Domingo, 24 Octubre 2021 02:26

Ganadería colombiana debe crecer para seguir con la primavera exportadora

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Los productores de carne y leche aseguran que vienen grandes retos en materia de competitividad por los TLC, una razón de peso para hacer correctivos y acudir a la tecnología.

Los ganaderos colombianos totalmente comprometidos con las mejoras productivas, la competitividad, inocuidad y buenas prácticas ganaderas, reconocieron que si bien las cosas han salido a pedir de boca y la carne nacional sigue llegando al mercado internacional, son enormes los retos para seguir con la dinámica exportadora sin dejar de lado la provisión nacional.

Precisamente en ese frente, en el de las ventas de ganado en pie y carne en canal, hay que reconocer que las exportaciones le han dado un impulso a la ganadería colombiana, ya que el año pasado la cifra fue de alrededor de 125 millones de dólares y en lo que ha corrido de 2021 la facturación ya supera los 145 millones de dólares.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el presidente de la Unión Nacional de Asociaciones Ganaderas Colombianas, UNAGA, Daniel Espinosa Garcés, dijo que por las cifras, la ganadería es un sector creciente, pujante y prospectivo que le está dando la mano al campo. Sostuvo que además la actividad ha progresado porque Colombia inició con exportaciones de ganado en pie lo cual se ha frenado un poco, sin embargo, se activaron las ventas internacionales de carne en canal.

 

“No podemos exportar los cortes que tienen hueso porque nosotros somos un país libre de aftosa con vacunación, pero sí es factible exportar los cortes finos que no llevan hueso, y eso ha ido creciendo de una manera increíble a países que incluso se puede pensar, tienen la capacidad de producir y uno de los productores que más ha repuntado es Chile, que está muy cerca de nosotros. También seguimos exportando a los países tradicionales a donde se venía despachando animales vivos, de tal manera que, en ese sentido hemos crecido a tasas promedio de 2.6 por ciento, pero este año nosotros esperamos un repunte en la parte de carne cercana al 4.5 por ciento, igual en la producción de leche”, declaró el señor Espinosa Garcés.

 

Daniel Espinosa Garcés

 

Agregó que en carne no hay ningún problema, pero dijo que en leche se aspira a que la industria y los procesadores recojan la totalidad de lo que se produce en los hatos del país. De cara a exportar sin desabastecer el país o propiciar mayores precios en la carne para el consumidor, UNAGA consideró que es vital echar mano de todas las razas, incluyendo las criollas o rústicas por cuanto cada tipo de bovino tiene sus cualidades. El gremio indicó que en términos de ganadería, todas las razas son buenas y con un adecuado uso genético, puede haber unos resultados en rendimientos que seguramente redundarán en beneficio para el mercado.

Un punto clave, determinó el directivo, es saber utilizar las razas puesto que cada una da lo mejor de sí, en la medida que se encuentre en el lugar ideal, en unos entornos adecuados que les permita explotar desde el punto de vista productivo. El presidente de UNAGA destacó que todos los cruzamientos que se están haciendo con razas europeas o criollas, han sido de muy buenos resultados, un trabajo lento por medio del cual se ha ido aprendiendo porque hace unos años la gente ni lo hacía ni creía en esos métodos.

 

“Poco a poco, los ganaderos y la gente del común se han dado cuenta que el cruce de razas trae unos beneficios muy importantes que ayudan al desarrollo genético y a la reactivación de la economía del país de una manera importante”, aseveró el experto.

 

Actualmente Colombia tiene un hato ganadero de 29 millones de cabezas de ganado en promedio, incluyendo los 400.000 búfalos. Sobre duplicar el hato ganadero para potenciar exportaciones y suministro interno el presidente de UNAGA reconoció que hacerlo es complicado, empero dijo que desde el pasado ha habido unos intentos que deben concretarse hoy en día y es hacer una decidida retención de vientres para que el hato crezca y no se acabe.

