La humanidad disfruta la barbarie, le hace odas a la guerra, santifica masacres y bendice el horror, es tan degradante el tema bélico que desde tiempos milenarios los imperios y sus ejércitos despedazaban gente en el nombre de Dios o de los señores del Olimpo, el monte de las deidades, hoy el tema no cambia y muchos siguen hablando de ponerle punto final a la vida ajena simplemente porque no se piensa igual o sencillamente porque algunos se atrevieron a subir en el tren de la educación para saber y definir el tema de derechos, propiedad y soberanía, un asunto que no le caló a muchas naciones imperialistas que hoy palidecidas se muestran, tal cual, los últimos instantes de la otrora poderosa y regente Roma, la de los césares, el coliseo y los excesos.
Guerras son muchas, la mayoría por poder económico, el afán de sumar tierras o territorios y esclavizar a los más débiles. Alguien decía, las guerras tan solo buscan robar propiedades, mujeres y poner un sello de poder con sangre y terror. Un religioso amigo indicó que muchos reyes mataron por placer y usaron el nombre del Todo Poderoso para sustraer cosechas, territorios y animales, a los declarados enemigos se les amilanaba con la furia de Dios y el beneplácito del creador por aniquilar inocentes, algo pasado de absurdo, capitulo firmado en la historia con las Cruzadas y actualmente con las mal llamadas guerras santas, jamás Dios permite el holocausto o le abre sus puertas a quien asesina en su nombre, según los expertos el suicidio se paga con oscuridad y la maldad tiene asiento en el infierno.
Las guerras por el poder económico igual han sido recurrentes, pero hoy con el invento de la globalización de los mercados, concepto añejo desde mucho antes de la ruta de la seda, las grandes potencias quieren imponer sus marcas, ganar terreno comercial y sacar a la competencia a como dé lugar, así ello implique apuntar con algunos misiles.
Hoy el mundo suma más de 55 conflictos siendo el de Rusia y Ucrania el inicio de una era compleja, pero como para variar reapareció el envilecido enfrentamiento entre Israel y Palestina que tiene como referencia la Declaración de Balfour hecha en 1917, documento por medio del cual el Reino Unido apoyó la creación de un Estado judío en Palestina, una afrenta enorme que redundó en múltiples episodios que finalizó en 1940 con la división del territorio.
Este desencuentro que lleva décadas generando todo tipo de afectaciones en las comunidades de los dos países parece no tener fin, están de por medio territorios, religión y geopolítica. Finalmente, la propuesta del periodista inglés Theodor Herzl en el sentido de constituir un estado judío hecha en el ocaso del siglo XIX prospero ya que las Naciones Unidas avalaron la división de Palestina en dos estados, el judío y el árabe, algo arbitrario porque Gran Bretaña actuó como árbitro recargado haciendo favores espurios de colonización al movimiento sionista, el mismo al que perteneció Theodor Herzl que de hecho lo fundó con lóbregas intenciones.
Hay que decir que antes de todo este arrebato la prioridad de sionista no fue Palestina porque se había contemplado la contingencia de erigir una nueva nación en otros puntos de la geografía global, verbigracia Argentina, el Congo, la Península del Sinaí, Kenia, Mozambique, Uganda y hasta Chipre.
Detrás de la abusiva toma de Palestina hubo de todo, amigos de todos los pelambres lo que incluyó al banquero Lionel Walter Rothschild, igual hay dos nombres que no pueden pasar de agache en todo este martirio, el inglés Sir Mark Sykes y un francés llamado George Picot, precursores de la desintegración de la “Gran Siria” pues finalmente el territorio fue partido en dos partes, Francia mandaría en Siria y Líbano en tanto que los ingleses clavarían su bandera en la hoy Jordania, Iraq y Palestina.
El lío fue grande para los palestinos que enfrentaron la colonización inglesa y su propuesta, la de 1917, de erigir un hogar nacional judío en Palestina, un paso a la ocupación de territorios que se venía dando desde la postrimería del siglo XIX. Así nace la refutable colonización blanca impuesta por los sionistas, es decir el reemplazo de los habitantes de Palestina por una nueva población colona inmigrante con lo que se abrió paso a la expulsión, una iniciativa aberrante de los líderes sionistas.
Hoy el mundo se hace muchas preguntas y analiza, concluye que Palestina es una tierra invadida y groseramente ocupada, algunos piden que Canaán, su nombre original vuelva a ser lo de siempre porque en Asia y África las colonias pasaron a mejor vida, eso sí dejando un caos en cada región en donde la tragedia se volvió el común denominador, todo por el paso de los europeos en tierras otrora magnificas y soñadoras en donde el saqueo y el maltrato marcaron la pauta.
