Domingo, 27 Junio 2021 00:46

Colombia, foco de contagio de Covid-19 en Latinoamérica: ACSP

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Según la ACSP los casos de muerte que estaban en 200 personas fallecidas por día pasaron a 600 y 700 decesos. De seguir la apertura comercial y la indisciplina, el número estará entre 800 y 1.000 cadáveres diarios.

Cuando hablamos o escribimos de Coronavirus, y particularmente del terrorífico SARS Cov-2, tenemos que partir la historia de la humanidad en dos capítulos, antes de la enfermedad y el después de la misma, pues la vida dio un giro de 180 grados, no solo en asuntos médicos, científicos y de higiene, sino en comportamiento, formas de trabajar y estudiar, así como en la manera de prevenir y permanecer alerta ante los grandes desafíos de la humanidad, los virus y las bacterias, enemigos invisibles que soterradamente enferman, postran y matan.

El último capítulo de la larga lista de epidemias tuvo origen en la ciudad china de Wuhan el 26 de diciembre de 2019. La primera víctima registrada del virus fue un trabajador que visitó un conocido mercado de mariscos y comidas de la conocida metrópoli que terminó con una aguda neumonía la cual venía con insuficiencia respiratoria.

Para más información, el Síndrome Agudo Respiratorio Severo, SARS, es una neumonía demasiado peligrosa, ocasionada por un nuevo virus de la familia de los coronavirus. La historia reciente dice que la patología logró diseminarse en 2003 cuando llegó a los países del sudeste asiático, pero igual a Europa y Norteamérica, una situación que generó alerta en el planeta ya que no había vacuna ni medicina para un mal que enfermó a un elevado número de personas.

En febrero del año 2003 fue declarado el primer episodio de SARS en la ciudad de Hanói, Vietnam, el caso movilizó a la organización Mundial de la Salud, OMS, que adelantó un trabajo en coordinación con la Red Mundial de Alerta y Respuesta de Brotes, GOARN. En ese tiempo hubo apoyo a las autoridades sanitarias de las naciones impactadas a las que se les dio un respaldo epidemiológico. Contra esta enfermedad lucharon otras entidades entre las que se suman la organización Panamericana de la Salud.

El primer infectado por SARS fue un empresario de edad avanzada que viajo al sudeste de Asia y el 26 de febrero tras muchos síntomas y malestar, el paciente fue llevado a un centro médico de Hanói a donde ingreso con fiebre alta, tos seca, mialgia, o dolor muscular, y una leve molestia de garganta. En los siguientes cuatro días vinieron complicaciones respiratorias, pero las nebulizaciones y otros procedimientos no fueron suficientes puesto que murió el 13 de marzo luego de ser aislado en un hospital de Hong Kong. Según los galenos, el afectado presentó igualmente trombocitopenia grave.

El Covid-19 es una virosis que como se dijo viene de la saga de los SARS, es una fuerte gripa que, de acuerdo a su intensidad, pero igual a la vulnerabilidad del individuo, ataca, disminuye y mata. Los historiadores dicen que la gripe, una enfermedad supremamente infecciosa acompañó al ser humano desde tiempos inmemoriales. El médico griego Hipócrates nacido en el Siglo V a.C quién por sus trabajos fue considerado el padre de la medicina, ya hablaba en sus escritos de unas enfermedades respiratorias complejas. En el medioevo hubo una epidemia con cuadro gripal que según los expertos, fue la consecuencia de la influencia de las estrellas, a este fenómeno se le imputó el hecho clínico.

La gripe fue bautizada en Francia en el siglo XVIII, sin embargo, en el siglo XVI, puntualmente en 1562 hubo una infección que ingresó en la realeza, en las altas esferas de la sociedad y en el pueblo. La enfermedad no revistió mayor peligro, pero les arrancó la vida a unas cuantas personas de edad mayor.

El hombre ha convivido con la enfermedad, la gripe quizás hace parte del núcleo familiar, en tiempos lejanos hubo factores que potenciaron la propagación como la falta de higiene, el analfabetismo, la precariedad en saneamiento tanto en casas como en espacios públicos, desaseo en residencias y lugares de trabajo, el hacinamiento, el comercio y otros factores que facilitaron los contagios.

