Sábado, 21 Febrero 2026 00:00

Suelos tóxicos la amenaza, importa más la plata que la salud: Castro Cabrera

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Suelos tóxicos la amenaza, importa más la plata que la salud: Castro Cabrera Imagen-de-Erich-Westendarp-en-Pixabay

El científico colombiano advirtió que si no hay recuperación de tierras agrícolas habrá hambre, más cáncer y un caos. Habló de la crisis de la inteligencia y los efectos de una guerra nuclear.

El hombre no quiere entrar en razón, seguramente esas personas que tildamos de líderes mundiales adolecen de consciencia, inteligencia y sentido común. Las majestades de la guerra, los vendedores de muerte y los traficantes de inmoralidad no solamente matan seres humanos con armas químicas , nucleares y de todo tipo, también lo hacen con alimentos genéticamente transformados y sin apartarse de los suelos adictivos, los mismos a los que se les aplica toneladas de agroquímica matando microorganismos y masacrando suelos, esos que deben prosperar en la ruralidad para alimentar personas con las garantías máximas de inocuidad, pero el negocio es muy grande y la codicia desmedida, luego es más rentable enfermar y llevar a la muerte a muchos cristianos, pero llenando las cuentas bancarias. Una deshonestidad que no conoce límites y que propende por aumentar los riesgos en la humanidad, hoy alimentada con bienes plagados de tóxicos y reactores de todo tipo de patologías.

Hay muchos reparos en agricultura, las denuncias aumentan por perjuicios casi irreparables al medio ambiente, vejámenes con los animales de granja y cualesquiera riegos en salud pública por efecto de enfermedades zoonóticas y la amenazante resistencia bacteriana. Crecen los cultivos a gran escala y con ello mueren los suelos totalmente saturados con síntesis química, es visible el exceso de pesticidas, fertilizantes, herbicidas y otros que llevan a una inminente degradación de predios toda vez que muestran salinización, extrema acidez, deterioro y finalmente pérdida de material orgánico, dicho de otra forma el punto final de la vida en la tierra por la destrucción de entornos microbianos destruyendo la productividad agraria ante la imposibilidad lamentable de cultivar en suelos con esterilidad.

Muchos lo saben, aplicar desmedidamente pesticidas y fertilizantes químicos reduce severamente tanto biomasa como microorganismos vitales en los suelos, los materiales tóxicos impiden el buen crecimiento de las plantas, su óptimo desarrollo y expone las siembras a enfermedades porque estas demandan generalmente elementos como hierro y zinc.

Mientras sufren las plantas que ofrecen alimentos, sufren asimismo los consumidores que siguen experimentando aumento en enfermedades cancerígenas y de otro tipo por efecto de los agroinsumos de origen químico, grandes responsables de la debacle rural y humana, pero no hay sobresaltos más allá de que existan soluciones eficaces porque hay jugosas ganancias de por medio y ante esa perspectiva, como dicen, Coca Cola mata tinto.

 

 

El científico colombiano y acreditado experto en biotecnología, Luis Orlando Castro Cabrera, le dijo a Diariolaeconomia.com, que lamentablemente en agricultura a gran escala se está anteponiendo el dinero por encima de la vida, algo sumamente grave que invita a hacer un análisis demasiado juicioso y abordando temas que conllevan a la alarma y ojalá la pronta acción para hacer los correctivos a que haya lugar porque hay cultivos intimidantes y un desafío nuclear que urge de soluciones porque la humanidad podría estar asistiendo injustamente al fin del mundo.

El también Director Científico de Salus Mundi apuntó que el problema rural por daños caóticos en lugares de siembra, para lo cual ya hay soluciones logradas al interior de la firma de biotecnología, tras años de investigación, empieza como se anotó con la degradación de los suelos agrícolas, algo muy grave y allí el profesor John Cumbers, como se anotó, ha escrito bastante sobre eso.

 

“Hablar de 40.000 hectáreas año que dejan de producir es demasiado. La crisis alimentaria en el momento ha tranquilizado los ánimos porque hay abonos químicos disponibles con los que se siguen afectando los suelos. El contenido de material inerte, especialmente sales en los abonos es hondamente elevado, eso termina siendo muy delicado porque las sales acaban con las bacterias, Hay que recordar que las únicas bacterias que resisten, dependiendo de las concentraciones de cloruro de sodio, son las halófilas y ahí no están por ejemplo las bacterias nitrificantes. Yo no me he cansado de decirles a mis alumnos y a los asistentes a todas mis conferencias en cualquier lugar que las dicte sobre la importancia de estos microrganismos. Generalmente recalco que nosotros respiramos fundamentalmente nitrógeno y de manera increíble vamos a Europa a traer urea para ponerla en los suelos de Colombia, México, Brasil y Argentina toda vez que las plantas la necesitan en el suelo, lo extraño es que al Amazonas nunca se le pone urea y permanece totalmente verde, sencillo, porque allí no fuimos a matar las bacterias”, explicó Castro Cabrera.

