Los expertos en agricultura lanzaron un SOS por el opaco futuro del sector agropecuario que estaría en serios problemas por caída en la mano de obra, impacto del clima, precariedad en la comercialización y la llegada de especies invasivas que ya hacen trizas los cultivos.
Un asunto grave, dijeron, tiene que ver con los apuros en el relevo generacional habida cuenta que los jóvenes salen de las fincas o predios sin la más mínima opción de regresar, llevando a un envejecimiento de los labriegos que no tienen quien adelante las funciones que toda la vida le dieron dinámica a la productividad agraria.
En charla con Diariolaeconomia.com, la coordinadora de servicios de Servigral Angélica Riveros coincidió con los pronósticos del científico colombiano Orlando Castro Cabrera, docto en tierras, quien asegura que tal y como van las cosas en el globo, vendrán fuertes hambrunas, una situación cercana por geopolítica, guerras y una exposición muy tenaz si eventualmente se rompe la cadena de suministro, llevando a que cada país proteja sus inventarios con celo, pensando única y exclusivamente en sus nacionales, un riesgo que no deja para nada bien a Colombia que optó por las importaciones masivas y la destrucción de empleo rural, una política de los años noventa que atomizó el campo y abrió brechas terribles, solo que con un pie en la tragedia si algo pasa.
Tal y como van las cosas, el país se está auto condenando a la catástrofe, ya con un preludio de ruana llamado ruina, todo terriblemente agudizado por el tema de la generación actual que quiere saber de cualquier cosa menos del campo, un aspecto que lleva a limitar las soluciones por no tener la disposición de manejar unos cultivos que a su vez deben mover la agroindustria, un problema de hoy que a largo plazo puede poner en riesgo toda la cadena de abastecimiento porque si no hay personas trabajando la tierra, el futuro será incierto máxime cuando la tecnología de manera negativa sustrae personas de las veredas, nada parecido a esa tecnología que hacen rendir más los recursos.
A todo lo anterior hay que añadirle, dijo, la resistencia bacteriana, las mutaciones y metamorfosis por cambio climático, la aparición de nuevas enfermedades y el regreso de otras, muchas expresadas en malezas o plagas, nuevos casos patológicos de mayor complejidad para controlar.
“Cuando uno se demora tomando las decisiones, el problema va creciendo como una bola de nieve, el tema es tomar soluciones preventivas para subsanar inconvenientes y a largo plazo tener sosiego en el negocio.
Sobre los productos de Servigral la ingeniera industrial apuntó que estos garantizan mayor rentabilidad, mejores rendimientos y total eficiencia, eso debido a que la firma tiene una propuesta diferencial y es saber entregar a los productores verdaderas soluciones a través de poner en funcionamiento el control, es decir, que en lugar de vender por aparte herbicidas, fungicidas o en el tema veterinario y el tema veterinario, la propuesta pasa por entregar servicios., pero también hay portafolio para el control de malezas todo se hace poniendo mano de obra, equipos de última tecnología, aplicaciones con dron, es decir y la logística que se necesite, todo en el marco rígido del tema lega, personal con control directo, contratos y afiliaciones y otros agricultores que están en proceso de certificación se les acompaña en esa albor ofreciéndoles toda la trazabilidad para evitar inconvenientes en ese propósito en varios cultivos ya que la firma atiende palma, caña, y aspectos de ganadería ,m eso sí en todo el país.
Sobre innovación y adopción de tecnología la ingeniera industrial dijo que hoy se está más cerca a crear esa consciencia de que es muy necesario invertir en bienes de capital, soluciones digitales y mecanización, un trabajo de varios años en el que los agricultores saben que lo mejor para seguir vigentes en el mercado es apostar por tecnología para ser mucho más eficientes pues cuando los costos empiezan a apretar y el ingreso es menor obliga a que los labriegos opten por los beneficios que ofrece la tecnología.
