Sábado, 29 Noviembre 2025 10:25

Quindío: Origen del café excelso que aprendió a diversificar su economía

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Quindío: Origen del café excelso que aprendió a diversificar su economía Foto-tomada-de-Lucerna

Este departamento del Eje Cafetero sigue obteniendo grano de muy alta calidad, diferenciado y con espectacular taza. Los productores entraron en otras líneas de negocio ampliando portafolio.

El departamento del Quindío, una región relativamente pequeña, pero rica en recursos, agricultura, café, paisaje, balcones de mil colores, aves y particularmente colibríes, sigue creciendo y paulatinamente fue dejando esa condición de dependencia del monocultivo para dejar el bebestible como única fuente de ingreso y pasar a sectores agrícolas, ganaderos y turísticos que suman en su economía. Esta tierra hermosa y fértil hace parte del Eje Cafetero, propósito de muchos dentro y fuera del país, pero igual pletórica en historia y vetustas crónicas que empezaron a narrarse en el siglo XIX con la colonización antioqueña, cuando cientos de familias paisas salieron para las ignotas montañas del sur anhelando fundar nuevos lugares y asegurar una mejor forma de vida, pero lo cierto es que fue un suceso cargado de riesgo, luto, enfermedad, dificultad y valentía ya que muchos se quedaron en el intento ante el desafío que implicó romper selva, tumbar bosque y erigir pueblos y ciudades a filo de machete, llanto y pocos abrazos.

En tiempos prehispánicos el Quindío fue asiento de indígenas Quimbayas, una familia afamada y reconocida por su cultura, el arte en la orfebrería y la particularidad de sus costumbres, algo que la hizo distinta y encomiable dentro de las otras tribus que conformaron el mapa colombiano.

Esta jurisdicción tuvo en el tiempo diferentes dependencias, ya que, en la colonia y parte de los albores de la República, Quindío fue una región que conformó la provincia de Popayán, hay que recordar que a partir de 1857 entró a engrosar las tierras bajo el mandato del Estado Soberano del Cauca, en 1886 perteneció al departamento del Cauca, pero todo cambió en 1905 con la creación del departamento de Caldas rubricada por el presidente Rafael Reyes.

En 1908 y por petición de los quindianos, el departamento dejó de ser una prolongación del Cauca para entrar al Viejo Caldas, tierra de orígenes paisas, destino de colonos que aparecieron con hijos, matronas e intrépidos aventureros aperados de lo básico, cargando enseres y párvulos a lomo de mula, pero igual utilizando burros, bueyes y caballos.

 

 

No cabe duda que la economía cafetera proporcionó un acelerado desarrollo económico y social, aunque también demográfico que tuvo a la ciudad de Armenia, fundada el 14 de octubre de 1889 como gran centro urbano y comercial, uno de los motivos para pensar en el departamento del Quindío como independiente, sueño que fue cristalizado el primero de julio de 1966 en pleno mandato de Guillermo León Valencia.

Al clausurar el 94 Congreso Cafetero en Bogotá tuvimos la oportunidad de hablar con los representantes, delegados y directivos cafeteros lo cuales manifestaron su optimismo por una actividad promisoria, sostenible y amena que se lleva a cabo entre montañas, en medio de tremendos paisajes y retadores coyunturas, pero finalmente segura porque no es complejo poner el mejor café del mundo en los mercados internacionales cuando hay reputación, característica, aroma y sabor, un sello de este departamento de la cordillera central erigido en el costado occidental de la misma.

En charla con Diariolaeconomia.com, el Director Ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros del Quindío, José Martín Vásquez Arenas, afirmó que por fortuna es notorio que los resultados en la caficultura hablan por sí mismos en vista que se encontró un giro muy importante en Almacafé, innovación en Buencafé, una fundación Manuel Mejía que va tomando un rumbo, fortaleciéndose cada vez más, pensando en la transferencia y fortalecimiento del conocimiento de las familias caficultoras, pero igual es visible, dijo, una Federación Nacional de Cafeteros que se preocupa por las familias caficultoras que quiere y con lo que continua consolidando un gremio cafetero.

