Domingo, 27 Noviembre 2022 01:35

Ganado Holstein, por atributo y rendimientos, todo un cheque al portador

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Ganado Holstein, por atributo y rendimientos, todo un cheque al portador Imagen-de-Robert-Jones-en-Pixabay

Esta cría lleva 85 años en Colombia y desde su llegada a demostrado que llegó para quedarse por adaptabilidad, genética y calidad expresada en lácteos y carne.

Los más inquietos investigadores han dicho que el ganado Holstein empezó a rumiar su historia aproximadamente en el año 100 antes de Cristo y todo parece indicar que la raza encuentra sus orígenes en las migraciones que partieron con sus bovinos de Hesse, hoy estado del centro-oeste de Alemania, a las gélidas orillas del Mar del Norte, en cercanías a la tribu Frisii. Estos individuos se establecieron finalmente en Frisia, una región que entrelaza Holanda del Norte, Groningen y la misma Alemania. De todas formas, los datos de este rumiante son aproximados ya que no hay los suficientes argumentos o identificaciones que rubriquen con exactitud el comienzo de una estirpe ganadora.

Así las cosas, dicen los historiadores, todo muestra que el ganado que llegó en la migración era totalmente negro e hizo mezcla con los vacunos frisones que según anotan los registros eran blancos en su totalidad. Es en ese proceso en donde posiblemente haya encontrado nicho la raza Holstein.

La zona fue muy conocida por la cría de ganado, este tipo de actividad les encantaba a las etnias allí instaladas y por lo visto, hacían muy bien su tarea, a tal punto que los frisios se apartaron de las guerras y esa tranquilidad tuvo su costo porque pagaron impuestos a Roma de pieles y cuernos de buey.

Vale la pena mencionar que los frisios acopiaron un linaje de ganado que duró inalterable por 2.000 años. Lamentablemente el clima ha hecho de las suyas en todas las épocas y en 1282 d.C, los fuertes chubascos causaron tal inundación que separó las comunidades ganaderas en dos zonas al interior de los Países Bajos, un reino de tierras fértiles en donde abundaba el pasto, una condición ideal para engordar vacas, obtener leche y comercializar insuperables productos lácteos.

 

 

El momento productivo sobrepasaba las posibilidades de la época, pero los ganaderos tenían un tipo de ganado de tremendas conversiones, razón por la cual en los siglos XIII y XVI la oferta de derivados lácteos como queso y mantequilla era gigantesca por los volúmenes que se comercializaban. Fueron tiempos de abundancia y los granjeros llevaban a los mercados vacas sumamente eficientes en leche, pero igual en carne.

Hablar de vacas Holstein o ganado de esta raza no es un tema menor, se trata de un abolengo o sangre que se afianzó como la gran lechera, la que le permitió apropiarse de la explotación lechera a gran escala y por consiguiente ejercer un visible dominio en la industria láctea a nivel global. Algunos registros dan cuenta de vacas Holstein que producen 7.625 litros anuales de leche, un ejemplar amado por todo el entorno procesador a través de los años.

Los criadores afirman que las vacas Holstein, excelentes en la obtención lechera tienen un aspecto inconfundible y un fenotipo admirable en rasgos físicos y conductuales. Su color es armónico o proporcionado bien sea blanco y negro o blanco y rojo, igual hay ejemplares totalmente negros, blancos y rojos.

Al mirar la raza en detalle, son varias las características que la definen, los terneros, por ejemplo, pesan entre 38 y 42 kilos una vez nacen, las becerras por su parte reportan pesajes de 34 y 38 kilos. La vaca Holstein es de tamaño grande, muestra un cuerpo angular, cuello largo y magro, cuenta con ubre de enorme capacidad, así como con pezones medianos y adecuadamente ubicados.

Las hembras pueden tener partos entre los 18 y los 36 meses una vez alcancen 350 kilos, el peso ideal, puesto que solo así las vacas desarrollan sus órganos hasta llegar a la complexión debida para comenzar la vida reproductiva.
Los novillos que cumplen 11 y 12 meses pesan en promedio entre 272 y 320 kilos. En su etapa adulta las vacas llegan a los 650 kilos y los toros dan en báscula entre 580 y 1.000 kilos.

