Domingo, 09 Agosto 2020 00:40

Sector ovino-caprino preparado para abastecer al país: Asoovinos

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Duplicar inventario es una necesidad alimentaria porque vienen épocas difíciles. Buen ambiente legislativo para Fondo Nacional Ovino.

La oveja, un rumiante generoso que ha acompañado al hombre desde hace más de 9.000 o quizás 11.000 años, puede ser fácilmente uno de los animales domésticos y asociados a las labores agrícolas más antiguo cuando del desarrollo humano y pecuario se trata. Fue una gran lotería dar con este cuadrúpedo que, posiblemente, descienda del muflón salvaje.

Según los expertos, la oveja y su domesticación tienen raíces muy hondas en la historia ya que se habla que todo pudo comenzar en el VII milenio antes de Cristo cuando en oriente próximo descubrieron sus grandes propiedades. Este animal brinda leche, carne, piel y lana, es decir que resultó ser una solución integral para el hombre que demandó vestido, proteína y prospectiva alimentaria.

 

Al abordar el tema muchos hablan del Creciente Fértil o Media Luna Fértil, una región con mucha historia que tiene tierras en el Mediterráneo, Mesopotamia y Persia. Allá, aseguran, tuvo origen la revolución neolítica en Occidente. De esa vasta zona de Medio Oriente hacen parte territorios de Egipto, Israel, Cisjordania, Franja de Gaza o Palestina y Líbano. Igual se suman a esta zona fracciones del río Jordán, Siria, Irak, el suroriente de Turquía y parte del sur de Irán.

El cordero que es una oveja joven acompañó al hombre desde tiempos remotos, estuvo presente en el antiguo y nuevo testamento, la oveja fue sinónimo de cosas buenas y es por ello que tiene inmejorable recibo en el cristianismo, judaísmo y en el Islam. Hablar de ovejas es hablar de Dios y por ello al cordero se le relaciona recurrentemente con el Altísimo.

La cría de ovejas es una actividad prácticamente mundial, pues hay rebaños en Asia, Europa, las Américas, Oceanía, principalmente en Nueva Zelanda, y África. No hay un rincón del planeta en donde no haya una oveja. Esta ganadería viene creciendo y es por lo que muchos organismos ven en el noble rumiante, una oportunidad alimentaria excepcional.

Algunos historiadores creen que la oveja llegó a Colombia en 1525 con Rodrigo de Bastidas, pero el lanudo animal desembarcó en 1493 en el segundo viaje de Cristóbal Colón y fue criado inicialmente en Norteamérica. Es visible su importancia en los incipientes procesos de colonización y toma de nuevos territorios.

Colombia ha hecho una labor más que encomiable con esta cría y por ello es fácil ver un rebaño ascendiendo y bastante dinámico. El 87 por ciento del inventario está en la Costa Norte, pero igual hay crecimiento en otras regiones como Huila y Casanare, departamentos en donde gana terreno importante la llamativa labor pecuaria.

 

Henry Polanía Triviño

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el Presidente de la Asociación de Criadores de Ganado Ovino de Colombia, Asoovinos, Henry Polanía Triviño, anotó que en medio de la situación pandémica el sector ha reportado movimiento, lo cual es visible con la venta de animales a través de remates virtuales en varias partes del país con destacados resultados. Aclaró que la Covid-19 igual afectó a muchas personas que vieron alicaída la comercialización de carnes por el cierre de restaurantes y hoteles. Pese a todo, en algunas partes el mercado se viene moviendo, pero en términos generales el sector de ovinos se mantiene en comercialización de animales puros y en la venta de carne.

En opinión del dirigente gremial la pandemia, como todos los males, trae grandes oportunidades y por ello Colombia está en un momento muy bueno porque el sector agropecuario sigue creciendo a tasas de seis o siete por ciento, una situación que permitió desde marzo sostener alimentariamente a los colombianos. Indicó que por ello urge fortalecer el sector agropecuario y escuchar a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, la cual sostiene que Colombia es el octavo país del mundo en la producción de proteína animal lo cual incluye la oferta de ovinos.

