Domingo, 15 Noviembre 2015 17:29

Con importaciones la vaca lechera si es una vaca cualquiera

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El sector lácteo de Colombia aseguró que podría tener los días contados si el gobierno no interviene. Las importaciones hacen estragos y generan quiebras.

Los productores de leche aseguraron que cada día que pasa la situación se hace más compleja para el ganadero porque los TLC quedaron hechos a la medida de los importadores y de los dueños del negocio en el mundo, pero muy precarios para quienes responden por la alimentación de los colombianos.

El escenario es tan complejo que los productores no descartan que por la vía de los tratados comerciales algunas empresas sean absorbidas por el capital extranjero llámese americano o europeo.

Los ganaderos dedicados a la producción de leche dicen que la tendencia puede ser esa, pero señalan que el país debe prepararse porque no se puede desincentivar la producción nacional ni la inversión de capitales en Colombia.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, ANALAC, Carlos Alberto Estefan Upegui, dijo que la situación se hace cada vez más insostenible porque los ganaderos trabajan a pérdida toda vez que muchas veces producen con costos por encima del precio de venta, ello explicado por el alto costo de los insumos.

La fiesta, dijo Estefan, la hace la industria que compra a 800 pesos el litro y en algunas zonas a un precio muy inferior para luego venderla a precios muy elevados en donde el consumidor la paga a 1.900 pesos en versión económica, a 2.300, 2.600, 2.900 y hasta 3.100 pesos el llamado súper Megalitro.

Para el dirigente gremial, el sector lácteo tiene un gran reto y es precisamente subsanar en parte los errores de quienes en su momento negociaron los tratados porque a criterio suyo no lo hicieron como debía ser.

“Se trata de revivir una situación de la cual debemos ser muy consientes en el sentido de que si se negociaron los tratados de libre comercio con marcadas desventajas para el sector lácteo pues no podemos quedarnos ahí sino que debemos buscar alternativas, en ese orden de ideas debe convertirse este propósito en una misión de gobierno muy de la mano del sector privado. Aquí el ejecutivo debe actuar como facilitador y como promotor y el sector privado debe sin duda asumir posiciones lo suficientemente bien sustentadas y con un esfuerzo individual muy marcado para ser eficientes y competitivos”, expuso el señor Estefan.

Aparte de la labor gremial, indicó el vocero, viene una labor gubernamental que no puede quedar solo en el ministro de Agricultura porque de hecho este no puede disponer de todas las condiciones para conseguir los objetivos, sostuvo que se necesita del compromiso del ministro de Hacienda, de la cartera encargada de la infraestructura y del ministerio de Comercio. Según Estefan, esta es una obligación estatal y con mayor razón si el post conflicto está en función de las posibilidades que vaya a tener el sector agrícola de convertirse en una alternativa de paz.

En ese sentido precisó, con el sector lechero debe haber una determinación que no puede pasar por alto el gobierno, es una situación de la cual no puede hacer caso omiso porque hay una petición seria y fundamentada. Agregó que el estado debe considerar al sector lácteo y actuar dentro del marco de comercialización, de los mismos precios y de la absorción de la producción nacional, pasarlo por alto afirmó, sería un gran error.

“Darle salidas al sector primario de la leche debe ser el gran propósito que el gobierno debe tener dentro de las soluciones que tiene que darle a las expresiones violentas y a la situación que se pretende resolver dentro de los tratados de paz. Un sector fortalecido genera empleo y puede coadyuvar con la política de paz del gobierno”, señaló el presidente de ANALAC.

Un sector con precios que no cuajan

Sobre el tema de precios, Estefan dijo que el asunto es verdaderamente traumático porque desde 2008, a pesos corrientes, no ha habido reajuste, es decir el precio sigue siendo el mismo de 2008. Anotó que si se hace el análisis a esos pesos constantes, ha habido un reajuste del 9.8 por ciento. La inequidad es tan clara y evidente que mientras la bolsa de leche UHT en las grandes superficies se ha incrementado en un 48 por ciento, el ajuste es mínimo o nulo para el productor que finalmente pierde rentabilidad y en ese ejercicio pierde también el consumidor porque al final del día solo una parte, la industria se queda con el margen.

