Sábado, 21 Enero 2023 01:28

Cadefihuila, ejemplo de empuje, apoyo, crecimiento y calidad

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Cadefihuila, ejemplo de empuje, apoyo, crecimiento y calidad Imagen-de-Сергей-en-Pixabay

Las cooperativas siguen siendo vitales en la comercialización de café, esquemas solidarios como el del Huila ocupan lugares privilegiados dentro de las más fuertes propuestas de desarrollo.

Una de las más grandes y sólidas cooperativas cafeteras está presta a celebrar un año más de vida. El 21 de mayo de 1963 nació Cadefihuila, una mutualidad del café y para el café, todo un paradigma de organización solidaria que hace su mejor gestión por los caficultores del Huila, esos productores incomparables y comprometidos que hacen patria y afianzan marca país desde las estribaciones andinas del sur del país.

Los 60 años que cumplirá Cadefihuila, que hoy perfectamente puede ser la número uno en Colombia, están llenos de historia y laboriosidad, pero igual trazados por un portafolio de servicios amplio y en su totalidad útil y a la mano del productor. Con cerca de 4.000 asociados, la cooperativa supera los 50 puntos de compra de grano excelso, pero igual suma 46 almacenes en donde comercializa fertilizantes y todo tipo de insumos agrícolas, es sencillo adquirir equipos, herramientas y soluciones con todas las facilidades, es decir que con Cadefihuila la caficultura es mucho más fácil, económica y viable.

Esta cooperativa hizo y hace un trabajo tan encomiable que logró marcar enormes diferencias con sus semejantes, afianzándola como una de las principales asociaciones del país a nivel cafetero ya que trabaja por la sostenibilidad económica de sus afiliados que producen un café diferenciado de elevada calidad, una entidad que de manera paralela propende por el tejido social, la equidad y el crecimiento económico de los caficultores.

Para nadie es un secreto que el Huila goza de todo tipo de privilegios geográficos por cuanto hay valles sumamente cálidos que pueden llegar a los 35 grados centígrados hasta páramos y nevados que marcan temperaturas por debajo de los cero grados. El clima templado en las frondosas montañas alcanza los 24 grados y es muy propicio para las diversas actividades agropecuarias, una de ellas y símbolo de la región, el café.

Esta región de 19.890 kilómetros cuadrados de superficie tiene una población aproximada a los 1´131.934 habitantes. El Huila cuenta con 37 municipios y 128 poblados. El departamento erigido en 1905 por la Ley 46 del 29 de abril del mismo año registra 35 municipios cafeteros en donde el grano, primer producto agrícola, es sembrado en 102.000 hectáreas, actividad que arroja un producto de espectaculares atributos, dejando a la hermosa provincia como propietaria de la calidad y la diferenciación con distintos tipos de café, en donde el valor agregado se impone como estandarte.

El Huila, encuadrado entre Las cordilleras Central y Oriental deja ver un magnifico entorno ambiental que facilita la producción de café durante todo el año, algo que explica el por qué la generosa cantidad de sabores y calidades, todas las ofertas de gran calificación en taza.

Este departamento tiene como particularidad que el 94 por ciento de los sembradíos son propiedad de pequeños caficultores, a tal punto que hay muchos predios con menos de tres hectáreas. Esta condición llevó al Huila, departamento cooperativo por excelencia, a apostar por la asociatividad, modelo que facilitó la exportación de cafés de reconocida calidad.

 

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el Gerente de Cadefihuila, Fernando Vargas López, informó que la caficultura huilense por fortuna goza de muy buena salud, tanto así que el ranking de producción lo corrobora, ya que el departamento es el primer productor en volumen, pero también en variedad y calidad, todo a nivel nacional.

Recalcó que las propiedades del grano regional siguen siendo de enormes crecimientos, algo que posiciona al Huila como un productor no solo de cantidad sino de una tremenda característica en taza.

Independiente de las recurrentes lluvias que azotan el territorio nacional y que ponen en franco riesgo la floración en algunas zonas de producción en el país, el Huila muestra buen comportamiento en muchas fincas, entendiendo que este departamento tiene dos regímenes de precipitaciones, unas intensas y otras de menor proporción, un factor que oxigena el ambiente, impactando benévolamente la florescencia tal y como acontece en Pitalito en donde hay unas excelentes floraciones de mitaca, es decir para mayo y junio y con buenas perspectivas para la cosecha que suele darse en octubre, noviembre así como diciembre.

 

“En este momento me están llegando imágenes de las nuevas floraciones de cosecha, pero no se puede desconocer que mientras unas regiones están muy bien, otras se ven afectadas con los excesivos aguaceros. Aquí juega un papel importante la edad de los cafetales, en vista que los árboles de mayor edad, con siete años o más, tendrán un desarrollo vegetativo menos prolongado que los cafetos nuevos, pues no se puede olvidar que entre tres y cinco años ese árbol es demasiado productivo a causa de que aprovecha muy bien cualquier fotoperiodo de sol y casi nunca se ven sin café porque fructifica ese momento de luminosidad”, declaró el señor Fernando Vargas López.