“Yo creo que vamos por un muy buen camino y hoy los clientes quieren tecnología, pero, se trata de que vean los instrumentos de ayuda, de que lo prueben en sus fincas y que su costo al final se puede reducir”, comentó la experta.
El campo sigue marchitándose en Colombia
El país sigue pasando necesidades por escases de mano de obra, otros hacen relevos de cultivo o actividad económica equivocadamente, siguen las malas decisiones y como si fuera poco la inseguridad ha hecho que muchos hayan dicho “ya no más”
El tiempo pasa y el campo sigue de capa caída, hay una deuda histórica con el campesinado que sigue caminando por las trochas de la conquista o por unos caminos reales que parecen irreales porque transitar por allí implica riesgo, valentía o desespero, cuando no hay plata no hay de otra, echarse la bendición arriar las mulas y llegar pronto, muy pronto a la plaza para poder llegar con mercado.
Servigral hace hoy un llamado porque es consciente que trabaja con tecnologías al servicio del campo que incorpora para soluciones que igual se dan el data que muchos manejan pensando en que lo ideal es que desde el agronegocio se tomen las mejores decisiones, que sean más oportunas y rentables, pero sobre todo que analicen el cultivo desde un punto de vista de negocio, de productividad y de eficiencia porque existen muchas personas que siembran sin importar que cultivo sea o que tenga que ver con ganadería, pero sin analizar o evaluar datos que son los que finalmente hacen que un cultivador acierte o se equivoque con las respectivas consecuencias económicas.
La conocedora insistió que lo que busca la firma que representa es que los empresarios del campo, grandes, medianos y pequeños, vean todas las opciones que hay porque existe con seguridad una solución a la medida para cada región y cada sitio en la geografía local, dependiendo población, clima y tipos de siembras que hacen que la inversión hecha tenga la certeza de que todo va bien, supervisado, analizado, proyectado y con procederes rígidos, para ser exitoso en una actividad agrícola o ganadera que no pase por alto jamás la evaluación del mercado y que apalanque la salida de productos de manera segura y con cero contratiempos para poder ser sostenible, una medida que va de acuerdo al entorno de la finca que también demanda lectura y mucho análisis.
Hormiga arriera, horror en el agro
A su turno Dumar Ardila quien hace parte del equipo de Syngenta advirtió que hay un boom de hormigas en la agricultura que no conoce tregua con las plantas provocando daños irreparables y unas pérdidas económicas de considerable tamaño.
Dijo que se trata de la hormiga arriera que ataca los cultivos de palma de aceite siendo esta una fuerte defoliadora que ha mostrado una marcada inteligencia frente a los manejos hechos por los técnicos que en un tiempo contaron con productos en el mercado para hacer ese manejo, empero hoy en día nacen nuevas alternativas como Syngenta que maneja insecticidas, unas alternativas que pueden ser evaluadas y adoptadas por los palmeros para que puedan controlar las diferentes plagas.
El caso de la hormiga arriera llama mucho la atención porque muestra que hay cambios en los insectos y microorganismos que no solo actúan, sino que parece racionaran dejando escapar toda su agresividad.
“Aparte de todo, la hormiga arriera es un insecto eusocial, es decir que vive en sociedades organizadas con diferentes trabajos, especie inteligente, jerárquica, perteneciente a la familia Formicidae que detecta y se protege, luego hace muy difícil su control, quizás eliminándola se puedan lograr avances, sin embargo, lo ideal es mantenerlas bajo control y fuera de los cultivos para que su daño de exfoliación pueda ser cero o el mínimo. La idea es poder hacer un manejo integral con un portafolio de insecticidas, herbicidas, fungicidas y germicidas en sus costos y el manejo del cultivo de palma”, acentuó Dumar Ardila.
Los palmicultores suman a su arsenal para defenderse de la hormiga arriera algunas aplicaciones para el monitoreo y es así como tiene alianzas empresariales para hacer monitoreo de los cultivos de palma.
