Con ocasión del Día Internacional de la Mujer, una encuesta anual de global de Grant Thornton revela que el progreso de las mujeres en equipos de liderazgo de negocios continúa siendo débil en toda América Latina.
De acuerdo con la más reciente investigación del International Business Report (IBR) de Grant Thornton, una encuesta anual a 5.520 empresas en 36 economías, sólo un 18% de los puestos de alta dirección en América Latina se encuentra en manos de las mujeres. La cifra no ha cambiado respecto al año pasado.
Las principales economías de la región informan de manera similar bajas proporciones de mujeres en el liderazgo empresarial: Brasil un 19%, y México y Argentina, un 18%. América Latina también reporta un aumento en la proporción de empresas que no tienen mujeres en la alta dirección, actualmente en 52%, un incremento respecto del 34% registrado en 2012. La cifra está muy por encima de la media mundial (33%).
La investigación además revela que las mujeres líderes de todo el mundo enfrentan obstáculos a la hora de ocupar los roles de más alto rango.
A nivel mundial, sólo el 9% de las mujeres en la alta dirección son CEOs. Sin embargo, América Latina se mostró relativamente bien cuando se evaluó esta métrica (13%).
México y Argentina se encuentran entre los diez países con mayor proporción de CEOs mujeres, ambos con un 15%.
Pedro Cruz, Socio Director de Grant Thornton en Colombia, dijo que la falta de progreso en el aumento de la proporción de puestos directivos ocupados por mujeres en América Latina es decepcionante. Agregó que es especialmente sorprendente ver un cambio tan limitado, dado que la región no parece tener una adversidad inherente al liderazgo femenino, en particular, las mujeres de la región no son ajenas a las posiciones políticas de alto nivel.
Aseguró que algunas de las principales economías de América Latina se desempeñan relativamente bien cuando se trata de asegurar que las mujeres ocupen los roles más altos en los negocios.
“Por ello hay motivos para el optimismo. En nuestro nuevo reporte, se discute la necesidad que tienen las empresas de transformar sus culturas de liderazgo con el fin de atraer a las mujeres que aspiran a puestos de alto rango, lo que bien podría ser la clave para un progreso más amplio en toda América Latina”, anotó el señor Cruz.
Expuso que a nivel mundial, la proporción de funciones de negocio de alto nivel ocupadas por mujeres se sitúa en el 24%, ligeramente por encima del 22% registrado en 2015. Sin embargo, este pequeño aumento ha coincidido con un aumento en el porcentaje de empresas sin mujeres en la alta dirección: 33% en 2016, en comparación al 32% del año pasado.
El G7 se encuentra entre las regiones con peores resultados en todo el mundo, con sólo un 22% de los puestos directivos ocupados por mujeres, y un 39% de las empresas sin ninguna mujer en puestos de alto rango. Mientras tanto, Europa del Este y la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) muestran la mayor proporción de mujeres en el liderazgo empresarial, con 35% y 34% respectivamente, y sólo el 16% y el 21% de las empresas sin mujeres en la alta dirección, respectivamente.
“Las compañías de naciones desarrolladas han hablado sobre la diversidad en el liderazgo durante suficiente tiempo. Es hora de poner en práctica sus promesas y entregar resultados. Sabemos que las empresas que poseen fuerzas de trabajo diversas pueden superar a sus pares más homogéneas, y están mejor posicionadas para adaptarse a un entorno empresarial global que cambia rápidamente”, expresó el analista.
Sobre este tema de género, dijo que a pesar de los considerables esfuerzos de los gobiernos y activistas en las economías más desarrolladas del mundo para asegurar las mejores prácticas, todavía se encuentran un paso detrás de los mercados emergentes en esta área.
Precisó que los países del G7 podrían aprender de Europa del Este y la ASEAN, donde las máximas históricas en torno a la igualdad han creado las normas sociales en las que las mujeres de negocios no son vistas como una rareza o como algo no convencional, y muchos lugares de trabajo ofrecen cuidado de niños de alta calidad.