 

Insistió que la situación de suelos es muy grave y expuso que Salus Mundi ha demostrado en terrenos del Valle del cauca por citar algunos, que ahí están las evidencias del mejoramiento de los suelos con el seguimiento de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya, Fenalce, igualmente del Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT.

 

 

En este caso, apuntó el científico, se mejoraron los suelos y pasaron primero a controlar las plagas que estaban afectando el maíz, exactamente el Dalbulus Maidis donde el centro de investigación con énfasis en biotecnología demostró que el control biológico fue más efectivo que el químico y así lo expresó el doctor Henry Vanegas Angarita en la conferencia que dictó en el día de campo virtual de la finca Paso Ancho en Pamira, Valle, una solución que tiene Salus Mundi y que no afecta el suelo.

En segunda medida expuso el PhD en Biofísica con doctorado en genética, fue mejorada la calidad del suelo, se obtuvieron cuatro cosechas, un crecimiento registrado en dos años, más de 1.3 por ciento la materia orgánica lo que significa entre 27 y 30 toneladas por hectárea de materia orgánica, un proceso que se refleja con una formula química que a cambio de siete toneladas arrojó 10 toneladas de maíz porque el suelo fue reconstruido o mejorado con microorganismos introducidos que necesitan ser quimio-resistentes, la obra de Luis Orlando Castro Cabrera, totalmente respaldada por 18 depósitos de sepas puras en los bancos PCT y cuatro consorcios para un total de 38 sepas de bacterias quimio-resistentes, es decir que aguantan y toleran la fitotoxicidad del suelo y además adquieren una condición quimio-organótrofa, es decir que puedan romper las cadenas moleculares de la mayoría de las moléculas químicas que están envenenando los suelos, algo que tiene Salus Mundo para ofrecerle al mundo y a la vida.

 

“Lamentablemente nosotros no tenemos los recursos para hacer campañas globales como si lo logran otras compañías con productos diferentes porque los nuestros, los de la quimio-resistencia son exclusivos, solo se han expedido 14 títulos de patente y todos están con mi nombre, entonces cuando uno puede mejorar los suelos y la producción, el agricultor gana más, podría llegar el momento en el que el consumidor consiga un mejor alimento, con menos trazas químicas a un buen precio, entonces se está ganando por parte y parte”, declaró el creador del concepto de la Quimioresistencia Microbiológica, de microorganismos benéficos en el suelo.

 

Subrayó que Salus Mundi ha construido suelos y señaló que hay un trabajo hecho en Ciudad de México, más exactamente en el parque bicentenario en donde el profesor de química de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, Jorge Rodríguez, un prestante biólogo con maestría en Ciencias Ambientales, hizo suelo con la biotecnología de Salus Mundi, en donde encontró todo el respaldo del desarrollador científico enfocado en recuperación, mejoramiento y biorremediación de suelos destinados a la agricultura a partir de microorganismos especializados.



 

Ahí, puntualizó Castro Cabrera, se construyó suelo, algo que puede observarse a través de Internet, trabajo muy llamativo porque en el lugar hubo una refinería, hoy un lugar a donde salen las familias de paseo los fines de semana. Lo anterior, una parte fundamental, empero, la gran preocupación del científico es la crisis alimentaria que se vendrá en un futuro próximo y allí se hace perentorio usar el hemisferio izquierdo del cerebro para planificar y llegar a acciones que puedan mejorar y cambiar las condiciones críticas que hoy afectan a la población mundial.

Hay salidas, los trabajos de Salus Mundi y la regeneración de suelos es algo totalmente verificable ya que está todo el registro de los trabajos en Rozo, corregimiento de Palmira en el Valle del Cauca, en una propiedad de Cabal Barona, gerenciada por Angela María Cabal, lugar en donde están los suelos rehabilitados.

El docto dijo que el gerente Forbio, una empresa que hace análisis fisicoquímicos, indagó en el lugar que si se trataba de un concentrado bacteriano el que le habían enviado al laboratorio y la gerente le indicó que puntualmente era una muestra de suelos. Posteriormente y personalmente se fue a tomar una evidencia para llevarla de nuevo al laboratorio. Después de eso indicó que nunca había visto un suelo tan rico en bacterias benéficas con tantas unidades formadoras de colonia, comentario de un PhD en ciencias.