La gripe española, la última gran pandemia del siglo XX, se presentó en 1918 y encontró fácil transporte en las tropas que iban y venían en desarrollo de la primera Guerra Mundial. La enfermedad mató demasiada gente, y los datos a la fecha no son exactos pues las teorías hablan de 25 millones de muertos por la infección, pero otros estudios dan cuenta de 200 millones de decesos.

Como quiera que sea y en la época que se les ubique, las gripes y las infecciones que tienen origen en el SARS han sido las responsables de muerte masiva, pobreza y calamidad social. El urbanismo desbordado, el libre comercio y la mala alimentación, hacen parte de la larga lista de aliados de la enfermedad. Hoy la humanidad lucha contra una enfermedad mortal, cambiante, difícil y por dónde se le mire retadora, el Covid-19.

La situación es muy grave, el número de muertos crece y las equivocaciones en América Latina y en otras latitudes han hecho que los fallecidos se cuenten por montones en medio del colapso de los sistemas de salud que ya no dan más, mientras la gente no toma consciencia y sale a las contaminadas calles como si todo estuviese conjurado, hace vida social por unas horas y a los pocos días parte al camposanto por capricho, irresponsabilidad, mala suerte o falta de sentido común.

En este momento Colombia tiene las alertas encendidas, el promedio de muertes dio un preocupante salto a 720 casos por día y los contagios siguen en aumento, ya no se suman, ahora se multiplican.

 

Dionne Alexandra Cruz Arenas

La presidente de la Asociación Colombiana de Salud Pública, ACSP, Dionne Alexandra Cruz Arenas, le dijo a Diariolaeconomia.com, que si no hay normas en pleno cumplimiento que eviten la propagación de Covid-19, los escenarios serán más dramáticos, y comentó, que progresivamente Colombia está convirtiéndose en un problema para la región y el mundo, puesto que ya ven al país como un sitio que puede ser el espacio y caldo de cultivo para la formación de nuevas mutaciones del virus, un lío de marca mayor habida cuenta que se multiplicarán los casos, de seguir la senda de muchos más contagios, problemas para los nacionales a la hora de trasladarse al extranjero y desarrollar sus actividades académicas, económicas, laborales o de intercambio, algo que haciendo cuentas, puede ser muy, pero muy embarazoso.

Con las reiteradas equivocaciones, las dilaciones en vacunación y toma de decisiones al igual que la falta de consciencia y el poco conocimiento de la patología, muy seguramente el número actual de muertos puede subir a niveles de 800 o 1.000 por día, un escenario escabroso.

Según Cruz Arenas, los estudios prospectivos que hizo el Instituto de Métrica de los Estados Unidos y otras exploraciones sobre progresión, mostraron que Colombia puede convertirse en un gran problema ecuménico, de hecho, aseveró la dirigente, al término de un análisis, la Organización Mundial de Salud, OMS, dejó al país de la cumbia y el café como el nuevo epicentro de la pandemia en América Latina y el Caribe por el aumento exponencial en los casos de contagio y muertes en los últimos días.

El contexto, indicó Dionne Alexandra Cruz Arenas, invita a trabajar sobre un mal ya causado por los diferentes motivos, una razón de peso para poner en modo emergencia, el principio de aplicación y de salud pública, que finalmente es el llamado a la prevención de la enfermedad. El asunto, matizó, es generar sinergias y superar la crisis más no aplicar el principio de sálvese quien pueda, algo a todas luces inaceptable.

Un error en el manejo de la pandemia precisó la conocedora, es atribuirle al ciudadano o individuo el autocuidado, sin entender que Colombia está en el marco de un estado social y democrático de derecho, en donde hay políticas y un contexto de salud pública que por obvias razones, tienen que adoptar los países pues de lo contrario la situación no solo se prolongará sino que empeorará en todos los niveles estadísticos.

 

“Colombia no puede darse el lujo de mantener el problema por un periodo más extenso en el tiempo, aquí los ciudadanos en general, los medios de comunicación, los trabajadores de la salud en primera línea, empresarios, comerciantes y todos, están llamados a unirse de cara a un solo propósito, abandonar la calamidad de hoy y proyectar sociedad. La situación es bastante compleja, a los centros hospitalarios está llegando gente con neumonía, con cuadros críticos. Lo deplorable es que no hay oxígeno, tampoco sedantes, es increíble, pero hay casos en los que se ha intubado pacientes sin analgésicos. En este momento hay una alarma en Florencia, Caquetá, que lanzó el hospital María Inmaculada y la clínica Medilaser, porque no tienen oxígeno para 170 pacientes que lo requieren con urgencia. Ya les dijeron que les llegará algunas toneladas, pero les advirtieron que el despacho les servirá tres o cuatro días en el escenario más optimista”, reveló la directiva.