Por la intensa movilización de bovinos y los métodos de inseminación artificial, el Holstein ha tenido un éxito tan asombroso que está presente en todos los continentes, es sin duda fantástico en el mejoramiento genético y los cruces para leche y muy pronto para carne de especiales atributos.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Director Ejecutivo de la Asociación Holstein de Colombia, Asoholstein, Juan Carlos López, aseguró que la raza en el país lleva más de 85 años de desarrollo directo y expuso que los trabajos genéticos le han dado a este ejemplar un gran potencial en el país. Dijo que a nivel nacional por la asociación, se tienen cerca de 50.000 animales en control lechero, lo cual implica llevarles registro mensual de producción.

Según Asoholstein, Colombia tiene un promedio nacional en los hatos registrados de alrededor de 21 litros diarios, lactancias cercanas a 305 días, un intervalo en los partos que está entre 330 y 350 días, lo que da sin duda una eficiencia productiva en el territorio, algo relevante si se tiene en cuenta que en este momento lo que puntúa directamente es el volumen y la raza Holstein es la mayor productora a nivel mundial.

El directivo destacó el juicioso desarrollo genético de la raza en Colombia y agregó que en control lechero la asociación reporta animales que ya han pasado los 112.000 kilos en producción vida, lo que equivale a decir que son casi tres muladas de leche por animal.

Actualmente el precio es bueno y remunera a valores justos la leche, puesto que el alimento por litro se compra a razón de 2.000 pesos en promedio. Si bien hay un momento aceptable en la parte económica, no todo es fiesta habida cuenta que la ola invernal ha golpeado muy fuerte los principales valles productivos de la raza, ubicados en la Sabana de Bogotá, el altiplano cundiboyacense, Antioquia, Nariño y otros desarrollos con producciones lácteas en Quindío, Caldas y parte de Santander.

Un tema nada menor, aseveró López, es que la raza se ha ido experimentando en el trópico con la aparición de las girolandas pues buscando el mejor potencial genético se hacen cruces de animales virtuosos, para este caso vacas puras Holstein por toros Gyr, en esencia brasileros que le dan al F1 una mayor adaptación al medio, no en vano uno de los booms productivos en el país.

 

“Nosotros sabemos que a nivel nacional el promedio estaba entre tres y cuatro litros, pero se ha ido proyectando algo más porque se estima que el ordeño llegará a cinco o seis litros, y eso es con la entrada de estos cruces especializados en donde el Girolando viene pegando muy fuerte, sin duda el gran desarrollo que la raza Holstein ha implementado en ese trópico bajo y en el trópico alto sigue con las lecherías especializadas en donde es notorio el potencial, sin embargo, seguimos trabajando genéticamente a muy buen nivel”, declaró el señor Juan Carlos López.

 

 

 

En opinión del experto, la asociación no baja la guardia, sigue apostando por mezclas de reconocida calidad, empero, aclaró que aparte de todo, la raza ha ido evolucionando en su forma, ya que el Holstein como casta muestra cambios, y a nivel mundial la World Holstein Friesian Federation, WHFF, trabaja en el desarrollo de un animal más equilibrado, con menor estatura y balanceado para que produzca en mejores condiciones. Ese trabajo genético más la rusticidad que puede aportar un Bos indicus como el Gyr, puntualizó, potencializa demasiado en la mayor extensión de Colombia que es el trópico bajo.

Sobre los nuevos logros en cruzamiento y mejoramiento, López dijo que en la Costa ya se ven hatos de muy buenas características y con picos productivos diarios que van desde 17 y 18 hasta 20 litros, no tan extensos como la Holstein pura, sin embargo, desarrollando una particularidad productiva en el país diferente, aportando con algo que se busca en Colombia y es la eficiencia en el aprovechamiento.

Pese a que las vacas Holstein han visto el ingreso de todo tipo de ganado tanto de carne como especializado en leche, es indiscutible que el longevo bovino llegó para quedarse y marcar sendas diferencias con otros vacunos de grandes propiedades llámense Indicus o Bos Taurus, ello medido en productividad, genética y prospectiva.

La Holstein recalcó Carlos López, es imprescindible porque es una raza lechera por excelencia muy a pesar de que existan otras castas de características especiales, de todas maneras, reiteró, la vaca Holstein es la de mayores niveles productivos, no solo en Colombia, sino en el mundo. Agregó que los llamativos distintivos y peculiaridades hacen que esta raza sea muy buscada por los ganaderos del país en muchas zonas.