Agregó que precisamente en medio del Congreso Cafetero y gracias a todas esas recomendaciones que vienen desde los comités municipales que son construidas a través de los líderes gremiales que escuchan a las familias cafeteras en sus veredas y fincas para luego trasladar las inquietudes como también comentarios a los comités departamentales, usualmente trascendentales propuestas que son llevadas a instancias del Congreso Cafetero en las distintas comisiones toda vez que cobran importancia porque justamente llegan en momentos en los que se está construyendo el futuro de la Federación Nacional de Cafeteros, FNC, para 100 años más, basados en unos resultados financieros, en unas inversiones así como en la capacidad productiva del parque cafetero de esa gran empresa familiar cafetera, todo buscando rentabilidad.

 

 

 

“Sumado a lo anterior hay de por medio un esfuerzo importante en la búsqueda de fomentar o generar nuevas tendencias de consumo de café gracias a la calidad y por supuesto con una Gerencia en cabeza de Germán Bahamón Jaramillo, dueño de una visión clara, de futuro y articulador de todas las empresas de la institución. No podemos dejar a un lado Procafecol con la marca insignia Juan Valdez que sigue repuntando, abriendo diferentes espacios, no solamente en Colombia sino en el mundo, pero también vinculando en todo ese ejercicio a otros actores relevantes que son los consumidores de café de especialidad. A propósito, tenemos que pensar en eso pues debemos tener en cuenta que cada vez el mundo exige nuevas y libres experiencias y en torno a eso están todas las empresas de la institucionalidad cafetera”, declaró el señor Vásquez Arenas.

 


Café colombiano sigue de moda

Un hecho real e que día a día hay mayor interés por el café nacional que se vive de asombrosa como la mejor experiencia, empero Vásquez evocó los tiempos en que la marca Café de Colombia participaba en diferentes escenarios, un espacio que se viene recuperando, a tal punto que el sello Juan Valdez está vinculado al equipo de fútbol River Plate, pero igualmente en Estados Unidos a Los Angeles Rams de la NFL y Chicago Cubs, una famosa escuadra de beisbol, sitios que van fortaleciendo esa identidad del caficultor colombiano, esa marca del café local y por su puesto una serie de estrategias que conllevan a seguir promoviendo el consumo de café de especialidad, según Vásquez, un cambio de tendencia después de pandemia.

Aseguró que luego del Covid-19, el mundo pensó en atender su salud, en cuidarse mucho más y allí hay una opción para la marca Café de Colombia, sumado a lo anterior, exteriorizó, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, FDA, que consumir café es sano para el cuerpo humano, es decir, apuntó, que las condiciones se están dando, hay nuevas oportunidades y destacó que se ve una dinámica que contagia la institucionalidad cafetera, es decir las diferentes empresas de la FNC, impulsado la inobjetable transformación, sumada a la austeridad para llevarles resultados a las familias caficultoras.

Hay buenas nuevas en la caficultura, el precio sigue en bueno niveles, hubo una cosecha generosa y se logró salvar el sistema de cooperativas cafeteras, con ellas el mecanismo de compra a los productores factores que ofrecen sostenibilidad y caficultura para largo rato. A juicio de José Martín Vásquez Arenas, hay coyunturas complejas que deben enfrentarse con decisiones difíciles llegado el momento, pero teniendo en cuenta que lo importante del ejercicio es que el trabajo afianzado logrado en equipo y en pro de la garantía de compra que se ejerce a través de las mutuales de caficultores, une más al gremio y por supuesto, expuso, la FNC se preocupa por brindarle sostenibilidad a las cooperativas que gracias al Plan de Acción Solidario que le dio la alternativa a la cooperativa de Andes, Antioquia, para que solucionara el tema de las ventas a futuro, permitió la continuidad de esa absorción de grano a través de la red de cooperados del café, ejemplo de ello, recalcó el directivo, fue la preocupación del gremio cafetero y de su Gerente que acompañó decididamente el proceso de reactivación de la central de beneficio de Andes en el suroeste antioqueño.

 

 

Insistió en que es sin duda una grata noticia porque esas inversiones, espacios y espacios que necesitan las familias caficultoras para generar economías de escala en Andes debido a las centrales de beneficio que es un modelo que se viene replicando en otros departamentos como el Quindío que ya cuenta una solución de ese calibre en la finca El Agrado ubicada en Montenegro, permite precisamente generar unos ahorros importantes que demuestra el compromiso de la institucionalidad, de la FNC, de su gerente y equipo de trabajo en aras de darle sostenibilidad a las cooperativas, al sistema de garantía de compra y por su puesto a los caficultores.