 

Imagen de ? Mabel Amber, who will one day en PixabayAnte la delicada situación, la también politóloga añadió que el país debe ser coherente, acatar lo que dice la norma, la Constitución y la Ley Estatutaria del Derecho a la Salud que son expeditas en esta materia. Expresó que es hora de trabajar y de decirle a la ciudadanía con claridad que el entorno está salido de todo orden, completamente descontrolado una razón más para actuar en consecuencia. Los medios de comunicación, indicó, pueden jugar un papel muy importante porque las campañas deben ser permanentes y enseñarles a las personas sobre cuidados, prevención, ventilación, tapabocas, aseo, lavado de manos, distanciamiento, alimentación adecuada y síntomas de alarma para llamar a la EPS o al mismo 123 cuando haya dificultades de respiración, fiebre y tos. Craso error, remarcó la experta, es acudir en estos casos a la automedicación porque la gente se está intoxicando con el uso de unas sustancias que no tienen evidencia científica.

Todas esas medidas desesperadas, razonó la contertulia, dejan ver la debilidad del sistema de salud en Colombia porque sencillamente no hay previsión y la gente está llegando al estadio en donde el paciente está muy grave, aclarando que solamente el 40 por ciento de quienes llegan a las UCI se salvan.

Como el tema no es justo con la vida, con los trabajadores de la salud, con las familias y con los colombianos en general, el asunto, advirtió Dionne Alexandra Cruz, es trabajar al unísono y hacer hasta lo imposible para que la enfermedad y la tragedia se detengan en Colombia porque, si no hay labor, vendrán días aciagos, partiendo que no hay normalidad y que la situación real del país es completamente crítica, un motivo adicional para actuar con urgencia, mejor dicho, ya.

La Alianza por la Vida y la Salud, construida con todas las agremiaciones y asociaciones científicas no tuvo eco en el Gobierno ni en las regiones, ante el llamado de aplazar la reactivación económica, hubo caso omiso y las consecuencias hoy son visibles pues los números no mienten.

Ante este episodio de pasar por debajo de la cerca el llamado del sector salud, la ACSP informó que pronto vendrá otra comunicación en esa dirección, porque hay medidas que deben ser adoptadas, puesto que pueden ayudar a mejorar el panorama. Tristemente, dijo, se lanzó el mensaje de la reactivación económica, se le dio rienda suelta al país, volvieron los viajes y una normalidad inexistente que hoy saturada de Covid-19, está contagiando miles de personas y dejando sin vida a muchas.

La asociación cuestionó los desplazamientos de los puentes festivos, los vio como un despropósito en la coyuntura, porque en pleno pico de pandemia, la gente abandonó la seguridad de su casa. Anotó que a la situación se suma un problema social no resuelto porque hay de por medio poblaciones que a pesar de estar enfermas no se pueden guardar o proteger. Mal contados en Colombia hay en promedio más de siete millones de nacionales en pobreza extrema, personas que pasan física hambre, con tan solo una o dos comidas al día, un drama y una problemática que necesita respuestas, ya porque esas personas deben comer, alimentarse y fortalecer sus sistemas inmunológicos para defenderse del Covid-19, que es un virus pesado y más desafiante con las variantes que circulan sin ningún control porque no están los estudios genómicos masivos para determinar en dónde se encuentran esas variedades.

El comercio, el afán de hacer dinero y el modelo económico, dijo Cruz Arenas, muestran un perfil macabro e inhumano, totalmente salido del orden ético en donde el individualismo marca su terreno, primero yo, segundo yo, y tercero yo, si queda un poquito eso también es para mí. Esa, anotó, no es una expresión de país, porque Colombia históricamente fue un pueblo solidario, cooperativo y unido, un común denominador que fue apreciable con las ancestrales mingas y la generosidad de los afrodescendientes.