 

Los toros puros están a la orden del día

 

 

Una de las grandes limitantes de la ganadería es encontrar machos puros para cruces y mejoramiento genético, este no es el caso de los imponentes machos Holstein. Asoholstein sostuvo que en ese sentido no hay inconvenientes porque la llave está abierta gracias a los tratados de libre comercio que dieron acceso a la mejor genética mundial pues cada uno decide qué línea quiere manejar y da su selección, es decir, un ganadero puede pedir Holstein estadounidense, canadiense y si lo desea, holandés.

 

“Nosotros tenemos un pool bien grande de opciones dentro de esos machos a buscar, por características para mejorar el hato nacional. Lo importante es que la gente ya tiene consciencia de las líneas genéticas y de qué quiere optimizar.
Hay que decir que como asociación prestamos una herramienta que es muy útil en esa selección de toros y es la clasificación lineal en donde se revisan de alguna forma las tipologías descriptivas del animal, composición, su ubre, conformación y movilidad, ello con el fin de corregir para el siguiente cruce, buscando un toro que le de las particularidades que buscamos mejorar”, explicó López.

 

Asoholstein nació un 23 de abril de 1942 en las oficinas de la otrora Caja Agraria en Bogotá cuando unas 40 personas se dieron cita para poner la primera piedra y darle vida jurídica a una asociación con enormes valores agregados, trabajo, compromiso, innovación y principios. Para que Asoholstein creciera exponencialmente y se consolidara en ese olimpo de los mejores, apalancó sus menesteres en las bondades de la raza, pero con la dedicación de criadores locales como también a las importaciones hechas desde Estados Unidos, Holanda y Canadá.

El ganado Holstein resultó muy importante para Colombia, es y ha sido protagonista a lo largo de la historia económica del país, tan es así, que en 1950 un toro adquirido en Canadá por la suma de 20.000 dólares apareció en la primera página del diario El Tiempo. Esa compra la hizo el señor Hernando Herrera Carrizosa quien ya había importado animales de Estados Unidos en 1935, un torete y unas vacas.

La Asociación tiene un reglamento que se cumple al pie de la letra, fue creado en 1960 y desde entonces esa instrucción o mandato Holstein de Colombia opera como modelo para otras sociedades en el planeta.

Es tan riguroso el reglamento que inclusive Asoholstein es la única asociación que tiene más de veinte años con un control lechero, todo un programa desarrollado para la raza para lo cual se tuvo en cuenta el programa americano, incluyendo el canadiense y a la fecha ya es un sistema avanzado, y en un idioma totalmente actualizado en el cual se recopilan datos reproductivos y productivos mensualmente de todos los hatos asociados, con la ventaja que se presentan informes que respaldan el aspecto genético y las producciones de los animales registrados en Asoholstein, un plus fuerte hacia otras asociaciones y personas que quieran comprar una genética con respaldo real.

 

Holstein y comercio global, un ganado para dormir tranquilo

 

 

Muchos empresarios de la ruralidad han manifestado su preocupación por los efectos que pueden traer los tratados de libre comercio a la producción nacional, sin embargo, razas potentes como la Holstein y la ya larga experiencia del país con este bovino, se consolidan como herramientas vitales para competir con leche y lácteos de calidad, nada que envidiarle a nadie, y caso opuesto, una oportunidad para exportar derivados llenos de sabor, calidad e inocuidad, algo que se viene haciendo con yogurt y otras elaboraciones.

Al tema planteado el Director Ejecutivo de Asoholstein anotó que sin duda hay instrumentos para alcanzar la eficiencia requerida para competir, teniendo en cuenta que Colombia es un país que tiene recursos suficientes para hacerlo y por ello ha logrado, paulatinamente, hacer uso de dichas herramientas. Precisó que, si el entorno de optimización se llega a visualizar de la manera adecuada, haciendo un trabajo consciente, es factible tener unos estándares productivos que ubiquen a Colombia en un buen renglón a nivel, no solamente americano, suramericano, sino mundial.

Aunque el hato lechero y particularmente Holstein viene creciendo, teniendo en cuenta que en 2018 la población de esta raza ascendía aproximadamente a 864.493 cabezas, lo cierto es que la cifra actual registrada se puede quedar corta frente a los ganados que existen en el país, pues en cualquier zona por encima de 1.800 metros sobre el nivel del mar es fácil encontrar el animal característico rojo y blanco, así como el negro y blanco que hace recordar las Holstein, aunque según López, por censo cercano se estima que debe haber 1,1 o 1,2 millones de este tipo de ganado con la certeza que el rebaño seguirá creciendo el F1, bien sea Girolando o Guzolando y otro tipo de cruce con Bos indicus.