Todo tiene un origen y una consecuencia, el mundo lleva a sus espaldas dos guerras mundiales la primera entre el 28 de julio de 1914 y el 11 de noviembre de 1918 cuando Alemania le dijo sí a la tregua y suspensión de acciones militares pactadas, allí culminó la también llamada “Gran Guerra”.
La Segunda Guerra Mundial comenzó un primero de septiembre de 1939 con la ocupación Nazi a Polonia y se dio por terminada el dos de septiembre de 1945, en este terrible episodio de la humanidad se produjo el Holocausto en donde fueron sistemáticamente aniquiladas seis millones de personas, igual suerte corrieron gitanos procedentes de Rumania, gentes en condición de discapacidad física y mental, polacos, homosexuales, testigos de jehová, disidentes políticos, soviéticos considerados prisioneros de guerra y otros sujetos de distintas nacionalidades y actividades.
Actualmente todo está dado para que en cualquier momento estalle la Tercera Guerra Mundial, el asunto es que tendrá diferentes características, ampliará el radio, posiblemente dejará más víctimas y las secuelas son inimaginables por tratarse de un enfrentamiento casi digital en donde las grandes potencias pondrán a prueba su más delicado desarrollo químico, nuclear y atómico para matar de manera masiva. El tema igual pasa por un caos logístico, inflacionario y de enormes dificultades en el suministro, un asunto para alarmarse puesto que Colombia y en general América Latina obvió la posibilidad, razón por la cual una escalada del conflicto agarraría a la región de sopetón, causando enormes daños y agudizando la crisis por falta de abastecimiento.
En diálogo con Diariolaeconomia.com, el ex embajador de Colombia en India y rector de la Fundación Universitaria Empresarial, Uniempresarial, Juan Alfredo Pinto Saavedra, aseguró que la primera acción de preparación para una eventual conflagración mundial es entender que ese riego existe y en ese sentido, apuntó el también escritor, Colombia le ha dado la espalda al examen de ese riesgo porque le parece distante, remoto y a muchas millas de las preocupaciones domésticas.
Hace más de tres años, casi cuatro, cuando Pinto Saavedra regresó de Turquía al terminar su ciclo como embajador, en un evento de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, advirtió públicamente que ese era un asunto de alta preocupación en el orden global del cual Colombia no estaba consciente, aseveración que fue recibida con gran asombro cuando lo que hacía el exembajador era llamar la atención sobre un fenómeno que se discute mucho más en Asia, Europa, África y Oceanía.
“Es en América, Latinoamérica y Suramérica en donde realmente se trata de ignorar el fenómeno y la verdad es que ese riesgo existe por la expansión militar y económica de China que ya es indubitable, no una hipótesis o una tesis sino una realidad con casos palpables como el de Sri Lanka y otros donde el proceso chino ya no es una insinuación de poderes sino un poder fático o real que trasciende lo económico y llega a lo político-militar. Igual pasa con el suceso ruso con una pretensión hegemónica inspirada por el ideólogo de Putin, Alexander Duguin, que trata de sugerir a la esfera del poder en Rusia que Eurasia debería ser el nuevo eje de imposición de poder mundial ante el auge del oriente y la depresión de occidente y la Alianza Atlántica, para ello sería necesario controlar el suministro de gas y otros hidrocarburos. A la par, está la resistencia con alguna declinación de Estados Unidos y la emergencia de potencias militares medias como India, Turquía y otros, pero también economías medias expresadas en el grupo MICTA, un espacio para la plática y la cooperación de economías abiertas y con marcada prospectiva de crecimiento como pasa con México, Indonesia, Corea del Sur, Turquía y Australia, países regionales con grado intermedio en el G-20”, declaró el señor Pinto Saavedra.
Frente a una confrontación global de grandes magnitudes, expuso el analista, surgen inquietudes adicionales como cuáles serían los vectores y los campos de gravitación para una eventual alineación, y ahí dijo, tiene fincada su esperanza de que el mundo sabrá detener las tendencias que pueden derivar en una confrontación global, ello porque el juego de intereses es más “heterodireccional” de lo que se pudiera imaginar lo que sugiere que ya no es tan fácil precipitar alianzas para bloques globales sino la apuesta por nodos regionales que van a interpelar la dinámica económica, política y militar.
