Sábado, 02 Noviembre 2019 00:18

Analac dice que devaluación frenó todo menos las importaciones lácteas

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El gremio dijo que si bien hay un momento amable con los precios, son muchas las tareas por hacer porque con la entrada en vigencia de los TLC tan solo hay pánico.

Los ganaderos agremiados en la Asociación Nacional de Productores de leche, ANALAC, expresaron su preocupación puesto que las importaciones de derivados lácteos prácticamente dobló su número aún con devaluación y todo, situación que genera alarma porque esa es una muestra de lo que puede pasar con una menor presión cambiaria con la desgravación arancelaria contemplada en los tratados de libre comercio.

El Gerente General de ANALAC, Javier Ardila, le dijo a Diariolaeconomia.com, que la devaluación y el alto precio de la leche en el mercado internacional no fue una barrera para la importación masiva de productos lácteos con destino a Colombia. Según el dirigente al hacer la comparación a julio de 2019 las importaciones llegaron a 40.000 toneladas de derivados lácteos cifra superior a la de julio de 2018 cuando la importación fue de 28.000 toneladas.

Lo anterior preocupa porque cuando el gremio imaginaba que por los niveles de precio de la leche en polvo a nivel internacional que está más costosa que en los años anteriores adicional a la devaluación, iba a haber una menor importación, el tema fue a la inversa y este año la importación viene creciendo. El asunto manifestó el gremio es que ha habido una disminución de la oferta, pero con una demanda constante.

Foto Pixabay
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La situación tiene muy inquietos a los productores porque resulta totalmente increíble que en momentos de altos precios en el dólar más un ajuste en un producto, éste sea importado cuando lo obvio es la restricción de importaciones por asuntos de rentabilidad y caja. Por temas netamente contables los empresarios suelen no hacer compras en el extranjero con un dólar fuerte porque en esa operación no hay ganancia y el tema solo es posible para grandes compras como es el caso de las materias primas. En esta ocasión al país llegó producto importado con todos los planetas alineados para no llegar, pero finalmente la leche y sus derivados producidos en el extranjero tocaron puertos y mercados en Colombia. Una operación muy llamativa y para ponerse a pensar.

Para Javier Ardila, lo complicado del dólar es que cuando la divisa sube, después los precios de los productos no bajan y eso fue visible hace unos años cuando el dólar en Colombia llegó a 3.000 pesos y luego se revaluó a niveles 1.600 y 1.700 pesos por dólar. En ese tiempo, anotó el vocero, el concentrado que se compraba para las vacas bajó mil pesos por bulto, es decir una caída mínima luego de que el precio llegara a niveles supremamente altos. El fenómeno es bien delicado para una economía porque no solo afecta a los productores de leche sino a todos los agricultores, a los empresarios y a los mismos consumidores. Un dólar alto recalcó sube automáticamente los precios, pero lo malo es que esos valores se amañan en detrimento de las cadenas productivas y de toda una nación.

En esas importaciones hay un listado de los compradores de leche y hay que decir que se trata de una información transparente que demuestra que son adquisiciones lícitas, pero totalmente increíbles. Para el Gerente General de ANALAC un dólar muy alto es un riesgo que se corre en las economías de mercado y que tiene expuestos a todos los colombianos.

Foto PixabayAl consultársele sobre la posibilidad de duplicar el hato ganadero con el fin de ganar mercados internacionales y sacar mayor provecho con unos productos de máxima calidad, Ardila comentó que los productores de leche y de carne deben hacer una apuesta mucho más empresarial con la economía rural lo cual obliga a estar más pendientes de lo que la fincas producen para tener certeza que hay satisfacción en los compradores de leche en cuanto a calidad fisicoquímica así como en calidad bacteriológica, pero igual con máxima responsabilidad en la parte sanitaria porque los ganaderos deben entender que los ganados son el patrimonio de cada hacendado más no la responsabilidad del gobierno ni del ICA ni de nadie ajeno al propietario de las vacas.

La vacunación debe hacerse en su totalidad porque se trata de una enfermedad sumamente catastrófica como es el caso de la fiebre aftosa. Al hacer caso omiso de una vacunación, dijo el dirigente, el daño es directo para quien pasa por alto la norma, pero lamentablemente para sus vecinos que paradójicamente hacen su labor con todo rigor y ante un acto irresponsable de terceros son personas que pueden ir a la quiebra de manera injusta.

Al hablar de aftosa, Ardila dijo que quien no vacune debe ser denunciado ante una autoridad competente porque sigue latente el caso de 1985 cuando un brote de fiebre de la enfermedad que dejó en banca rota a muchos productores de leche, situación que no debe volver a repetirse.