 

“Hoy tenemos grandes retos en medio de la pandemia, cambiar el modelo de desarrollo económico, la transformación política en Colombia y ponerle el pie en el acelerador al Estado Social y Democrático de Derecho, temas que las comunidades y el país están pidiendo, incluyendo el fortalecimiento del sistema de salud desde el punto de vista del derecho, una de las tareas más urgentes que tenemos que acometer”, precisó la profesional.

 

Hay que trabajar y anteponer los principios morales

 

 

Ante el pavoroso escenario de contagio de Covid-19 y la saturación de pacientes en clínicas y hospitales, la dirigente indicó que hoy más que nunca el país necesita ratificar los compromisos éticos y constitucionales, una labor que integra Gobierno, empresas, comercios y ciudadanía, todos obligados a cuidar su salud y la de las personas. Por ello indicó, es importante tomar el factor consciencia como consigna derivada del mandato al amparo de la Carta Política.

 

“A partir de lo citado, hay mucho por hacer, claramente nosotros tenemos que detener la expansión de este contagio tan agresivo porque Colombia entró en un tercer pico que ya se convirtió en una meseta y probablemente se sume un cuarto pico de contagio, pero es clarísimo que los indicadores son dramáticos y alarmantes. Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, en la semana del 14 al 20 de junio, Colombia se ubicó como el tercer país del planeta en mortalidad por cada 100.000 habitantes, primero de América, pero por contagios Colombia ocupa el nada grato tercer puesto en el globo en el periodo precisado, lo cual muestra la severidad que estamos enfrentando”, señaló la experta en salud pública.

 

Probablemente, expuso la vocera, la circulación de las variantes, todas las que el mundo conoce, la sudafricana, brasilera, inglesa, Andina, la de India o la llamada Delta que son diversidades que tienen identificadas los grandes infectólogos, virólogos, inmunólogos y salubristas en el globo, siguen siendo estudiadas en el mundo entero para observar su comportamiento y evaluando si las vacunas que hoy se están aplicando pueden darle la pelea a esas cepas.

Reveló que, para el caso colombiano, solamente se tienen 1.446 estudios genómicos con los cuales se han detectado sesenta linajes diferentes del virus, pero indicó que el número es muy bajo. Por ello, enfatizó la conocedora, es muy importante decirles a los ciudadanos que el país está en una situación delicada, obviamente en donde no es prudente aglomerarse, ir a reuniones familiares, hacer diligencias personales o acudir a fiestas de gran concurrencia como la del Castillo Marroquín que albergó a 1.400 personas. Igualmente hay exposición al contagio con los piques ilegales como los reportados en Medellín y todo tipo de rumba que lamentablemente terminan en UCI o en el cementerio.

Para la presidente de la ACSP, Dionne Alexandra Cruz Arenas, lo clave hoy es la disciplina y enviar el mensaje claro, seguir adelante con la comunicación de riesgo y de prevención de la enfermedad. Insistió en la urgencia de alertar a la comunidad más cuando en el país a duras penas se superan los cinco millones de vacunados, una cifra preocupante que equivale al 14 por ciento de la meta, recordando que la idea es inocular como mínimo a 35.7 millones de personas para alcanzar la inmunidad de rebaño por lo que estimó que Colombia todavía está muy lejos.

Desde su punto de vista el hecho de tener una o dos personas vacunadas en el núcleo familiar no da para relajarse y pensar que todo está listo, no, afirmó que es allí en donde se comete el grave error que pone a las personas en el camino de la muerte porque en primer lugar quienes están vacunados siguen siendo potencialmente un vehículo de contagio pese a que tengan una reducción de la severidad, menor margen de ir a las UCI o a las clínicas.

 

“Por relajarnos con las medidas, llegamos a los escenarios como los que hoy estamos padeciendo, superiores a 600 o 700 muertes por día en el país, una estadística escalofriante, más aterradora claro está que la de los 200 decesos diarios que tuvimos y que nos dolieron tanto, hoy por diversas razones, principalmente por irresponsabilidad, multiplicamos la cifra por tres, algo ilógico y por fuera de la sensatez que explica el luto y la pérdida de seres humanos importantes en la sociedad como ocurrió en Barranquilla en donde toda una familia falleció, dejando tan solo un bebé de una médico que también murió”, apuntó Cruz Arenas.