 

“Tenemos que competir con calidad y sacar mejores canales cada día con la producción de muy buenos animales en donde prime la genética que ya existe en el país, pues Asoovinos maneja a ese nivel la más alta ciencia en muchos de los departamentos de Colombia en donde hay más de 15.000 ejemplares con registro de pureza, y hoy, a pesar de la pandemia, estamos mirando con Agrosavia, un convenio precisamente para el tema de genómica y perfeccionar así el rendimiento de nuestros animales. Estamos también impulsando a los criadores comerciales para que saquen mejores ovejas para canal y optimizar el suministro, pero igual estamos insistiendo en que aquellas personas dedicadas a la genética, logren excelentes ovejunos a la venta y así poder entregar mejores prospectivas genómicas en carne y leche”, declaró el señor Polanía Triviño.

 

Agregó que traer carne del exterior no es conveniente porque hay oferta en Colombia para el caso de los ovinos y caprinos por lo que el directivo pidió fortalecer cada una de las regiones y así propender por un mejor producto y satisfacer al consumidor final.

En medio de la coyuntura, los productores y comercializadores de carne ovina optaron por reinventarse y llegarles a los clientes con productos de la mejor calidad a domicilio. Dijo que es perentorio impulsar mucho más la carne de cordero porque la situación afectó a prácticamente todos los sectores y por ello desde Asoovinos se han hecho remates de ejemplares en pie con muy buenos saldos. Polanía expuso que en el primer remate fueron vendidos 18 lotes con más de sesenta millones de pesos, en el segundo 53 millones de pesos en dos horas, algo muy positivo, aclarando que hubo una campaña de expectativa unos días antes del remate al que asistieron más de cien personas. En esas subastas, manifestó, fueron puestos en venta, ejemplares lanares y de pelo de las mejores genéticas de las regiones colombianas y de muchos productores asociados a Asoovinos, lo que indica que se está moviendo el mercado en algunos departamentos, una señal totalmente favorable, por cuanto, más gente está llegando con inversión.

Indicó que como en todos los sectores, entra y sale gente porque algunos invirtieron sin conocimiento, no fueron bien asesorados, metieron dinero por el simple hecho de tener algunas ovejas y con el tiempo no les gustó, pero la gran mayoría que le apostó al sector sigue en la lucha. Eso dice que hay una muy buena oportunidad para producir una de las mejores carnes que es la de cordero y vendérselas con todas las garantías a los colombianos.

 

“Desde la cadena ovino-caprina nacional, donde Asoovinos tiene la vicepresidencia se está trabajando con todos los consejeros al interior de dicha cadena para impulsar el consumo a través de videos y publicidad que próximamente saldrán a la opinión pública. Se busca con todo esto promover el consumo de carne de cordero y de cabro al igual que fomentar la compra de quesos, yogures, dulces, helados y otros postres tanto de leche de oveja como de cabra. En esa labor estamos con el Ministerio de Agricultura, pero supremamente comprometidos en cada uno de los eslabones del sector ovino-caprino a nivel general”, anotó el Presidente de Asoovinos.

 

Se abre paso Fondo Nacional Ovino

 

 

Por otro lado, el sector notificó que ya hay un proyecto de ley para darle vida al Fondo de Fomento Ovino y Caprino en la Comisión Quinta el cual contó con el aval y las firmas de varios Senadores y Representantes a la Cámara.

La noticia cae muy bien porque da luces para el futuro, empero al interior de Asoovinos saben que el proyecto no será aprobado muy pronto, eso sí aguardan que el momento llegue, se apruebe la propuesta y con ello darle mejores herramientas financieras a un sector que ha trabajado duro y con la mayor entrega. Ven el contexto actual desafiante, pero lleno de oportunidades y de razones para pensar que las cosas van a mejorar porque habría unos recursos que serían reinvertidos en un sector que logró desarrollos importantes tanto en leche como en carne.