 

“El Fondo Nacional del Ganado nació como una necesidad de querer superar ese problema de la fiebre aftosa, entonces tenemos que ser conscientes de la responsabilidad que tenemos como ganaderos, pero también tenemos que hablar de brucelosis y tuberculosis porque los compradores de ganado no pueden hacerse a lotes de ganados con enfermedades, algunas zoonóticas. Por más barato que ofrezcan unas reses estas no pueden ir a un predio determinado y por más negocio que pueda haber, el ganadero debe ser consciente que puede estar llevando a su hacienda una enfermedad con lo cual dañará a sus vacunos sanos y lo peor, una persona con ese tipo de ligereza debe pensar que una compra de esas es irresponsable con su negocio y su propia explotación, lo cual deja claro con el tiempo que un negocio que dejaba unos pesos costó una finca, un trabajo y muchos millones, el cuento es creer que la honestidad y el trabajo son rentables en la ganadería de carne y de leche, las loterías son tan solo eso”, expuso el Gerente de ANALAC.

 

Los ganaderos colombianos dedicados a la producción de leche le hicieron un llamado al gobierno nacional para que los apoye en campañas publicitarias con el fin de que el gremio pueda jalonar el consumo de productos lácteos hechos en Colombia y también exhortó por el fortalecimiento de la Unidad de Seguimiento de Precios de Leche, USP, para tener una información mucho más fidedigna de los productores de leche, de los volúmenes y de los precios para que estas cifras sean mucho más reales y más concretas y hacer así una política agropecuaria y poder proyectar el sector lácteo hacia el futuro.

 

Foto Pixabay
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Para ANALAC incrementar el rebaño o duplicarlo para exportar no se ve como una opción en la producción de leche porque los productores aseguran que tan solo se debe duplicar la producción de leche, es decir aquel que produce dos litros debe pasar a cuatro y que ese que produce cuatro dé el salto a los ocho litros y así sucesivamente. El tema, aseguró el gremio, es hacer una ganadería ordenada y con muy buenas prácticas, asegurar toda la trazabilidad y aperar a los vacunos con su chapeta que resulta ser una cédula llena de información gracias a la tecnología.

Igual consideró afortunado mejorar en genética porque solo así es viable incrementar los rendimientos y obtener resultados. No vio necesario comprar más animales para las fincas de explotación lechera sino estimó que lo verdaderamente útil es mantener el hato con mejores resultados en productividad y en ganancias netas así como llamativas a la hora de hacer la conversión de pasto a leche. El llamado es a una mayor eficiencia y al uso de métodos eficaces en el frente de producción, pero igual en competitividad.

El tema del genoma, señaló, está revolucionando todos los parámetros y los marcadores genéticos, pero el debate no es una mejor genética en las fincas sino en buenas comidas y en poner pasto de calidad, fertilizado y mejorado para mayores beneficios. Apuntó que los lecheros tienen que ver sus animales y sus fincas como empresas ganaderas en donde haya indicadores, análisis de pérdidas y ganancias, rentabilidad, flujo de caja y presupuesto para saber si el negocio ayuda o no porque en ganadería las formulaciones y las decisiones no se deben hacer con base a pálpitos o suposiciones sino a unos números totalmente reales que salen de un hato ganadero.

Los productores de leche calculan que este 2019 será un año de decrecimiento en producción porque así lo muestran las cifras al confrontarlas con 2018 en lo que tiene que ver con el volumen y el acopio de leche. Las cifras anotó son las que arroja la Unidad de Seguimiento de Precios que es la leche que pasa por la industria y que es cuantificable el resto, indicó, es pura especulación o cifras mal suministradas.

Según la industria y el gobierno en 2018 que fue un año record dejó una captación superior a los 3.400 millones de litros con un pago promedio de 1.076 pesos aplicando las bonificaciones. Con todo y el buen escenario la industria decidió importar más de 45.000 toneladas de lácteos. De ese total más de 28.000 toneladas correspondieron a leche en polvo. Según la tendencia, la cifra de este año igual puede ser enorme y una mala noticia para el productor nacional al que le toca ver cómo se mueve el dinero de la cerca para afuera, pero igual como se administra ruina del alambrado de las fincas hacia adentro.

El año pasado Colombia produjo un promedio de 284,5 millones de litros al mes y 9,3 millones de litros de leche por día, cifras confrontadas con las de 2017. Lo cierto es que las importaciones que siguen creciendo ponen en entredicho la sustitución de importaciones, por lo menos en lo que a leche se refiere.