 

La Holstein, afirmó, se ha venido desarrollando en América y son diseños viables para copiar en Colombia, básicamente de aquellos animales que no sean los más productivos en el rebaño, sean cruzados con Bos Taurus tipo Angus para promover bovinos para carne. Explicó que el esquema americano tiene muy buenos desempeños en canal con una carne de calidad en cruces de Holstein por Angus y eso, acentuó, es otro de los posibles negocios a futuro de los asociados.

En un tiempo se llegó a pensar que, por ser un animal destinado a leche, la carne no era una de sus especialidades, pero resultó que el Holstein tiene muy buenos cortes y una carne con buen marmoleo, con razón, los animales que salen de descarte son muy bien pagos en cualquier parte del país.

Al ser la ganadería de leche hondamente importante en la productividad, el abastecimiento y la seguridad alimentaria, la retención de vientres es un imperativo, pues hace parte de ese gran activo nacional, algo muy diferente a lo que pasa en algunas zonas de producción de carne, además no es fácil enviarlos a sacrificio porque tienen un costo más alto puesto que criar una novilla tiene un valor elevado para que logre un excelente desarrollo.

El experto expuso que se busca precocidad en los animales y por ello Asoholstein cuenta con 22 y 23 meses al primer parto, unos animales que, para poderlos llevar a un peso ideal para ser servidos, deben tener un muy buen crecimiento y bienestar, lo que equivale a un costo muy alto en el levante, asunto que explica por qué los vientres no salen ni se venden tan fácilmente.

Con los problemas arraigados en la geopolítica, la ya superada crisis global logística que dejó secuelas y con una tasa de cambio por las nubes, los costos de los insumos agrícolas y pecuarios han reportado incrementos exagerados, un tema que impactó las producciones, lío que por fortuna encontró aliciente en los buenos precios de la leche, factor que le dio respiro a los ganaderos.

 

“Esperamos que las políticas gubernamentales en cuanto a insumos no sean solo para pequeños ganaderos, sino que se amplíe a medianos ganaderos porque las producciones lecheras en Colombia suelen ser justamente medianas por lo que se debe buscar que el costo de los insumos logre morigerarse y ayude a los criadores para darle largas al negocio como tal”, señaló el Director Ejecutivo de Asociación Holstein de Colombia.

 

A criterio de López, el ejercicio ganadero, puntualmente el lechero, es llamativo por tratarse, después de liquidaciones y por la misma raza Holstein, en un cheque al portador y en una gracia por el flujo de efectivo, pero subrayó que también debe tenerse en cuenta el costo de las materias primas y la respectiva explotación.

 

Con Holstein hay inclusión social, ruralidad y oportunidad

 

 

Es usual ir a los campos de distintos departamentos en Colombia y ver campesinos con sus vacas Holstein, las que se ordeñan para la nutrición de la familia y la obtención de queso y mantequilla. En otros círculos en donde la cría de vacas es parte del ingreso de la finca, los bovinos generalmente son de la raza que hoy concita el interés de los lectores, una muestra de aporte social e inclusión puesto que a mayor cantidad de leche mayor es el ingreso y mejor la alimentación de las familias lugareñas.

Este punto no es menor para Juan Carlos López porque la Holstein es una raza que ayuda a las economías reducidas y del diario vivir en vista que los campesinos colombianos necesitan tener animales que les den el flujo de efectivo para poder subsistir. Por todo esto, reflexionó, se tiene un bovino y un linaje cada vez más cercano al pequeño productor que con dos vacas Holstein obtiene 35 o 40 litros de leche y con eso medianamente se sostiene.

Este tipo de ganado ofrece rentabilidad, rendimientos y calidad en vacuno, pero a juicio de Asoholstein, el mismo desarrollo de la raza, en donde se busca equilibrio y menores tamaños, hace que los animales sean más manejables, sufran menos con los desplazamientos y encaje de manera perfecta en las pequeñas producciones porque la idea es que la población aumente a nivel nacional y en todos los nichos.

Volviendo al tortuoso tema insumos, el muy amable directivo afirmó que los crecimientos en valor asustan porque para ganadería el apuro no pasa solo por los concentrados que igual están disparados por el precio de cereales a granel en puerto, sino por otros bienes básicos como medicinas y distintos artículos necesarios para el mantenimiento de los bóvidos.