Recalcó que la pandemia ayudó a fortalecer a muchos agremiados e inclusive a otros sectores económicos para reinventarse como productor en finca, como empresario o comerciante, haciendo una apuesta por muy buenos productos y para el caso de los ovinos, reveló, que algunos están pensando en sacar animales puros para sacrificio, algo que no se veía en Colombia. En esa misión están tres fincas, una en Santander, otra en Cundinamarca y en el Quindío.

Ese sistema de sacrificar animales con elevados atributos genéticos se ve en países como Uruguay, Nueva Zelanda, Australia, Chile y otros, pero en Colombia el tema no se había dado y con esto las fincas nacionales van a generar un plus que llevará a pagar el kilo en pie más caro y por eso van a vender a precios muy supriores al cordero tradicional porque se trata de animales puros. Aparte de todo, los colombianos tendrán acceso a una carne de altísima calidad y a una proteína muy sana que garantiza nutrición y salud entre otras propiedades.

 

Desde la Asociación existe un respaldo decidido a todos los agremiados, razón por la cual hay un tema reiterativo y es por lo que se insiste con mejor genética y animales sobresalientes en el comercio para sacrificio.

 

El interés por los ovinos y caprinos viene creciendo, una muestra de ello fue lo visto en la pasada versión de Agroexpo ya que en diez u once días de exposición el sector vendió 840 millones de pesos en ovejas, lo cual es bastante porque se trata de especies menores pues en ganadería bovina un buen becerro puede costar 80 o 90 millones de pesos.

 

Aquí hablamos de animales muy pequeños de 50, 60, 70, 80, 90 o hasta 100 kilos que fueron vendidos muy bien porque entre otras cosas, el ovino-caprino fue uno de los pabellones más visitados. Hoy estamos muy optimistas y seguimos trabajando puesto que es muy probable que se lleve a cabo Agroexpo 2021, en donde entraría muy fuerte el sector Ovino y Caprino con todos los asociados desde Asoovinos. Eso implicará, si todo sale bien, tener un pabellón con las mismas características para que el público, los interesados y los posibles clientes vayan, visiten y conozcan la buena genética que ya hay en Colombia, una buena noticia porque no hay necesidad de mirar hacia otros países porque los productores hicieron muy bien su tarea”, puntualizó el Presidente de Asoovinos, Henry Polanía.

 

 

Esta actividad es vista con muy buenos ojos porque tiene un radio social de suma importancia y por ello algunas alcaldías y gobernaciones han sacado recursos para apoyar asociaciones regionales en donde el tema ha sido una apuesta decidida por la inversión social, pero igual por repoblamiento bovino con lo cual se le da la oportunidad de cría a fincas muy pequeñas en donde el rebaño puede ir creciendo paulatinamente, mejorando el ingreso y la calidad de vida.

Esa iniciativa del repoblamiento bovino, de aumentar el inventario de ovejas y cabras en las regiones es muy bien recibido en Asoovinos, gremio que apoya a quienes disponen de recursos para llevarlos a sectores claves para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria. La asociación suele dar toda la orientación en diversos temas de la dinámica ovejera y caprina para que los gobiernos seccionales y los productores saquen el mejor provecho de una actividad gratificante y amable.

Otra alternativa de inversión en repoblamiento ovino y caprino puede llegar de la cooperación internacional pues hay gente muy interesada en el extranjero y hay un caso puntual que es el de los Emiratos Árabes, en donde hay interés en montar un frigorífico bovino-ovino para la cría de sus propios animales y exportar la proteína en las condiciones que la próspera nación exige para llevar carnes de alta calidad a esa región del mundo, una inversión que si llega a concretarse ayudará a la economía del país y del mismo sector.

Frente a las grandes necesidades de proteína animal en el mundo, Asoovinos consideró que debe hacerse en ganadería un repoblamiento y así refrescar la sangre de las ovejas en Colombia, ya mejorada con trabajos genéticos, pero que exige por las circunstancias, mucho más empuje en herencia y linajes. Para ello, precisó, hay un país rico en tierras con trópico alto y bajo.