 

 

Estimó que el café más inteligente que existe en Colombia es el del departamento del Huila porque los árboles reconocen el sol muy rápido y así mismo florece, algo que en otras regiones no pasa por el entorno y los ecosistemas en que se encuentra porque demanda más luz solar o periodos más largos de exposición al astro rey, en el sur del Huila con cualquier asomo de sol, los árboles florecen.

Ese aspecto, recalcó el directivo, es toda una garantía a nivel departamental y por eso casi nunca se ven caer las cifras de producción cafetera del Huila, pues mientras una región descansa, la otra está produciendo.

Un trabajo que la caficultura pide a gritos para contrarrestar los efectos climáticos y otros de tipo fitosanitario es la renovación de cafetales, una tarea que debe hacerse con lluvia o sin ella, con plata o con los bolsillos vacíos, esa transformación debe adelantarse porque el café, explicó Vargas López, es un activo, pues un cafeto con más de siete años pierde capacidad productiva, un negocio que necesita ser intervenido e innovado para tener nuevos periodos de producción.

 

Huila, grano por grano el mejor café

 

 

Muchos lo dicen y quien prueba variedades lo constata, el Huila es la mejor tesis de que la café opita es el mejor de Colombia y el mundo, no en vano se toman variedades como el tabi, un café frutal, de gran fragancia, fino, de cuerpo limpio con notas al paladar preponderantes en caramelo, vainilla y ese sutil toque floral, Bourbon Rosado con notas dulces y aromáticas, un grano de enorme balance en donde predomina el sabor a frutas cítricas, todo un lujo en taza.

Igual el Geisha que logra niveles de calidad muy altos, inmejorable calificación puesto que es un café más ligero y delicado que uno habitual, en ese producto prevalecen notas florales o de frutas tropicales. No menos importante es el Típica, el café emblemático, ese que conserva las propiedades que permiten escudriñar el origen del deseado café arábica. La variedad Típica es la madre de las demás cepas, se identifica por los granos de gran tamaño, generalmente de maduración corta que permite un bebestible con acidez dulce y refrescante. Este tipo de árbol es cada vez más escaso ello explicado en la mutación a otras opciones cafetaleras.

En fin, y usando un término paez añejo, muchas otras variedades y el mejor café brota de la “montaña luminosa” o anaranjada, el término con el que esa cultura se refiere al Huila.

Uno de los propósitos es seguir con el café en verde o pergamino, pero insistir y avanzar con grano tostado y molido, lleno de sabor y valor agregado, dejando claro que el mercado interno de esos especiales es muy competido eso sin dejar de lado que el consumo per cápita en Colombia no es el más alto a nivel global, pues los países escandinavos ingieren en promedio 11 kilos años, Brasil, seis kilos anuales y apenas los colombianos se aproximan a los dos kilos año. Un tema para tener en cuenta es que existen territorios con periodos de frio intenso bastante prolongados y el café prácticamente se vuelve parte de su dieta y de su protección corporal por el tema invierno que en el norte del mundo es extremadamente helado.

 

 

Vargas López añadió, que entidades como la Federación Nacional de Cafeteros y algunos gobiernos han promovido el consumo interno de café, algo que se ha sentido, no solamente a nivel mediático, sino en el ejercicio de la cooperativa, todo a través de la tienda y la torrefactora que permite observar un crecimiento importante, pero no así la posibilidad de llenar con libras de café tostado un contenedor de café por mes, algo que no es factible actualmente porque esa producción exige muchas tiendas a nivel local, cafeterías o habitantes que compren café en abundancia para poder cristalizar ese sueño.

Por eso, comentó el conocedor, es muy valioso que el mensaje y la solicitud de aumentar consumo llegue a todos los nacionales para que compren producto colombiano de certificada calidad, café cultivado y producido por caficultores del país, en este caso de los del Huila.

Destacó que ciudades como Bogotá y otras están dejando de lado el café ordinario o convencional para pasar a granos de origen con muchas propiedades, totalmente llenos de sabor y fragancia. Dentro de las particularidades de quien toma café especial o altamente diferenciado es que jamás vuelve a las marcas comunes, puesto que se quedan con el café del bueno, del que dicen grano de verdad y sin engaños, puro esfuerzo de los caficultores para llevar el sabor gourmet.

Toda esa tendencia confirma que el consumo de los cafés producidos en las regiones con sello propio e inclusive el que se comercializa con la marca Juan Valdez, se han venido expandiendo y fomentando un consumo de café no por el empaque sino por el sabor.