Sobre su trabajo, Castro expresó que sería posible recuperar los suelos en lugares en donde hubo actividad minera, lugares con vegetación capaces de capturar carbono y aliviar el problema ambiental. Para ampliar conocimiento los interesados pueden ingresar a Academy en donde pueden consultar artículos científicos que indican que si se aumentara la materia orgánica en los suelos en el punto 3x1.000 anual, en 20 años sería posible bajar la contaminación atmosférica del planeta.

 

 

 

”De ese tamaño es el trabajo que nosotros hemos hecho, una investigación que cumple en 2026, 52 años de haber empezado con lo que finalmente resultó en favor de la agricultura, el medio ambiente y la salud humana, así como la del planeta. Fue en el segundo semestre de 1974 cuando todo arrancó y hemos sido tercos, persistimos, hemos hecho hasta lo imposible, inclusive renunciando a nuestro bienestar personal por logra esto. Mi propósito como científico y gran meta como ser humano es devolverle la vida al suelo, algo tremendamente satisfactorio porque es garantizar vida a partir de suelos vivos y sanos con respaldo científico y tecnológico”, acentuó Luis Orlando Castro Cabrera.

 

Añadió que los estudios de efectividad biológica que han hecho entidades como la Universidad Autónoma de Chapingo, el Colegio Postgraduados de Montecillos en México, todo un material cargado de investigación y conocimiento que puede corroborarse para aquellos que quieren saber más de un trabajo encomiable por donde se le mire.

Esta investigación y todo lo logrado es el fruto de trabajar en equipo y allí está la respetadísima esposa del admirable intelectual, la ingeniera industrial con maestría en ambiental así como en transferencia térmica, hoy maestra en ciencias por tercera vez de la Universidad de Barcelona Paulina Arias Cañón y su hija Margarita María Castro, bióloga de la Universidad Javeriana y master en ciencias, especialmente en fitogenética de la Universidad Carlos Tercero de España, una muestra del gran equipo al que se suma Raúl Amón y una cantidad de personas valiosísimas dentro de las que se cuentan ingenieros biotecnólogos, nano-tecnólogos, personas comprometidas y con metas corporativas de grupo y en pro de la humanidad y la maltratada tierra.

Así las cosas, afirmó, si por alguna razón faltara mañana, el proyecto sigue funcionando, pero dijo que hubiese querido tener la oportunidad de que este trabajo le hubiera servido masivamente a la humanidad, pero expuso que no es fácil y aseveró que se equivocó porque pensó que lo bueno se vendía por esa condición de atributo, sin embargo no es así ya que hay productos que hacen daño a la vida y tienen más mercado que aquellos bienes que son útiles y benéficos, sinónimo de sostenibilidad, salud y tranquilidad.



 

Apuntó con ese tufillo de lamento que tristemente el mundo no cambiará en tanto el dinero sea más importante que la misma vida. Deploró que la humanidad siga cosechando cáncer y apostando por lo inerte, todo a sabiendas que detrás hay sólidas estructuras empresariales que nada dicen o advierten.

 

“Seguimos apostándole al dinero y renunciando a la vida. Nadie ha hecho estudios serios de cuanto le cuesta a un país consumir alimentos con trazas químicas que generan cáncer por cuanto se trata de tratamientos onerosos para el Estado o para el mismo sector privado, no importa quién gaste el dinero, el asunto pasa por hacer bien las cosas para evitar muertes”, remarcó el experto.

 

Sobre ese asunto dijo que el país debe entender que hay costos que el ejecutivo no puede resolver todo porque el aparato estatal no hace nada, simplemente, comentó, cobra impuestos que salen del trabajo de la gente. El empresario para un gobierno es tan solo un socio al que le quita el 60 por ciento de la utilidad sin que le aporte nada.

Nada en la vida de Castro Cabrera es fortuito, todo se lo ha ganado a pulso y por capacidad y compromiso, no en vano el lugar más importante en donde trabajo fue la NASA, no como funcionario sino dirigiendo el proyecto Universidad de Nueva York NASA cuando aún era muy joven, de hecho, llegó a ser el profesor con mayor mocedad.


 

Hay crisis de inteligencia

Tras ver la tensa situación en Medio Oriente el conocedor expresó que lamentablemente los seres humanos que toman decisiones no utilizan el hemisferio izquierdo del cerebro, según el científico, los gobernantes, los que tienen armas nucleares en la mano hacen uso tan solo de su hemisferio derecho para determinar qué pasará con la humanidad inerme e inocente. Es evidente, apuntó, que los líderes no usan el hemisferio izquierdo que es el que analiza, el que mide, evalúa y el que es capaz de mantener un diálogo para evitar una guerra.

