Este medio de comunicación ha visitado muchísimos lugares, municipios encantadores y llenos de atractivo, pero sin duda este viaje a San Francisco, Cundinamarca, dejó una huella profunda en el corazón y demasiado fuerte en la retina, es la sanfrancisqueña una tierra afable, agrícola, turística y la Puerta de Oro de la Provincia del Gualivá, este lugar tiene una magnífica historia cafetera, pero también agrícola, ganadera y avícola. Un punto muy a favor dentro de los tantos que tiene la estupenda municipalidad es su compromiso con la preservación de los ecosistemas y una inversión admirable en turismo, hoy muy fuerte en glamping, industria que sigue creciendo de manera exponencial y apuntándole a la sostenibilidad.
San Francisco tiene en promedio 13.482 habitantes, es un municipio con buena organización, orden, limpieza y un particular ornato que se refleja en sus viviendas, parque principal, iglesia, calles y lugares especializados que dejan muy complacido al turista. Allí se levanta imponente en la cordillera oriental, a una hora de Bogotá, el paisaje cultural cafetero, el de la encumbrada Cundinamarca.
A este destino lo decoran cascadas, quebradas, lagunas y unos altozanos majestuosos que ofrecen generosamente descanso visual y una conexión bastante particular con la naturaleza, San Francisco de Sales es una trascendental fábrica de agua, pues este elemento brota por todas partes saciando la sed de animales de pastoreo y de los mismos suelos productivos.
Este pueblo de gratas coincidencias es muy rico en historia, fue fundado el 22 de noviembre de 1857, pero estuvo habitado en tiempos precolombinos por indígenas Panches que hicieron parte del pueblo Caribe, así como de Muiscas, un apéndice de los Chibchas. Luego con la fundación del poblado se empieza a escribir en 1833 la historia de San Francisco de Sales con el matrimonio de Francisca Sánchez nacida en Tabio y propietaria de la hacienda San José de Chinga Caliente con el francés Francisco Convers.
Fruto de esta unión nace la hacienda La Carlina luego de que en 1850 el matrimonio colombo-francés decidiera construir una vivienda con todas las comodidades bautizada con el mismo nombre, con el tiempo vino una reunión en donde se exploraron opciones para elevar el caserío a la categoría de municipio, en ello influyó como es apenas lógico el factor coincidencia, la señora Francisca, su esposo Francisco Convers, la fecha de la reunión que se dio justamente en el día en el que el catolicismo conmemora la fiesta de San Francisco de Sales, santo paisano de don Francisco el conyugue de misia Francisca, en fin todo se dio para que el nuevo municipio se llamara San Francisco de Sales, lugar que erigió una iglesia que tuvo como patrón al venerable y beatífico inspirador. Esta división se crea por iniciativa eclesiástica ya que el presbítero Santos María Camero con apoyo de sus parroquianos presentó ante la Asamblea del Estado Soberano de Cundinamarca el proyecto de constitución del nuevo pueblo.
Pasaron los siglos, los años y San Francisco fue tomando un perfil de exclusividad y diferenciación bastante notoria que se aprecia en su iglesia, edificaciones, calles como también en el mismo entorno. En el bello pueblo de trópico frío y templado la temperatura media llega a los 20 grados centígrados, un clima sano, apetecido y muy llamativo para el turismo que tiene clientela fija en Bogotá, ciudad ubicada a tan solo 55 kilómetros.
En charla con Diariolaeconomia.com, el enlace de la oficina turismo de la Alcaldía Municipal de San Francisco Esmeralda Bermúdez Herrera afirmó que por fortuna el municipio cuenta con gran biodiversidad siendo las aves un tremendo atractivo. Igualmente, expuso, San Francisco es la capital del glamping porque a nivel turístico y de alojamiento se logró aumentar la oferta en este sector. Actualmente la industria turística del sugestivo distrito cuenta con más de 125 alojamientos desde donde se aprecia un paisaje de montaña encantador el cual viene con aire fresco, aves de distintas especies y características por lo que el aviturismo, nicho de ecoturismo, una actividad de gran demanda al igual que los recorridos agroturísticos y el senderismo.