 

 

La dinámica es tan fuerte que gracias a los cafés diferenciados han llegado distintos emprendimientos de café impulsados por los productores y es así como en la torrefactora de Cadefihuila que tiene el servicio de maquila, más de 50 caficultores o pequeños empresarios tuestan su café ya sea para venderlo o para consumirlo, haciendo del negocio una promoción bajo el esquema voz a voz para socializar producto y luego venderlo con mayor fuerza. Una de las metas de la cooperativa es unir con mucho ahínco esfuerzos individuales y construir sueños colectivos.

Competir es viable, pero con la unión de muchos, ya que hay proyectos de alto impacto que se pueden lograr así, articulando esfuerzos, para poder ingresar a nuevos mercados, pero lo deseable, precisó el Gerente, es que los frutos del trabajo colectivo impacten directamente a los asociados por medio de dos servicios y beneficios sociales que se deben dar ya sea bajo el esquema cooperativo o como lo hace Cadefihuila, a través de la prima social Fairtrade.

Dentro de las ofertas de café de Cadefihuila hay todo tipo de variedad, verbigracia un Premium de muy buena venta como es el Borbón Rosado, está igualmente dando de qué hablar un grano de calidad Platino cultivado con mucho esmero para todos los gustos, pero asimismo hay cafés por segmentación social, es decir cafés de jóvenes, mujeres y adultos mayores, todos de excelsa calidad.

Cadefihuila no se detiene, en sus 60 años no conoce pausas ni relajamiento, la empresa ha puesto producto tostado en el extranjero gracias a unos cafés que enamoran los paladares de unos extranjeros que visitan la planta torrefactora en donde viven la experiencia de tostión y tras ser uniformados y protegidos colaboran con el proceso de tostión, una labor que los enamora más del café y por eso cuando se van, al poco tiempo llegan los correos o llamadas en donde piden 10 libras, 20 o 50 libras, una manera estratégica de multiplicar y presentar el café procesado del Huila totalmente especial ante el mundo.

Las exportaciones de ese café tostado y molido con una calidad aparte no son posibles a la fecha porque ello implicaría dejar de comercializar grano para el mundo, pero con reestructuración de la planta torrefactora que lleva implícita la ampliación, muy seguramente en 2023 ese ejercicio será viable.

En opinión del Gerente de Cadefihuila, crecer es necesario y posible, pero de manera ordenada como también prudente para que un proceso sea exitoso y no conduzca tristemente a un completo fracaso.

 

2023, un año que sigue con incertidumbre y volatilidad

 

 

El Gerente de Cadefihuila, Fernando Vargas López, expuso que, al analizar amenazas como la recesión económica y la contracción de los mercados a nivel internacional, hay inconvenientes que vienen desde hace dos años, expresados en volatilidad cambiaria y desde luego en los mismos precios del café, todo un lío porque el fenómeno afecta considerablemente a las empresas comercializadoras ya que las pone a vivir del día a día, no permitiéndoles planear a largo sino a corto plazo.

 

“El problema más grande que enfrentamos las organizaciones del sector que sea, especialmente las comercializadoras de café, es nada más y nada menos que las subidas en las tasas de interés. El capital de trabajo para una empresa que se mueve con inventarios es supremamente valioso, nosotros pasamos de tener necesidades del doble y el triple en ese frente para dos cosas, la comercialización de fertilizantes, pero igual para la compra de café porque los precios se treparon. Esa necesidad de liquidez desbordó las capacidades instaladas de cualquier organización comercial en café, ese ha sido el tema más difícil que hemos afrontado, sin embargo, ahí es donde se necesita la fidelidad del productor, pero también de saber optimizar sus inventarios para con poquito tratar de hacer lo mismo”, manifestó Vargas López.

 

El asunto por enredado que parezca puntualizó el Gerente de Cadefihuila, invita a seguir, a ponerle el pecho a la brisa, sobre todo cuando se tiene bien sabido que los entornos difíciles hacen más fuertes las empresas e insistió que para todo apuro debe haber una solución, algo que en su concepto se logra uniendo esfuerzos ya que la fórmula ganadora o la de pasar por el embrollo no está en manos de un gerente sino de un equipo de trabajo y desde luego de los mismos asociados.

Vargas afirmó que por fortuna durante 60 años muchas cosas positivas han pasado en la férrea e importante Cadefihuila, una cooperativa con soluciones, portafolio y mano amiga para los caficultores. En tiempos complejos por la guerra entre Rusia y Ucrania, pero igual en momentos de la ya superada crisis global logística, la entidad despacho fertilizantes para otros departamentos, contribuyó sin egoísmo a otras regiones productoras y mantuvo a tope los inventarios de insumos, una muestra que nada es imposible con disciplina y adeudo.

