Los precios del café siguen repuntando en el mercado global y hoy la cotización del grano en Nueva York llevó el precio interno de compra a 2´520.000 pesos, por cuanto el cierre en la “Gran Manzana” fue de 3,49,95 dólares por libra.
En términos generales el año para el café ha sido más que bueno y los productores lograron vender a unos precios competitivos llevándolos a un escenario de tranquilidad el cual les permite fertilizar, renovar, pagar acreencias y apostar por la perentoria sostenibilidad.
En charla con Diariolaeconomia.com, el economista y experto en temas cafeteros Guillermo Trujillo Estrada anotó que los precios actuales van al alza, pero no por un hecho que se esté dando puntualmente sino por la especulación que por estos tiempos es tan normal a nivel mediático y que impactan el mercado generando nerviosismo y mucha expectativa ante la posibilidad de frentes o vientos fríos, un asunto que se puede extender hasta finales de agosto.
Según el analista cafetero, todos los años el café se calienta por esta época, un asunto que suele agudizarse con proyecciones y pronósticos entre agoreros o advertencias pitonisas. Agregó que justo en este periodo de mitad de año todo mundo especula sobre si llegó el frío, si se va, o quizás si ya casi viene, un tema que da para dar y convidar porque es fruto de lo que puede ser posible más no sobre hechos acaecidos.
El llamado es a esperar, dijo el conocedor, porque ya se volvió costumbre que después de junio, muchos alertan sobre una situación factible, empero aclaró que si no pasa de nada en agosto los precios retornan a sus niveles sin que ello genere traumatismos, eso porque no hay ninguna fundamental del mercado y por eso el precio venía en 2,40 porque sencillamente porque había más oferta que demanda programada para este año, el tema es tan real que los precios se fueron hasta 2,50 dólares.
Trujillo Estrada recalcó que la situación de Brasil y la especulación a la que la misma lleva por estos meses ha sido un tema eterno.
Aseveró que si algo sucede con el clima que actualmente es impredecible y totalmente súbito en su comportamiento es para capitalizar los escenarios y expuso que resulta increíble que la Federación Nacional de Cafeteros no aproveche sabiendo que los fundamentales del mercado tienen en sus cuentas que hay una enorme cosecha cafetera en Brasil este año, algo más de 70 millones de sacos. De todas maneras, insistió, hay contextos por las cotizaciones que deberían llevar a Colombia a fijar muchos contratos porque una ves los precios se vayan para el suelo habrá manera de soportar y salir adelante.
Entre la oferta brasilera de café y la de Vietnam que al perecer llegará a 31,7 millones de sacos no habrá lío con el abastecimiento porque como es visible grano sí hay.
Los precios en Colombia durante lo corrido de 2026 han sido rentables, sin embargo, el analista indició que apenas quede superada la expectativa por la posible helada en Brasil es posible que los precios reaccionen a la baja y termine siendo algo duro para la cosecha colombiana.
“Esto que hemos visto siempre ha pasado, no es sino ver los registros y los datos históricos para constatar que julio y agosto son los meses en los que se siembra y cosecha especulación porque cualquier medio o agencia de noticias que vaticinen presuntos aguaceros o cambios en el clima hacen subir automáticamente los precios”, declaró el señor Guillermo Trujillo Estrada.
Otro punto que demanda análisis, señaló el experto, es que los sobresaltos no llegarán inmediatamente ante cualquier eventualidad porque la cosecha gigante de café en Brasil ya está lista para ser despachada a los mercados globales, es una oferta de grano, insistió, que nadie se la va a quitar a los brasileros.
Si llegara una helada, explicó el economista, las consecuencias desde luego llegarían porque una situación de esas cambia de inmediato las posiciones para más adelante porque un clima helado y extremo no daña lo que van a coger o lo que ya está en bodega, pero si castiga la florescencia esperada de cara al futuro.
En el entorno cafetero se piensa mucho con el deseo, varios caficultores creen que con una helada hacen su agosto, pero el asunto no es tan elemental y lo ratifica Guillermo Trujillo que lleva 50 años siguiendo el fenómeno día a día lo cual lo llevó a precisar que una helada fuerte en Brasil se presenta cada 15 años, solo que en Colombia se producen todos los meses de julio.
La caficultura colombiana va bien, pero necesita mejorar cifras
En su lectura de la economía cafetera, Guillermo Trujillo Estrada anotó que Colombia tiene un enorme reto y es diseñar un sistema para llegar a los 20 millones de sacos ya que el país se acostumbró a recoger el 12 por ciento de la caficultura global y que hoy equivale a esos 20 millones de sacos, pero lamentó que el país no haya sido capaz de pasar de ahí.
“Colombia tiene que entender que la vida de la caficultura de gran formato no ofrece hoy ninguna posibilidad por un problema que sigue creciendo y es la dificultad de mano de obra y por ello es necesario diseñar unos programas que son muy diferentes a lo normal lo que invita a crear unos planes que puedan involucrar a los pequeños productores que son en definitiva los que le dan sostenibilidad al negocio, algo urgente porque los grandes caficultores una vez bajan los precios acuden a la decisión lógica y racional de quien es empresario, tumbar el café y sembrar otra cosa”, subrayó el analista cafetero.
Dentro de todo, comentó Trujillo Estrada, el 2026 será bueno en precios para el capítulo Colombia y la producción, dijo, se irá por el lado de los 12 millones de sacos, no será una cosecha importante, pero con las expectativas es factible que el precio esté por encima de los dos millones aclarando que hoy al país cafetero lo salva la bolsa de valores de Nueva York porque donde se tuviera el precio de 2,40 dólares con la divisa en donde está a la fecha los cafeteros estarían en la olla.