Precisó que de acuerdo a cómo se defina eso, si hay una multipolaridad más consciente y posible, o si definitivamente hay unas alineaciones que fuercen un tercer conflicto global, de ello dependerá la suerte de la humanidad. Pinto Saavedra agregó que lo único que se sabe y de lo que hay plena consciencia es que independiente de que las guerras ya no son horizontales sino verticales, con otros procedimientos, otras armas y distintos escenarios, la capacidad destructiva del hombre ha aumentado a tal grado que una Tercera Guerra Mundial sería, sin excesos verbales, un certificado de defunción planetario.
Al lado de los conflictos hay retos y oportunidades
Con los aires de guerra y las amenazas latentes para la humanidad por las dificultades que vendrían en logística y en consecuencia en abastecimiento, florecerían mayores inconvenientes a la hora de cumplir con las cuotas productivas para garantizar la seguridad alimentaria, un dolor de cabeza agudo porque no todos los países se prepararon para un evento de semejante calibre.
La situación va a forzar a que las economías se aparten de las importaciones exageradas y empiecen a reactivar el potencial productivo local con el fin de llevar tranquilidad a los nacionales, a la fecha la opción es ingresar y fortalecer, claro está, a las cadenas regionales de valor, una necesidad perentoria que puede apagar muchos incendios, algo así como entrar a la productividad y al escenario competitivo a la brava, pero igual a la carrera.
En opinión de Juan Alfredo Pinto Saavedra, ante las amenazas y retos geopolíticos, todo el mundo está haciendo ese viraje, los países, anotó, siguen repotenciando los planos internos de la economía, no solo por el periodo de desazón que muestra el comercio global que deja ver incrementales menores sino que el grueso del comercio global siguen siendo los mercados domésticos, de acuerdo de la manera como se agreguen, son cerca del 55 por ciento de la totalidad de lo que se transa, luego los países, sostuvo Pinto, están entendiendo eso y han dado una vuelta en la cerradura en contra de la apertura, dicho de otra forma se sigue propiciando el desarrollo endógeno, como diría un analista del Cono Sur, no es el desarrollo hacia afuera o hacia adentro sino el desarrollo desde dentro.
En ese contexto, aseveró, las cadenas regionales, las mini-cadenas, las cadenas intersectoriales, las agregaciones, vertebraciones y articulaciones interterritoriales, cobran gran dinámica, y además, explicó el amable contertulio, cobran gran dinámica y los sectores no se definen como primarios, secundarios o terciarios sino que todos los flujos productivos son intersectoriales porque agregan desde lo agrario, producen valor en la escena distributiva, avanzan en logística, un territorio crítico y por supuesto el comercio, manifestó el ex presidente de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, Acopi, pasó a ser una agregación de valor por efecto de las nuevas tecnologías, luego ya no es un problema de concebir el desarrollo únicamente por sectores o por regiones sino con la inclusión de todos los agentes sociales, con todos los agentes económicos, en su totalidad los tamaños de empresa y con todos los eslabonamientos posibles.
Pinto argumentó que el sistema económico debe ser mucho más orgánico y ciertamente se tiene que volver a explicar desde adentro, primero porque aborda la realidad económica y segundo porque es la manera de tener un abono si el país y el mundo llega a precipitarse en un escalamiento global de la violencia.
“Un país como Colombia que tiene una ubicación geográfica estratégica no tiene por qué pretender un protagonismo sobre los temas globales que no alcanza a generar, pero no puede estar de espaldas a los temas del mundo y la mejor manera de conseguirlo es haciéndose más fuerte en la dinámica productiva interna y en la integración económica local”, concluyó el exembajador de Colombia y Director de Uniempresarial Juan Alfredo Pinto Saavedra.
Los conflictos crean incertidumbre y disparan costos: Analdex
En charla con este medio el presidente de la Asociación Colombiana de Comercio Exterior, Analdex, Javier Díaz Molina afirmó que la situación actual y los vientos de guerra generan una tremenda incertidumbre por lo que pueda pasar en las naciones que dentro o fuera del conflicto pasarán por serias dificultades. Expresó que mucha gente ve el tema como algo lejano para la economía colombiana, pero lo cierto, anotó, es que en esa antesala, el país está sintiendo los rigores de la geopolítica porque hay un menor crecimiento de la economía internacional tanto así como que el crecimiento de este año será muy parecido al de 2023, nada extraordinario y tan solo con visos de mejora en 2025.