De Cadefihuila no solo salen materias primas o herramientas, igual el mejor café cultivado, cosechado y beneficiado con mucho amor por los caficultores huilenses que dan lo mejor de cada uno para poner en el país y en el mundo un grano que de lejos marca la diferencia.

 

Cooperativas cafeteras, un gran instrumento

 

 

El cooperativismo ha mostrado a través de los siglos que para el tema del café han sido sinónimo de progreso, mejoras, servicio, exportación y consolidación.

La empresa que al parecer arrancó con 20.000 pesos en 1963 cuenta hoy con un patrimonio que fácilmente supera los 50.000 millones de pesos, luego todo ese trabajo de los caficultores asociados, 3.800, un grupo que puede crecer, tiene un activo de gran valía que logró fortalecerse década tras década.

El contexto cooperativo que es un esquema libre, voluntario y democrático, dijo Vargas, ha permitido por años, no solo afianzar un patrimonio sino contribuir al desarrollo económico y social de sus asociados, pero igualmente al crecimiento y mejoramiento de la calidad de vida de los caficultores.

Las cooperativas de caficultores, subrayó el Gerente de Cadefihuila, se fueron especializando en todas las soluciones y servicios que demanda el caficultor, el primero de ellos ayudar con la adquisición de los productos de la canasta cafetera y por eso la entidad tiene esos 45 puntos para venta de fertilizantes, unos productos que están cerca de sus fincas lo que les ahorra ir al pueblo, todo a unos precios competitivos que muestra las bondades del cooperativismo.

El conflicto en Europa Oriental amenazó seriamente con desabastecimiento de fertilizantes, pero gracias a los oficios de Cadefihuila, siempre hubo fertilizante disponible para la venta no solamente para los asociados sino para los caficultores de la región, incluidos productores del Tolima y del Cauca que lograron una solución para abonar sus siembras.

La cooperativa logró establecer en algunos puntos de comercialización laboratorios de calidad con lo cual los caficultores pueden dar grandes pasos y a conocer las calidades de sus cafés, todo a través de la línea platino, un plan que permitió poner en marcha una taza móvil, proyecto pionero en el Huila que ya ha sido replicado porque puede llegar a lugares muy apartados del departamento en donde se hacen ejercicios de Catación para darle mayor valor a la calidad del grano, un programa muy adecuado para jóvenes que no conocen una taza de café.

 

 

Un servicio adicional de la cooperativa que no solamente vende café tostado y molido es que los productores utilicen la torrefactora para que maquilen su café y logren sacar adelante emprendimientos y nuevas marcas del grano, todas con valor añadido, tanto así que pueden exportar más si hacen uso de la trilladora, un servicio adicional de logística en portafolio muy acorde con el comercio exterior.

Dadas las condiciones y la necesidad de poner la contabilidad de las fincas y los emprendimientos a tono, Cadefihuila prestará el servicio de asesoría tributaria, a través de una línea amiga porque los impuestos hacen parte de una obligación general sobre la que no se conoce mucho, especialmente en el sector rural en donde no todos saben sobre cómo liquidar las obligaciones impositivas, saldar rubros básicos como el IVA o manejar la factura electrónica y otros requerimientos.

 

“La caficultura del departamento no solo tiene mucho futuro sino un estimable potencial de crecimiento y allí es justo reconocer el capital humano, habida cuenta que, nuestros caficultores son muy valiosos, las oportunidades estarán presentes, igual las empresas, pero lo mejor es trabajar en equipo, de la mano del gremio cafetero para que todos en 2023 logremos hacer un año muy próspero. Somos los mejores en la obtención de cafés suaves, pero no podemos vivir del título hay que seguir trabajando para decirle al mundo que seguimos por el buen camino en calidad”, concluyó el Gerente de Cadefihuila, Fernando Vargas López, un huilense con ancestros e historia en el bonito sector cafetero.

 

Fue gratificante visitar el sensacional Huila, todos los encantos y secretos que sus montañas guardan con celo. Allá en ese valle único por donde con veloz travesía viaja al mar Caribe el rio grande de la Magdalena, hay espacio y caminos para ir hacia las tierras, algunas ignotas, del imponente Nevado del Huila, eminencia representativa que vigila todo el departamento y su caficultura, acompañada de cóndores y águilas que se pierden en algodones gélidos, nubosidad o niebla de montaña, en verano enamora ver nubes esponjosas que parecen parches en el cielo azul, pero también la intimidante aglomeración de oscuros nimbostratus acechan en los temerosos techos huilenses cuando llegan los interminables chubascos.

En fin, el Huila no es solo una región, al igual que su café resulta la más apacible e imperdible experiencia porque tras el trabajo de hombres y mujeres en los cafetos está el rezo sagrado que viene del sur y que hace eco desde San Agustín, tierra de valientes guerreros precolombinos que reverencian y bendicen todas y cada una de las encantadoras matas de café.

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