 

“Aquí los egos de los llamados superiores en los entornos políticos, están por encima del mantenimiento de la vida sobre el planeta, eso es preocupante y por eso hay que trazar un plan de educación donde les enseñen a padres y madres, primero a ser esposos y esposas, después padres y madres. Cuando ellos sepan que en el preciso momento en el que empieza la vida al unir el espermatozoide con el óvulo se recibe una herencia genética y luego en el vientre de la madre se entrega una información que marca la existencia de ese ser, si la madre es buena lo que el bebé tomará será positivo, si la madre es maltratada el asunto será malo para la vida de ese bebé. Una vez nace el niño o la niña es necesario fomentar juegos que desarrollen el hemisferio izquierdo y para eso hay un trabajo de los neuropsicólogos de cómo enseñarles a los pequeños, cosas sencillísimas como tirar unas bolitas sobre una mesa, luego el padre enseña cómo recibirlas y paso siguiente el menor lo hace, una dinámica que ayuda con el desarrollo del hemisferio izquierdo”, oriento Luis Orlando Castro Cabrera.

 

Agregó que cuando al niño se le va a enseñar la única materia que desarrolla el hemisferio izquierdo y que son las matemáticas, entonces el niño las aprenderá con muchísima facilidad más cuando existen métodos de instrucción o saber de aritmética tan simples como el logrado por el profesor John Milton en Canadá.

Sobre la formación y el futuro de la humanidad, Castro Cabrera manifestó que es necesario hacer un hombre nuevo a través de la educación. Recordó que Albert Einstein alcanzó a utilizar el 12 por ciento de su capacidad cerebral, pero en 100 años según los cálculos del mismo Castro, podría haber hombres que utilizaran el 30 por ciento de su capacidad cerebral, un mundo totalmente diferente cuando una gran porción de la sociedad global haga uso de esta evolución cognitiva, un salto admirable porque hoy en materia de racionamiento la humanidad se mueve en rangos que van entre el dos y el cuatro por ciento.

 

 

Hoy sin duda, admitió Castro, hay una crisis de inteligencia y de la razón, algo que debe decírsele al mundo porque el tema ha sido revelado sin que los grandes medios de comunicación se interesen porque seguramente no conviene políticamente publicarlo porque la clase dirigente o las esferas de poder no quieren comprometerse con proyectos a 100 años, que deben arrancar lo más pronto posible para que evitar que los 100 se conviertan en dos siglos, posiblemente cuando ya no haya vida por el efecto de las armas nucleares hechas para destruir hasta los cimientos del planeta, un respeto necesario para mantener la vida que solo se logra con racionamiento abstracto.


Armas nucleares, sencillamente el final de la vida

En opinión del científico Luis Orlando Castro Cabrera, hoy existen bombas 500 veces más poderosas que las de Hiroshima y Nagasaki. Explicó que si estallaran cuatro bombas nucleares de la capacidad de las que tienen las potencias globales, esas cuatro explosiones automáticamente sacarían al planeta de su órbita, es decir que si lo alejan del sol la humanidad de congelará y si lo acercan al sol los seres vivos se quemarán. De ese tamaño, recalcó, es el riesgo.

 

“Cuando alguien lance una bomba nuclear la respuesta será otra y de esa forma acabarán con la vida como la conocemos nosotros porque el planeta podrá existir, pero los humanos no estarán allí, será el punto final de la especie y de otras que nada le hicieron a la tierra, algo injusto. El daño en el suelo es terrible y para no ir tan lejos, actualmente los suelos en Japón siguen afectados por radiación, eso casi después de casi 100 años del lanzamiento de las bombas, pero con una tragedia apocalíptica como la que se busca para que suelo si no habrá vida. El suelo es la base de la vida, pues cuando crece una planta esta sirve para alimentar los herbívoros, los herbívoros a los carnívoros y ahí se genera la cadena de la vida, empezando por las bacterias del suelo pues sin ellas no habría vida”, precisó Castro.

 

Ilustró que ante un cruce de misiles y una guerra, el pronóstico sería lamentable porque ve que muchos de los dirigentes que tienen el poder de lanzar bombas no han desarrollado el hemisferio izquierdo y por eso se necesita que las mayorías entiendan la problemática y la responsabilidad histórica que se asumen desde algunas tribunas y que pueden facilitar el enrutar la coyuntura hacia la razón y mejorar el presente para garantizar un buen y sosegado futuro por cuanto nada bueno queda de la agresión.

 

 

El honorable científico espera que todo mejore, anhela seguir caminando tranquilo por las calurosas, pero amables calles de su querido terruño, Suaza, ese pueblo del Huila en donde nació el 24 de abril de 1948, día especial porque la ciencia colombiana empezó a escribir con letras de oro una gran historia, todo un paradigma de logros y metas alcanzadas y que se sintetizan en vida y obra, la de un gran hombre, el mismo que encontró la manera de reavivar la esperanza con vida en los suelos.

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