“No queremos insinuar que la industria sea el punto de mira de nuestra estrategia, pues cada uno está en lo suyo lo que si queremos reclamar es que haya unos controles y que la Superintendencia de Industria y Comercio observe su proceder para poder determinar si la industria está o no actuando en justicia, que al juzgar por lo visto parece que no fuera así. El Consejo Nacional Lácteo tiene unos parámetros sobre los que opera y obviamente allí hemos dicho que para comenzar a hacer justicia, para ser ecuánimes y para ser muy claros en la comercialización de la leche debe revisarse la formula mediante la cual se fija el precio que esta consignada en la resolución 017 del año 2002”, sugirió el ejecutivo.

El dirigente aclaró que dicha fórmula ya se revisó y el resultado fue que la comisión de precios encargada de presentar los resultados de esa revisión acogió las propuestas de ANALAC que apuntan a que en lugar de que en la fórmula se tuvieran en cuenta los inventarios de leche, independiente de si es importada o nacional, estos se trazaran con la producción nacional porque en la práctica es más real y permite saber de cuanto es la producción doméstica almacenada y no llevar a la confusión con unos almacenamientos o inventarios artificiales sobre la base de leche importada.

En la propuesta del gremio también se pidió incorporar algunos elementos a la estructura de costos que no fueron tenidos en cuenta porque la estructura de costos indica que el margen de utilidad para el productor es cada vez menor en la medida en que los costos de cada uno de los rubros que los conforman se incrementan, entre ellos los alimentos balanceados, los concentrados que han subido en lo que ha corrido en este año más de un 20 por ciento y no así sucede con el precio.

“También se pidió que se tuviera en cuenta el comportamiento de la tasa de cambio porque esta tiene un peso relativo que hace que el productor lechero deje de ser competitivo de acuerdo a la temporada según esté comportándose el dólar y eso también es injusto de la cerca para adentro, es decir , en las unidades productivas el ganadero ha hecho un gran esfuerzo en mejoramiento genético, en buenas prácticas ganaderas, mejoramiento de praderas , en estatus sanitario etcétera, pero eso de todas formas tampoco se ve compensado con una respuesta adecuada del mercado y por esa razón necesitamos un aliado que es el gobierno”, apuntó Calos Alberto Estefan.

El Fondo se quedó corto

El presidente de ANALAC afirmó que en la Junta Directiva del Fondo Nacional del Ganado el recaudo fue motivo de análisis y se concluyó que los 80.000 millones de pesos canalizados son totalmente insuficientes. Dijo que de los 80.000, el sector lechero aporta 20.000 millones de pesos, pero indicó que si tuviera el total del recaudo este no arreglaría la situación del sector lácteo que tiene considerables necesidades básicamente para innovar y ponerse a tono con los grandes mercados y poder competir con los países con los que ya se firmó un tratado de libre comercio situación que demanda mayores inversiones y mejores condiciones.

Para Estefan, la situación está dada para que la industria crezca y siga por la senda del enriquecimiento mientras el productor primario se hunde en un mar de problemas económicos que ya han suscitado quiebras y cambios de actividad.

Aseveró que si bien es cierto que la industria está en su cuento, lo que no puede permitir el productor lechero es que las procesadoras invadan de manera salvaje los escenarios desde los cuales puede tener una opción el productor de lograr un ingreso equivalente al producto que está ofreciendo por su calidad y por sus propias condiciones. Reconoció que la industria está pagando unas bonificaciones por calidad y dijo que es innegable que los empresarios que transforman los lácteos son los que hacen absorción de la producción nacional aspecto que crea dependencia por parte del productor lechero.

“Por supuesto que los productores lecheros dependen de la compra que haga la industria láctea, pero también es cierto que el productor está pasando inmensas dificultades y que además en sus estructuras de costos desde el punto de vista de la producción también hay una serie de factores exógenos que influyen en la producción como son el predial, el costo de energía, la dificultad para la devolución del IVA y tantas otras cosas. En el ejercicio también entran las tarifas que le ha dado por cobrar a la CAR por la utilización del agua y la administración del riego cuando ni siquiera hay riego y menos hay agua, entonces esas son situaciones que el ganadero ha ido sorteando con una gran dificultad y una inmensa paciencia”, aseguró.

Un tema trascendental en ganadería es el del manejo de los parafiscales de la leche y la carne porque el plazo para esos manejos se vence en diciembre. Lo que espera el gremio ganadero es una concertación con el gobierno para despejar el camino de esos recursos.

