Domingo, 02 Octubre 2022 00:01

Exportaciones colombianas de carne alcanzarían los US$500 millones: Fedegán

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El 2022 mostró una interesante dinámica y los ganaderos hicieron la tarea en BPG, mejoramiento genético y sostenibilidad. El hato cerrará por encima de 30 millones de cabezas.

La ganadería colombiana sigue dando buenas noticias y a decir verdad las ha dado desde que llegaron los primeros ejemplares bovinos a Santa Marta en una fecha que oscila entre 1521 y 1525 cuando el conquistador Rodrigo de Bastidas los introdujo en unas condiciones complejas. Los historiadores narran que en julio de 1525 pisaron tierra firme en el continente 200 vacas, pero igual lo hicieron otros animales de granja.

La vacada aparece en América en 1493 en el segundo viaje de Cristóbal Colon, unos animales bos Taurus o europeos. Según los estudios, esos animales pudieron venir de Sevilla, pero hay versiones de embarques en Islas Canarias, una parada obligada en tiempos del descubrimiento y la conquista.

Esos ganados criollos o Bos Taurus venían de España y su origen, posiblemente es el Aurochs salvaje o Bos Primigenius, un animal domesticado en el neolítico, de todas maneras, hay versiones de razas ibéricas, esencialmente españolas como retinta, berrenda, cacereña, y Andaluza Negra.

Los desembarques con bovinos en el Nuevo Mundo, dicen algunos, se hicieron en Panamá en 1521, lugar estratégico para la ganadería porque del sitio se despacharon ganados para norte, centro y Suramérica.

En Colombia la actividad creció paulatinamente, el ganado en sus inicios era apreciado por su cuero, según cronistas, algunos se quedaban con la piel y les dejaban la carne a fieras y carroñeros.

Con el correr del tiempo la ganadería fue creciendo y afianzándose en la mesa de los granadinos. En 1913, en las primeras de cambio del siglo XX llegaron al país los primeros ganados de raza cebú que fueron alojados en la hacienda Jesús del Río en el municipio de Zambrano, Bolívar, una negociación hecha por el empresario Alemán Adolfo Held. El tema gusto y la raza dejó ver sus bondades razón por la cual en 1927 arribaron, procedentes de Brasil cuatro vacas y el toro Palomo, un lote de Nelore Puro.

Los tiempos han pasado y la ganadería, desde luego evolucionado, todo en medio de climas extremos, dificultades, guerras, pandemias y todo tipo de vicisitudes, unas internas y otras de corte geopolítico. A pesar de los retos que ha tenido esta actividad logró agruparse, mejorar y catapultarse en un mundo que día a día demanda más y mejor proteína.

Los ganaderos, merecidamente celebran un día especial, ese que reconoce una labor ardua, pero lo cierto es que la ganadería ha marcado un hito en la historia económica y social del país ya que desde sus inicios no ha parado y caso opuesto adicionó esfuerzos para hacer patria desde el campo.

 

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, aseguró que la colombiana es una ganadería más profesionalizada, especializada y con un juicioso trabajo en mejoramiento genético lo que explica por qué está pasando por una de las mejores épocas después de tanto tiempo de estar luchando especialmente con exploración y apertura de mercados.

Sostuvo que fue necesario hacer la fila y aguardar con mucha paciencia para poder tener mercados. Recordó que en 2009 se avanzó en el control de fiebre aftosa y evocó ese 2016 cuando a Fedegán le quitan el Fondo Nacional del Ganado, un asunto grave que dejó la ganadería al garete, sin un norte y expuesta pues llegó la enfermedad y el país perdió el estatus sanitario, un tema difícil de entender y asimilar porque después de los esfuerzos hechos en trazabilidad, guías de movilización y una serie de labores que quedaron prácticamente paralizadas.

 

“Reestablecimos el estatus y hoy en día los ganaderos tenemos una balanza comercial que es interesante pues de un sector que prácticamente era marginal, este año, pese a todas las dificultades reportadas, se podrá llegar a los 500 millones de dólares en exportaciones”, pronosticó el dirigente gremial.