Para este año los pronósticos dicen que la economía colombiana se moverá entre el punto ocho o el 1.5 por ciento, un año en donde no se destacará el dinamismo. Acentuó que los actores esperan que el segundo semestre sea mucho más positivo en la medida que la inflación pueda bajar, pero especificó que dependerá de qué pasa en el escenario internacional en donde nuevamente se observa que los fletes siguen encareciéndose, derivado de todos los conflictos porque los barcos ahora tienen que dar unas vueltas mucho más largas ya sea porque no puede surcar el Mar Rojo o porque Panamá tiene restringido el paso, aunque paulatinamente en el istmo se viene mejorando en tiempos, sin embargo hay barreras que siguen desmejorando la ruta y dificultando la operación porque los niveles de servicio se ven sumamente afectados.
En el momento actual el flete marítimo entre China y Buenaventura supera los 3.500 dólares, algo deplorable porque había bajado a razón de 2.500 dólares, pero el ajuste sigue y ante cualquier eventualidad podría ir más arriba, una pésima noticia porque eso se refleja en el ejercicio económico, particularmente porque la demanda está muy golpeada y ante una debilidad manifiesta en las compras del público a la que s ele adicionan mayores tarifas el tema es mucho peor porque los consumidores automáticamente se quedan quietos.
El problema en Colombia es muy fuerte ya que independiente de la perplejidad internacional hay todo un tema interno que conlleva a grandes inquietudes porque no se sabe qué pasará con las reformas, la de salud se hundió, pero el gobierno quiere revivirla, hay mil intrigas por la pensional, pero además el país no sabe qué sucederá con el agua, la energía, si habrá o no apagón, unos elementos que dificultan un mejor ambiente y caso opuesto agudiza la incertidumbre porque se suma otro inconveniente y es el de seguridad, un indicador cada vez más precario.
Deploró que en las regiones y ciudades la seguridad se deterioró exponencialmente y por ello aumentaron los robos, extorsiones, boleteos y atracos, elementos que dificultan que la economía se mueva de mejor manera.
La situación no puede ser peor, los empresarios e inclusive los agricultores ya están sintiendo los mayores costos porque nuevamente ha habido un crecimiento en el precio de los productos básicos, pese a que a Colombia le sirve que haya mayores precios en las cotizaciones del petróleo en la medida en que el país exporta crudo, oro y café, luego aplica el dicho de unas por otras porque esos crecimientos benefician directamente a la nación, pero con marcado nerviosismo en el comportamiento del dólar que se sigue fortaleciendo frente a los resultados de la economía americana puesto que se prevé que no bajarán las tasas de interés lo que deja ver la fortaleza de la divisa en ese sentido, eso sí aumentando la inquietud entre los agentes en Colombia.
Para el presidente de Analdex, el escenario de Guerra Mundial, siendo posible, espera que la población en el planeta no lo viva pues debe haber consciencia de los riesgos que lleva profundizar esos conflictos y por eso espera desde la dirigencia gremial que jamás se llegue a esa terrible instancia.
Dijo que de cara a una contingencia para evitar sobresaltos ante un escenario de guerra, en adelante todo dependerá de cómo se comporten los precios de los productos básicos porque los países de la región dependen de eso y allí desde luego están las exportaciones de commodities.
“Cuando el mundo va hacia una economía de guerra las prioridades cambian y todo se mueve de distinta manera, pero yo espero que no lleguemos a ese escenario porque ahí perdemos todos, en una guerra no gana nadie”, puntualizó el presidente de Analdex.
En una eventualidad de conflicto a mayor escala lo primero que se afecta es la logística un hecho indudable porque salen de circulación diferentes áreas en el mundo, pero como anotó las prioridades cambian y en un caso bélico se le daría prelación a los barcos de guerra y no a la logística tradicional lo cual interrumpiría abruptamente las cadenas de aprovisionamiento, una experiencia que experimentó Colombia con el conflicto entre Rusia y Ucrania que condujo a un proceso de industrialización porque no podía abastecerse de los mercados internacionales pues de manera inmediata se cortan los canales de comunicación, frenando las cadenas logísticas y castigando el suministro que ve todo con dificultad.
La coyuntura y la amenaza geopolítica, es sin duda, una invitación a mejorar y eso habla de apostar por una agricultura óptima y con herramientas, igualmente a optimizar las industrias, invertir en infraestructura así como en otros desarrollos. En síntesis, el país debe ponerse a la altura de los grandes jugadores y entrar por la senda productiva y competitiva porque al hacer la evaluación de riesgos estos se ven en el horizonte, por lo que se entiende la necesidad de contar con un aparato productivo mucho más fuerte y amplio, sin vacilación, una de las grandes necesidades.