 

Los TLC están generando pánico

 

Foto PixabayUn tema que tiene intranquilos a los productores de leche es el de los TLC y la desgravación arancelaria a niveles bajos. Los ganaderos tienen muy claro en 2026 llega el TLC con Estados Unidos y en 2028 el de la Unión Europea lo cual está generando pánico en el sector, asunto complicado porque no se puede tapar el sol con un dedo ya que se viene una amenaza muy fuerte para la lechería colombiana y sus derivados.

A juicio de Javier Ardila, hay consciencia de que hay que preparar la ganadería de leche para hacerla productiva y competitiva, enmarcada dentro de un negocio exigente en donde seguirán en el mercado quienes estén haciendo las cosas bien porque sin duda el oficio se va a apretar, una cruda realidad que debe asimilarse y asumirse.

Para el Gerente General de ANALAC una noticia dura es que en ese libre comercio y en medio de los tratados rubricados y en vigor, vendrá una quiebra de muchos, pues no es un secreto que los productores de Estados Unidos o de Europa llegarán al mercado colombiano con todas las ventajas competitivas mientras que en Colombia todavía se hace ganadería con las uñas.

Agregó que el tema de Nueva Zelanda es un mal que llegará de a poquitos porque pese a que el gobierno del Presidente Iván Duque, le dijo no a ese acuerdo, el país de Oceanía va a insistir tanto que en otro gobierno o con los años hará todo lo posible por aterrizar con producto lácteo en Colombia puesto que maneja muy bien el factor paciencia. Los ganaderos neozelandeses, comentó, tienen claro que en 12 o 15 años, China será autosuficiente en la producción de leche y por tal razón están buscando el mercado que sustituya las exportaciones que ellos hacen al gigante asiático y allí Colombia es un prospecto interesante para hacer ese tipo de negocio lo cual obliga a los hatos a trabajar en productividad, competitividad, calidad y rentabilidad antes de que llegue esa embestida.

 

“Ese es un tsunami que no sabemos si es una ola pequeña o una ola grande, pero el tema es claro, tenemos que estar preparados. Con las perspectivas de mercado saldrán muchos del mercado y tan solo se quedarán los más fuertes y los más juiciosos, dejando claro que a nivel mundial las estadísticas muestran que cada año los productores de leche van saliendo del mercado por diferentes razones y van quedando aquellos de gran tamaño y gran capacidad de precio, de compras, venta y tecnología”, aseveró el señor Ardila.

 

Precios de la leche van bien, pero los insumos mal

 

Foto PixabayLas directivas de ANALAC consideraron que en lo corrido del año los precios de la leche se han incrementado en todo el territorio nacional debido a que hubo una escasez del alimento en el primer semestre en toda la región del norte de Colombia, más puntualmente en la región Caribe toda vez que el verano y el fenómeno de El Niño fue muy fuerte ocasionando una disminución en la producción de leche en todo el país.

El tema siguió con traumatismos porque hicieron convergencia los veranos de la Costa Atlántica con el de la región Andina, es decir que hubo menor oferta de leche y por consiguiente al haber menos volúmenes del producto, el precio automáticamente subió indexado por la misma ley de oferta y demanda, situación que recibió bien la industria que ha estado ávida de comprar más leche de la poca que hay disponible en Colombia.

 

“En este último año se ha mejorado ostensiblemente el precio, esa es una buena noticia, pero igual hay un tema complicado y es que muchos de los insumos que requiere el sector lechero en su producción son dolarizados y con la actual devaluación se paga mucho más por las materias primas importadas como es apenas consecuente, es decir que ese mayor precio se ve diezmado por el incremento en los insumos para la ganadería lechera. El asunto es elemental la ganancia que ofrece el mercado lo sustrae la devaluación es decir que no hay dicha completa”, indicó el Gerente General de ANALAC.

 

El dirigente gremial explicó que igual hay que tener en cuenta que si bien pueden venir subidas en el precio, el volumen de leche al ser bajo no compensó esa disminución por el tema de verano, situación que llevó a varios productores a una crisis bastante compleja porque se quedaron sin pastos y la comida que tenían guardada fue consumida en su totalidad y no lograron recuperar esa producción, es decir que hubo un ajuste al alza en el precio , pero igual un incremento en los insumos, haciendo que la ecuación no sea del todo favorable.

En el tema de tecnología Ardila dijo que las cosas van tan adelantadas que ya se habla y se hace agricultura de precisión con estupendos rendimientos y expresó su admiración por el nuevo sistema de extracción lechera que inclusive para no ir tan lejos adquirió Chile, país en donde un empresario muy poderoso compró más de sesenta robots para ordeñar vacas, toda una revolución y una realidad. El tema agrícola y pecuario, concluyó, el empresario entró hace un tiempo en la era de la inteligencia artificial y con eso habrá mayor competitividad en el campo, eso sí menos campesinos ocupados.

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