 

Lafaurie agregó que estas son exportaciones que van con destino a más de 34 países. El año pasado la factura de los ganaderos alcanzó los 254 millones de dólares en promedio y la dinámica invita al optimismo porque las cuentas dan para proyectar unas ventas de 500 millones de dólares, el justo premio a un esfuerzo enorme por parte de los criadores y sin lugar a dudas una conquista espectacular puesto que el sector ganadero terminó insertándose en el mercado global y segundo logró un precio local que indexó la cotización internacional de la carne lo cual cambió toda la dinámica ganadera porque una cosa era tener el kilo de carne a un dólar y otra muy diferente vender ese kilo a dos dólares, sin dejar de lado que en el mercado americano pagan la carne a tres dólares.

 

 

Aparte de celebrar los logros de la ganadería y reconocer que el premio tarde que temprano llega, el presidente de Fedegán no descartó mejores noticias en materia de ingreso al productor de ganado. Anotó que si se sigue avanzando y el país abre el mercado en Estados Unidos, evidentemente, el ganadero, puede convertirse en un sector que en los próximos cuatro años puede llegar a facturar fácilmente los 1.000 millones de dólares, tan sencillo como que el fragmento se convertiría en clave y estratégico para el crecimiento de la economía colombiana, no solo por el tamaño de su participación en el producto interno bruto, PIB, cerca de 50 billones de pesos, tres veces lo que aporta el café, sino por su contribución al desarrollo social en el territorio.

Destacó que la ganadería tiene unas expectativas y perspectivas hondamente interesantes, eso sí con retos en el horizonte que tienen que ver con el interés del Gobierno de hacer la reforma agraria, la cual, si no es expropiatoria y no genera dinámicas inconvenientes en el sector, puede terminar, con plena certeza, en un gran acuerdo que es en lo que se trata de avanzar, un convenio que permita la compra de la tierra sin necesidad de enviar mensajes críticos o equivocados al sector rural.

Lo anterior ratifica que cuando hay consensos, diálogo, sensatez, respeto y un trabajo articulado es posible alcanzar arreglos, para el caso de la reforma agraria en camino, un evento que pide espera porque hay que allanar, según Fedegán, en temas puntuales sin desconocer que las perspectivas son buenas.

En ganadería de ordeño, dijo, siguen las alertas encendidas, pero aclaró que, con la dinámica exportadora en carne, la Costa Caribe deja de producir tanta leche y se orienta más a la cría y el levante, es decir que lugar de ordeñar el ternero mama más alimento de su madre, la oferta baja y ello tonificó el valor del alimento que hoy se paga mejor por litro.

Para la carne, dijo José Félix Lafaurie, por la vía del TLC habría un futuro boyante, pero solo si lo que se dice es verdad y el tema no termina enredado, lo cierto es que el mercado de Estados Unidos cambia la historia de la ganadería colombiana porque si a dos dólares hay regocijo a tres dólares el escenario es óptimo y lleva a proyectar unos crecimientos muy importantes.

Lafaurie Rivera señaló que los ganaderos siguen adelante con el mejoramiento genético y aseveró que desde Fedegán los resultados son muy destacados con Embriogán, un programa dispuesto y con acompañamiento técnico que propende por una ganadería incluyente en favor de pequeños y medianos productores.

 

 

El tema es tan contundente que perfectamente se pueden cambiar vacas de tres o cuatro litros de leche por una gyrolanda que produce 12 o 14 litros, o cualquier cruce lechero. A criterio del presidente de Fedegán, el trópico bajo es más propicio para volúmenes de F1, algo que permite definir una explotación cárnica con razas de alto rendimiento.

 

“Yo si creo que la mejora en los parámetros productivos cambia completamente porque nuestros indicadores o referencias de producción todavía son muy bajos al hacer la comparación con la ganadería internacional, verbigracia, Estados Unidos, Brasil, Uruguay o Argentina”, declaró el señor Lafaurie Rivera.

 

Para este año y según los registros, el hato ganadero puede superar fácilmente los 30 millones de cabezas. En síntesis, la ganadería va bien, soportó momentos aciagos como el gobierno de Juan Manuel Santos y con el presidente Duque, detalló, no se hicieron grandes cosas, pero dejó trabajar.

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