Martes, 06 Agosto 2019 03:50

Devaluación histórica: ¿Cual globalización?, ¡sálvese quien pueda!

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Se cumple el principio económico que en materia de comercio y capitalismo no hay almuerzo gratis. Devaluación impactará la base social y se viene una crisis que posiblemente no cogerá al país confesado.

Tal y como lo advirtieron los más juiciosos e inquietos analistas, la situación de la economía empezó a mostrar unos efectos que dan para encender las alertas. La devaluación siguió consolidando valores elevados y durante el mercado interbancario la divisa alcanzó los 3.469 pesos, una cifra que no se daba desde el doce de febrero de 2016 cuando el precio del dólar pasó de la barrera de los 3.400 pesos.

Varios planetas se alinearon y le abrieron paso a la mayor devaluación, una de ellas la disminución en el valor de la moneda china, el yuan en más de 1,5 por ciento, medida adoptada por el gigante asiático para responderle a Estados Unidos por la cada vez más tensa guerra comercial. Los analistas dejaron claro que lo que acontece en China en donde se registró una tasa de cambio equivalente a siete yuanes por dólar, está afectando la dinámica de las monedas de países emergentes dentro de los cuales se encuentra Colombia.

Como si el tema no fuera suficiente, a lo anterior hay que sumar la rebaja que hizo la Reserva Federal de los Estados Unidos, FED, a las tasas de interés en un cuarto de punto, medida que igual impacta al peso colombiano. El asunto no es nada fácil en materia de devaluación ya que el euro también logró una trepada importante hasta acercarse a romper su récord histórico de 3.921 pesos.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el analista económico y miembro de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas, Aurelio Suárez Montoya, aseguró que en primer lugar lo que está sucediendo en el mundo es una serie de consecuencias y afectaciones que desprenden de una lucha de mercados que se bate en medio de una superproducción en el ámbito internacional, es decir que hay una crisis global por esa superproducción.

El también ingeniero industrial, consultor y panelista sostuvo que por iniciativa del gran protagonista que es Estados Unidos que busca resguardar su economía y superar la crisis, lamentablemente a costa de los demás, están llegando no pocas vicisitudes a una economía que muestra signos de debilidad en ese plano general.

Según el experto en temas de política económica, con el contexto actual, la solidaridad global en el auge pleno de la internacionalización de la economía se acabó porque hoy es visible el “sálvese quien pueda”, tema difícil que es lo que se está viendo en el planeta.

“Entonces Estados Unidos, apoyado y revalidado en su poder, por encima de cualquier cosa, empieza a apretarle las clavijas a todo el mundo, empezando por China y ello muestra que aquí lo cierto es que hay una reacción de Estados Unidos ante una crisis global de superproducción manifiesta”, declaró el señor Suárez Montoya.

En segundo punto, agregó, hay un asunto bien importante y es que los efectos y los impactos de esas decisiones no golpean a todos los países por igual sino que actúan como una especie de gripa, pues a quien tiene las defensas más bajitas le da con mayor fuerza, es a quien le va más mal, y Colombia, aseveró, es de los que tiene las defensas más bajitas.

“Hace mucho rato, el Fondo Monetario Internacional, FMI, el Banco Mundial, el Instituto Internacional de Finanzas y muchos analistas dijimos y hemos dicho que en Colombia hay un problema de vulnerabilidad externa porque el país cada vez continua con un déficit recurrente. Al año corrido, en el primer trimestre de 2019, ese déficit era del 4,6 por ciento del producto interno bruto, PIB, uno de los más elevados de América Latina y por eso en estos movimientos de histeria que han sucedido, Colombia tiene la segunda devaluación después de Brasil”, señaló el analista.

Recalcó que todo este escenario ya había sido advertido, razón por la cual el país no puede seguir con un déficit comercial, con unas rentas enormes al capital extranjero que para el capítulo nacional conlleva a una crisis en la renta de los sectores productivos ni puede seguir dando unas ventajas al capital exógeno porque eso al final se paga. Manifestó que ese principio económico que se aprende en la primera clase de economía aplica en la actual coyuntura de Colombia, porque no hay almuerzo gratis.

En opinión de Aurelio Suárez, el país está pagando el almuerzo que se comieron y que se han venido comiendo en los últimos veinte años los capitales extranjeros en Colombia, lo que explica con exactitud qué está pasando, qué puede pasar y lo más apremiante demostrando que el país está totalmente expuesto.

Mayor devaluación, un castigo para la base social

La devaluación, por lo general impacta la economía de un país porque encarece el producto importado, dispara el valor de la deuda externa que se contrae en dólares y afecta algunos frentes productivos que tendrán que pagar más por insumos y materias primas. El escenario, apuntó Aurelio Suárez Montoya, da para angustiarse, y de manera aguda.

Explicó que Colombia está importando el 35 por ciento de los alimentos puesto que trae de otras latitudes todo el trigo, la totalidad de la cebada, el 90 por ciento de la soya, el 33 por ciento del fríjol, el 85 por ciento del maíz, todo el garbanzo, toda la lenteja, toda la arveja seca, y muchos otros productos. En su totalidad, afirmó el respetabilísimo analista, el país está importando 14 millones de toneladas de productos del ámbito agropecuario y que tienen que ir con la base alimenticia de la población colombiana.

Por otro lado, expuso el analista, Colombia importa entre el 30 y el 35 por ciento de las materias primas industriales, incluso, dijo, el país importa todavía el 30 por ciento de la gasolina.

Para el experto, el impacto de la devaluación irá directamente al bolsillo de los consumidores colombianos, o al bolsillo de la base social del país, a unos sectores de ingresos bajos, de ingresos medios o medios-bajos. Las consecuencias serán, señaló el versado, terriblemente adversas y contundentes en la calidad de vida de la población.

“Todo esto es el resultado de una política económica equivocada sobre la que advertimos desde hace desde hace muchos años porque no puede ser el capital extranjero la variable del cierre de una economía como la colombiana porque tarde o temprano se pierde dicho capital, apalancando los beneficios recibidos con endeudamiento, lo que termina generando un desastre en la economía pues hoy estamos hablando, todavía sin descontar lo que sucede con el dólar, de una inflación de 3,8 por ciento y eso que apenas está empezando el calvario”, certificó Suárez.

Un hecho que no se puede obviar es la posible crisis mundial de la economía que se avecina por los temas cíclicos. Dijo que desde ya se puede decir que cuando el dólar llegue a niveles de 3.400 pesos y después pase de 4.400 pesos lo mejor es que la dura realidad “nos coja confesados” porque tal y como están las cosas puede venir cualquier situación.

Indicó que no resulta deseable una debacle, pero reconoció que preocupantemente hay una visión muy grave de la economía nacional en donde el país está supremamente expuesto. Según el analista, hay un instituto internacional experto en finanzas que saco este año dos informes sobre Colombia, advirtiendo de la enorme vulnerabilidad del país por tener ese déficit de dólares de cuentas externas. Dicha fragilidad o decaimiento, anotan los estudios como el del Instituto de Finanzas Internacionales. IFF, que habla de crecimiento vinculado al crédito, es totalmente estructural lo cual, aseguró Suárez, no es cualquier cuento o algo para no tener en cuenta porque tiene que ver con un punto de debilidad enorme que el país puede empezar a pagar con crisis si el asunto se agrava.

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