La solicitada retención, reiteró, permite ser optimistas y pensar que a futuro el país tendrá un mejor desarrollo tanto en carne como en leche. Afirmó que el país no puede por ningún motivo aceptar que ese rebaño, sobretodo en hembras, se disminuya, porque eso sería generar serias dificultades, el tema, apuntó, hay que evitarlo.

 

Los impactos del TLC pueden ser complicados por no hacer la tarea

Con la entrada en vigencia de los TLC, pero lo más grave, con el vencimiento de los plazos otorgados para mejorar en productividad y competitividad, es previsible ver el ingreso a gran escala de muchos productos que siguen teniendo dificultad por falta de bienes públicos, infraestructura y condiciones.

En opinión del presidente de UNAGA es un hecho con los acuerdos comerciales trae implícito un riesgo, básicamente cuando se pasan por alto las recomendaciones, las obras que demanda el país productivamente hablando, y los desarrollos contemplados en la olvidada e ignorada agenda interna de competitividad, una de las hojas de ruta de las negociaciones de los controvertidos tratados de libre comercio.

 

 

Espinosa Garcés puntualizó que los TLC también son un reto muy grande para la ganadería, pero aclaró que los oficios y desarrollos que demanda el país para garantizar una economía dinámica y exportadora, no se pueden hacer sin el concurso del Gobierno porque no es posible que los ganaderos, totalmente solos, tengan la capacidad de competir con productores potentes como los de Estados Unidos, Canadá, Europa, países en donde entregan unos generosos subsidios a unos sistemas de producción muy fuertes no solo en leche sino en carne en donde las ganancias de peso son abrumadoras en animales feedlot o sistema intensivo de ceba a grano que garantiza carnes tiernas, blandas, marmolada, de gran sabor y calidad a toda prueba.

 

“Nosotros tenemos unas ventajas porque podemos producir carne mucho más limpia, lo cual nos abre el espectro de mercado ya que estamos en capacidad de cebar en sistemas silvopastoriles en ganaderías regenerativas que tienen un tipo de carne totalmente segura, confiable, sin agentes de riesgo, que puede tener mejor sabor y gustar mucho a los paladares de mayor exigencia. Ahí tenemos un sector que debemos explotar y trabajar fuertemente lo que implica un desafío muy grande así como fuerte, pero vuelvo y digo, solos no lo vamos a lograr, necesitamos tecnología y para ello es perentoria la contribución del estado, no hay duda”, expuso el presidente de UNAGA.

 

La carne colombiana goza de todo tipo de blindaje, empezando por inocuidad, pues no en vano la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán, lanzó unos sellos muy importantes para la ganadería, de la mayor utilidad. Al abordar el tema de la pandemia, el dirigente gremial señaló que le tocó al campo echarse el país al hombro casi que a la par con el sector médico. Celebró que los sectores productivos de la ruralidad le cumplieron al país, garantizando abastecimiento y unos productos de calidad que coadyuvaron a mejorar la dieta y la nutrición de los hogares.

Enfatizó que viendo el tema con objetividad, en medio del esfuerzo y del intenso trabajo, da grima y molestia el tener que botar la leche en medio de la producción, ver demasiados pequeños productores que quebraron, afrontando ingentes dificultades pues si bien la protesta es un aval constitucional, éste no es absoluto más cuando pisotea los derechos de los demás, generalmente empresarios o personas dedicadas a las labores agropecuarias que también tienen el amparo de la Ley de Leyes.

 

Contrabando, las alertas siguen encendidas

 

 

El presidente de UNAGA, Daniel Espinosa Garcés, dijo que el contrabando sigue siendo un problema muy complicado porque ni Colombia ni el vecindario tienen la capacidad en las fronteras de evitar el flujo de animales porque hay muchos pasos fronterizos y trochas por donde ingresan vacunos que pueden estar infectados con aftosa o con cualquier otra enfermedad típica de los bovinos.