San Francisco, explicó la funcionaria, tiene un gran potencial cafetero, ganadero y agrícola, pero destacó los enormes avances en el sector turismo con el tema de los alojamientos con quienes se trabaja articuladamente para trazar proyectos a futuro y darle esa identidad al municipio desde una tribuna formal, organizada y segura, otro motivo de visita, apuntó Bermúdez Herrera, es la variedad en especies de colibrí, un polinizador muy reconocido en este paradisiaco sector de Cundinamarca.
“Otros lugares turísticos de San Francisco son el Jardín Encantado, Alto de la Virgen, el mirador de la Virgen Milagrosa en el que está la capilla del mismo nombre que suele ser un atractivo muy concurrido, sitio sagrado al que se puede llegar de dos maneras, uno a través de un sendero sacro en donde se fomenta el turismo religioso, puesto que el pueblo tiene una historia muy bonita que empieza con la Parroquia San Francisco de Sales, igualmente reconocida por su estructura que fácilmente llama la atención y también por los franciscanos que son muy creyentes. En Semana Santa hubo una importante participación turística en donde la Alcaldía estuvo muy activa en desarrollo de toda la programación de la Semana Mayor, trabajo que cayó bien entre los visitantes porque se propicio un turismo católico muy familiar, lleno de tranquilidad y recogimiento, algo que dio pie para caminar y disfrutar de plantas aves y paisajes”, declaró Esmeralda Bermúdez Herrera.
No es ponderación, San Francisco es un municipio que cautiva porque tiene sendas cualidades, una de ellas la seguridad y la gentileza de sus habitantes. Por el vecindario con Bogotá, el pueblo es ideal para eventos corporativos, vacaciones familiares y fines de semana para un descanso pleno y reparador. Últimamente hay profesionales que llegan al poblado para aprovechar su sosiego y hacer trabajos de manera virtual, todo en un espacio de tranquilidad en donde la pausa activa está cargada de verde en las montañas, el canto de pájaros y el orden que matiza el municipio.
Otro fuerte de San Francisco es su gastronomía típica en donde sobresalen el “arrejuntao” de plátano, la típica picada, gallina criolla, así como postres literalmente ganadores como el “arrejuntao” que consiste en un postre a base de maíz y plátano con una salsa de ají con dulce, una mixtura deliciosa. En el municipio se consigue también comida alemana, española y francesa, sin embargo, están a la orden del día chorizos, rellena y otras comidas de especialidad como acontece con la Chanchería. San Francisco ha afianzado restaurantes que se constituyen puntualmente para eventos y convergencia familiar.
Al igual que en otras latitudes del mundo, la población ofrece gourmet de todo tipo en la plazoleta de comidas que se ubica muy cerca a la plaza de mercado a donde se volvieron a promover los mercados campesinos que se cumplen los domingos, todo para fomentar la compra de los productos del sector primario, esfuerzo de los labriegos sanfrancisqueños que hacen un trabajo encomiable en sus fincas en donde siembran café, plátano, naranja, mandarina y aguacate, una oportunidad de comercializar sin intermediarios.
“También se hace una vez al mes el mercado campesino en el Alto de la Virgen a donde las familias se van caminando con su canasto para disfrutar de una jornada de buenas adquisiciones para la mesa. Asimismo, se habilitó una ruta para quienes quieran llegar en sus vehículos”, detalló Bermúdez Herrera.
Agregó que, para tranquilidad de los visitantes, la administración municipal ha optado por impulsar la formalidad en hospedaje y propiamente dicho en todos los servicios turísticos. Esto, explicó la vocera, hace parte de la campaña de Promoción de Turismo Seguro y Responsable, un beneficio para los viajeros y para la cadena de turismo como un todo. Los trabajados y destrezas desde la Alcaldía, expresó, han sido varias para darle un norte a la industria turística de la región que experimenta un visible crecimiento del turismo, lo cual conlleva a fomentar orden y una identificación a cada uno de los operadores.
Apoyados igualmente en las verificaciones documentales, en la identificación de operadores y en el acercamiento de la administración con ellos se pudo consolidar una base de datos, instrumento esencial para la promoción turística. Anotó que en la página web de la Alcaldía en las secciones Nosotros y Turismo se dice que hacer en San Francisco, dónde hospedarse en glamping, sitios confiables en el caso urbano e inclusive en las áreas rurales, también agencias de viajes, operadores turísticos sumamente confiables toda vez que están al día en su documentación. A quienes están llegando al sector y no conocen el mecanismo de registro se les está ayudando desde la administración con asistencia técnica, esta figura sirve de asesora, empero también apoya con las liquidaciones y el tema documental porque la idea es que San Francisco avance en el sector turístico.