“Yo hice esa pregunta y la hice a raja tabla en medio de una gran expectativa sobre cuál iba a ser la respuesta, yo pregunte en la Junta Directiva del Fondo Nacional del Ganado, ¿Qué va a pasar con la administración del Fondo? y nadie me contesto nada, ahí estaba el Ministerio, ahí estaban todos los integrantes del Fondo, pero eso sigue siendo un gran misterio, no sabemos. Lo cierto es que todo está encima y nos atrevemos a creer que la decisión está tomada sin embargo no la conocemos”, apuntó el representante de los productores lácteos del país.

Fue muy explícito al señalar que no basa su estrategia en una controversia con relación al manejo ni al derecho que tenga o no Fedegán de manejar el Fondo. ANALAC considera que para aspirar a ser tenidos en cuenta en el manejo de esos recursos de la parafiscalidad deben hacer méritos y reunir condiciones que se traduzcan en confianza, lo cual, aseguran, se está haciendo.

Añadió que en este momento le están dando la oportunidad al gobierno de que los conozca y de que evalué los resultados que el gremio está logrando lo que le permite a los productores de leche pedir la oportunidad de manejar, sino toda la subcuenta de la leche, una buena proporción de ella y seguramente, anotan, serán exitosos.

Lactosueros, qué engaño

Otro problema que debe enfrentar el productor lácteo nacional es un juego sucio que no se ha podido meter en cintura y que tiene que ver directamente con la nutrición del país y desde luego con el negocio cada vez más difícil de los ganaderos.

ANALAC indica que está totalmente demostrado que la importación de lacto sueros viene en un preocupante incremento, situación que desdibuja la naturaleza real del mercado lácteo, en la medida en que se utiliza para la preparación de yogures y otras bebidas que la gente cree que son de leche, pero que en verdad no lo es.

Según el gremio debe haber la suficiente divulgación para que quien adquiera un producto preparado con lactosuero entienda que lo que está comprando no es leche sino un derivado de la leche que no reúne los requisitos nutricionales que la leche ofrece.

“Los lactosueros se ha convertido en una amenaza inmensa para la producción nacional de leche, en la medida en que disfraza la realidad de un mercado que debe estar abastecido de un producto de buena calidad como es la leche, dependiendo de si es entera, deslactosada o sin grasa, lo importante es que la gente entienda qué es lo que le están vendiendo y qué es lo que está pagando”, aduce el gremio lechero.

En el país fueron comercializadas en 2014 un promedio de 4.000 toneladas de lactosuero muy a pesar que existía un cupo de 3.000 toneladas. ANALAC dice que con este subproducto se está engañando a la gente a la que se le vende un producto sin nutrientes ni proteína, lo cual es lo más cercano a la publicidad engañosa. El lactosuero, explica el gremio, no es más que un residuo en la elaboración de queso.

El sector lácteo no la pasa bien porque aparte de los lactosueros que vienen de Argentina, Uruguay, Chile y Ecuador, hay otras amenazas para el ganadero porque posiblemente llegue más lactosuero de otras latitudes por los TLC. A la fecha, según datos de la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán, están entrando a Colombia, quesos, leche en polvo, concentrada y líquida, yogures, mantequillas, leches ácidas y otros derivados lácteos que le están haciendo contrapeso a la industria nacional y por consiguiente al productor primario.

“Si, los derivados lácteos ya están entrando, pero lógicamente el proceso de desgravación es gradual y llegará el momento en el que estaremos comiendo quesos europeos que están muy bien posicionados razón por la cual hay que trabajar en la consolidación de un producto nacional con certificado de origen como el queso de Caquetá, el queso costeño y otras ofertas derivadas de la leche de diversas regiones como pasa en el Viejo Continente”, dijo Carlos Alberto Estefan.

El clima un tema dudoso

Sobre el Fenómeno de El Niño, los productores lácteos dicen que este factor se ha vuelto toda una expectativa por demás muy incierta.

En opinión de ANALAC hay información imprecisa de muy poca ayuda porque cuando dicen que no va a llover, llueve, y cuando dicen que caerá agua, esta no cae. Lo cierto, comenta el gremio, es que hace ya un buen rato que empezaron a presentarse sequias y condiciones adversas que alcanzan a afectar entre 50.000 y 100.000 hectáreas con una reducción de la producción o por lo menos del acopio cercano al tres por ciento a nivel nacional.