 

 

Otro aspecto es que el ganadero, per se, es agricultor porque en su totalidad las pasturas hacen parte de los cultivos y para todos es bien sabido que los abonos, tras los problemas bélicos de Europa Oriental, dejaron al mundo con unos desenlaces traumáticos para las economías porque los fertilizantes nitrogenados como la urea subieron por encima del 200 por ciento en su momento, pues han disminuido un poco, pero como ha sido costumbre, los bienes encarecen a gran velocidad y su descenso es tan lento que no se nota, todo en detrimento del bolsillo de los ganaderos.

Una buena noticia para la economía primaria y para otras sería un acuerdo sensato entre Rusia y Ucrania ya que, al estar en un mercado internacionalizado, nadie es ajeno a los impactos y vicisitudes del comercio global. Asoholstein tildó de muy importantes los tratados bilaterales y el relacionamiento comercial con el vecindario para todo tipo de actividad mercantil, y en ese frente, manifestó, la producción lechera no es punto y aparte, por ello, expresó, camina por la ruta de la competitividad porque de momento hay un freno con el valor del dólar para que no haya importaciones de leche en polvo, pero el reto, resaltó, es llegar a una mayor competitividad en precios.

Al hablar de Holstein hay versiones que apuntan a que las primeras importaciones de bovinos de la casta se hicieron en 1872, periodo en el que llegaron tres toros y una vaca, todos provenientes de Holanda, luego dicen los conocedores fueron aumentando las compras en los años veinte hasta llegar a la fundación de la Asociación Holstein que le dio un plus a este linaje y a la forma de hacer excelente ganadería.

Generalmente, explicó Juan Carlos López, la raza como otras, llegaron inicialmente a Estados Unidos en donde desarrollaron mejores características en los animales y por eso las grandes importaciones, quizás de las primeras, se hicieron de ese país, de hecho, manifestó, los pies de cría de Holstein puro en Colombia se adquieren adelantando las respectivas legalizaciones de importaciones americanas de bovinos de este linaje debidamente registrados.

Por rendimientos y rentabilidad, puede decirse sin temor a la ponderación, que la raza Holstein es para toda la vida, pues este ganado nació de moda y sigue de moda, eso por sus características y el impacto que tanto la leche como sus derivados tienen en la canasta familiar, motivo de peso para que permanezca allí como parte esencial de una buena y sana alimentación de los niños y de la humanidad en general.

 

 

Con linajes Holstein y sus logros genéticos expresados en Girolando y Guzolando, el país tiene garantizada leche de calidad y productos lácteos óptimos, mas no con lactosueros y otros productos que ni nutren ni ayudan por ser un residuo en la fabricación de quesos. Este subproducto ha conllevado a investigaciones por adiciones a la leche y de igual forma por los impactos en la salud.

Asoholstein dice que los lactosueros hacen parte de una pelea que se ha tenido porque hay de por medio publicidades engañosas, lo que obliga al gremio a estar muy metido en este y otros temas en defensa del ganadero por lo que hace parte de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Analac, y a la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, ya que de alguna forma este gremio maneja los dineros de la parafiscalidad en donde hay aportes de la leche también.

La asociación tiene muy buenas expectativas con la política de reactivación del campo y con la reapertura de los comercios adyacentes, los ganaderos afiliados a Asoholstein esperan que las políticas agropecuarias del país vayan encaminadas a ayudar con el desarrollo de la ruralidad. Resaltó que como grupo ganadero especializado hay varias perspectivas a futuro, no solo con la raza sino con la gremialidad, puesto que el progreso del país es posible solo si se es fuerte en conjunto, debido a que los impulsos individuales no han dejado buenos reductos.

Insistió en que las oportunidades están abiertas en el hemisferio, en América Latina y Norteamérica pues se hace urgente abrir fronteras, explorar mercados y generar movimientos comerciales para los lácteos nacionales, una necesidad porque el país sigue en un año difícil, con una inflación alta y esperando en 2023 un año complicado.

 

“Si la maquinaria estatal se empieza a mover en ese sentido, con toda seguridad nuestros productores van a tener una visión distinta de futuro porque si algo necesita el mundo, por encima de la minería o los energéticos, es comida, proteína y alimentos frescos de la mayor calidad y confiabilidad visto que el afán es tener acopio para enfrentar el hambre”, concluyó el Director Ejecutivo de la Asociación Holstein de Colombia.

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