El tema es rebosar el turismo con información para fomentar responsabilidad y seguridad, un aspecto vital por cuanto se hace uso de enlaces y QR para que la gente acceda a esa investigación y evite exponerse a estafas o engaños, pues tiene a la mano datos de lugares confiables y óptimos para el descanso, la meta al final del día, aseveró, es que el turista se vaya contento.
Una modalidad que viene en creces es el agroturismo y por ello en los alojamientos de San Francisco se accede a varios servicios, verbigracia, fincas turísticas y experiencias con los animales de granja y el manejo de la huerta con todos sus procesos, igual de importante en esa actividad es concientizar sobre el cuidado y debido manejo ambiental y de los ecosistemas para lo cual se cuenta con ambientalistas muy comprometidos con el medio ambiente, quizás lo que explica por qué San Francisco es tan conocido por su vegetación y zonas verdes pletóricas de vida.
A este destino de clima apropiado llegan turistas de todo el mundo con mayor énfasis en lo rural por el avistamiento de aves, el agroturismo, por Chorro de Plata y otros parajes que son del agrado de las personas por su historia, su entorno y la importancia acuífera, pues no en vano el poblado es la reserva hídrica del Gualivá.
San Francisco es turismo, glamping, amabilidad, buena mesa y turismo confiable, pero por, sobre todo, el destino es dueño de una paz ancestral que enamora.
EKA Glamping, perfecto cuando se busca la mejor experiencia
Si bien San Francisco es tierra de la muy en boga propuesta glamping, hay un mundo que conecta el alma con la naturaleza, el amor con el propósito y el descanso con planes futuros, eso se logra en el mundo EKA, un sitio semejante al paraíso, rodeado de montañas, cortesía, respeto y un elevado concepto de acatamiento. Allí en esas colinas inolvidables hay lugar para momentos especiales como el amor, la celebración, el reencuentro y la entrega de anillos de compromiso, seguramente las mejores expresiones espirituales tienen sentido si se va a los glamping de EKA, de eso no cabe la mínima duda.
Es admirable la manera como San Francisco crece en oferta de glamping, los hay de todas las formas, tamaños y diseños, pero existen unos que son imperdibles, totalmente soñados y hechos para pasar momentos especiales con noches llenas de luz y con la opción de chimenea y charla, también con algo de música o si se quiere disfrutando del jacuzzi.
Este medio tuvo el enorme gusto de dialogar con la Gerente de EKA Glamping Sandra Gaitán quien conduce un equipo de verdaderos profesionales, garantes de servicio, atención y una estadía cargada de amabilidad, una distinción que alcanza a las infaltables mascotas del sitio, Galla y Roco, dos perros amorosos y dóciles que llevan a que los asistentes interactúen con ellos, son sensacionales.
Sobre la moda glamping, Sandra Gaitán puntualizó que son ya varios años desde que todo empezó con esta disruptiva modalidad de hospedaje, informó que hace más de cinco años en San Francisco se puso a funcionar un glamping, idea que al parecer vino de Argentina y que fue tomando fuerza inclusive después de la pandemia cuando el ser humano revaluó la manera de vivir, sintiendo que era necesario conectarse directamente con la naturaleza en medio del confort, una misión exacta del glamping, modalidad de alojamiento y turismo que para el caso EKA se hace en la montaña, en las mejores condiciones y con una vista espectacular, ello disfrutando de toda la oferta de un hotel cinco estrellas en las unidades que componen el muy recomendado lugar.
Cabe anotar que en las unidades hay mini bar, cafetera, una cama absolutamente cómoda, un jacuzzi privado, paisaje de montaña y toda la naturaleza a disposición de la vista y la relajación que produce en un cuerpo tenso o agotado por las fuertes jornadas en las ciudades. La experiencia se vive de igual manera en las dos habitaciones de cristal, una modalidad que se impone por esa combinación especial entre ecosistemas y el verde de las veredas con toda la comodidad y el glamour que una persona quiere tener.