 

 

La directiva manifestó que hay mucho por hacer como por ejemplo, aumentar la capacidad diagnóstica, es decir, apostarles cada día a más pruebas y llegar a esos puntos o focos que pueden ser proclives al contagio como los sitios susceptibles a la aglomeración. De igual forma, anotó, es necesario avanzar en estudios genómicos y adelantar un buen rastreo de contactos y allí la dirigente expuso que es donde se necesita que las EPS se pongan la camiseta por la protección, salud y vida de los colombianos.

En ese orden de ideas, recalcó, es perentorio que las EPS sean oportunas en la entrega de resultados de las pruebas PCR, que estén juiciosas en la aplicación de las vacunas a la ciudadanía, pero igual que se exijan al máximo con las estrategias de rastreo de contactos. Demandó de las entidades promotoras de salud hacer el respectivo aislamiento de las personas positivas o sospechosas. A criterio de la experta, las personas aisladas deben recibir una ayuda y paralelo a eso ampliar el plan nacional de vacunación, masificarlo para que esos grupos de riesgo logren blindarse.

La situación es tan apremiante, dijo Cruz Arenas, que ni los grupos de personas mayores de 55 años, los trabajadores de la salud o sujetos que por sus oficios están abocados al contagio, reportan plena vacunación, algo lamentable porque no se ha cumplido ni siquiera con ese propósito.

 

“Tenemos muy respetuosamente que pedirles a los empresarios y comerciantes que controlen los aforos, porque no podemos dejar la gente al garete. Ya pasó en las vacaciones de Semana Santa cuando muchas personas abordaron cientos de miles de autobuses intermunicipales para visitar a terruños y familiares con las conocidas consecuencias. No podemos repetir esa situación, hoy no es prudente ni seguro montar en flotas o transporte masivo, debe haber control de capacidades, pero igual la aplicación de protocolos de bioseguridad, que la gente lleve el tapabocas bien puesto, que haya la debida ventilación, limpieza de vehículos y terminales, al igual que el distanciamiento físico”, puntualizó la reconocida dirigente del sector salud.

 

A retomar medidas y ajustar otras

 

Imagen de vivienviv0 en Pixabay

 

Un punto a tenerse en cuenta, consideró Dionne Alexandra Cruz Arenas, es que en todas las terminales de transporte y los aeropuertos, debe aplicarse la prueba PCR de manera aleatoria, es decir, retomar la exigencia de la prueba negativa a viajeros internacionales porque, es inaudito que en medio de semejante debacle, Colombia siga recibiendo personas sin la necesaria muestra, asumiendo que como las cosas ya están mal, entonces el país puede darse el lujo de empeorarlas, algo enormemente arriesgado, por cuanto la vacunación es demasiado lenta, las variantes en extremo agresivas y porque el país tiene unas condiciones económicas y sociales muy difíciles, lo cual hace a la población más vulnerable.

Colombia, recalcó Dionne Cruz Arenas, tiene que ser sensata e implementar las medidas ya porque, a la fecha la situación sanitaria es de colapso, las urgencias entraron en dificultad teniendo en cuenta que hay 15 departamentos por encima del 90 o el 100 por ciento de ocupación UCI y seis regiones con ocupaciones que superan fácilmente el 80 por ciento, algo que no se queda allí porque los casos crecen de manera exponencial.

La Asociación Colombiana de Salud Pública estimó que decisiones como el toque de queda, la Ley seca y medidas que ya se conocen y que resultan importantes deben imponerse cuanto antes, porque de lo contrario la tragedia será de mayores proporciones, a lo anterior, expresó, debe añadirse el pico y cédula que debe implementarse en ciudades en donde la ocupación supera el 85 por ciento. Subrayó que es equivocado el mensaje de apertura de bares, discotecas, tiendas y fiestas en donde la relajación apareció, cobrando muchas vidas.

 

Como si fuera poco, desabastecimiento de medicamentos para el cáncer

En materia oncológica, manifestó la presidente de la ACSP, Dionne Alexandra Cruz Arenas, prevalece una alerta nacional e internacional que lanzo la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología Pediátrica, ACHOP, de la mano del Observatorio Interinstitucional del Cáncer Infantil, OICI, porque hay un desabastecimiento del medicamento conocido como Citarabina, tanto en la presentación endovenosa como intratecal, que tiene en vilo a cerca de 200 niños con cáncer, actualmente en tratamiento.