En los registros de ANALAC hay algunos departamentos con mayor afectación, entre ellos Tolima, Huila, Cesar y Guajira por citar algunos. El gremio que agrupa a los productores de leche asegura que de todas maneras la relación la tienen muy bien ubicada.

“La gravedad o la severidad del fenómeno de El Niño pareciera que va a suceder en los primeros meses del 2016, entonces lo que estamos promoviendo es una acción de abastecimiento de alimento para los productores en la época en donde puede haber cosecha de alimentos. No lo podemos dejar para ultima hora o esperar a que el IDEAM declare que el fenómeno de El niño está haciendo presencia porque ya será muy tarde, ahora hay que almacenar heno, hay que producir Silos, hay que sembrar para poder ensilar, hay que tratar de prepararnos para una época de grandes dificultades, más de las que ya se han presentado y que pueden estar en los meses de enero, febrero y marzo”, advirtió el presidente de ANALAC.

Los productores lácteos unieron fuerzas con los cerealistas agremiados en Fenalce para promover un convenio que busca y requiere del apoyo de ministerio de Agricultura. Con dicho acuerdo habría la posibilidad de distribuir semillas de maíz para que los mismos productores ganaderos tengan en su finca la plantación de este alimento y preparen su propio silo con la asesoría de Fenalce, con el acompañamiento del Ministerio y con la Asociación Nacional de Productores de Leche.

Otro producto que no se descarta es la caña de azúcar la cual es ideal en ensilajes aclarando que esta tiene otras condiciones nutricionales.

“Ahora tampoco pueden darse el lujo de estar cobrando muy caro en ensilaje porque hemos solicitado cotizaciones y nos han llegado precios hasta de 230 pesos el kilo y eso es supremamente alto porque lo que hay que hacer es una conversión de cuánta materia seca , cuanta proteína y cuánta fibra va a consumir el animal para poder determinar un precio razonable y 230 pesos sigue siendo un precio muy alto más teniendo en cuenta el estimativo de los técnicos que hablan de 180 pesos como el valor más adecuado”, indicó el dirigente.

Mal en retención de vientres

Sobre la retención de vientres, los ganaderos dicen que en ese capítulo de la actividad hay unas contradicciones que deben preocupar. En primer lugar, dicen, el país va a sustituir importaciones en un momento en el que va a ser muy difícil sembrar porque habrá verano, sin embargo le desean al gobierno todos los éxitos con el programa “Colombia Siembra” el cual debió hacerse hace mucho tiempo.

En el tema puntual de vientres, Estefan aclaró que actualmente Colombia está en el ciclo de liquidación de hembras donde prácticamente la gente ha tenido que tomar la decisión de empezar a vender las que ya han terminado su ciclo de producción, precisamente por lo que se avecina con las dificultades en materia de alimento.

Para ANALAC, la retención de vientres es importante porque la ganadería no se puede acabar, pero afirmó que hay que combinar esa retención con programas de alimentación y de atención a los animales que han de resultar dentro del marco de este plan porque la retención de vientres tiene sentido en la medida en que el animal tenga qué comer y si paralelamente no se le da de comer será inútil todo tipo de decisión y cualquier esfuerzo que en ese sentido se haga.

A criterio de los productores, el éxito del programa está basado en una serie de soluciones integrales lo cual incluye decisiones financieras y crediticias pues no en vano el sector solicitó un apoyo al gobierno por valor de 4.000 millones de pesos para abrir bodegas y facilitar la entrega de alimento a los ganaderos más afectados por el clima el cual será más fuerte en el primer trimestre de 2016.

La leche la dan todas las vacas

Al indagársele por el hato ganadero, el presidente de ANALAC, Carlos Alberto Estefan, dijo que en materia de ganadería todas las vacas producen leche porque la diferencia entre productoras de carne y leche no es más que un discurso que se discute mucho para poder justificar la utilización del Fondo Nacional del Ganado.

“Hay que entender que el recaudo parafiscal tiene dos orígenes, la leche y la carne; los recursos de la carne la recaudan los mataderos o las salas de sacrificio debidamente registradas y el recaudo de la leche lo hacen las plantas pasteurizadoras. La leche independientemente de si proviene de una vaca de carne o de doble propósito es leche, sin embargo lo que si tenemos que aclarar es que hay zonas especializadas en producción de leche, hay regiones de doble propósito y hay regiones especializadas en ganado de carne donde prácticamente la leche es un subproducto que no requiere el cuidado, la atención y la inversión que demanda la producción de leche en el trópico alto y en zonas especializadas, inclusive en el trópico bajo ya hay zonas especializadas en leche, entonces esa es una discusión interesante y que se traduce más adelante en recursos económicos”, especificó Estefan Upegui.