En opinión de la conocedora, el mercado del glamping es una opción turística que tiende a crecer porque tomó fuerza y el negocio hecho de la mejor manera es sostenible y rentable. Explicó que la prospectiva es magnífica porque hoy conforma una parte importante del mercado del turismo y Colombia, señaló, se ha posicionado muy bien gracias a una topografía ideal como se ve en San Francisco, un municipio lleno de bondades, por un lado en paisaje y clima, pero también por su cercanía con Bogotá aspectos que le permiten recibir mucha gente que comprobarán que en este pueblo sorprendente hay un clima perfecto para hacer glamping porque el material de los domos tienden a calentarse demasiado, pero que en temperaturas templadas y algo frías en la noche ofrecen un atmosfera privilegiada que hace aún más especial extasiarse con el majestuoso paisaje de montaña.
“Sí, el glamping es una tendencia gigante en Colombia y San Francisco que fue un municipio netamente rural que hasta hace cinco años no estaba en el mapa de nadie, logró despegar por el clima, las características insuperables de su casco urbano y unas zonas agrícolas que fueron abriendo las puertas del turismo, hoy matizado por el novedoso y placentero glamping que conecta con la naturaleza de manera inmediata, dándole mayor impulso a esta modalidad de viaje”, declaró la señora Gaitán.
Sobre el turismo la empresaria consideró que hay emprendimientos y proyectos que necesitan apoyo, acompañamiento y recursos porque para el caso del glamping, si se quiere montar un servicio con verdadera calidad, unidades confortables y diferenciadas para sobresalir en el mercado, debe hacerse una inversión bastante alta teniendo en cuenta que hay que generar la estructura, condiciones sanitarias, complemento en servicios públicos y propender por el mejor entorno. Igualmente difícil, afirmó, fue la construcción de las habitaciones de cristal, unidades complejas que demandaron mucho trabajo, fuerza y precisión, en síntesis, una inversión alta que necesita respaldo para darle condiciones a un sector que está trayendo mucho turista internacional ya que EKA y otros negocios llega gente de México, Canadá, Estados Unidos, España, Cono Sur y otros países, lo que demuestra que Colombia está haciendo bien las cosas en esta industria que clama por la construcción de vías terciarias para tener infraestructura sólida y ocupaciones seguras y garantizadas en vista que mucha gente se cohíbe de visitar un glamping por el deterioro de las vías.
“Afortunadamente siento que la alcaldía entendió el mensaje y comprendió que San Francisco se convirtió en un pueblo turístico, de hecho en este momento están haciendo trabajos en la vía que conecta con la vereda San Miguel, una buena noticia para EKA Glamping, sin embargo hay algunos inconvenientes con asuntos de energía porque el pueblo creció tanto que posiblemente la oferta energética no es suficiente y por ello están pidiendo mejoras las redes”, comentó Sandra Gaitán.
El turismo pide replanteamientos tributarios
A criterio de la empresaria, la industria del glamping y el turismo como motores de la economía y el desarrollo debería tener mejor trato tributario porque entre reforma y reforma el empresariado fue perdiendo competitividad, hoy recalcó, es perentorio replantear la política tributaria, hacerla menos traumática y mucho más versátil para darle oxígeno a la economía, pues por citar un caso el IVA en Colombia es extremadamente alto e injusto porque lo paga un empresario que tiene que defender la sostenibilidad a fuerza de invertir, eso sí generando empleo y progreso.
Con la carga impositiva de hoy, razonó la empresaria, es realmente muy difícil que un emprendimiento salga adelante porque el país es costoso, cargado de tarifas y con muy pocos incentivos, un menoscabo que golpea al usuario que tiene que pagar un valor más alto, escenario que explica las dificultades de los que apuestan por erigir una factoría, un hotel o un sitio distinto de hospedaje.
Al escuchar esta preocupación volvió a inquietar la idea de hacer reingeniería tributaria, pues el IVA puede ser de un dígito ojalá eliminando los diferenciales, bajar el impuesto de renta al 20 por ciento y eliminar las exenciones que pueden costar fácilmente 180 billones de pesos, solo así habrá competitividad, inversión, empleo y dignidad, nada de subsidios o pérdida del amor por el trabajo y las demás responsabilidades, como muchos dicen, el mejor subsidio es un empleo y por eso el país urge un revolcón tributario que reactive la economía sin afectaciones.
La amable empresaria lamentó que muchas firmas internacionales que han querido llegar a Colombia se han devuelto o declinaron de su intención porque infortunadamente el país es uno de los que más carga tributaria tienen y por eso muchos sacan su plata para ir a otra parte. De todas maneras, celebró el crecimiento y dinámica que ha cogido el turismo en los últimos años.