 

El enorme inconveniente, según la ACHOP, no es exclusivamente con la Citarabina sino con otras medicinas esenciales para tratar la compleja enfermedad. Actualmente, reveló la Asociación, 16 IPS con servicios de oncología pediátrica a nivel nacional, no cuentan con la disponibilidad del fármaco, considerado fundamental en el tratamiento de cáncer en la infancia.

 

“El solo hecho de no recibir la aplicación intratecal de Citarabina, aumenta el riesgo de recaídas en el sistema nervioso central, poniéndose en grave riesgo la vida de los menores con cáncer”, apuntó la ASSP.

 

En este aterrador problema, dijo la Asociación Colombiana de Salud Pública, vuelve el impacto neoliberal, un modelo sin alma, ya que unas clínicas privadas acapararon las medicinas y dejaron al sistema público, a muchas IPS y otras entidades prestadoras del servicio de salud sin este medicamento fundamental para el tratamiento de pacientes con cáncer, no solamente niños sino adultos y tercera edad.

Para nadie es un secreto, precisó Cruz Arenas, que los casos de cáncer en Colombia son altos y por ello la urgencia del medicamento pues de no contarse con él, los niños estarían en riesgo de morir.

Enfatizó que la salida al problema es sencilla pues tan solo es aplicar la política farmacéutica nacional de la que habla la Ley Estatutaria del Derecho a la Salud, la Lay 1751 de 2015 que reza que el Estado en cabeza del ministerio de Salud, debe regular todo el mercado de medicamentos, gestionar, adquirir, centralizar la compra y hacer todo lo que sea necesario para contar con las medicinas, una labor que se puede hacer puesto que no hay ningún problema de producción. Actualmente el único país de América Latina y el Caribe que está presentando la dificultad es Colombia, algo increíble porque es un medicamento muy económico.

Las agremiaciones médicas y la ACSP dicen que con una trabajo decidido del ministerio de Salud y de la Cancillería, podría gestionarse el apoyo de países vecinos, de naciones hermanas, o de otras latitudes si se quiere, para el envío del medicamento y de esa manera centralizar la compra de la medicina sobre el entendido de la equidad en la distribución, no bajo el criterio capitalista o de utilidades netas en un sector de la salud, sino bajo el criterio de la rentabilidad social, comprender cuáles son las instituciones con mayores necesidades por un volumen más alto en atención de pacientes con cáncer.

 

“Se hace urgente en adelante planificar esas necesidades de medicamentos vitales de manera coordinada con las IPS y cumplir con las disposiciones de la Ley 1384 de 2010 que establece acciones para la atención integral del cáncer en Colombia, priorizando niñas, niños, adolescentes y jóvenes. No es difícil, no entendemos porque no se ha avanzado en esto, lo único visible fue la declaración por parte del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, INVIMA, que asumió esta medicación como un bien esencial si no está disponible, pero tristemente no son mayores los avances y los niños están a la espera, así como sus familias que hoy, en medio de la angustia, esperan que se destrabe un tema que puede trabajarse a través de la cooperación, y gestionando, algo tan sencillo como que estamos hablando de derechos fundamentales de los niños artículo 44 de la Constitución y el mismo derecho a la vida como también a la salud”, explicó Dionne Alexandra Cruz Arenas.

 

Un hecho cierto es que Colombia no es solamente Covid-19, sino que hay de por medio una serie de patologías que piden atención, tratamientos, medicamentos y condiciones. A los seguidores de Diariolaeconomia.com, la siempre disponible presidente de la ACSP, Dionne Alexandra Cruz les envío un afectuoso saludo, pero igual la recomendación sentida del cuidado, la solidaridad, la consciencia plena del momento tan dramático, la necesidad de hacer introspección, reflexión y todo tipo de ejercicios que lleven a mejorar, porque indiscutiblemente Colombia no puede seguir por el mismo errado camino, la sociedad, subrayó, demanda cambios de fondo porque entiende que merece vivir bien y que Colombia tiene todas las condiciones para ser una colectividad maravillosa.

La brillante líder afirmó que de nada sirve la reactivación económica cuando las personas se están contagiando, muriendo y presentando problemas de largo plazo en su salud que se verán reflejados en una baja de productividad laboral, que tendrá impacto en el PIB, en la competitividad nación, porque claramente sujetos enfermos no rinden igual, pues los facultativos hablan de secuelas físicas y cognitivas, un relicario de inconvenientes que necesitan soluciones sensatas inmediatas, apartando el problema del negocio como tal.

