientes (OPEP+) pone a prueba a ambas organizaciones, dijo este miércoles a Sputnik el especialista jordano en el ámbito energético Amer Shobaki.
La víspera, EAU anunció que abandonará la OPEP y la OPEP+ el próximo 1 de mayo.
"La salida de EAU de la OPEP y de la OPEP+, efectiva a partir del 1 de mayo, es una prueba seria para estas dos asociaciones y para el equilibrio de poder en la organización regional Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo", señaló Shobaki.
El experto recordó que antes del comienzo de las hostilidades en torno a Irán a finales de febrero pasado, la OPEP+ controlaba casi la mitad de la producción de petróleo en el mundo, pero luego su participación cayó por debajo del 40%.
En la actualidad, la alianza OPEP+ está bajo una presión de diferentes bandos: por parte de Estados Unidos, que ha alcanzado la producción de 13,5 millones de barriles por día (mb/d), así como por parte de los Estados que desean extraer e invertir más, explicó.
Shobaki expresó su convicción de que la decisión de EAU va más allá de un simple fin de un acuerdo sobre los volúmenes de producción.
"Es una señal estratégica de un gran productor que busca convertir sus inversiones en la industria petrolera en un impacto más rápido en el mercado", dijo.
El especialista jordano agregó que EAU no sería el único Estado con deseos de abandonar ambas asociaciones si otros productores de petróleo, como Argelia, Irak, Kuwait y Nigeria, sienten que el compromiso con las cuotas establecidas para la producción de petróleo les impide obtener los ingresos necesarios.
Esa contradicción se hará evidente cuando termine la crisis en el estrecho de Ormuz, precisó, y los productores de petróleo comiencen a recuperar las pérdidas sufridas durante el período de su cierre.
Al mismo tiempo, la decisión de EAU revela una divergencia económica interna más profunda dentro del Consejo de Cooperación del Golfo, la cual, sin embargo, no debe percibirse como una hostilidad abierta.
"Arabia Saudí se guía por la lógica del liderazgo en el mercado, la protección de los precios y la estabilidad del sistema de productores, mientras que EAU se deja llevar por la lógica de maximizar los beneficios de la capacidad productiva de alto costo antes de que el mercado global de crudo se reduzca a medida que la demanda se acerque a un pico en la próxima década", puntualizó Shobaki.
La OPEP, fundada en 1960 con el propósito de coordinar políticas petroleras y estabilizar los mercados, analiza la evolución de la oferta global como parte de su seguimiento del equilibrio entre oferta y demanda.
La OPEP y once productores independientes –Azerbaiyán, Baréin, Brasil, Brunéi, Kazajistán, Malasia, México, Omán, Rusia, Sudán y Sudán del Sur– establecen cuotas de producción como parte de un acuerdo para estabilizar el mercado. Para 2025, la extracción total tope era de unos 39,725 millones de barriles diarios sin contar a Irán, Libia y Venezuela.
Ocho miembros del acuerdo OPEP+ –Arabia Saudí, Argelia, EAU, Irak, Kazajistán, Kuwait, Omán y Rusia– aplican recortes voluntarios además de los límites establecidos. (Sputnik)