 

“A través de la Asociación hemos solicitado al Ministerio de Agricultura que apoye este asunto y así seguir impulsando la internación de genética de países con los que hay un protocolo para traer ovejas de lana y de pelo. Lo propio debe hacerse en cabras en donde urge mejorar la tipología en sangre, renovar la genética caprina, pero igual es perentorio impulsar el repoblamiento porque hoy en día trasladamos los animales de un lado a otro como pasa en la Costa Norte, pero esa gestión hay que hacerla de manera intensa en otros departamentos que crecen a tasas importantes como Tolima y Huila, lo mismo en Casanare que no tenía ovejas y hoy empiezan a producir carne de oveja de calidad, tal y como lo hacen también en el Meta, unos departamentos de la llanura expertos en bovinos, pero metidos de lleno en el sector ovino”, expuso Polanía Triviño.

 

 

Recalcó que la oportunidad es toda de cara a un futuro muy próximo en vista que hay inversión, compromiso y el deseo de crecer en inventario para mejorar en aspectos como valor agregado, genética y ventas tanto interna como externamente.

Colombia cuenta con un inventario de 1.8 millones de cabezas de ovinos y aproximadamente 1.7 millones de cabezas de caprinos, dejando ver un interesante crecimiento. De todas maneras, hay malestar porque el sector adolece de un conteo real del rebaño, una inquietud trasladada al Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, entidad a la que se le solicitó hacer ese inventario, aprovechando la vacunación de aftosa y brucelosis en bovinos y bufalinos, pues se vacuna, pero no se cuantifican los ejemplares ovinos y caprinos que puedan haber en las haciendas o hatos.

Asoovinos estimó que las cifras actuales son muy modestas pues de hacerse un ejercicio juicioso para contabilizar el rebaño, el inventario subiría automáticamente a más de dos millones de ovejas y también a más de dos millones de caprinos en el país.

Esta actividad pecuaria sigue de moda en el mundo pues Nueva Zelanda que tenía 80 o 90 millones de ovejas hace unos años pasó a 29 millones en una población de 4.5 millones de habitantes. Es un productor que les vende a más de cien países en el mundo. En la década de los 80 los neozelandeses contaban con 22 ovejas por persona, hoy ese indicador bajo a 5, 6 ovejas per cápita.

El rack de cordero, una chuleta que hace parte de los cortes primordiales, para este caso el costillar es una de las chuletas más tiernas y apetecidas al igual que las de lomo por su sabor y textura, un plato con alto impacto gourmet. Su precio puede estar por el orden de los 56.000 o 60.000 pesos. Igual hay hamburguesas de 13.000 y 18.000 pesos, según la calidad. Un kilo de pernil vale 29.000 pesos y la gente lo compra muy bien como hace con la costilla, el brazuelo y otros cortes de muy buena calidad.

 

 

Otro producto estelar es el chorizo de cordero y un paquete de cinco chorizos de 100 gramos puede valer 18.000 pesos. El cordero es una de las carnes más caras, no solamente en Colombia sino en el mundo pues mientras en Colombia un rack cuesta 18 dólares, en otros países como los de Europa el precio puede subir fácilmente a 50 o 60 dólares el kilo.

Hay oportunidad de repensar el campo, de hacerlo rentable y altamente productivo porque Colombia y el mundo cambiaron, abriendo con ello un relicario de opciones. Según Polanía al campo hay que verlo con otros ojos, consentirlo y considerarlo, pues será vital y mucho más rentable que la guerra.