Un asunto para tener en cuenta es que con el glamping se abre el portafolio para quien compra turismo porque aparte de sol y playa, o piscina, el público está pidiendo otras alternativas, y en ese contexto la montaña ha ganado mucho terreno porque aparte del encanto que ofrece el glamping, la experiencia de conectar con la naturaleza es algo impresionante que agrada a la gente.
Al referirse al turismo en general, Sandra Gaitán resaltó la belleza del país, sus sitios mágicos y toda la biodiversidad, a eso, dijo, hay que agregarle la amabilidad de la gente y el buen ánimo por servir.
Actualmente se está pidiendo atender los asuntos del agua que se ha visto afectada por el intenso invierno, pues las tuberías son obsoletas y el agua sale turbia, un problema que no experimenta EKA Glamping porque cuenta con un nacedero que brinda agua de calidad. Todos los apuros, manifestó la respetable versada, son una clara muestra de que el municipio no estaba preparado para convertirse en destino turístico para atender visitantes nacionales y extranjeros, pero ahora, anotó, hay que apuntar a la transición para empezar a adecuar e instalar soluciones en el pueblo para que la experiencia turística sea muy buena en todos los sentidos.
Hoy existe un grupo llamado Glamping Colombia que se comunica a través de un chat para intercambiar ideas por cuanto piden más atención y apoyo de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia, Cotelco, gremio que a juicio de la empresaria no genera valor agregado para quienes invierten en el sector glamping que necesita gente preparada en plataformas o redes sociales para vender glamping, una necesidad que no necesita mayor inversión, pero que no se escucha en el gran gremio hotelero.
Sandra tiene todo muy claro, hay que conversar con el gobierno, buscar soluciones, generar sinergias, retomar la competitividad y hacer del glamping una experiencia para repetir porque hay una tendencia en las nuevas maneras de hacer turismo y una de ellas es ir a las montañas en donde el espíritu natural que tiene el glamping hace de este tipo de descanso algo extremadamente atractivo.
Finalmente vio con buenos ojos los oficios de la Alcaldía por formalizar los distintos formatos de hospedaje y garantizar calidad, seguridad y reposo total.
Partimos para Bogotá con el recuerdo gratificante de EKA Glamping, un lugar en las montañas cundinamarquesas caracterizado por el paisaje, unas instalaciones de lujo y una pasión por los caballos de paso que impregna mucho más al turista de ese sentir colombiano y de los apegos por la naturaleza y los amigos incondicionales de la granja.
Los pequeños y alados habitantes del Jardín Encantado
A su turno, la propietaria del icónico Jardín Encantado de San Francisco de Sales Leonor Pardo Rodríguez explicó que este es un sitio al que llegan aves a alimentarse permitiendo hacer un avistamiento maravilloso a 80 centímetros de distancia.
El curioso jardín es un paraíso de colibríes de todos los tamaños y variedades. La experta dejó claro que Colombia es el país más rico en colibríes por lo que se tienen entre 167 y 177 especies. En el mundo solamente hay colibríes en América puesto que solamente hay este tipo de polinizadores desde el sur de Alaska hasta el norte de la Patagonia sumando en promedio 350 especies.
Este tipo de aves junto con las abejas se encuentra en serio riesgo por culpa de la agricultura que sigue haciendo uso de químicos llámense fertilizantes, herbicidas, pesticidas y venenos. La situación es delicada y según Pardo Rodríguez enciende las alertas porque sin polinización no hay comida y sin ella no habrá vida por lo que es urgente tomar medidas, hacer algo para conservar esta naturaleza enorme que se tiene y esa belleza llamada Colombia.
Actualmente, manifestó la señora Leonor Pardo Rodríguez, hay unas experiencias agradables y positivas con la Corporación Autónoma de Cundinamarca, CAR, que salvó un bosque de niebla cerrando un polígono de minería por el que se luchó durante 18 años y la CAR como autoridad ambiental sigue protegiendo y declarando muchas zonas como distritos de manejo integral, un trabajo eficiente que hace que la conservación sea mayor.