Coincidió con las proyecciones del sector funerario que habla de un problema agudo hasta el último día del primer trimestre de 2022, todo sobre la base de la vacunación y el cumplimiento de metas en inmunización, pero también a las medidas y protocolos de bioseguridad, el apoyo solidario a las poblaciones vulnerables y a ese inaplazable fortalecimiento que pide a gritos el sistema de salud en Colombia, porque el tema es no seguir improvisando.

 

 

Actualmente, señaló, hay cosas inadmisibles como presupuestos irrisorios para enfrentar una pandemia agresiva y mutante, desabastecimiento y todo tipo de problemas técnicos que no debieron darse. El país, resaltó, no fortaleció su sistema de salud para afrontar el problema. Como si fuera poco las deudas a clínicas y hospitales siguieron creciendo y no llegó, de momento, el famoso punto final que tanto regocijo suscitó en los profesionales de la salud.

 

“Esto no se atiende en el aire, como la casa de Rafael Escalona, o con la buena voluntad de los trabajadores de la salud que han sido demasiado generosos, una población que mostró de lejos su compromiso con el país porque tenemos el caso de personas a las que no les han pagado salario desde hace meses y acudieron abnegados a sus sitios de labores, arriesgando su salud y exponiendo la vida, para salvar otras, amén de la iliquidez. No pocos llegaron sin dinero para tomarse siquiera una aromática, no tuvieron para el transporte, y es posible que muchos llegaran contagiados a sus hogares. No sería extraño saber que algunos fallecieron sin ver una liquidación o un pago atrasado, como quien dice murieron de gratis, en medio de un inmenso, pero desagradecido voluntariado”, lamentó la dirigente.

 

En la salud, muchos funcionarios, llámense médicos, enfermeras, internistas, especialistas, otros profesionales y personal administrativo, tuvieron que saltar matones para poder cumplir religiosamente con el voto hipocrático, muy a pesar de tener hogares en serias dificultades económicas y conflictos varios.

El país, dijo la ACSP, se encuentra en calzas prietas porque no están llegando suficientes vacunas y el ritmo de inmunización sigue ralentizándose debido a la escasez o no suministro, todo por un problema mundial en donde el común denominador es el acaparamiento de vacunas que llegan sin problema a los países ricos. Colombia muestra indicadores muy bajos y lejanos frente a los países vanguardistas de la región como Chile, en dónde la experiencia es exitosa, dejando claro que con todo y eso, debieron cerrar el país e implementar medidas restrictivas mucho más fuertes porque las personas se relajaron pensando que la vacuna era la total panacea lo que generó un gran problema.

 

 

La ACSP advirtió sobre los riesgos que corre la comunidad ante la posición de algunos empresarios o comerciantes, que obligan a sus trabajadores para que asistan a sus sitios de labores, estén sintomáticos o asintomáticos, muy cercanos a un positivo, a retornar a sus menesteres como si no pasara nada y esas acciones, expuso Dionne Alexandra Cruz Arenas, le están costando mucho al país, todo un palo en la rueda para contener el contagio.

 

“Hay comerciantes muy juiciosos y comprometidos con la salud y la aplicación de los protocolos, pero lamentablemente existen otros que no les importa nada, que llenan locales y establecimientos sin controlar ningún aforo, sin exigir tapabocas o distanciamiento en las sillas. Eso está muy mal, hemos bajado la guardia y ahora que los privados van a empezar a vacunar, lo que solicitamos desde la ACSP es, privilegien a esas personas que tienen comorbilidad, los ciudadanos mayores de 55 años, quienes tienen profesiones de riesgo, servicios generales, vigilantes, domiciliarios, cajeros, quienes atienden público, las cadenas de abastecimiento, transportadores y operarios logísticos, tenemos que actuar con inteligencia y sentido común, la vida está pendiendo de un hilo, está en nuestras manos su evaporación”, concluyó la presidente de ACSP.

 

Para salvar la vida indiscutiblemente hay que apelar a la lógica, “haga caso”, protéjase y blinde su hogar, que no tengamos que valorar la existencia con la absurda partida de un ser querido.

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