 

Nuestros asociados creen en el campo colombiano y son conscientes que en la ruralidad sigue vigente el presente y el futuro de este país. Aquí está la gran despensa para sacar productos agrícolas y tenemos muchas razas tanto ovinas como caprinas que pueden ir con toda tranquilidad a la mesa de los colombianos. Sabemos que asumimos una gran responsabilidad como asociaciones y como productores porque debemos mejorar a diario para ofertar un producto óptimo. El gobierno está viendo que el campo sigue creciendo, que tiene potencial y que puede ser estratégico para los países de la región, hay una ruralidad de donde pueden salir alimentos para muchos países y Colombia sabe cómo hacerlo. Hoy no tenemos necesidad de importar ningún tipo de alimento, nosotros estamos en capacidad de abastecer la mesa nacional y generar oferta exportable. El campo hace mucho rato se llevó al petróleo y la vida dependerá de lo que brote de la tierra, no hay espacio para poner el argumento en duda, el mundo pide comida de calidad y aquí la tierra por fortuna es generosa”, señaló Henry Polanía Triviño.

 

En Colombia 185.000 familias devengan su sustento de la cría de ovejas y cabras, todo un impacto en generación de empleo rural y un ejemplo de inclusión y tejido social.

Cabe anotar que la carne de cordero proviene de una oveja menor de doce meses. En el comercio de este mamífero es usual ver corderos de entre seis y ocho meses.

Las razas de ovejas más conocidas son Katahdin, Dorper, Suffolk, Merina, Dorset Horn, Pelibuey, Romney, Santa Inés, Texel, Hampshire, Corriedale, Africana, Black Belly, Charollais, Romanov, Cheviot, Persa Cabeza Negra, Rambouillet, Columbia, Lincoln, Lacaune, Assaf, Finnish Landrace, Border Leicester y Lle de France, este último un ejemplar que puede pesar en edad adulta entre 110 y 130 kilos.

 

Oveja criolla, un patrimonio

Un capítulo especial merece la oveja criolla colombiana considerada patrimonio nacional, una razón de peso para preservarla. Los que la conocen aseguran que su producción individual es relativamente baja, pero destacan su fertilidad y el nivel de sobrevivencia de sus corderos. Al destete estos ejemplares muestran buen peso por lo que la producción de este tipo de carne deja ver buenos rendimientos.

Haciendo una apropiada selección la oveja criolla colombiana puede ser fácilmente la base genética y así aumentar la eficiencia en carne y lana. Este resultado será posible con cruzamientos desde luego con genética extranjera o formando una raza compuesta o sintética como se hizo en bovinos criollos con la raza Velásquez.

Con este tipo de oveja igual se garantiza la seguridad alimentaria por mayor oferta de proteína animal, pero igual los artesanos podrán contar con lana o fibra natural para sus elaboraciones o manufacturas. De la oveja criolla ha sido usual extraer carne, lana y abonos.

Según la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Agrosavia, la oveja criolla o nativa colombiana surgió de cruzamientos indiscriminados entre los primeros ovinos traídos por los conquistadores. En esta raza legendaria, las hembras carecen de cuernos y sus extremidades no son largas. Son de tamaño corporal mediano. Cabe anotar que el ovino criollo tiene buena adaptabilidad al trópico alto por lo que es usual verlo en zonas frías y montañosas.

Las ovejas nativas no tienen ningún tipo de atención especial en el manejo reproductivo y alimenticio. Las hembras dan a luz en cualquier época del año y son conocidas por “melliceras”, es decir que pueden tener más de un cordero por parto. Son de rápido destete y por eso la eficiencia en la oferta de carne tierna.

 

Esta es la situación del sector ovino y caprino, hay futuro y optimismo amén de las dificultades. Como el cordero, las ventas brutas resultaron sacrificadas y en medio de todo, los productores siguen con sus menesteres para hacer de la cría de ovejas un negocio rentable. Los criadores están llenos de fe, son conscientes que el cordero encarna deidad y posibilidad, ellos más que nadie ponen sus anhelos en las manos del creador y llevan ante el omnipotente su tierna y blanca ofrenda. Entre tanto rememoran los paisajes bíblicos y hacen de manera intrínseca su santa eucaristía pensando en que muy pronto la normalidad retornará a las naciones y a los hogares.

Juan 1-19- Al día siguiente vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

 

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