De todas maneras, declaró, la ganadería en Colombia enfrenta varias vicisitudes y por ello hay una reducción importante del hato porque se pasó de 23 millones de cabezas a 20 y según otros a 18 millones de cabezas en un rebaño que debería estar fortalecido por las perspectivas comerciales internas y externas.

El campo debe tener consideraciones tributarias

El línea con la OCDE los productores de leche dicen que todos los productores del campo, los que garantizan la seguridad alimentaria deberían tener consideraciones tributarias porque a la fecha producen a pérdida, sin competitividad y con una carga impositiva que contrario a premiarlos los castiga de la peor manera.

Además de esa deferencia, por demás perentoria, el campo urge de financiamiento y más ahora que se tiene a la ruralidad como soporte del proceso del posconflicto.

Los lecheros la tienen muy clara, las economías se logran no solamente cobrando impuestos sino auspiciando la inversión y generando una dinámica de inversión sobre incentivos tributarios. Dicen que no se trata única y exclusivamente de almacenar o atesorar recursos en la caja del ministerio de Hacienda sino permitiendo que la gente campesina, con vocación agraria trabaje y produzca para mejorar su calidad de vida, pero no por cuenta del estado sino por cuenta propia.

El gremio de los lecheros recalca que hablar de posconflicto acarrea brindarle oportunidades y tratamientos especiales al campo en donde retorne no solo la paz sino el ingreso justo, la prosperidad y la inversión, pero el asunto lo ven lejano con la actual carga tributaria la cual dicen es desmedida.

Para colmo de males, los servicios públicos del campo tienen tarifas urbanas y todo porque algunos optaron por vender la finca para la construcción de vivienda o condominios golpeando duramente a quienes se quedaron apostándole a la productividad.
“Ahora hablan de incrementos en las tarifas de energía cuando a los productores de leche y a los productores del sector agropecuario se les está equiparando con la industria que tiene por lo general un valor agregado mayor, que tiene alternativas de financiamiento distintas, esa es una inequidad absurda sobre la que requerimos de alguna manera ser más objetivos y más considerados, el sector agrícola sigue como de costumbre llevando del bulto”, indicó Estefan.

El contrabando sigue en las fronteras

Aclarando que el contrabando no lo puede medir nadie, ANALAC calcula que este fenómeno representa el 25 por ciento del mercado. Es decir hay una posible cifra elevada que afecta la producción nacional legalmente constituida. En ese 25 por ciento entran no solo productos lácteos sino también ganado despostado y en pie.

“La informalidad de la leche es también una caja de pandora porque hay quienes dicen que el país produce 18 millones de litros diarios, aseguran que nueve millones son formales y los otros nueve millones de litros son informales. Podemos creer en los nueve millones formales porque son el acopio, pero los nueve millones informales siguen siendo una gran incógnita porque nadie los está midiendo simplemente es un estimado, eso pasa con el contrabando también”, sostuvo el dirigente gremial.

Un sector cada vez más fortalecido

Los productores de leche agremiados en ANALAC adelantan un plan de transformación productiva, inspirado en la iniciativa del ministerio de Industria y Comercio donde participa el Consejo Nacional Lácteo a través de una consultoría que se lleva acabo y que finaliza el tres de diciembre después de la cual se conocerá un proyecto que entraría a analizarse, a plantearse y a socializarse en la eventualidad que tenga aplicación.

Finalmente Estefan dijo que el sector lácteo seguirá siendo el punto de mira y por eso habrá un trabajo permanente para que al gremio se le preste la atención que requiere.

“Yo veo al sector lácteo muy desentendido, muy desamparado, un sector lácteo casi que al garete y cada quien tratando de hacer lo suyo. Eso dice que nos debemos unir y congregar alrededor de un propósito conjunto y hacer un esfuerzo porque la leche como un alimento tan importante dentro de la seguridad alimentaria de los colombianos sea un sector al que se le dé el trato y las condiciones que merece”, concluyó el presidente de ANALAC.

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