EL tema de los futuros y la situación que vivieron las cooperativas dejó muchas enseñanzas por lo que hay capítulos que no pueden repetirse razón por la cual el mercado de café debe, según el experto, tener unos instrumentos que permitan tener un respaldo y unas garantías para que ese programa de ventas a futuro se dé y tenga los avales y mecanismos que le permitan ante cualquier crisis, llámese clima, caída o subida de precios o cualquier otro escenario, forjar las coberturas para que se cubran sin inconveniente alguno las variaciones en el mercado.

Actualmente, explicó Vásquez Arenas, la FNC, su equipo jurídico y comercial viene realizando los respectivos estudios para crear las herramientas que faciliten las garantías de tal manera que puedan retomarse esas oportunidades.

 

“Estamos atentos, esperamos que se estabilicen las condiciones para que las cooperativas se consoliden en el sistema de garantía de compra en todos los territorios y que a su vez los mercados abran nuevamente los espacios porque no es la federación sino los actores internacionales quienes permiten trabajar en esos mercados de futuros, entonces ahí está el gran reto y seguramente habrá nuevos escenarios para que se den las oportunidades de poder tranzar con el mercado de futuros”, aseveró el Director Ejecutivo del Comité de Cafeteros de Quindío.

 

 


El entorno geopolítico también dio cátedra

Fueron muchas las circunstancias que rodearon y siguen asediando los países, los mercados y los pueblos. El mundo experimentó la incertidumbre de la guerra que amenazó con escalar en Gaza y Ucrania, pero que luego de charlas y acercamientos bajó el tono, tema que al parecer decidió irse, ojalá brevemente, a las cálidas playas del mar caribe en América Latina, un episodio traumático que puso los mercados regionales en jaque, ni que decir de los aranceles que impactaron clientes americanos y a la sociedad estadounidense que estaba pagando los platos rotos con una inflación espantosa.

La guerra comercial siguió de moda, las afrentas en redes sociales polarizaron, los escándalos exacerbaron ánimos, pero con todo y eso hubo inteligencia y poco a poco los mercados fueron quedando por fuera de los embates políticos o de los discursos desgastadores que no le aportan nada a nadie, caso opuesto conducen al miedo, el detrimento y la injusticia.

El planeta aprendió, la geopolítica ratificó que no se puede estar sujeto a un solo mercado o a un patrón global porque es el momento de las ideas y de aportar sin reclinarse en nadie por más potencia que sea, habida cuenta que como dicen la novela “los ricos también lloran”.

No hay duda, el asunto geopolítico dejó claro que cuando crece y sale de orbita pone a temblar a tantos como nadie se imagina. Sobre este llamativo tema José Martín Vásquez Arenas apuntó que la ventaja de toda esa atmosfera es que el café de Colombia está en todo el mundo y ello porque se ha hecho una labor muy importante desde la Gerencia Comercial que consiste en fortalecer esos mercados donde existe la diversificación del grano nacional lo cual sumado a la oportunidad que se sigue dando con los cafés de especialidad o los llamados craft coffee que se ajustan a las necesidades del consumo más cuando los jóvenes están pidiendo acceder a ese tipo de experiencias en diferentes partes del mundo mejoran la perspectiva, En su charla Vásquez matizó esos mercados en los cuales hay una baja participación de compra de café colombiano, se van generando esas dinámicas y hoy en días puede decirse que el bebestible de Colombia viene comercializándose en países de Asia, Europa, Norteamérica, Oceanía y otras latitudes, dinámica que corrobora que es necesario seguir sumando esfuerzos para fortalecer ese consumo de grano colombiano, de café diferenciado, añadiendo con la experiencia de Procafecol y su marca Juan Valdez, el fortalecimiento de tiendas de Café de Colombia.

 

 

Hay una buena noticia, precisó el conocedor, se abre la primera tienda de café Juan Valdez en Brasil que muchos veían como un gran reto, hoy se muestra como una espectacular oportunidad y ahí justamente las dinámicas se están generando y lo importante, comentó, es poder creer en lo que se está haciendo.

 

“Invito a los caficultores a creer en la FNC, en su marca Juan Valdez y en toda la labor que se hace desde las regiones con los comités departamentales, municipales más el aporte de sus líderes gremiales, todo en un marco de confraternidad y respeto que permite hablar y decir de manera clara y contundente que el café de Colombia es reconocido y fuerte en el mundo”, señaló el líder cafetero.