“Se está haciendo con la CAR una juiciosa tarea, nosotros en unión con esta entidad y con el Instituto Humboldt salvamos un bosque de niebla maravilloso que se iba a perder por una cantera. Los bosques que siguen vivos tienen robles de 180 años que igualmente albergan distintas especies de fauna y flora, es sin duda algo increíble”, aseveró Pardo Rodríguez.
La casa que atiende colibríes es una maravilla, pues allí no solamente reciben alimento sino amor y protección, unos animales estupendos que día a día sorprenden más, igual llegan otros pájaros como tangaras, canarios silvestres y otros que arriban en busca de fruta y granos.
“Tenemos una fundación llamada Jardín Encantado que trabaja por la preservación de las aves, pero creo que nuestro mayor logro fue educar a la gente para ver cómo es posible tener aves libres en el jardín de nuestras casas”, puntualizó la señora Leonor.
La idea es que las empresas, las ONG y personas interesadas ayuden con recursos para darle sostenibilidad al bonito propósito de tener animales, en este caso aves, libres y vivas.
El jardín tuvo un inicio llamativo porque las aves fueron llegando de manera fortuita y todo porque se colocó un bebedero en vista que no se veían colibríes hace 34 años, a los seis meses llegó el primero y paulatinamente fue creciendo la presencia de estas pequeñas, pero mágicas avecillas, hasta tener un albergue y un techo para los pájaros que jamás se planeó.
El lugar fue pionero como bebedero en Colombia, pero hoy expuso Leonor Pardo Rodríguez, hay bebederos en varios sitios. De todas maneras hay vida, color y encanto en la casa construida hace 40 años y allí esta mujer de la naturaleza lleva 27 años viviendo y al servicio de los ecosistemas. Asegura que tomó la mejor opción porque siendo bogotana optó por San Francisco de Sales municipio atractivo y muy ecológico.
En la casa se ponen granos como alpiste, arroz y maíz partido, pero también variedad en frutas, pues se ofrece a los alados comensales, papaya, banano, naranja, manzana y guayaba, un gasto enorme que finalmente vale la pena.
Al lugar llegan recurrentemente observadores de aves extranjeros en su mayoría, biólogos y fotógrafos de naturaleza, a esta casa llegaron los profesionales de National Geographic y Discovery Channel. Allí ha pasado y pasa gente de todo el mundo.
En opinión de Leonor Pardo Rodríguez, este tipo de santuario se puede tener en cualquier lugar ya que una persona que cuide un ave como a otro animal siempre logrará afianzar sitios amables para estas especies. Insistió que es una cuestión que demanda perseverancia, paciencia y amor, tres ingredientes que redundan en un proyecto como el que hoy se ve en su casa, la más visitada de San Francisco.
Un punto increíble es que haya especies en línea de extinción, a pesar de las advertencias y medidas, el ser humano sin piedad y atiborrado de una ambición malsana aniquila tigres, elefantes, leones, jaguares, leopardos y aves, todo de manera desmedida y sin la mínima conciencia de lo que hacen, acabar la naturaleza y con ello el mundo.
En su opinión hay que cuidar a Colombia en todos sus puntos cardinales porque fue un regalo de Dios que invita a preservar una naturaleza única, abundante y maravillosa, no en vano el segundo país más biodiverso del planeta ya que hay riqueza en orquídeas, insectos, hongos, aves y muchas otras especies, tan solo, dijo, falta un poco de educación para conservar esos tesoros de vida.
San Francisco, un municipio hermoso por naturaleza
Ambientalmente le faltaba cultura a la agricultura, pero ya muchos productores están corrigiendo, un ejemplo es la ganadería de San Francisco en donde hay muchas fincas con ganadería sostenible y a criterio de la ambientalista deben destacarse los lados positivos porque hay mucha gente preocupada por el medio ambiente en el municipio que tiene variedad en temperatura y naturaleza, hay climas desde los 3.300 metros hasta los 700 metros sobre el nivel del mar.
Si bien encontramos un pequeño mundo de aves y colibríes en San Francisco llamado Jardín Encantado, el municipio tiene todo tipo de fauna y flora por lo que se afianzó como destino interesante para hacer turismo rural y ambiental. Hay muchos sitios de interés entre los que se destacan miradores y espacios estupendos para el senderismo y otras actividades como observación de aves y camping.
La entrada al Jardín Encantado cuesta 16.000 pesos para visitantes nacionales y 22.000 para extranjeros, una suma baja si se tiene que pasarán un rato para la remembranza.