No dudó el directivo en decir que el flagelo pone a Colombia en un riesgo impresionante porque donde llegara a suceder alguna cosa en materia sanitaria los efectos serían muy terribles y devastadores para el país, la economía y la ganadería colombiana que no debe tolerar la llegada de bovinos sin el más mínimo cuidado o control en los países con los que se comparte frontera.

 

“Esperamos que no suceda, pero el tema es muy complicado cuando uno tiene vecinos que no vacunan contra aftosa. Repito, este es un asunto difícil de controlar sobretodo en una frontera tan porosa en donde ningún estado está en capacidad de ejercer controles eficaces o de evitar que siga el tráfico de semovientes”, añadió Espinosa Garcés.

 

Tan apremiante es el problema que Colombia sigue hoy con las alertas encendidas, con unos cuidados intermedios por lo que hacen las autoridades Policía, Instituto Colombiano Agropecuario, ICA y otras de reconocido oficio.

Retomando el capítulo competitividad, UNAGA dice que la ganadería demanda mucha más tecnología para que pueda ser óptima, rentable y sostenible. Con el software y las nuevas herramientas de la llamada cuarta revolución industrial, precisó, es posible producir en mayor cantidad y en menor espacio.

En seguridad, comentó Espinosa, el contexto mejoró bastante, pero los productores siguen teniendo dificultades como las amenazas, la extorsión y los boletos, prácticas criminales que se están fraguando en las cárceles como quedó demostrado.

El punto a tener en cuenta, subrayó el directivo es el contrabando pues según cifras de Fedegán, entre 2016 y 2018 al país ingresaron aproximadamente, cuatro millones de reses, la mayoría con origen Venezuela y utilizando más de 250 trochas.

La situación ha resultado compleja y retadora puesto que en 2020 el contrabando de ganado creció en 11 por ciento, el mismo Fedegán dice que del total de animales sacrificados, entre el 10 y el 12 por ciento fueron internados por el mercado ilegal, poniendo en riesgo el estatus sanitario y un trabajo durísimo en sanidad pecuaria. El 2020 siguió siendo oscuro en el comercio ilegal de bovinos, y aunque es casi imposible determinar un número exacto, las autoridades calculan que en promedio pudieron ingresar 300.000 bovinos.

El año anterior el sacrificio de ganado reportó una caída del 4.4 por ciento según registros del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE. Según la entidad en 2020 pasaron por el matadero 3’257.033 reses, 150.717 menos que en 2019. El centro estadístico del Estado destacó que la inmolación de hembras bajó en 10.5 por ciento en tanto que la de machos se ubicó en 4.5 por ciento.

Por temas de comercio internacional, el sacrificio con fines de exportación aumentó en 62.4 por ciento. El mundo le compró a Colombia 76.188 cabezas más frente a los despachos de 2019.

 

En 2021, el sector sigue dinámico

 

 

El DANE informó que durante el trimestre comprendido entre abril y junio de 2021, el sacrificio de ganado vacuno creció 6,5% con relación al mismo trimestre de 2020, en ese periodo fueron a beneficio 749.665 cabezas.

 

El sacrificio que más se incrementó, anotó la entidad, fue el destinado a la exportación con 77,1%, al pasar de un equivalente de 32.058 cabezas en el segundo trimestre de 2020 a destinar 56.781 cabezas al mercado externo durante el mismo trimestre de 2021, seguido del sacrificio de machos 5,0% y el de hembras 1,8%. Por su parte el sacrificio de terneros decreció 21,2%.

 

El sacrificio de búfalos presentó un crecimiento de 21,4% en el trimestre abril - junio de 2021, con respecto al mismo trimestre del año anterior. El sacrificio de machos creció 33,7%, en tanto que el de hembras decreció 8,9%.

UNAGA, asociación aliada de la versión XXIII de Agroexpo, fue fundada en 1954 y en 1956 recibió la personería jurídica de parte del ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

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