 


La revaluación intimida

La tendencia de revaluación que experimenta hoy la moneda de cambio en Colombia, expresó Vásquez Arenas, asusta porque uno de los factores que impacta directamente en el precio de referencia, es decir el precio interno es el de la taza de cambio y en ese sentido el retroceso del dólar frente al peso colombiano, es decir una menor tasa de cambio, hace que el vital precio de referencia baje por los ajustes que se vienen dando como consecuencia de los asuntos políticos y macroeconómicos que llevan a esa preocupante situación cambiaria.

En este tema, el dirigente recordó que hay de manera implícita dos elementos adicionales, el precio en bolsa de Nueva York y el reconocimiento que se le hace al café de Colombia o ese precio diferencial, aspectos que componen el precio de referencia, descontando unos costos logísticos y de trilla porque anotó que cuando se exporta café se hace en verde y en presentación de sacos de 60 kilos.



 

Por todo ese nuevo escenario, manifestó Vásquez Arenas, hay que estar muy atentos y expuso que por fortuna se viene trabajando fuertemente en el tema de la fertilización para que los caficultores sean altamente productivos y puedan por esa vía reaccionar ante unas condiciones de precio que posiblemente se presenten en el futuro.


Quindío, café de primerísima calidad

Quienes conocieron el Quindío hace 30 o 40 años notarán que las siembras de café fueron cediendo habida cuenta de que llegaron nuevas dinámicas económicas reflejadas en otros tipos de agricultura como plátano, aguacate, banano, cítricos, yuca, sorgo, soya, frijol y maíz, además muestran curva interesante el cacao, jengibre, la cúrcuma y el Cacay, alimento rico en proteínas, minerales, fibra y ácidos grasos para el ganado.

La cría de bovinos también crece y por ello prosperan las razas cebuinas para carne como el Nelore, pero igual de doble propósito con Hartón del Valle y Normando. Asimismo, los lácteos han hecho que los ganaderos apuesten por razas especializadas tal cual acontece con vacunos Ayrshire rojo y Gyr en el Valle del Cocora. Como si fuera poco aumenta la demanda turística que incluye hotelería, sitios de esparcimiento y servicios de restaurante, como quien dice, al departamento le llegó un momento ideal para optimizar sus finanzas y mejorar la calidad de vida de sus habitantes, pero todo eso tuvo un costo y se vio con menores siembras de café básicamente en el área de Armenia.

Al abordar el capítulo Quindío, José Martín Vásquez Arenas acentuó que el departamento viene afrontando diferentes retos, muchos de ellos derivados de la diversificación de cultivos y otras actividades como el turismo y el mismo desarrollo en la construcción.

 

 

Dijo que es por ello que desde el Comité de Cafeteros se viene trabajando en diversos programas enfocados en sostenibilidad en la caficultura puesto que hoy la región cuenta con 17.600 hectáreas que cada vez son más productivas, con mejor renovación y unas variedades resistentes a la roya. Aclaró que hay distintos varietales a tiempo que recordó que el Quindío es uno de los departamentos que ha incursionado desde muchos años atrás en temas de calidad aunque expuso que hoy otras regiones cafeteras vienen también desarrollando esas estrategias de cafés especiales, infusionados y otros, ello para significar, puntualizó, que ahí está el reto de la caficultura quindiana que debe convertir esas 17.600 hectáreas en un café de especialidad y en un portafolio de calidad para Colombia y el mundo, motivo por el que se viene laborando junto con El Agrado, el Centro de Análisis y Catación, proceso que evalúa la cualidades sensoriales del café, de igual forma con la planta mezcladora de fertilizantes, pero también con proyectos y programas de incentivo a la nueva siembra, renovación, fertilización como también planes a nivel nacional como Fertirespaldo, pero también sacando provecho de programas estatales como el Fondo para el Acceso a los Insumos Agropecuarios, FAIA, que ofrece unos beneficios hasta del 30 por ciento en el costo de la nutrición vegetal, un trabajo fuerte que busca que el Quindío sea productivo, una estratagema fundamental que atiende los requerimientos de los cafeteros y el campo como vías terciarias, abastos de agua, infraestructura y todo lo relacionado con bienes públicos, una planificación sólida desde el Comité de Cafeteros, todo acompañado con ferias de cafés especiales ya que se viene gestando y potenciando una cultura de especialidad en los 12 municipios quindianos para poder consolidar la región en calidad y poder de esa forma sensibilizar al caficultor para que trabaje en esa vía o atendiendo la tendencia.

Mirando la historia del café en el Quindío, el departamento alcanzó en su máximo pico reportado en 2007, unas 78.000 hectáreas cultivadas con el grano, pero vinieron los precios bajos, apuros fitosanitarios, costos de producción desbordados, la sustitución de siembras y otras actividades agrarias y pecuarias que hicieron que la caficultura cayera contundentemente. A su llegada al Comité de Cafeteros del Quindío en el año 2018, Vásquez Arenas recuerda que en ese momento había 21.000 hectáreas, la merma siguió y a la fecha la región suma 17.600 hectáreas ya que Quindío venía con una reducción de área en promedio de 2.500 hectáreas año, pero debido a la implementación de un plan puesto en marcha después de pandemia con una inversión en entrega de colino para nueva siembra y fertilizante para incentivar la renovación se logró recuperar espacio porque hubo nueva área anual en promedio de 450 hectáreas, pero a su vez se pierden 350 o 400 hectáreas, es decir que el ejercicio está dando en equilibrio, pero con retos porque Quindío es un departamento a donde muchos quieren llegar lo cual genera nuevas dinámicas y actores económicos, desde luego retos adicionales para su caficultura que encuentra competencia sana y una convivencia con otros sectores con los que el cafetero debe articularse o integrarse para seguir vigorizando la cultura cafetera puesto que no se puede olvidar que la región está inmersa dentro del paisaje cultural cafetero.

Hoy el Quindío diversificó su producción, abrió las puertas a nuevas opciones económicas y de desarrollo, amplió el portafolio de bienes y servicios, acrecentó su agricultura, afianzó su perfil agroindustrial, canalizó inversión y grandes empresarios, pero hay consciencia en que el ADN cafetero no se puede perder y por ello no se descarta que esos nuevos actores del sector real decidan comprar café de calidad, café quindiano especial para fortalecer la caficultura departamental, no se trata de una propuesta regionalista, especificó Vásquez, pero sí una invitación a mantener una tradición regional en donde los 12 municipios cafeteros tienen distintas marcas y propuestas en experiencia y atributo, todo sintetizado en un elevado perfil de taza, escenario que lleva a pensar en sostenibilidad.

Si bien hay un pasado y un presente muy diferentes, hay optimismo porque creció la productividad y sumado a ello tomó gran fuerza el empoderamiento de la mujer ya que el 32 por ciento de los caficultores del Quindío que suman 5.300 aproximadamente, son féminas y ahora el comité se trazó un gran reto que pretende incrementar la participación de los jóvenes porque hoy la provincia tiene el dos por ciento de estos, indicador que invita a fortalecer ese segmento.

 

 

 

“El departamento del Quindío tiene unos actores muy importantes gracias a la Escuela del Café del Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, y otros agentes notables con baristas, catadores y especialistas en perfil de café, lo que hace que el Quindío se vuelva un actor muy importante em temas de especialidad desde la caficultura hasta los caficultores y jóvenes que hacen parte relevante en esa cadena de valor”, subrayó Vásquez Arenas.

 

Hay temas por atacar, básicamente motivar la integración generacional, vincular los jóvenes a la caficultura, pero el reto grande es cómo consolidar conectividad en la zona rural, que haya Internet en el campo para que quienes vienen detrás puedan conectarse al mundo, enterarse de lo que sucede y hasta comercializar lo que produce en su finca, no en vano en los días de Congreso Cafetero, la Fundación Manuel Mejía y Almacafé con su nueva herramienta para exportar, “Café Enlace”, demostraron que con una plataforma de servicios logísticos, los productores pueden despachar café al mundo de manera sencilla, simplificando trámites y aumentando la rentabilidad con cadenas más cortas y eficaces.

La idea, recalcó el Director Ejecutivo del Comité de Cafeteros del Quindío, es que a través de las redes y todo ese espectro que ofrece estar conectado, el productor joven logre identificar que necesita el consumidor final y así opte por quedarse en su finca e iniciar negocios desde su empresa cafetera con el globo y por eso la institucionalidad está apoyándolo para que logre sus metas sobre pilares de emprendimiento, productividad, valor agregado, calidad y tecnología.

Otro reto, concluyó José Martín Vásquez Arenas está por el lado de la seguridad física y allí dentro del Plan Cosecha, indicó, los caficultores se articulan con Policía, Ejército, alcaldías, gobernaciones, comités de cafeteros y cooperativas para enviar ese mensaje de protección para que los productores se sientan cubiertos, acompañados y puedan avanzar con la comercialización tranquila de su grano.

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